
La semana pasada, las reacciones sobre el nuevo mandato de anticoncepción en el gobierno de Obama incluyeron los típicos reproches estridentes de los conservadores, especialmente de los potenciales opositores del presidente, que incluyen dos católicos, Rick Santorum y Newt Gingrich. Si bien los temas de libertad religiosa juegan un papel importante en sus propuestas, en esta oportunidad, ambos candidatos no han ocultado su voluntad de promover un papel más amplio de la religión en la política norteamericana.





