Archivos de julio,2010

Comunicados de respaldo al Hno. Paul MacAuley

julio 07, 2010
4.00 p m| LIMA, 07 jul. 10 (BV).- Aunque muchos de nuestros lectores los recibieron directamente de Rómulo Franco SJ. en “Noticias de los amigos”. Buena Voz Noticias, publica también el pronunciamiento de la Conferencia de Religiosos del Perú, del Superior General y del Consejo de la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas - La Salle, así como el artículo: Ser Maestro en el Perú, ocupación de “alto riesgo” del P. Juan Cuquerella SJ, Director de Fe y Alegría del Perú.

20100707-ARTICULO1.jpg
El Instituto Bartolomé de Las Casas, IBC, y el Centro de Estudios y Publicaciones, CEP, se unen a los Pronunciamientos del Instituto de los Hermanos de La Salle y al de la Conferencia Peruana de Religiosos, CONFER, en solidaridad con el Hermano Paul McAuley.
Junto con los religiosos de La Salle, uno de cuyos comunicados es del Superior General de la Congregación en Roma, hacemos pública nuestra extrañeza y rechazamos la Resolución Ministerial mediante la cual el Ministerio del Interior ha resuelto cancelar la residencia de Paul McAuley quien cumple “labores pastorales y misioneras en la Región de Loreto lIevando adelante una encomiable y denodada labor en defensa de los derechos de los pobladores y de la conservación del medio ambiente en la selva peruana”.
Como dice la Conferencia de Religiosos del Perú, Confer, “EI Hermano Paul, (religioso de La Salle) ha prestado servicios invalorables en el campo de la educación en sectores de la sociedad donde el Estado está ausente. Nos parece doloroso que su compromiso con las minorías y con nuestra lglesia que promueve la protección de la creación, hayan sido consideradas pruebas de que su presencia en nuestra patria resulte incómoda y perturbadora para el gobierno”.
Coincidimos además con las reflexiones de Monseñor Alberto Campos, obispo de San José del Amazonas cuando dice: “ Me preocupa que se consideren delitos que alteran el orden público el trabajo que algunos misioneros realizan a pedido de comunidades e instituciones para informarles sobre sus derechos nacionales e internacionales…y, por otro lado, no se consideran delitos la contaminación de los ríos, la deforestación de los bosques, la ilegalidad y corrupción para ofrecer algunas concesiones para el enriquecimiento injusto de algunas personas o empresas en perjuicio de los habitantes de la Amazonía, la negligencia de algunos profesionales que reciben un sueldo para trabajar en la Selva y no se presentan a sus puestos de trabajo en detrimento de la educación y salud de los que deberían ser beneficiados”.
Estamos convencidos de que el desarrollo al que la mayoría aspira no puede tener bases sólidas si no se respetan los derechos de todos los que viven en el Perú, empezando por nuestros compatriotas amazónicos. Como dijeron los obispos de AL en la reunión de Aparecida "En las decisiones sobre las riquezas de la biodiversidad y de la naturaleza, las poblaciones tradicionales han sido prácticamente excluidas, la naturaleza ha sido y continua siendo agredida. la tierra fue depredada... un ejemplo muy importante de esta situación es la amazonía (Aparecida n. 84)
Como ciudadanos y cristianos manifestamos nuestra solidaridad con el Hermano Paul Mc Auley y hacemos votos para que las gestiones judiciales y administrativas orientadas a revertir esta infundada Resolución Ministerial, tengan éxito. Así como él, hay otros cristianos, incluso sacerdotes y obispos, que, al comprometerse con las poblaciones nativas en la defensa de su entorno han recibido acusaciones y amenazas. En un régimen democrático, como el nuestro, debe existir libertad de expresión y de organización. De ellas ha hecho uso, legítimamente, Paul McAuley.


Instituto Bartolomé de Las Casas
Centro de Estudios y Publicaciones
Lima, 6 de julio 2010

20100707-ARTICULO.jpg
El ser maestro ha sido siempre una ocupación de alto riesgo. No el ser profesor, entendiendo por ello ser informador a secas de los fenómenos sean estos naturales, sociales, económicos o incluso espirituales y religiosos. Es verdad que esto a veces también es peligroso sobre todo en espacios y tiempos especialmente fundamentalistas o dogmáticos; Pero lo que siempre ha sido riesgosísimo, lo que yo diría ha sido deporte de aventura de altísimo riesgo, ha sido sin duda alguna el ser maestro.

Ser maestro, es decir, acompañar a las personas en sus procesos de desarrollo y crecimiento, acompañarlos en sus procesos de aprendizaje, facilitarles la utilización de todas sus potencialidades a la luz de sus propios criterios construidos sobre la propia libertad y el respeto al bien común, eso siempre ha sido peligrosísimo.

No tenemos más que darle un vistazo a la historia de los maestros de la humanidad para descubrir esa peligrosidad. Para mí, encabezan la lista Jesús de Nazaret y la puedo continuar con Sócrates. Dejando la antigüedad para mi mirada actual, pequeña y cercana, completan dramáticamente ese vistazo Monseñor Romero y mis compañeros Jesuitas, maestros de la Universidad Centro Americana del Salvador.

Todos ellos asesinados. Todos ellos acusados de embaucadores del pueblo y/o de la juventud. Todos ellos no soportados por “lo establecido”, por aquellos que no necesitan que nadie les acompañe ni les ayude a descubrir lo que está bien y lo que está mal; ellos ya lo saben, lo tienen clarísimo, coincide exacta y únicamente con sus intereses. No necesitan maestros, molestan, se los elimina.

Claro que estas son manifestaciones extremas y dramáticas sin duda alguna, de lo riesgoso de la profesión docente, pero existen sin duda también continuas lesiones y heridas que pasan desde la descalificación por ataques personales hasta la destitución de sus funciones o el extrañamiento de buenos y eficaces maestros.

Y es que si bien la tarea de los maestros de catalizar en las personas los procesos de aprender a pensar, de aprender a juzgar y sobretodo de aprender a actuar con poder y justicia es algo que engrandece la función de los docentes, y que especialmente en el Día del Maestro no nos cansamos de alabar, sin embargo en el día a día, esta función nos enfrenta con los poderes establecidos.

Fe y Alegría del Perú ha tenido la suerte de contar durante diez años con el Hno. Paul McAuley como Director del colegio Fe y Alegría Nº 43 del Zapallal en el cono norte de Lima. El creó, dinamizó y puso en marcha una comunidad educadora que sin duda alguna ha hecho posible que cientos de niños, niñas y jóvenes sean hoy protagonistas que aportan con mejores posibilidades y conocimientos en la construcción de ese Perú mejor que todos deseamos.

Es por ello que la decisión del gobierno de expulsar al Hno. Paul del país no sólo nos parece mezquina por no reconocer la importante parte que el Hno. Paul ha tenido en este crecimiento. También nos parece una decisión injusta que nos lleva a pensar, sobre todo por las razones aducidas, que aquellos que la toman se alinean en la larga fila de los que creen que la educación consiste en domesticar a las personas y no en liberarlas.


Juan Cuquerella, SJ
Director de Fe y Alegría


Otros comunicados de respaldo al Hno. Paul MacAuley

Leer más »