En esa época, cuando aparecía en fotos, tenía una sonrisa muy parecida a la mía. Si bien sus labios dibujaban un momento, un segundo de armonía o felicidad o como se pueda llamar al gesto, sus ojos eran extremadamente tristes. Era como una sonrisa desgastada, melancólica. Me atrajo con solo una foto. Sus ojos cansados o tal vez mirando a quien estaba detrás de la cámara, pensando “no me tomes en esta situación”. No se, era atrevido tratar de soñar despierto con ella, en esa situación incómoda de la foto. Si yo hubiera estado ahí, tal vez hubiera sido una foto en donde por primera vez, dos sonrisas melancólicas eran capturadas. Ella estaba sola. Sonreí sosteniendo la foto en mis manos y me acordé de esa vez.
Dedicado a Minerva...
Leer más »