
Les quiero comentar algo que permite reflexionar sobre la dificultad que tienen las empresas para gestionar su buena reputación con transparencia en su relación con los stakeholders exigentes. Hace pocos días, me inscribí como "ciberactivista" de Greenpeace España en la dirección siguiente: http://www.greenpeace.org/espana/getinvolved/ciberactivistas-2 Empecé a mandar esta carta modelo (redactada por Greenpeace) sobre la problemática de los Organismos Geneticamente Modificados (OGM) a la empresa UNILEVER España:
Estimado/a Sr./Sra:
Me preocupa mucho la utilización de transgénicos en los alimentos. Ya se han documentado muchos de los efectos globales de este tipo de organismos, y como consumidor me gustaría poder decidir.
El 18 de abril de 2004 entraron en vigor los nuevos reglamentos de etiquetado y trazabilidad de alimentos y piensos modificados genéticamente; en virtud de estas normas, deben ser etiquetados los productos que deriven de cosechas transgénicas. Sin embargo, el etiquetado tiene grandes vacíos legales que permiten la entrada de transgénicos en los alimentos. Con el etiquetado no es suficiente.
Quiero estar correctamente informado sobre lo que consumo. Para ello, una vez más, le pido que se ponga en contacto con Greenpeace y den los pasos que permitan a dicha organización incluir los productos de su empresa en la lista verde, junto con las empresas responsables que garantizan la ausencia de OMG en sus productos.
Por mi parte, condicionaré mis opciones de consumo a su cambio de actitud.
Muchas gracias.
Y recibí después esta respuesta, muy decepcionante, del servicio de atención al consumidor de UNILEVER, el cual visiblemente no está a la altura para responder una demanda de un stakeholder exigente como Greenpeace:
Estimado consumidor,
Unilever está firmemente comprometida con sus consumidores en garantizar el mantenimiento de la seguridad alimentaria de los productos que elabora y ofrecerles alimentos sanos y seguros que satisfagan sus necesidades.
Todos los productos alimenticios elaborados por nuestra Compañía cumplen estrictamente la legislación sobre su seguridad alimentaria, en concreto que tiene base científica avalada por organismos internacionales independientes.
El cumplimiento de todos los requisitos exigidos por la legislación basado en conocimientos científicos, para la elaboración y comercialización, tanto de los ingredientes como de los productos alimenticios, es la mejor garantía de proporcionar productos seguros para el consumidor.
Atentamente,
Unilever España,
Servicio de Atención al Consumidor
Viendo las evidentes carencias de esta respuesta, les he contestado lo siguiente, que creo útil compartir en mi blog:
Estimados señores de Unilever,
La verdad es que su respuesta a la carta que les mandé me parece profundamente equivocada, y demuestra que le falta a su empresa una estrecha coordinación entre el área de “servicio de atención al consumidor” por una parte y el área de “responsabilidad social” por otra parte, y una urgente capacitación de todo este personal en temas de Responsabilidad Social Empresarial, Desarrollo sostenible, Comunicación con los stakeholders y Gestión de la reputación corporativa. Me sorprende, como especialista en estos temas, que una empresa tan importante como la de Uds. cometa errores tan simples en estos temas, que forman ahora parte íntegra de la agenda de la gestión empresarial moderna. Veamos:
La carta de Greenpeace que les retransmito, en mi legítima militancia ciudadana de “ciberactivista”, para que todas las empresas transiten desde un modelo tradicional de gestión corporativa centrada en sus meros intereses cortoplacistas hacia un modelo de responsabilidad social compartida, menciona dos cosas importantes:
1. Subraya que la legislación española en materia de etiquetado y trazabilidad de alimentos es INSUFICIENTE en cuanto tal, y se me contesta que Unilever “cumple estrictamente con la legislación”. Pero el problema aquí, es de ir MAS ALLÁ DE LA LEGISLACIÓN y aplicar principios éticos de precaución que permitan ir en la dirección correcta hacia el verdadero Desarrollo sostenible que anhelamos. Que las Compañías puedan hacer presión para que las autoridades formulen leyes cada vez más exigentes, es lo que acaban de hacer (por ejemplo) “cinco de las mayores empresas de Estados Unidos: Nike, Starbucks, Levi Strauss, Sun Microsystems y Timberland las que, junto a Ceres, organización de inversores en sostenibilidad, se han unido para lanzar una nueva coalición de empresas: Business for Innovative Climate and Energy Policy (BICEP). A través de esta plataforma exigirán al Congreso estadounidense una legislación sobre energía y medio ambiente “más fuerte” a principios de 2009, con el objetivo de “estimular una economía de energías limpias y reducir la contaminación que provoca el calentamiento global”. (cito al noticiero español de RSE “Responsables.biz” Núm. 219 del 25.12.2008 que les invito a leer semanalmente, es muy instructivo). En el mismo orden de ideas, sería muy provechoso para el mundo y la imagen corporativa de UNILEVER que se una a otras empresas y ONGs para promover una verdadera seguridad alimentaria sostenible.
