Archivos de noviembre,2008

UNILEVER - GREENPEACE Y LA GESTIÓN DE LA BUENA REPUTACIÓN EMPRESARIAL

noviembre 29, 2008
estrategia de la avestruz


Les quiero comentar algo que permite reflexionar sobre la dificultad que tienen las empresas para gestionar su buena reputación con transparencia en su relación con los stakeholders exigentes. Hace pocos días, me inscribí como "ciberactivista" de Greenpeace España en la dirección siguiente: http://www.greenpeace.org/espana/getinvolved/ciberactivistas-2 Empecé a mandar esta carta modelo (redactada por Greenpeace) sobre la problemática de los Organismos Geneticamente Modificados (OGM) a la empresa UNILEVER España:

Estimado/a Sr./Sra:

Me preocupa mucho la utilización de transgénicos en los alimentos. Ya se han documentado muchos de los efectos globales de este tipo de organismos, y como consumidor me gustaría poder decidir.

El 18 de abril de 2004 entraron en vigor los nuevos reglamentos de etiquetado y trazabilidad de alimentos y piensos modificados genéticamente; en virtud de estas normas, deben ser etiquetados los productos que deriven de cosechas transgénicas. Sin embargo, el etiquetado tiene grandes vacíos legales que permiten la entrada de transgénicos en los alimentos. Con el etiquetado no es suficiente.

Quiero estar correctamente informado sobre lo que consumo. Para ello, una vez más, le pido que se ponga en contacto con Greenpeace y den los pasos que permitan a dicha organización incluir los productos de su empresa en la lista verde, junto con las empresas responsables que garantizan la ausencia de OMG en sus productos.

Por mi parte, condicionaré mis opciones de consumo a su cambio de actitud.

Muchas gracias.


Y recibí después esta respuesta, muy decepcionante, del servicio de atención al consumidor de UNILEVER, el cual visiblemente no está a la altura para responder una demanda de un stakeholder exigente como Greenpeace:

Estimado consumidor,

Unilever está firmemente comprometida con sus consumidores en garantizar el mantenimiento de la seguridad alimentaria de los productos que elabora y ofrecerles alimentos sanos y seguros que satisfagan sus necesidades.

Todos los productos alimenticios elaborados por nuestra Compañía cumplen estrictamente la legislación sobre su seguridad alimentaria, en concreto que tiene base científica avalada por organismos internacionales independientes.

El cumplimiento de todos los requisitos exigidos por la legislación basado en conocimientos científicos, para la elaboración y comercialización, tanto de los ingredientes como de los productos alimenticios, es la mejor garantía de proporcionar productos seguros para el consumidor.

Atentamente,


Unilever España,
Servicio de Atención al Consumidor


Viendo las evidentes carencias de esta respuesta, les he contestado lo siguiente, que creo útil compartir en mi blog:

Estimados señores de Unilever,

La verdad es que su respuesta a la carta que les mandé me parece profundamente equivocada, y demuestra que le falta a su empresa una estrecha coordinación entre el área de “servicio de atención al consumidor” por una parte y el área de “responsabilidad social” por otra parte, y una urgente capacitación de todo este personal en temas de Responsabilidad Social Empresarial, Desarrollo sostenible, Comunicación con los stakeholders y Gestión de la reputación corporativa. Me sorprende, como especialista en estos temas, que una empresa tan importante como la de Uds. cometa errores tan simples en estos temas, que forman ahora parte íntegra de la agenda de la gestión empresarial moderna. Veamos:

La carta de Greenpeace que les retransmito, en mi legítima militancia ciudadana de “ciberactivista”, para que todas las empresas transiten desde un modelo tradicional de gestión corporativa centrada en sus meros intereses cortoplacistas hacia un modelo de responsabilidad social compartida, menciona dos cosas importantes:

