20/03/10: Punto de mira: Las mujeres en Haití
Publicado el : 20 de marzo 2010 - 10:39 de la mañana
| Por Redacción InformaRN (http://www.anp-photo.com/)
Las haitianas, al igual que muchas mujeres en el mundo, sufren con mayor severidad el impacto de un conflicto o post-conflicto, en el que se da una crisis de seguridad, política y humanitaria.
Amélie Gauthier*
En Haití, desde el golpe de Estado del General Cedras en 1991, las mujeres han sufrido abusos sexuales como una forma de represión política. Estos abusos han aumentado tras el devastador terremoto, confirman distintas investigaciones.
15 años de violencia hacia las mujeres: panorama previo al terremoto
Los abusos sexuales empezaron de forma sistemática y como arma política durante el régimen de Cedras, cuando se usaba para intimidar, reprimir y aterrorizar a la población. De 1991 a 1994, la situación de derechos humanos se calificó como más grave que en cualquier momento de la dictadura de los Duvalier. Los autores de las violaciones eran principalmente los militares, paramilitares, y miembros de la FRAPH (Front Révolutionaire pour l’avancement et la
Las víctimas de estos crímenes políticos eran partidarias de la democracia, o sus parientes; los abusos se producían en las calles, así como en las casas, por la tarde o noche, por grupos de hombres enmascarados en uniformes. Las víctimas recuerdan los insultos de los perpetradores, actores del Gobierno. Por su carácter flagrante y sistemático, estos crímenes han sido considerados por la Comisión de la Verdad y la Justicia como crímenes contra la humanidad.
En el 2004, con la expulsión forzada del presidente Aristide y la instauración de un Gobierno de transición, los abusos sexuales empezaron a aumentar de nuevo.
Debido al número muy elevado de armas así como de la trivialización del abuso, surgió una situación en la que no solamente militares o paramilitares podían cometer actos de violencia contra las mujeres, sino que también podía hacerlo cada persona que tenga un arma y que forme parte de grupos como “brigades de vigilence”, “baz armées”, “milices populaires” y “zenglendos”.
El alto número de armas afecta de forma desproporcionada a las mujeres, pues se utilizan para intimidarlas, para violarlas a punta de pistola, mientras que las víctimas no pueden gritar por ayuda y, sencillamente, se dejan abusar para poder sobrevivir. El colmo de la humillación corría a cargo de grupos musicales llamados “groupes de rara moderne”, que colaboraban con pandillas en zonas o barrios particulares cantando en las calles el nombre de las víctimas.
Según un estudio de la revista The Lancet, 35.000 mujeres y niñas han sufrido alguna forma de abuso; de esa cifra, 50 % era menor de edad, entre el 2004 y agosto de 2006.
En el documento se identifica a la Policía Nacional Haitiana (PNH), y los soldados brasileños y miembros de la MINUSTAH, como los autores más frecuentes de esas agresiones.
Según consta en un estudio sobre la violencia a las mujeres, publicado por la SOFA en 2002, una de cada tres mujeres ha sufrido alguna agresión sexual, cifra equivalente a más de un millón de haitianas.
Antes del terremoto, los abusos sexuales no eran solamente cometidos por hombres o jóvenes de la calle que adquirían cierto prestigio por llevar armas. El surgimiento de una situación de inseguridad generalizada hizo que las mujeres también se asociaran a los diferentes grupos, “baz”, “brigadas” y otros, siendo actrices y cómplices de la violencia hacia otras mujeres y niños.
Además, existen “baz feminines”, integrados por lesbianas que cometen, a veces acompañadas o no de otras bandillas armadas, violaciones contra mujeres. Estas lesbianas apoyan a los hombres en los grupos armados de múltiples formas, tanto cometiendo brutalidades y participando en las agresiones sexuales, como siendo informadoras y dependientes del grupo de hombres armados, además de ser ellas mismas “objetos sexuales.”
