Saben? he terminado de mudar parte de mi vida a un nuevo lugar. Propensa a mucho, en realidad estoy esperando que la vida sonría con fuerza mientras hago de lo vivido una sensación vil pero intensa. Anoche di la bienvenida a mi nuevo año de vida, y con aquella, le abrí paso a cosas que creía inciertas pero no irresueltas. He amado, he construído, he escrito, pensado y aventurado, he esperado y he recibido, he preguntado y he conseguido, he luchado y he obtenido, he vivido y he sentido mucho mas de cerca a la vida, que es una pasión en sí misma.

Mientras el vino me iba ensanchando la razón y la cordura se me iba a pasos agigantados, me sentí por primera vez, lejos de todo lo que un día fue mi niñez. Ahora ya fuera, con alas dirigiéndome por doquier, sólo me quedaba la sensación de nostalgia pero ya no la soledad. Tomé hasta el amanecer, el humo poblaba mis pulmones, un beso (o un par de ellos) me hicieron perder serenidad y sintiendo la música llenar mi espíritu, olvidé las últimas tres horas antes de llegar a casa.

Hoy en casa nuevamente, con mi nueva extensión de vida (el hijo de mi hermano), mis mundos flotando en silencio... todo huye ligero.

ps. Y sobre mi almohada el recuerdo que terminó de irse este 31 de marzo, a las 11.59 pm.