
Estas noticias no solo incrementan la importancia de nuestra Nueva Maravilla del Mundo sino que levanta la autoestima de un país eternamente necesitado de reconocimientos. Cuando el 7 de julio del 2007, Machu Picchu fue condecorada por la organización New 7 Wonders, el Perú y América Latina saltaron de la emoción. Estos últimos años, coincidentemente, han sido cruciales para el desarrollo económico del país y han estado plagados de personajes ganadores a nivel mundial.
Mucho se puede hablar del Perú, de su historia, música y comida, pero lo que no se puede negar es que cualquier hombre sobre la faz de la Tierra sabe identificar a Machu Picchu como símbolo Inca, fuerte, poderoso y de gran valor para esta parte de América.
Autor del texto: Beto Serquén
