Rechazo social de las víctimas, y sus repercusiones
Antes del terremoto, existía una diferencia enorme entre los casos de abusos estimados y los denunciados. Las mujeres haitianas no denuncian estos crímenes por varias razones. Individualmente, ser violada esta muy mal visto, significa ser “mancillada” o “sucia” y contamina la casa que comparte con la familia y el barrio donde vive. Sufre un rechazo austero, acusaciones perversas e inculpación, además de los daños físicos y psicológicos.
En Haití, ser violada es algo muy duro; la violencia está aceptada en la sociedad como parte de la vida cotidiana. Sin embargo, una víctima tiene que cambiar radicalmente de vida, debe abandonar su vivienda y marcharse de la comunidad.
Por las razones antes mencionadas de ‘suciedad’ y riesgo de contaminación Las mujeres casadas son además abandonadas por sus maridos. Además, puesto que el papel del hombre es aún machista y primitivo ya que debe velar por la seguridad de la familia, esa agresión se traduce como su propio fracaso.
En segundo lugar, denunciar tal acto es muy arriesgado. Primero, las víctimas deben tratar con la Policía Nacional Haitiana, cuerpo institucional muchas veces insensible a este tipo de crimen, poco competente e insuficientemente preparado.
La prueba necesaria consiste en el certificado médico, único válido, que hasta enero del 2007 era emitido por el Hospital de la Universidad del Estado de Haití, documento que es, además, de difícil acceso para la población rural y supone un costo económico adicional.
Pese a que miles de mujeres emigraban por obligación para escapar al humillante rechazo social, llegaban a lugares de paso, donde se volvían más vulnerables a futuras agresiones.
El rechazo social y la sensación de culpa contribuyen a empobrecer y destruir los tejidos familiar y comunal. La mayoría de las mujeres se convierte en pequeñas comerciantes callejeras y reprochan al Estado no suministrarles ayuda económica o préstamos. Las consecuencias para la salud, el tejido social y sobretodo para la economía han sido devastadoras.
Mujeres y justicia
La crueldad y la violencia política hacia las mujeres en la época del régimen Cedras tuvieron repercusiones importantes en la sociedad haitiana.
La sociedad civil empezó a organizarse para ayudar a las víctimas de la violencia. Al principio, trabajar con mujeres agredidas o “sucias” supuso un fuerte rechazo de la sociedad por el riesgo de “contaminación”.
Varias organizaciones como la SOFA, CONAP, APORSIFA, Kay Famn, Info Famn, empezaron a trabajar juntas con el objetivo de ayudar a las mujeres víctimas, y les ofrecían servicios médicos y clínicos de urgencia, ayuda psicológica, charlas, apoyo a mujeres infectadas del VIH/SIDA, y otros.
Cuando, en 1994, Aristide volvió al país, se creó la Comisión de la Verdad y Justicia para exponer de manera extensiva e inclusiva los abusos de derechos humanos cometidos durante el régimen militar (del 30 de septiembre de 1991 al 30 de Septiembre de 1994).
La población participó masivamente y fue posible recuperar testimonios de 7.000 víctimas de abusos.LaComisión realizó una investigación especial sobre la violencia a las mujeres. Los resultados son muy claros: los abusos y la violencia contra las mujeres constituyen un tratamiento cruel, inhumano y degradante, una tortura, un crimen contra la humanidad bajo las convenciones, tratados y declaración que Haití ha firmado. Sin embargo, el impacto que tuvo el informe de la comisión fue mínimo. Ninguna acción de seguimiento se realizó al publicar los hechos, como reparación o asistencia a las víctimas.
A escala internacional y legal, Haití ha firmado y ratificado la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948;la Convención sobre la eliminación de toda forma de discriminación de las mujeres, en 1981; y ha ratificado la Convención Interamericana sobre la prevención, la sanción y la eliminación de la violencia contra la mujer (Convención do Belém do Pará), de 1996. Por último, ha firmado la Declaración de los Jefes de Estado y de Gobierno del Caribe, que reafirma su compromiso por la promoción de los derechos de mujeres en 1997.
