En el centro de capacitación donde trabaja un primo mío hay una mascota que es una tortuga motelo grande, sobrado uno puede pararse sobre su caparazón, pero de allí a que encima de su capa protectora se suba una llanta de carro y encima poner el acelerador para bajarse de alli, simplemente se quiere pasar por encima de los derechos del animal.
Ese profesor, con su carro, su prisa y su indiferencia hacia la tutuga, le costaron el puesto y la suturación del caparazón del animalito, ya que no tiene la culpa de dormir justo debajo de la llanta peligrosa en un jardín que es usado como cochera.
Otro profesor de allí también le dieron forata porque era muy grosero con las alumnas. Frases como: “Ya me están cansando de que no entiendan”, “¿que quieres también que te dé mi celular”? son comunes en sus repertorios, entonces un grupo de alumnos fueron a quejarse, evaluaron al profesor con los mandamases y el resto es historia conocida.
No lo escribo por vengarme de estos profesores en cuestión, sino por toda la gente que maletea, quiere vivir a costa de otros, egoístas y cobardes como son en ocasiones que les conviene. Grita, menosprecia e indiferentes ante cosas.Gente que no comprende y que solo levanta el dedo acusador.
Sino hago un recuento: mamá menopaúsica que le grita al hijo que trabaja que es un vago, papá que acusa a la hija de irresponsable cuando ella se amaneció una semana en la compu para terminar con los 7 trabajos finales de cual depende el 50% de la nota única, hermana que acusa de mentirosa a la otra hermana cuando esta última vio a su acusete con su enamorado entrar a un telo, profesora bajando la moral a la alumna que hizo el intento de presentarle un ejercicio semi-desarrollado, amigo que acusa al otro de playboy, cuando al primero se le ve rodeado de chicas enamoradas y saliendo con ellas sin falta y teniendo enamorada oficial…
No sigo la lista porque es muy larga y espantosa. Está bien somos animales, pero con R-A-Z-O-N-A-M-I-E-N-T-O. No seremos perfectos, pero tampoco salvajes.






