Archivo de 05 mayo 2012
05/05/12: EDUCACION: ¿NEGOCIO DE TODOS?
Hace unos días escuchaba un aviso publicitario en una radio local, se trataba de un colegio (negocio) buscando alumnos (clientes). Me imagino que la institución sería del llamado “primer mundo” porque las actividades ofrecidas formaban una gran lista. Talleres de baile, danzas modernas y tradicionales, teatro, idiomas, deportes y un largo etcétera ¿en qué espacio realizan tantas loables actividades?
Los títulos de los colegios son sumamente variopintos, destacan los membretes de “preuniversitarios” y hasta los hay “empresariales”. Sin lugar a dudas, el común de los mortales piensa que matricular a sus hijos en un colegio así es una puerta casi segura para alcanzar un cupo en la vida universitaria.
No digo nada nuevo al mencionar la crisis de los colegios estatales. La debatida evaluación docente también tendría que considerar la opinión de los alumnos, a fin de cuentas quienes están aprendiendo algo o nada son ellos. Este proceso tiene que darse y no sólo para con los profesores de instituciones estatales.
En el otro lado del espectro tenemos a los colegios “A1”, esos con pinta de exclusivos o para ciertos círculos con mayor poder adquisitivo. En mi tiempo de escolar nunca nos topamos en un concurso académico con alguno de esos colegios, no sé si porque le rehuían a los certámenes de conocimientos o porque su “exclusividad” les impedía competir.
Los colegios están para instruir y educar ¿en qué estamos instruyendo? Tenemos escolares a quienes se les engaña con un sinfín de actividades y que, tal vez, apenas saben leer y escribir bien. Colegios que se consideran de los buenos - y caros - cuyas promociones son habladores extraordinarios del inglés, pero que a duras penas conocen algo de su realidad inmediata viviendo en una burbuja.
La prueba PISA del 2010 nos ubicó en el puesto 62 de un total de 65 países en el rubro de comprensión lectora, si a ello le sumamos los analfabetos funcionales entonces estamos reventados ¿qué hacemos? ¿Seguir abriendo casas a las que llamamos “colegios”? Grave error de la liberalización salvaje de nuestro débil sistema educativo nacional.
* Publicado en Peru.21 Norte, el 20 de enero del 2012.
Los títulos de los colegios son sumamente variopintos, destacan los membretes de “preuniversitarios” y hasta los hay “empresariales”. Sin lugar a dudas, el común de los mortales piensa que matricular a sus hijos en un colegio así es una puerta casi segura para alcanzar un cupo en la vida universitaria.
No digo nada nuevo al mencionar la crisis de los colegios estatales. La debatida evaluación docente también tendría que considerar la opinión de los alumnos, a fin de cuentas quienes están aprendiendo algo o nada son ellos. Este proceso tiene que darse y no sólo para con los profesores de instituciones estatales.
En el otro lado del espectro tenemos a los colegios “A1”, esos con pinta de exclusivos o para ciertos círculos con mayor poder adquisitivo. En mi tiempo de escolar nunca nos topamos en un concurso académico con alguno de esos colegios, no sé si porque le rehuían a los certámenes de conocimientos o porque su “exclusividad” les impedía competir.
Los colegios están para instruir y educar ¿en qué estamos instruyendo? Tenemos escolares a quienes se les engaña con un sinfín de actividades y que, tal vez, apenas saben leer y escribir bien. Colegios que se consideran de los buenos - y caros - cuyas promociones son habladores extraordinarios del inglés, pero que a duras penas conocen algo de su realidad inmediata viviendo en una burbuja.
La prueba PISA del 2010 nos ubicó en el puesto 62 de un total de 65 países en el rubro de comprensión lectora, si a ello le sumamos los analfabetos funcionales entonces estamos reventados ¿qué hacemos? ¿Seguir abriendo casas a las que llamamos “colegios”? Grave error de la liberalización salvaje de nuestro débil sistema educativo nacional.
* Publicado en Peru.21 Norte, el 20 de enero del 2012.

Imagen: Colectivo Andamios






