
Una tecnología basada en rayos infrarrojos como el que utilizamos en nuestros controles de televisor, está transformando las clases en más interactivas y participativas.
Un ejemplo que ocurre muy a diario sucede cuando el docente realiza una pregunta ante sus 60 alumnos y nadie levanta la mano para responder, por el temor de responder incorrectamente o simplemente porque es tímido. Pero, con esta tecnología el docente puede obtener la respuesta de 150 alumnos en 90 segundos, puede mostrar en un proyector un gráfico de barras y observar que el 65% de los alumnos respondieron SI, y el 35% respondieron NO.