A escala nacional, las leyes que rigen los actos de violencia contra las mujeres son relativamente recientes. En primer lugar, el Código penal de Haití carece de una definición de ‘agresión sexual’. Sin embargo, en su artículo 279 consta que cualquier persona que haya cometido una agresión será castigada como autor de una ofensa moral.
La ley ha cambiado en julio 2005, por decreto, al considerar que la agresión sexual se califica como un crimen serio que puede llevar una sentencia severa de entre diez años y cárcel de por vida.
Este cambio es un decreto, y aunque representa un avance inestimable para las mujeres en Haití, aún tiene que pasar por el Parlamento para adquirir fuerza de la ley.
Y pese a ser positivo, este cambio todavía no ha tenido impacto real para las víctimas. Cuando los agresores son detenidos, son liberados rápidamente, con lo que se pone en peligro la vida de la víctima que se atrevió a denunciarle. Más aún, en la ciudad de Gonaïves nadie ha sido detenido y condenado por abusos o agresión sexual.En otro estudio se denuncia que ninguna violación sexual ha sido procesada frente a la justicia, en todo el territorio nacional. Nunca.
*Amélie Gauthier es Consultora independiente especialista en Haití
Fuente: Radio Nederland
El fenómeno se debe sobre todo a “la mala alimentación y la falta de ejercicio”, según un estudio publicado en Grecia.
Los hombres y mujeres casados tienen por lo menos el doble de riesgo de volverse obesos, según los resultados de un estudio publicado en Grecia.
La obesidad abdominal y el cinturón de grasa en esa zona son un problema más recurrente entre la gente casada, señala el informe publicado en el diario Kathimerini, que se presentará en una conferencia sobre obesidad en Atenas.
El fenómeno se debe sobre todo a “la mala alimentación y la falta de ejercicio”, señaló el presidente de la Asociación Helénica para la Obesidad, Dimitris Kiortsis. El estudio se basa en una muestra de 17 mil 341 griegos de entre 20 y 70 años.
Los resultados de la encuesta revelan que los hombres tienen tres veces más posibilidades que sus pares solteros de padecer esa forma de obesidad. En el caso de las mujeres, las que contrajeron matrimonio tienen el doble de riesgo de obesidad que las que no.
Fuente: Perù21
20/03/10: Historia de un santo varón
jueves 18 de marzo de 2010
Jaime Richart (especial para ARGENPRESS CULTURAL)
En mis viajes conocí a un anciano muy cuerdo, muy instruido y muy discreto, además muy rico, lo que le hacía más cuerdo; porque como no le faltaba de nada, no necesitaba engañar a nadie. Convivía con tres mujeres muy hermosas; y cuando no se recreaba con sus muje¬res, se ocupaba en el muy digno que hacer de filosofar.
Vivía junto a su casa, que era hermosa y con amenos jardines, una vieja, tonta y muy pobre.
Charlando con él me dijo un día: Quisiera no haber nacido. Le pregunté por qué, y me respondió: Llevo setenta años estudiando, y los setenta los he perdido; enseño a los demás y lo ignoro todo. Este es¬tado me tiene tan aburrido y tan descontento, que no puedo aguantar la vida; he nacido, vivo en el tiempo, y no sé qué cosa es el tiempo; me hallo en un punto entre dos eternidades, como dicen los sabios, y no tengo idea de la eternidad; consto de materia, pienso, y nunca he podido averiguar la causa eficiente del pensamiento; ignoro si es mi entendimiento una mera facultad, como la de andar y digerir, y si pienso con mi cabeza lo mismo que palpo con mis manos. No solamente ignoro el principio de mis pensamientos, también se me esconde igualmente el de mis movimientos; no sé porqué existo, y no obstante todos los días me hacen preguntas sobre todos estos puntos; y como tengo que responder con precisión y no sé que decir, hablo mucho, y después de haber hablado me quedo avergonzado y confuso de mí mismo. Peor es todavía cuando me preguntan si Dios es eterno. A Dios lo pongo por testigo de que no lo sé, y bien se echa de ver en mis respuestas. Reverendo anciano, me dicen, explicadme cómo el mal inunda la tierra entera. Tan adelantado estoy yo como los que me hacen esta pregunta: unas veces les digo que todo está perfectísimo; pero los que han perdido su patrimonio y sus miembros en la guerra no lo quieren creer ni yo tampoco, y me vuelvo a mi casa abrumado por mi curiosidad e ignorancia. Leo los libros antiguos, y me ofusca más la oscuridad. Hablo con mis compañeros: unos me aconsejan que disfrute de la vida y me ría de la gente; otros creen que saben algo y se pierden en desatinos, y todo no hace más que traerme angustia. Muchas ve¬ces estoy a punto de desesperarme, contemplando que al cabo de mis investigaciones no sé ni de donde vengo, ni qué soy, ni adónde iré, ni qué ser.
