El día de hoy tocaba empezar de nuevo a caminar. Siempre me encuentro dando pasos apurados, pero esta vez escuché una voz muy fuerte dentro de mí mientras las brisa helada atravesaba mis ojos. Miraba mis pies como aparecían uno a la vez. Derecho, izquierdo y así sucesivamente. Mi mente estaba llena de sentimientos en batalla. Quería escapar de todo y lo logré sin decir palabra. Escapé, huí otra vez. O empecé a hacerlo. La voz de mi mente no se callaba. No se callaba para nada.
Leer más »