2. La carta trata esencialmente del tema de los TRANSGENICOS en los alimentos, que constituyen en la actualidad un tema muy controversial a nivel científico y político y todos conocemos las diferencias de posición que existen al respecto. Nadie puede orgullosamente decir que tiene toda la razón al respecto y que el adversario se equivoca totalmente, lo que nos conduce a la incertidumbre ética y, otra vez, al principio de precaución, para no poner en peligro fatal la agricultura, la alimentación y la salud de los humanos de hoy y de mañana. Y ¡O sorpresa! su respuesta NO MENCIONA NI UNA SOLA VEZ EL TEMA DE LOS TRANSGÉNICOS. Lo que inmediatamente induce dos reacciones de mi parte: primero la sensación de que Uds. NO HAN RESPONDIDO a mi carta, y segundo, que su SILENCIO significa que sí están a favor de los transgénicos, los utiliza, y trata de esconder este hecho polémico a sus clientes: “Quien caya, otorga”. Es posible que me equivoque, pero no tengo ninguna manera de saber con su respuesta si me equivoco. El resultado final es, pues, una total PÉRDIDA DE CONFIANZA de mi parte hacia su Compañía, sus productos, su discurso. O sea, su respuesta les genera una pérdida de reputación corporativa, lo que constituye un pésimo negocio en nuestra era de la comunicación, y aumenta los RIESGOS DE MALA REPUTACIÓN de su empresa hacia la ciudadanía. Hecho que lamentará sin duda la gente que, en UNILEVER, busca a diario construir el discurso y la práctica de Responsabilidad Social y “buena gobernanza” que su página web institucional demuestra y subraya.
Agregaré un comentario más a su carta-respuesta: dos veces mencionan en ella que sus prácticas tienen “base científica”, y cumplen con requisitos basados en “conocimientos científicos”. Tanta insistencia deja la sensación de que insinúan que yo, como simple “consumidor”, no tengo acceso a “bases científicas” ni a conocimientos pertinentes al respecto. Subestimar al interlocutor ciudadano y sus capacidades científicas representa una actitud muy equivocada al día de hoy: hace mucho tiempo que los militantes de asociaciones ciudadanas dejaron de ser meros activistas tan ingenuos como entusiastas, y que, a través del ciberespacio y otros canales de comunicación, tienen acceso a las últimas investigaciones científicas sobre sus temas de interés, cuando no son, ellos mismos, expertos científicos en la temática. En el caso que nos ocupa, yo no soy un especialista en genética, pero entiendo que el problema de la posibilidad de transferencia horizontal de material genético entre especies vivas es un problema que está lejos de ser resuelto, así como los riesgos potenciales que implica en el manejo genético de las especies. Por lo cual me gustaría, como ciudadano, como “consumidor” (como Uds. dicen), que Unilever tenga por lo menos UN DISCURSO CLARO Y TRANSPARENTE SOBRE LOS TRANSGÉNICOS PARA TODOS SUS STAKEHOLDERS. Es la información que espero recibir de su parte en una próxima comunicación.
Mientras tanto, y por razones pedagógicas, voy a poner nuestro intercambio epistolar a disposición del público en mi blog académico de ética y Responsabilidad Social Universitaria, cuya dirección es: http://blog.pucp.edu.pe/eticaRSU , para que mis lectores puedan, a través de un ejemplo didáctico, comprender la problemática de la gestión de la buena reputación y la comunicación con los stakeholders, parte fundamental de la Responsabilidad Social que me esfuerzo en promover, como académico, desde hace numerosos años. Por supuesto, su Compañía debe tener total confianza en que publicaré en su integralidad su futura respuesta a la presente carta.
Esperando poder seguir con este fértil intercambio ciudadano, me despido.
François Vallaeys






