Con las manos en los bolsillos, ella, la scout, miraba hacia donde estaba él, el skater. Pensaba si sería tan buena gente con ella así como era con los demás. Tal vez, si se atreviera a hablarle un poco más podría descubrirlo.
Le gustaban sus rulitos y su forma de vestir, aquella que tienen los skaters. Ambos tenían amigos algo diferentes, pero a ella no le importaba, le gustaba observarlo mientras estaba con sus amigas y él con sus amigos. A veces cruzaban miradas y sonrisas. La scout y el skater vivían como separados por un cristal: sin contacto real, pero siempre pensando cuándo será el día en que se acercaran un poco más.
Dedicado a YvY, la Caminante.
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