Ayer fue un día común. El trabajo, los suspiros, aquél sitio vacío. Ideas de siempre, el trabajo, sonrisas, caminatas. Últimamente suspiro mucho y a veces se torna algo angustiante, sobre todo cuando lo hago frente a otras personas. Suspiros… ¿Qué son realmente? Pensé que son como descargas o desahogos ligeros, periódicos y necesarios, casi terapéuticos. No necesariamente son tristes, también los hay llenos de esperanza. Como los míos. Sin quererlo me di cuenta de algo sumamente cómico para mí: no podía suspirar con los ojos cerrados. Y me pareció tan inusual que decidí hacer un experimento…
Leer más »