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Este es el archivo para junio 2007

miércoles, junio 06, 2007

Estimado Hno. Eduardo:

¿Cómo está usted? Espero que se encuentre bien de salud, sobre todo ahora que el invierno en la ciudad nos ha envuelto a todos con su crudeza. No sólo por esta razón, cada vez me preocupa más el futuro de la tierra, y por lo tanto, el del hombre mismo, ya que ambos caminos están indefectiblemente unidos.

Son pocas las personas que hacen esfuerzos -nada insignificantes- para frenar estos bruscos cambios climáticos, que tienen origen desde ya hace siglos, desde que el hombre dejó de admirar y respetar la naturaleza, su medio de vida y el regalo de Dios para él, y empezó a manipular sin control ni conciencia su hogar: la Tierra.

No quiero describirlo como una total tragedia –aunque en parte verdad- en la cual el hombre es el verdugo del planeta, pero siempre es bueno tener presente que éste no es un tema más, sino nuestro futuro, con el que estamos jugando.

Hecha la aclaración, procedo a cambiar de tema. Espero no haberlo aburrido, lo cual comprendería, mas considero que nuestras correspondencias no tienen por qué limitarse a la fe. Soy testimonio vivo –y usted también- que nuestra formación Marista va más allá de lo religioso, pilar de su enseñanza, y llega a ser completa e integral, de manera que en verdad nos prepara para la vida.

Disculpe usted por la demora en la respuesta a su carta, muy sincera y reconfortante para mí debo decir. Hace tiempo que no revisaba mi correo, no porque me falte el tiempo, sino que no sé organizarlo bien. Supongo que ya es hora.
maristas


Me admiró mucho su comentario sobre la coherencia de mi prosa –jajaja-, cuando yo la considero con fruto de mis tribulaciones, en el sentido más suave de la palabra. Les mandé sus saludos a mi mamá y mi abuela, ambas quedaron muy alegres a pesar de mi retraso en entregárselos.