Me causó mucha lástima el estado de este buen hombre, que era el más racional, y me convencí de que era más desdichado el que más entendimiento tenía y era más sensible.
Aquel mismo día visité a la vieja vecina suya, y le pregunté si se había apesadumbrado alguna vez por no saber qué era su alma, y ni siquiera entendió mi pregunta. Ni un instante en toda su vida había reflexionado en alguno de los puntos que tanto atormentaban al santo varón; creía con toda su alma en Dios y se tenía por la mujer más feliz, con tal que de vez en cuando tuviese agua para bañarse.
Atónito de la felicidad de esta pobre mujer, me volví a ver a mi filósofo y le dije: ¿No tienes vergüenza de tu desdicha, cuando a la puerta de tu casa hay una vieja que en nada piensa y vive contentísima?
Tienes razón -me respondió-, y cien veces he dicho para mí que sería muy feliz si fuera tan tonto como mi vecina; pero no quiero gozar de semejante felicidad.
Más me aturdió esta respuesta que todo lo que me había dicho antes; y examinándome a mí mismo, vi que efectivamente no quisiera yo ser feliz a cambio de ser un majadero.
Propusimos el caso a varios filósofos, y todos fueron de mi parecer. No obstante, decía yo para mí, rara contradicción es pensar así, porque lo que importa es ser feliz, y nada importa tener entendimiento o ser un necio.
También pensé: los que viven satisfechos con su suerte, están seguros de que viven satisfechos; y los que discurren, no tienen certeza de que discurren bien. Entonces, está claro que debiera escoger no tener una pizca de razón, si esa pizca contribuye a mi infelicidad. Todos fueron de mi mismo parecer, pero ninguno prefirió volverse tonto por vivir contento.
De aquí saco en consecuencia que si apreciamos mucho la felicidad, más nos importa la razón. Y reflexionando con más detenimiento, parece que preferir la razón a la felicidad, es un disparate. ¿Y, cómo hemos de explicar esta contradicción? Pues lo mismo que todas las demás, y sería el cuento de nunca acabar.
Fuente: Argenpress
Jaime Richart (especial para ARGENPRESS CULTURAL)
En mis viajes conocí a un anciano muy cuerdo, muy instruido y muy discreto, además muy rico, lo que le hacía más cuerdo; porque como no le faltaba de nada, no necesitaba engañar a nadie. Convivía con tres mujeres muy hermosas; y cuando no se recreaba con sus muje¬res, se ocupaba en el muy digno que hacer de filosofar.
Vivía junto a su casa, que era hermosa y con amenos jardines, una vieja, tonta y muy pobre.