1. Subraya que la legislación española en materia de etiquetado y trazabilidad de alimentos es INSUFICIENTE en cuanto tal, y se me contesta que Unilever “cumple estrictamente con la legislación”. Pero el problema aquí, es de ir MAS ALLÁ DE LA LEGISLACIÓN y aplicar principios éticos de precaución que permitan ir en la dirección correcta hacia el verdadero Desarrollo sostenible que anhelamos. Que las Compañías puedan hacer presión para que las autoridades formulen leyes cada vez más exigentes, es lo que acaban de hacer (por ejemplo) “cinco de las mayores empresas de Estados Unidos: Nike, Starbucks, Levi Strauss, Sun Microsystems y Timberland las que, junto a Ceres, organización de inversores en sostenibilidad, se han unido para lanzar una nueva coalición de empresas: Business for Innovative Climate and Energy Policy (BICEP). A través de esta plataforma exigirán al Congreso estadounidense una legislación sobre energía y medio ambiente “más fuerte” a principios de 2009, con el objetivo de “estimular una economía de energías limpias y reducir la contaminación que provoca el calentamiento global”. (cito al noticiero español de RSE “Responsables.biz” Núm. 219 del 25.12.2008 que les invito a leer semanalmente, es muy instructivo). En el mismo orden de ideas, sería muy provechoso para el mundo y la imagen corporativa de UNILEVER que se una a otras empresas y ONGs para promover una verdadera seguridad alimentaria sostenible.

2. La carta trata esencialmente del tema de los TRANSGENICOS en los alimentos, que constituyen en la actualidad un tema muy controversial a nivel científico y político y todos conocemos las diferencias de posición que existen al respecto. Nadie puede orgullosamente decir que tiene toda la razón al respecto y que el adversario se equivoca totalmente, lo que nos conduce a la incertidumbre ética y, otra vez, al principio de precaución, para no poner en peligro fatal la agricultura, la alimentación y la salud de los humanos de hoy y de mañana. Y ¡O sorpresa! su respuesta NO MENCIONA NI UNA SOLA VEZ EL TEMA DE LOS TRANSGÉNICOS. Lo que inmediatamente induce dos reacciones de mi parte: primero la sensación de que Uds. NO HAN RESPONDIDO a mi carta, y segundo, que su SILENCIO significa que sí están a favor de los transgénicos, los utiliza, y trata de esconder este hecho polémico a sus clientes: “Quien caya, otorga”. Es posible que me equivoque, pero no tengo ninguna manera de saber con su respuesta si me equivoco. El resultado final es, pues, una total PÉRDIDA DE CONFIANZA de mi parte hacia su Compañía, sus productos, su discurso. O sea, su respuesta les genera una pérdida de reputación corporativa, lo que constituye un pésimo negocio en nuestra era de la comunicación, y aumenta los RIESGOS DE MALA REPUTACIÓN de su empresa hacia la ciudadanía. Hecho que lamentará sin duda la gente que, en UNILEVER, busca a diario construir el discurso y la práctica de Responsabilidad Social y “buena gobernanza” que su página web institucional demuestra y subraya.

Agregaré un comentario más a su carta-respuesta: dos veces mencionan en ella que sus prácticas tienen “base científica”, y cumplen con requisitos basados en “conocimientos científicos”. Tanta insistencia deja la sensación de que insinúan que yo, como simple “consumidor”, no tengo acceso a “bases científicas” ni a conocimientos pertinentes al respecto. Subestimar al interlocutor ciudadano y sus capacidades científicas representa una actitud muy equivocada al día de hoy: hace mucho tiempo que los militantes de asociaciones ciudadanas dejaron de ser meros activistas tan ingenuos como entusiastas, y que, a través del ciberespacio y otros canales de comunicación, tienen acceso a las últimas investigaciones científicas sobre sus temas de interés, cuando no son, ellos mismos, expertos científicos en la temática. En el caso que nos ocupa, yo no soy un especialista en genética, pero entiendo que el problema de la posibilidad de transferencia horizontal de material genético entre especies vivas es un problema que está lejos de ser resuelto, así como los riesgos potenciales que implica en el manejo genético de las especies. Por lo cual me gustaría, como ciudadano, como “consumidor” (como Uds. dicen), que Unilever tenga por lo menos UN DISCURSO CLARO Y TRANSPARENTE SOBRE LOS TRANSGÉNICOS PARA TODOS SUS STAKEHOLDERS. Es la información que espero recibir de su parte en una próxima comunicación.

Mientras tanto, y por razones pedagógicas, voy a poner nuestro intercambio epistolar a disposición del público en mi blog académico de ética y Responsabilidad Social Universitaria, cuya dirección es: http://blog.pucp.edu.pe/eticaRSU , para que mis lectores puedan, a través de un ejemplo didáctico, comprender la problemática de la gestión de la buena reputación y la comunicación con los stakeholders, parte fundamental de la Responsabilidad Social que me esfuerzo en promover, como académico, desde hace numerosos años. Por supuesto, su Compañía debe tener total confianza en que publicaré en su integralidad su futura respuesta a la presente carta.

