Archivos de marzo,2009

Confesión de Marzo

marzo 30, 2009
Últimamente no ha habido malas noticias, lo cual resulta un poco extraño tomando en cuenta que buenas noticias tampoco se han asomado si quiera. Me gustaría que pasara algo fuera de lo común, aunque fuese algo pequeño, para darme cuenta que la vida está sucediendo. Los días se están pasando nada más, sin pedirme permiso, tal vez por eso estoy sintiendo como si envejeciera de repente. Y es que me siento vivo cuando hay algo, sea bueno o malo.

Yuna

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Honor

marzo 26, 2009
“Si pudiera vivir en otra época del mundo, elegiría aquella donde el honor movía toda acción humana y la herramienta para ejecutarla era la espada”. Los ojos de Kari brillaban mientras juntaba sus manos y entrelazaba los dedos. No estando segura si la época de caballeros occidental o la de los samuráis oriental, pero la idea era parecida. Yo la escuchaba atento porque mi época favorita era la misma, aunque la oriental fue mucho más perfecta que la occidental. “Porque no hay nada más romántico que un chico que se rija bajo esos valores”. Yo la miré y me reí jocosamente, no sabía que aún quedaban chicas que pensaban eso. “Es raro, pensaba que las chicas de ahora no pensaban eso ya”. Y es que me había pasado que las chicas ahora solo quieren alguien que las deje vivir en paz.

Me hizo acordar a un yo antiguo...

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Kari

marzo 23, 2009
Terminé de tomar el desayuno y alisté las cosas que estaba olvidando. En esos días todos se pasaba rápido menos esos curiosos momentos que se quedaban en mi mente por varias horas. Pensaba que por alguna razón, la vida era tan predecible que pensar y decir “ya lo sabía” cuando pasaba algo ya se volvía divertido. La vida iba pasando delante de mis ojos simplemente y mi única misión era relatarlo a un público imaginario dentro de mi mente. Pero ese día sucedieron muchas cosas interesantes y la más interesante de todas fue Kari.

Era momento de dejar de ser tres...

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Un relato corto: 24 horas

marzo 19, 2009
Veinticuatro horas son muchas horas, muchos minutos, muchos segundos. Cuando estás al lado de la persona que más importa, los segundos pasan realmente lento y puedes notar cosas que no notarías normalmente: el viento alrededor, el desarrollo de una sonrisa, una mirada y su efecto en ti, un beso robado, un café, comida italiana, un suspiro. Una conversación ligera, una conversación seria, risas, un golpecito condescendiente en el hombro. Un beso tierno y sincero seguido de un tremendo abrazo. El intercambio de regalos, una caminata digna de un cuadro. Un largo silencio y un beso apasionado Sin embargo, en lo que menos te das cuenta se pasaron las veinticuatro horas. Se fueron volando, se fue el sol, se pide la cuenta, una rápida despedida tan solo para dar unos cuantos pasos y recibir un mensaje de texto con las palabras que esperabas escuchar. Te echas en la cama a pensar en esa persona y, si tienes suerte, sueñas con otro día entero con ella. Las veinticuatro horas se convierten en veinticuatro momentos especiales. ¿Les ha pasado? Intenten contar y siempre dará veinticuatro.

Y si tienes suerte, las 24 nunca terminan...