Archivos de octubre,2009

Un vistazo (Capítulo final de “La persona para mí”)

octubre 20, 2009
Hola a todos. Este es el capítulo final de la primer “tomo” de la novela ligera “La persona para mí”. Daré un descanso a los personajes y me dedicaré a escribir relatos como antes lo hacía hasta idear una nueva historia. Espero les haya gustado mucho. ¿Cuál fue su personaje favorito? Les agradeceré que contesten en los comentarios para tener una idea. No se ha acabado, no se preocupen. ¡Muchas gracias! Por favor, compartan el Blog con sus amigos y también el Web-Comic que está muy bueno.

Pronto la segunda temporada

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Un relato corto: Bicicleta

octubre 16, 2009
Tarde me di cuenta que la bicicleta no tenía frenos (los tenía pero no funcionaban). Felizmente iba por una zona con poco tránsito lo que me permitió frenar eventualmente. Me di cuenta que la vida es igual, no tienes frenos y solo el tiempo (y las pendientes) te van frenando poco a poco; tienes que ver la vida pasar rápidamente a tu lado. Tienes que esquivar baches y rocas para seguir adelante y no caerte y estancarte en un momento. Pensé que si me cayera o algo pasara, a pesar del dolor, lo más natural sería coger la bici, subirme y seguir pedaleando. Lo hice y –otra vez, maldita sea- tarde me di cuenta que la bicicleta no tenía frenos. Pero ya no volví a caer, esta vez pedaleé más fuerte y con más seguridad…

Seguir adelante

El Abuelo

octubre 14, 2009
Cuando se hacen las seis de la tarde y el día sigue claro es cuando empieza esa época en donde no es ni otoño ni verano, sino más bien “hacemuchotiempo”. Una sensación cálida en el pecho y en el aire. Huele a recuerdos, a verano, a primeros días de clases. Algo así y muy bello de experimentar. Decidí caminar porque no había nada que hacer luego; no había ese apuro por llegar a casa (o por alejarme de donde estaba). Por primera vez en mucho tiempo me encontraba en paz con esta época, aún cuando recuerdos se acumulaban detrás de las cejas. Dejé todo en casa y partí rumbo a la casa del abuelo.

El abuelo, quiero ser como él...

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Un relato corto: Trueque

octubre 09, 2009
"Estaba muy concentrada en idear la manera en cómo poder transformar esa cara seria en una brillante y condescendiente, una que borre de la faz de la Tierra esa horripilante tensión entre los dos. ¡Qué difícil! Si fuera tan fácil como hacer un trueque de mi alma por una mirada linda como la de siempre… ¿O es que te gusta hacerme sufrir? Te hice un puchero y te tomé por sorpresa, no pudiste evitar estallar en risa. En tan solo un segundo, pasaste de querer estrangularme a tenerme compasión. Trueque realizado con éxito. Hasta que te diste cuenta..."

Por Kari...

Eh?!

Métodos

octubre 07, 2009
Kari me dijo que yo tenía métodos para llamar la atención y eran relativamente predecibles. Creo que estaba de mal humor, no sé. Pero tenía razón. Sonreí para mis adentros. Una verdadera ventaja sobre Mimi, que siempre quería engreírme (obviamente era recíproco). Me imagino que a Kari no le agradaba mucho que “manipulara” – en un muy buen sentido de la palabra – a su íntima amiga (y prima). Me imagino que es también porque las mujeres y sus amigas siempre han sido y serán una tribu, en donde todas protegen a todas hasta de las moscas.

Te estoy observando

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Un relato corto: Rostros olvidados

octubre 05, 2009
¿Alguna vez has olvidado un rostro? Tal vez se fue hace mucho, o tal vez cambió demasiado a través del tiempo, pero quién sabe; solo lo olvidaste. A pesar de buenas sonrisas y ceños fruncidos épicos, la forma se ha ocultado detrás de muchas capas de neblina. Es raro, me pasa seguido pero nunca me dejo de preguntar: ¿por qué de todas las cosas recordadas posibles, el rostro es lo primero y último que olvidamos? Por la mañana, me miré al espejo y me tapé la cara con una mano. Sí, así me recuerdo ahora. ¿Cómo era mi rostro hace diez años? Ahora soy otro. Ya me olvidé ahora también de mí.

Lo primero y lo último en desaparecer

Sunset a ojos cerrados

octubre 01, 2009
A veces, con la excusa de acercarme un poco más a ella, hacía como si no escuchara bien por el fuerte ruido del viento. Se apoyaba en mis hombros y me hablaba fuerte al oído y su voz sonaba como si cantara, entonando en las terminaciones de las palabras. Cerraba mis ojos para escucharla y para sentir su cercanía, su shampoo, su perfume. Colocaba discretamente mi mano en su espalda y la acercaba más a mí y así escucharle mejor. Sí, exitoso, cauteloso y muy sinvergüenza, pero tierno a la vez, inocente, insomne.

Tierno a la vez

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