02/03/10, 22:39 Paseo asolado.
He venido con paso acostumbrado y ligero, he cruzado el puente, he sentido el sol quemarme con fuerza. He sonreído, me he mirado de lado mientras cruzaba vitrales extensos, he mirado cada retazo de cuerpo mío y he dejado mi cabello brincar mientras la brisa comenzaba a crecer en las esquinas. El sol ha llenado mis brazos de luz y color, me han ganado los pensamientos por miles porque mi vida se va encaminando y me gusta esa saciedad de no saber que sucederá. He estudiado mucho estos días, porque es el elemento que me mantiene viva: leer. Mi música se ha constreñido a los Beatles, y eso me ha hecho recordar mis tiempos cuando tenía 15 años, casi dieciseis, y comenzaba a forjarme una vida de adulta por obligación.
En algunas semanas más viene otro cumpleaños más, una fecha más. Soy mujer, soy a veces un puñado de recuerdos y soy ahora lo que vivo en este preciso segundo: una botella de agua me acompaña de lado, el sol fiero que espía a través de las paredes, los muchachos me sonríen, asiento con un gesto gentil un breve respiro, me siento llena de energía pero mi cuerpo está gritando su dolor porque algo sucedió en la operación que no me ha dejado hasta hoy. Hoy sentí mi paso dejarme y eso me quiebra, sin embargo, mi abuela pasó por algo parecido, y como ella dijo, la vida está llena de retos, y ése entre otros, es un reto que comienza cada día.
02/03/10, 09:53 Julio Ramón
Mi prosa encuentra secuencia. Las cosas más cercanas a mí tenían forma. No quería escribir antes. Me refugié en JR para animar mis nostalgias que ya no eran las mismas de antes. Ahora tenía muchas ganas de ver como se daría todo en este mes de cumpleaños: JR y sus cuentos me sobrecogían en una inspiración larga y tendida, entonces sólo me bastaba empuñar mis tiempos al suyo propio y seguir viviendo, como dicen. La noche de ayer J. (el muchacho de la sonrisa) y yo hablamos caída la madrugada y después de tantas frases me gustó saber de su compañía. Me gustaron sus frases, me gustaron sus aseveraciones, su lucha por un sentimiento y el amor que profesaba por sus dos pequeñas semillas. Siendo así, sé que he ganado un nuevo amigo. Mi semana de cumpleaños se acerca, mi compañera de cuarto es una chica linda como yo, mis escritos van por su propio rumbo, mi música sigue su marcha, mis sentimientos atorados en una esquina, mi familia al lado contiguo... en dos semanas empiezo la universidad y el comienzo de la formalidad de mi prosa está por llegar.
El fin de semana los ojos de Ernesto y sus gestos poblaron mi mente y rehusé cualquier cercanía por respeto. Es curioso, este fin de semana podía haber pecado tres veces, pero contrario a lo que hizo Pedro, jamás negué, como escuché por ahí, ojos que no ven, corazón que no siente. Que pena, pero es la primera vez en mucho tiempo en que el destino me tiene sin cuidado, debe ser por la indiferencia que todo esto me provoca. Debe ser porque no me conformo ya con poco.
Siendo así, hay un escrito a punto de empuñarse. Por ahora, es momento de ir a trabajar.
El fin de semana los ojos de Ernesto y sus gestos poblaron mi mente y rehusé cualquier cercanía por respeto. Es curioso, este fin de semana podía haber pecado tres veces, pero contrario a lo que hizo Pedro, jamás negué, como escuché por ahí, ojos que no ven, corazón que no siente. Que pena, pero es la primera vez en mucho tiempo en que el destino me tiene sin cuidado, debe ser por la indiferencia que todo esto me provoca. Debe ser porque no me conformo ya con poco.
Siendo así, hay un escrito a punto de empuñarse. Por ahora, es momento de ir a trabajar.