Esperando poder seguir con este fértil intercambio ciudadano, me despido.

François Vallaeys


Sociedad del riesgo y Responsabilidad Social

noviembre 25, 2008
Sociedad del riesgo


Si queremos entender por qué razón ha nacido esta curiosa nueva responsabilidad que es la “Responsabilidad Social”, como complemento de la responsabilidad individual moral (ética de primera generación) y de la responsabilidad jurídica (ética de segunda generación), debemos tomar conciencia de las nuevas características de nuestra sociedad en la era global tecnocientífica: estamos pasando de un modelo de sociedad basada en el problema de la producción y redistribución de las riquezas entre las clases sociales, a un modelo de sociedad basada en la prevención de riesgos para todas las clases sociales.

A grandes rasgos, esta nueva etapa de la modernización del mundo corresponde al paso de:

1) la revolución industrial y el crecimiento (con lucha de clases para no padecer y aprovechar de dicho crecimiento) que tuvo lugar durante los últimos 3 siglos en el marco del Estado-nación y la internacionalización de la economía de mercado,

hacia:

2) una sociedad postindustrial globalizada, fuertemente tecnológica, totalmente dependiente de los marcos jurídicos y políticos inter y supranacionales (ocaso del poder sobre sí mismo del Estado-nación para controlar y resolver solo sus propios problemas) y cuyo problema esencial no es sólo ni tanto la producción y distribución de riquezas sino ante todo la sostenibilidad de sí misma: su capacidad de control interno frente a los riesgos y amenazas fatales que genera constantemente debido a sus superpoderes tecnocientíficos y el carácter sistémico global de sus impactos colaterales.

Es imprescindible leer el libro del gran sociólogo alemán Ulrich Beck “la sociedad del riesgo” (traducción española en Paidos en 2006 ¡recién 20 años después de su edición en Alemania!) que es el inventor de dicha noción. Todos los que se interesan por la Responsabilidad Social deberían leerlo para entender por qué razón se necesita definir la Responsabilidad Social de las organizaciones en términos de GESTIÓN DE IMPACTOS o bien GESTION DE RIESGOS y no en términos filantrópicos. No me cansaré de repetirlo. Pero volvamos a la “Sociedad del Riesgo”.

Debe quedar claro que estamos en una fase de transición en la cual se superponen y retroalimentan los rasgos y problemas de la sociedad industrial de clases con la sociedad postindustrial de riesgos. De ninguna manera significa que se acabó la lucha de clases y los problemas de la miseria y la injusticia, pero estos problemas ya conocidos se resignifican en un nuevo contexto que es aquel de la sociedad del riesgo:

El cambio fundamental es que las riquezas (y las carencias) se POSEEN. Por eso se pueden FABRICAR concientemente y DISTRIBUIR en forma equitativa o no. El conflicto fundamental de la sociedad de clases es pues aquel de la PROPIEDAD, su socialización y repartición. Los POBRES tienen problemas, los RICOS no. Y es fácil percibir quién es rico y quién es pobre: los problemas sociales se ven, tienen rostros y lugares visibles.

Mientras que los riesgos se PADECEN. Por eso no se fabrican sino que son EFECTOS COLATERALES NO DESEADOS de la producción y el modo de vida moderno en general. Como tales, tienden a ser imperceptibles, sistémicos, endémicos y difusos: alcanzan a TODOS y generan amenazas y miedos tanto para el rico como para el pobre: la nube radioactiva de Chernóbil, la contaminación ambiental, el cambio climático, el terrorismo internacional, el cáncer, las sustancias tóxicas en la alimentación, los transgénicos, las crisis económicas, la drogadicción, la inseguridad urbana, la amenaza nuclear, etc. Son todos “riesgos” generados por nuestra sociedad moderna que amenazan a todos. Se tienen que CONTROLAR, PREVER, IMPEDIR, CALCULAR, ESTUDIAR, MITIGAR, etc. Por lo que la actividad científica es central en la prevención de riesgos, al igual que la coordinación entre sectores públicos (la legislación) y privados (la gestión de la producción y su vigilancia) a nivel transnacional, global. El problema fundamental de aquella sociedad del riesgo es sencillamente su autocontrol, su capacidad de protegerse a sí misma contra los propios riesgos que genera, es decir su SOSTENIBILIDAD. Por lo que los deberes éticos universales que le corresponde son de TERCERA GENERACIÓN.

