Archivos de julio,2008
Mímica
julio 30, 2008
Hace algún tiempo atrás caminamos juntos un momento y me dio palmaditas en la espalda. Sus manos se sintieron cálidas y aquella extraña sonrisa somnolienta conquistó mi corazón. Pensé que rodearía mis hombros con sus brazos, pero eso no sucedió, aunque pensé que casi. Me gusta cuando se ríe y me lanza miradas inquisidoras cuando cree que no me doy cuenta. Aún así, es un tanto extraño sentir su presencia. Es como si quisiera estar donde esa persona está, como si quisiera hacer las cosas que esa persona hace, reír, sonreír, pensar y hablar por teléfono a escondidas y sin quererlo.
Amor en estado puro (III)
julio 27, 2008
Me maravillé de lo rápido que llegaban sus palabras a mis oídos. Me gustaba mucho cuando yo me quedaba mirando, para que sospechándolo, buscara mi mirada. Aún no creo lo tímido que puedo ser con ella. Me encanta. Si tan solo hubiera una manera de acercarme un poco más. Sin embargo, todo está bien. El día de ayer pude sentir sus manos. Sí, aquellas mismas frágiles y tibias del otro día. Eran frágiles sí y tomaron mi brazo con delicadeza, pero firmemente. Sentí como el escalofrío subió por mi espalda y expiró en una risita condescendiente. Yo me enamoré de ella el día de ayer y por eso hoy puedo seguir escribiendo.
Dedicado a mi eterno amor secreto actual.
Dedicado a mi eterno amor secreto actual.

Imaginándote un día más
julio 19, 2008
En el lenguaje de la ilusión, el tiempo se detiene, los sonidos se opacan y solo existe nuestra voz. Es como un cambio repentino de un entorno de ensueño. Esas palabras salen naturalmente de nuestros labios, sin detenerse, sin pensar demasiado. Tú no dices nada o tal vez eso quiero imaginar. Juego con la punta de tus cabellos y me detengo a ver tus dientes, desnudos y sonrientes, ante la puesta de sol. No es un viaje al pasado, ni a un futuro sin presente, es más como un viaje a un mundo paralelo en donde solo existe el entorno, tú y yo. Qué se yo. Es mi imaginación, creo, nuevamente, a través de los días lentos, ya no tan grises como antes, como en otoño. ¿Será que serás tú? Me hace feliz imaginarme eso.

Manos frágiles
julio 17, 2008
No podía quitar la vista de aquellas. Eran las manos más frágiles que he visto en mi vida entera. Delgadas, pero con cierto aire de debilidad, de fragilidad. Pensé “¿en qué se diferencia lo débil de lo frágil?” y llegué a la conclusión de que algo débil no tiene ninguna fortaleza, mientras que lo frágil, como el cristal, es sumamente resistente y duro frente a la erosión, al tiempo, pero no a algo imprevisto como una caída o un golpe bien dado. Sus manos eran frágiles porque si bien tomaban con delicadeza los minutos que pasaban del día, sentía que podría dañarlas si seguía mirando más, así que mis párpados desviaban mis suspiros de cuando en cuando.

Ilusión real
julio 11, 2008
“Está pasando el tiempo” pienso casi a diario, sin quererlo, sin pensarlo realmente. Estoy esperando algo así como un milagro que ya se que ocurrirá. No se, es que hace mucho tiempo que no me enamoro, tal vez. Es diferente creo, cuando hago silencio. Cuando amo en silencio. Ah, es esa sensación otra vez, aquí, en mi pecho y debajo de él. Esta vez no soñaré tanto, solo esperaré pacientemente. Está pasando el tiempo que realmente necesita pasar. Mañana o tal vez al día siguiente de mañana me encontraré ese sueño adelante. Tengo sueño, a veces, pero la verdad es que pronto despertaré.
Dedicado a la persona que algún día lo escuchará de mis labios (ya sabemos todo de cada uno).
Dedicado a la persona que algún día lo escuchará de mis labios (ya sabemos todo de cada uno).

Un agradable sueño II
julio 02, 2008
Anoche, mientras el amanecer amanecía lento, sin prisa, tuve un sueño un tanto extraño. Había un campo muy muy amplio de césped muy bien cuidado. No había nada más hasta donde llegaba mi vista. Así, podía ver ligeramente la curvatura de esta Tierra. Arriba, el cielo era como el del verano pasado, celeste, pero sin mucha vida, salpicado de nubes que hacían formas graciosas en mi mente. Sentía la brisa fresca en mi rostro, en mis manos. Sentía la vida en mi pecho, en mi respiración lenta y profunda, como disfrutando de estar vivo. Hice lo que más me encanta hacer: caminar…









