- ¡La Eudaimonía es la felicidad!
- ¡Es un demonio, chica! Eso es lo que es...
- Sencillamente, «llamamos perfecto lo que siempre se elige por sí mismo y nunca por otra cosa». La Eudaimonía la elegimos por ella misma... es perfecta. Y entonces volvamos al telos y al contexto teleológico en nuestro arte, nuestra investigación, nuestras acciones y nuestras libres elecciones. Todas tienden a algún Bien...