Se nota muy bien aquí la ambivalencia ética de la Ciencia que es a la vez responsable de la generación de riesgos (todos los tóxicos que consumimos, por ejemplo) y de la protección contra ellos (mediante la investigación, evaluación y solución tecnológica). También se nota aquí la importancia política nueva de las empresas que son los principales vectores de la generación y difusión de riesgos, puesto que son el punto que relaciona los descubrimientos científicos con el consumo cotidiano de la gente. Por lo tanto, el CIENTIFICO y el EMPRESARIO son los dos nuevos actores centrales de la política y la ética y deben ser RESPONSABILIZADOS por su actividad crucial en la sociedad. Lo que significa: RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA CIENCIA (nunca lo fue hasta ahora, la ciencia operó siempre al margen del control social, apoyándose sólo en el buen corazón y lucidez del científico, lo que es hoy altamente insuficiente e ineficaz) es decir también la de la Universidad, y RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA.

Es por eso que son tan importantes hoy los estándares de calidad, las normas de control, las experticias (si no se investiga y evalúa al riesgo, nunca se revela, no existe social ni jurídicamente, entonces es más peligroso aún), la vigilancia ciudadana, las coordinaciones internacionales y los principios éticos de los organismos transnacionales, la transparencia y accountability, las medidas de gestión de impactos y riesgos, etc. Es decir, toda la parafernalia de los instrumentos y estrategias de Responsabilidad Social que, no lo olvidemos, no conciernen sólo a las empresas sino a todos los actores sociales: Estado, ONG, Universidades, Movimientos ciudadanos, Organismos internacionales, etc. A problemas globales, respuestas globales.

En esta sociedad del riesgo se resignifican los problemas de injusticia social en términos de riesgos sociales (riesgos de exclusión, de crisis, de inseguridad, de terrorismo, de migraciones descontroladas, etc.) es decir que se trata de resolverlos no sólo porque lo debemos (la injusticia es inmoral), sino también porque es el interés de todos (la injusticia es peligrosa).

También se redefinen la acción ciudadana militante y la labor de las ONGs en el marco internacional global de investigación, vigilancia, veeduría, control, denuncia, lobbies, etc. Menos lucha de intereses de clases (apoyando a los intereses de los débiles contra los fuertes: si yo gano tú pierdes) y más lucha de intereses universales (apoyando a los intereses de los débiles como los de todos los "stakeholders" a largo plazo contra el peligro de los intereses privados de corto plazo: si yo gano tú ganas también, porque tu “ganancia” cortoplacista no era más que una ilusión que te ponía también a ti en riesgo). Lo que implica una fuerte dependencia de la acción militante frente a la investigación científica y el acceso a la información pertinente. Las luchas sociales se dan cada vez más en el terreno del conocimiento y su difusión, haciendo jugar el conflicto entre corto plazo y largo plazo, visión parcial estrecha y visión global, intereses particulares de clases e intereses universales. Por eso, las ONGs redefinen su estrategia de acción alrededor de la producción y difusión de informaciones cruciales y el “ciberactivismo”. Miren por ejemplo el Boletín “Salud y Medio ambiente” de la ONG española Ecología y Desarrollo:
http://www.ecodes.org/pages/areas/salud_medioambiente/suscripcion.asp
o la estrategia de ciberactivismo de Greenpeace:
http://www.ciberactuacongreenpeace.es/index.php

Bueno, espero que esté claro, y que ayudará a los numerosos estudiantes de Maestría y Doctorado que se lanzan en el apasionante tema de la RSU para su tesis, pero que me escriben lamentándose de la escasa bibliografía y ausencia de marco teórico. Aquí está el marco teórico: sociedad del riesgo, ética de tercera generación, gestión de riesgos e impactos.

A todos los lectores de este blog, muchas gracias por su interés, disculpa por las largas demoras entre artículos (acabo de mudarme a Francia para hacer mi doctorado en la Universidad de Paris XII con la filósofa Monique Castillo sobre el tema de los fundamentos éticos de la RS), y un consejo importante: empiecen el blog por su comienzo (vean los archivos desde octubre 2006) para seguir el hilo conductor de la reflexión.

Mitakuye Oyasin!

François Vallaeys

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Respuestas a preguntas sobre Responsabilidad Social Universitaria
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