
Recientemente en el Perú, pero tal vez es un fenómeno bastante difundido en muchos países, se ha dado la oportunidad de hacer crecer los negocios y entidades existentes. Si antes había una pequeña carpintería en Surquillo (tradicional barrio limeño) que luchaba por conseguir clientes, hoy en día se dedican a pensar cómo le van a decir que no al cliente que les trae más trabajo, o cómo van a conseguir ayudantes para completar el trabajo para el que se han comprometido. Si un banco tenía pensado gestionar una cartera de clientes de 10 mil con 5 productos, se ha abierto la oportunidad de manejar una de 100 mil con 40 productos distintos. ¿Cómo decir que no, si muchas veces habíamos soñado con ser más grandes?
En el Perú es particularmente dificil, que luego de una epoca de mucha desindustrialización y parálisis, se abran estas oportunidades, y siendo honestos, nos han llegado en un momento sin adecuada preparación para el crecimiento. Una de las mayores barreras para las organizaciones es la definición de la visión. Tener una visión es imprescindible. No tanto entendida como el párrafo que se escribe en un cartón para pegarlo en la pared de la sala de reuniones, sino una expectativa explícita de qué se espera de la organización conversada todos los días formal e informalmente.
Una recomendación que surge de la práctica es: "No pensar primero en el problema, sino primero en la visión". En otras palabras, si estas apurado por hacer crecer tu organización, empieza soñando, no planificando. El gran problema de muchas organizaciones que han tenido que crecer en función de la demanda es que planifican y actúan asumiendo las mismas variables y parámetros que tenían antes de crecer, y no anticipando qué va a venir. Es diferente que una carpintería a la cual le llegan muchos pedidos piense inmediatamente en contratación de más personal para hacer lo mismo (armar muebles, cortar madera, pintar, etc), que una carpintería exactamente igual que cuando llega el trabajo, empiece a pensar en cómo estandarizar sus muebles para subcontratar algunos, empezar a contratar o pagar personal por diseño, contratar planificadores, etc.
El crecimiento no es un fin, es un medio para ser mejores. Es un medio para estar más alineados con las tendencias de desarrollo de un país. Los retos no deben estar relacionados a crecer, deben estar relacionados a ser útiles siendo mejores, sintiendose mejores, y obteniendo satisfacción de lo que se hace, divirtiendose con la contribución al desarrollo, y aunque suene fácil y divertido, no es fácil, ... pero sí es divertido.





