Nadie puede dormir en esta ciudad.... es que no me has visto reir!
Yo te fui a rebuscar – todo, todito – entre nubes de papel y de algodón. ¿Para intentar dormir? Jhá, para intentar seducirte.
Hoy podemos seducir a la luna que me quisiste bajar... y también a Frank Sinatra, juntos... tú y yo. Mejor... que sea a Audrey Hepburn a la que seducimos.
Nos podemos preguntar qué fue todo este tiempo, y ¿para qué? Si sabes bien que en el otro lado de la ciudad estoy durmiendo.
Nunca me contaste de los cadáveres exquisitos del surrealismo.
te chapo
te chapo
te chapo
allá en Cipreses
allá en Moyobamba
allá en Pucallpa
allá viene bien... si ahí, sin tu bicicleta.
Lo importante es que te chapo sin más.
Y punto final.
No, digo.... besito final. Mua!








