Si no leía la
editorial de Correo no me enteraba de esto. Aldo Mariátegui presenta así esta "
aclaración":
Y a continuación transcribo una magnífica aclaración, mediante una carta a El País, que le hace el pintor Fernando de Szyszlo al "escritor" Roncagliolo, un "light" que comparó en un inexacto libro a Abimael con un personaje de La Guerra de las Galaxias, en cuanto a una cojudez rojimia que escribió éste para dicho medio español y que lo pinta como digno hijo de su padre, colaborador estrecho de la dictadura velasquista que ahora pretende dar clases de democracia...
Artículo del autor de "Abril Rojo" aparecido en El País de España el 20/07/09.
América Latina, la democracia abre fuego
La víctima de un asesinato vuelve de la muerte para culpar al presidente de su país. Un grupo de militares armados saca a otro presidente de su cama y lo mete en un avión en pijama.
Las fuerzas del orden se enfrentan a un grupo de campesinos pobres y matan a decenas de ellos. No, esto no es la película de James Bond contra un temible dictador aliado del terrorismo. Es sólo la actualidad política de América Latina.
(...)
Semanas después, en la localidad peruana de Bagua, las protestas de los indígenas contra la aprobación de leyes que permitían privatizar sus tierras
se saldó con una decena de muertos, según el Gobierno -los líderes indígenas cuentan más de 30</b>-, y la renuncia del ministro del Interior (
acaso Mercedes Cabanillas renunció???)...
(...)
Por su parte, el caso de Bagua pone de relieve las limitaciones de una democracia para garantizar justicia. La mayoría de las constituciones vigentes en la región garantizan la propiedad privada y remiten a los tribunales en caso de conflicto. Ahora bien, uno de los conflictos sociales más delicados es el que enfrenta a las comunidades nativas con las grandes empresas que desean explotar los recursos naturales de sus tierras. Con el actual ordenamiento jurídico, cuando una empresa daña el medio ambiente o incumple la legislación laboral tiene muchas posibilidades de salir impune por una razón muy sencilla: los costes del proceso legal. Incluso un poder judicial confiable -lo que no siempre está disponible- enfrentará al estudio de abogados de una multinacional contra los delegados de un caserío de campesinos sin luz eléctrica. El litigio puede extenderse durante años, y si hay apelaciones, se resolverán en tribunales de la capital, a días de camino de las comunidades campesinas. El resultado no suele tener mucho misterio. Una institucionalidad impecable deja en indefensión legal a millones de personas.
La respuesta de nuestro mejor pintor vivo llegó el 25/07/09 en el mismo medio español.
Precisiones
Desde ultramar, y como lector asiduo de EL PAÍS, me siento obligado a enviarle estas líneas. He encontrado en el artículo de Santiago Roncagliolo del último 20 de julio
América Latina, la democracia abre fuego algunas
gruesas inexactitudes, algunos intentos de pasar
gato por liebre y una
notoria falta de información que muestran que el señor Roncagliolo, con ser peruano,
ha estado mal o pobremente informado en España de lo que pasa en este país.
Reconociendo que ha habido un error en no haber informado y explicado previamente el alcance de los decretos respecto a las comunidades indígenas de la sierra como de la selva, lo que ha permitido que fueran satanizados y distorsionados por los activistas políticos para hacerlos aparecer como contrarios a sus intereses, cuando es indudable que la intención era reparar una situación que venía desde la colonia y que les otorgaba una propiedad colectiva, al mismo tiempo individual y hereditaria, que les impedía, entre otras cosas, ser sujetos de crédito financiero y que les obligaba a permanecer indefinidamente en una situación en que les era imposible acceder a la modernidad, adquirir maquinaria para trabajar el campo y que les confinaba a no seguir usando sino las manos y solamente la ayuda de animales para arar el campo, por ejemplo.
Los
nativos,
desinformados, manipulados, se alzaron cerrando las carreteras, atacando los gasoductos y, por último, tomando de rehenes a los policías de la pequeña ciudad de Bagua, y cuando arreció el choque con la policía que intentaba desbloquear la carretera, l
os rehenes fueron torturados y 18 de ellos fueron degollados. En los choques que se produjeron
murieron 24 policías y tres nativos.
En la localidad de Canchas, en el Cusco, los agitadores consiguieron que los pobladores impidieran que les instalaran agua y desagüe y que les pusieran conexiones a las redes eléctricas. La comisión del Congreso que investiga la i
nfiltración de activistas encontró que 10 estudiantes bolivianos figuraban entre los que presidían las protestas. Luis Vilar, miembro del grupo terrorista MRTA, que ha purgado prisión por terrorismo, vinculado al grupo Alba de Hugo Chávez, está fotografiado participando en los disturbios en ese lugar.
(He aquí el argumento más contundente)
El enviado por la ONU para investigar los hechos en Bagua, Janes Anaya, ha concluido en su informe que no ha habido ninguna masacre de nativos y ha constatado el asesinato de los policías. Los compañeros de ruta del dictador venezolano usan los más discretos caminos para apoyarlo.
