Comparto con ustedes algunas reflexiones sobre la representatividad de las encuestas nacionales que se publican periódicamente en diversos medios de comunicación. Este tipo de encuestas, como por ejemplo la última encuesta del Instituto de Opinión Pública de la PUCP realizada entre el 5 y 8 de junio, o la última encuesta de Ipsos Apoyo publicada en el diario El Comercio el 22 de Junio, son en realidad “encuestas nacional-urbanas”, tal y como se precisa en sus fichas técnicas respectivas. Es decir representan la opinión de la población de las principales ciudades del país (16 en el caso de Ipsos Apoyo; 14 en el caso de la encuesta de la PUCP).
El llamar a estas encuestas “nacionales”, cuando excluyen de su muestra a cerca de la mitad de la población peruana, requiere adoptar algunas precauciones importantes. Los siguientes comentarios se refieren en especial a la encuesta de la PUCP, puesto que desde el 2004 trabajo en el Instituto de Opinión Pública de dicha casa de estudios y tengo una participación directa en la elaboración de esos estudios.
Sobre el alcance de las encuestas y su nivel de representatividad
La reciente encuesta del IOP-PUCP es una encuesta "Nacional Urbana", la población objetivo que busca ser representada es la que vive en las ciudades, en concreto las 14 ciudades más importantes del país (incluyendo Lima y Callao). En esas ciudades vive el 49% del conjunto de la población peruana y el 64% de la población urbana del país. Eso quiere decir que no se está representando a cerca de la mitad de la población del país que vive ya sea en otras ciudades más pequeñas (un 27% de la población nacional) o en zonas rurales (un 24% del total nacional).
El motivo principal de esa exclusión es de carácter financiero. Se puede hacer una muestra representativa del país con unos 1200 casos (el tamaño de la muestra de la PUCP) distribuyéndola en más ciudades y zonas rurales pero sus costos resultarían bastante más elevados. Encuestas de opinión de ese tipo, con muestras distribuidas en forma más dispersa (varias provincias más, incluyendo zonas rurales) se hacen usualmente en coyunturas electorales.
La exclusión de cerca de la mitad de la población nacional en sus muestras es probablemente la limitación más seria del conjunto de encuestas de opinión regulares que se hacen el país. Las encuestas nacionales mensuales que últimamente viene publicando Ipsos Apoyo tienen casi la misma cobertura que la encuesta nacional (bianual) de la PUCP aunque con un poco menos de casos (1000). Dicho sea de paso, es necesario indicar que muchas instituciones también hacen encuestas más representativas del conjunto del país. En el caso de la PUCP ello ocurrió durante la cobertura de la campaña electoral del 2006 (encuesta de mayo del 2006) o en otros estudios e investigaciones especiales que se realizan para proyectos específicos (como la encuesta mundial de valores realizada en diciembre del 2006)
Sin embargo hay que tomar en cuenta que si bien la opinión de la gente en las grandes ciudades puede ser diferente a la del resto de localidades del país, difícilmente será diametralmente opuesta, especialmente considerando que muchos de los que viven en las ciudades mantienen vínculos constantes con gente que vive en otros lugares. Lamentablemente, la única forma de medir qué tan diferentes son estas opiniones es haciendo encuestas más amplias y representativas del conjunto del país, lo que no sucede muy a menudo. Cuando se hace se puede ver que en efecto hay diferencias importantes, pero los efectos de esas diferencias sobre el resultado “nacional” no son tan abismales como se cree.
»Leer más
El llamar a estas encuestas “nacionales”, cuando excluyen de su muestra a cerca de la mitad de la población peruana, requiere adoptar algunas precauciones importantes. Los siguientes comentarios se refieren en especial a la encuesta de la PUCP, puesto que desde el 2004 trabajo en el Instituto de Opinión Pública de dicha casa de estudios y tengo una participación directa en la elaboración de esos estudios.
Sobre el alcance de las encuestas y su nivel de representatividad
La reciente encuesta del IOP-PUCP es una encuesta "Nacional Urbana", la población objetivo que busca ser representada es la que vive en las ciudades, en concreto las 14 ciudades más importantes del país (incluyendo Lima y Callao). En esas ciudades vive el 49% del conjunto de la población peruana y el 64% de la población urbana del país. Eso quiere decir que no se está representando a cerca de la mitad de la población del país que vive ya sea en otras ciudades más pequeñas (un 27% de la población nacional) o en zonas rurales (un 24% del total nacional).
El motivo principal de esa exclusión es de carácter financiero. Se puede hacer una muestra representativa del país con unos 1200 casos (el tamaño de la muestra de la PUCP) distribuyéndola en más ciudades y zonas rurales pero sus costos resultarían bastante más elevados. Encuestas de opinión de ese tipo, con muestras distribuidas en forma más dispersa (varias provincias más, incluyendo zonas rurales) se hacen usualmente en coyunturas electorales.
La exclusión de cerca de la mitad de la población nacional en sus muestras es probablemente la limitación más seria del conjunto de encuestas de opinión regulares que se hacen el país. Las encuestas nacionales mensuales que últimamente viene publicando Ipsos Apoyo tienen casi la misma cobertura que la encuesta nacional (bianual) de la PUCP aunque con un poco menos de casos (1000). Dicho sea de paso, es necesario indicar que muchas instituciones también hacen encuestas más representativas del conjunto del país. En el caso de la PUCP ello ocurrió durante la cobertura de la campaña electoral del 2006 (encuesta de mayo del 2006) o en otros estudios e investigaciones especiales que se realizan para proyectos específicos (como la encuesta mundial de valores realizada en diciembre del 2006)
Sin embargo hay que tomar en cuenta que si bien la opinión de la gente en las grandes ciudades puede ser diferente a la del resto de localidades del país, difícilmente será diametralmente opuesta, especialmente considerando que muchos de los que viven en las ciudades mantienen vínculos constantes con gente que vive en otros lugares. Lamentablemente, la única forma de medir qué tan diferentes son estas opiniones es haciendo encuestas más amplias y representativas del conjunto del país, lo que no sucede muy a menudo. Cuando se hace se puede ver que en efecto hay diferencias importantes, pero los efectos de esas diferencias sobre el resultado “nacional” no son tan abismales como se cree.
»Leer más




