Archivos de mayo,2010

La Iglesia es para servir y no para hacer carrera

mayo 27, 2010
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4.00 p m| CIUDAD DEL VATICANO 27 may. 10(BV).- El Papa explicó que comunión y jerarquía son una sola cosa. “Comunión y jerarquía no son contrarias una a la otra, sino que se condicionan -dijo-. “En la opinión pública prevalece, el elemento de subordinación y el elemento jurídico: por eso a muchos la idea de jerarquía les parece en contraste con la flexibilidad y la vitalidad del sentido pastoral y también contraria a la humildad del Evangelio”. “Pero éste es un sentido mal entendido de la jerarquía, históricamente también causado por abusos de autoridad y de hacer carrera”, aclaró y denunció a los eclesiásticos que quieren hacer carrera y abusan de su autoridad. Crítica dura, sí, pero real.

Y el mal existe, y no parece ser de unos pocos. Algunos se irritan contra nosotros por las críticas constructivas que hacemos. Lo siento más por ellos, porque denotan no haber madurado en la fe. Si somos Iglesia, hemos de ayudar a purificarla.

El Papa Benedicto XVI ha denunciado "los abusos de autoridad" y "ambiciones de hacer carrera" que históricamente se han dado en la Iglesia, dañando así la visión que la opinión pública tiene hoy en día de la Jerarquía eclesiástica". El Pontífice ha hecho estas declaraciones durante la audiencia general de hoy, que como cada miércoles se celebró en la plaza San Pedro del Vaticano ante la presencia de miles de fieles de todo el mundo.

En la concepción que tiene de la jerarquía la opinión pública "prevalece el elemento de subordinación y el elemento jurídico; por esto, para muchos la idea de jerarquía es contraria a la de flexibilidad y vitalidad" así como "a la humildad del Evangelio".

Según el Papa, este "malentendido sentido de la jerarquía que históricamente ha sido causado por los abusos de autoridad y ambiciones de hacer carrera, los cuales son eso, abusos" y no corresponden al verdadero significado de la palabra, que debe estar relacionado sobre todo con el "servicio".

Al final de la audiencia, el Papa ha pedido a los católicos de todo el mundo que recen por él, para que "sepa gobernar la Iglesia" y "cuidar a la entera comunidad de fieles, también a aquellos que están en pecado".

Después de pronunciar su discurso, el Pontífice ha recibido a algunos grupos de peregrinos, entre los que se encontraban algunos musulmanes de origen libanés que aprovecharon su encuentro con el Papa para subrayar que "la convivencia entre fieles cristianos y musulmanes es posible", según informóa el diario oficioso del Vaticano, 'L'Osservatore Romano'.


Imagen: (Reuters) Benedicto XVI saludando en la audiencia general de la Basílica de San Pedro

De la creación y evolución con Darwin

mayo 27, 2010
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10.00 p m| MADRID 27 may. 10 (PERIODISTADIGITAL/BV).- ¿Puede un cristiano creer en la evolución?, ¿puede alguien suficientemente informado sobre este hecho seguir creyendo en el cristianismo?, ¿es compatible el azar evolutivo con la fe cristiana en el Dios creador?, ¿cómo compaginar la teoría de la selección natural con la idea tan asentada en el cristianismo de que el hombre ha sido querido específicamente por Dios?… Hace unos días, concluía el Año de Darwin, organizado desde febrero de 2009 para conmemorar el bicentenario del nacimiento del naturalista británico y el 150º aniversario de su obra cumbre, "El Origen de las Especies". Coincidiendo con su reciente clausura, la periodista Almudena García Prieto, hace referencia a lo esencial de su pensamiento, que hoy sigue planteando retos muy sustanciosos al pensamiento religioso, y, sobre todo, cristiano Aquí un extracto:

Charles Darwin escribía en su cuaderno de viaje: “…Estos primeros meses a bordo del Beagle son unos meses muy tristes…”.

Darwin lógicamente no era consciente de que su viaje sería el acontecimiento más importante de su vida.

Voy a rememorar a Darwin desde otros puntos de vista. Sus teorías, aceptadas o no, siempre provocan la eterna discusión: ¿Creacionismo o Evolucionismo?

Si nos situamos en el contexto del 1800, veremos que las disciplinas académicas combinaban la ciencia --Medicina, Matemáticas (euclidianas por supuesto), Zoología...-- con la Teología y la Filosofía Teosófica. Darwin no fue una excepción. Cursó la mayoría de estas disciplinas y, si bien se embarcó en “la expedición” como naturalista, su intención era ser un futuro pastor de la Iglesia anglicana.

Con este bagaje cualquiera se hubiese limitado a recoger muestras y catalogar nuevas especies. Pero paradójicamente a veces, en la rutina, se produce una anomalía. Darwin, criado en la cuna de lo “políticamente correcto”, cuenta con poderosos aliados: curiosidad, perseverancia y un elogiable sentido común.

Un momento relevante en la trayectoria de su viaje, lo encontramos en su periplo por Australia. Fue en ese contexto donde empezó a cuestionarse el principio de la teoría de la Creación. El continente oceánico albergaba una flora y fauna sorprendente a los ojos de un observador del antiguo continente. Para Darwin el hallazgo de especímenes como el ornitorrinco o el lobo marsupial fue la constatación de que algo no cuadraba con las ideas establecidas:

“… Al observar las especies australianas, tan diferentes a las europeas o americanas, dudo de que un solo Creador haya podido concebir algo tan bello y al mismo tiempo tan artificial...” El origen de las especies, 1859

Enumeró las posibles causas y padrones de la evolución:
1. Efecto de variación geográfica
2. Herencia biológica
3. Dimorfismo sexual
4. Registro fósil

Con ello, y entre otros efectos de su investigación, Darwin unificó disciplinas: Paleontología, Anatomía, Fisiología, Embriología… Es evidente que su obra "El Origen de las Especies", constituye un antes y un después en la historia del hombre.

Ese joven Charles es el prototipo del individuo de 1800, destinado a la vida religiosa por propia voluntad, y fue capaz de prescindir de su “herencia cultural” para fiarse de sus propias intuiciones.
Si después de 200 años todavía provoca divergencias en la comunidad científica, no digamos nada la conmoción que ha supuesto en las creencias religiosas, con el rechazo frontal a determinados aspectos de sus teorías por parte de sectores de la Iglesia católica, pensadores cristianos y, sobre todo, sectas protestantes de EE.UU.

Pero no menos cierto es que gracias a este peculiar personaje, el hombre puede tener una concepción sobre si mismo libre de muchas leyendas.

Para aquellos que banalizan y trivializan la evolución en lo que al hombre afecta, quizá porque no se han enterado lo suficiente de lo que Darwin afirma, el hombre “no proviene del mono”. El antepasado de todos los mamíferos es un pequeño mustélido, parecido a una musaraña, que vivió hace más de 80 millones de años. De hecho se pierde la conexión hace 6 millones de años, momento en que nos separamos de los póngidos y aparecen los primeros Australopithecus (Africanus, Robustus, Boisei y Afarensis) a la vez que los primeros Primates. El Pitecantrtropus Erectus es considerado como el posible “eslabón perdido”.

Sin Darwin no hubiésemos podido llegar a estas teorías. Él fue el primero en relacionar los restos fósiles con los seres vivos. Yo no me cuestiono la incompatibilidad o no de su teoría con la doctrina de la Iglesia: simplemente, hoy, me “quito el sombrero” ante tal HOMBRE, con mayúsculas, que no homínido.




Imagen: Retrato en acuarela de Charles Robert Darwin a los 31 años realizado por George Richmond