Es la mayor inversión de una empresa de Perú en Chile
El grupo Brescia concretó ayer la mayor inversión de una firma peruana en Chile. A través de Inversiones Breca S.A., el holding empresarial -uno de los más importantes del Perú- firmó una promesa de compraventa de todos los activos cementeros que la compañía francesa Lafarge poseía en Chile, es decir, la ex Cementos Melón.
Con esta adquisición, Brescia se transforma en el mayor actor del negocio del cemento en Chile , adquiriendo una firma que, sólo el año pasado, vendió US$ 384 millones y que es líder tanto en el negocio cementero como de áridos y hormigones, y que también participa del negocio del yeso, aunque esa unidad en particular no fue incluida en el negocio.
Las negociaciones comenzaron en abril y recién se cerraron ayer, coincidiendo con los festejos de Fiestas Patrias de Perú. De acuerdo con lo informado por el gerente general de Lafarge Chile, Xavier Blondot, el controlador traspasará el 84,2% que posee en la ex Melón, por lo que recibirá unos US$ 405 millones. El traspaso incluye, además, la participación que Lafarge posee en Inmobiliaria San Patricio, una pequeña sociedad que es dueña de terrenos en San Bernardo y Pudahuel en la capital, que reportará a Lafarge US$ 25 millones. A esto se suma deuda y ajustes de capital de trabajo, por lo que, en definitiva, el grupo peruano pagará US$ 555 millones.
Brescia -que es socio del grupo industrial chileno SigdoKoppers en un proyecto de construir una planta de nitrato de amonio en Perú- lanzará una OPA a mediados de agosto por el 100% de la propiedad de la cementera, la que considera un precio de US$ 0,1 por cada acción.
Este precio es 6% más bajo que la cotización actual de los títulos de Lafarge -que ayer cerró en $58,9-, lo que fuentes cercanas a la negociación atribuyen a que el monto estaba fijado desde hace algunas semanas y, desde entonces, la acción comenzó a subir de precio.
Brescia, que fue asesorado por Celfin Capital en el proceso de venta -mientras que Lafarge trabajó con el banco Rothschild-, no fue el único que se interesó en Lafarge. A mediados de junio un grupo de inversionistas locales -liderados por el ex gerente de una de las más grandes mineras del país- presentó una oferta a Lafarge, la que no satisfizo a los dueños. También hubo interés de compañías de Brasil y Colombia, aunque en Lafarge no reconocieron contactos.
Los negocios del Grupo Brescia, comprador de Lafarge Chile
El banco peruano BBVA Continental -uno de los más grandes de ese país y del que posee el 50%-, la minera Minsur y la aseguradora Rímac son sólo algunas de las empresas que el grupo Brescia maneja en su país.
Se trata de uno de los principales conglomerados económicos peruanos, cuyo mayor activo es TASA, compañía pesquera que posee el 6% del mercado mundial de la harina de pescado, siendo el principal actor global de este negocio.
A través de la minera Minsur, en tanto, Brescia es el tercer mayor productor mundial de estaño gracias a sus operaciones en Brasil y Perú y a sus actividades en los sectores de extracción, fundición y refinería del metal.
A esto se suman sus activos en el negocio inmobiliario, hotelero, previsional -a través de AFP Horizonte- y otros.
En Chile se hizo conocido por su sociedad con el grupo industrial chileno SigdoKoppers para la construcción de una planta productora de nitrato de amonio, que demandará una inversión conjunta de US$ 650 millones.
Según el director ejecutivo de Celfin Capital, Juan Guillermo Agüero, la compra de Lafarge Chile por parte de Brescia abre una oportunidad para que otras firmas de ese país se interesen en Chile.
"Es la mayor inversión peruana en Chile a la fecha, es una gran noticia para el país en general. Además, se da en un contexto en el que existen grandes inversiones chilenas en Perú, pero esto no era recíproco. Esto viene a incentivar y a abrir una puerta de entrada para nuevas inversiones peruanas en Chile", comenta Agüero.
-¿Qué valoración hace de esta operación?
"Es muy sano para ambas economías y para nosotros como Celfin, si podemos aportar en una idea de un centro de negocios regional. Esta es una demostración de confianza muy grande de un grupo peruano en la economía chilena".
-¿Cómo se fraguó esta compra?
"Los primeros contactos con el grupo Brescia fueron a mediados de marzo y se empezó a trabajar seriamente en abril. Fueron cuatro meses de intenso trabajo, dado el tamaño de la operación, que era grande, y también con la complejidad propia de un negocio en el que el comprador está en Perú, el vendedor en Francia y el activo en Chile".
-¿Cómo llegan ustedes a esta operación?
"Nosotros abrimos recientemente una oficina en Perú y parte de nuestra definición de negocios es generar una plataforma de negocios regional en el cono sur y en particular en la zona andina. Siempre estamos en contacto con inversionistas peruanos y cuando supimos de esta venta nosotros nos acercamos al grupo Brescia a invitarlos".
-¿Cómo se llevó adelante esta operación en el marco de la crisis?
"La crisis ha afectado de manera importante al sector cementero en Chile, que ha tenido una caída de las ventas de magnitud relevante. Pero creemos que el sector se va a recuperar a niveles que tenía pre crisis. El precio que se está pagando refleja eso.