Charlando con él me dijo un día: Quisiera no haber nacido. Le pregunté por qué, y me respondió: Llevo setenta años estudiando, y los setenta los he perdido; enseño a los demás y lo ignoro todo. Este es¬tado me tiene tan aburrido y tan descontento, que no puedo aguantar la vida; he nacido, vivo en el tiempo, y no sé qué cosa es el tiempo; me hallo en un punto entre dos eternidades, como dicen los sabios, y no tengo idea de la eternidad; consto de materia, pienso, y nunca he podido averiguar la causa eficiente del pensamiento; ignoro si es mi entendimiento una mera facultad, como la de andar y digerir, y si pienso con mi cabeza lo mismo que palpo con mis manos. No solamente ignoro el principio de mis pensamientos, también se me esconde igualmente el de mis movimientos; no sé porqué existo, y no obstante todos los días me hacen preguntas sobre todos estos puntos; y como tengo que responder con precisión y no sé que decir, hablo mucho, y después de haber hablado me quedo avergonzado y confuso de mí mismo. Peor es todavía cuando me preguntan si Dios es eterno. A Dios lo pongo por testigo de que no lo sé, y bien se echa de ver en mis respuestas. Reverendo anciano, me dicen, explicadme cómo el mal inunda la tierra entera. Tan adelantado estoy yo como los que me hacen esta pregunta: unas veces les digo que todo está perfectísimo; pero los que han perdido su patrimonio y sus miembros en la guerra no lo quieren creer ni yo tampoco, y me vuelvo a mi casa abrumado por mi curiosidad e ignorancia. Leo los libros antiguos, y me ofusca más la oscuridad. Hablo con mis compañeros: unos me aconsejan que disfrute de la vida y me ría de la gente; otros creen que saben algo y se pierden en desatinos, y todo no hace más que traerme angustia. Muchas ve¬ces estoy a punto de desesperarme, contemplando que al cabo de mis investigaciones no sé ni de donde vengo, ni qué soy, ni adónde iré, ni qué ser.
Me causó mucha lástima el estado de este buen hombre, que era el más racional, y me convencí de que era más desdichado el que más entendimiento tenía y era más sensible.
Aquel mismo día visité a la vieja vecina suya, y le pregunté si se había apesadumbrado alguna vez por no saber qué era su alma, y ni siquiera entendió mi pregunta. Ni un instante en toda su vida había reflexionado en alguno de los puntos que tanto atormentaban al santo varón; creía con toda su alma en Dios y se tenía por la mujer más feliz, con tal que de vez en cuando tuviese agua para bañarse.
Atónito de la felicidad de esta pobre mujer, me volví a ver a mi filósofo y le dije: ¿No tienes vergüenza de tu desdicha, cuando a la puerta de tu casa hay una vieja que en nada piensa y vive contentísima?
Tienes razón -me respondió-, y cien veces he dicho para mí que sería muy feliz si fuera tan tonto como mi vecina; pero no quiero gozar de semejante felicidad.
Más me aturdió esta respuesta que todo lo que me había dicho antes; y examinándome a mí mismo, vi que efectivamente no quisiera yo ser feliz a cambio de ser un majadero.
Propusimos el caso a varios filósofos, y todos fueron de mi parecer. No obstante, decía yo para mí, rara contradicción es pensar así, porque lo que importa es ser feliz, y nada importa tener entendimiento o ser un necio.
También pensé: los que viven satisfechos con su suerte, están seguros de que viven satisfechos; y los que discurren, no tienen certeza de que discurren bien. Entonces, está claro que debiera escoger no tener una pizca de razón, si esa pizca contribuye a mi infelicidad. Todos fueron de mi mismo parecer, pero ninguno prefirió volverse tonto por vivir contento.
De aquí saco en consecuencia que si apreciamos mucho la felicidad, más nos importa la razón. Y reflexionando con más detenimiento, parece que preferir la razón a la felicidad, es un disparate. ¿Y, cómo hemos de explicar esta contradicción? Pues lo mismo que todas las demás, y sería el cuento de nunca acabar.
Fuente: Argenpress
CONACUP
CONSEJO NACIONAL DE ASOCIACIONES DE CONSUMIDORES Y USUARIOS DEL PERÚ
NOTA DE PRENSA N°03-02
El Consejo Nacional de Asociaciones de Consumidores y Usuarios del Perú CONACUP, colegiado que viene participando en la discusión de las mesas de trabajo para el nuevo Código de Protección del Consumidor en el Congreso de la República, cumple con informar lo siguiente:
1. Como es de conocimiento público, el Banco de Crédito del Perú (BCP) fue sancionado por INDECOPI por el cobro indebido de una deuda de una tarjeta de crédito con la cuenta de remuneraciones de una usuaria o consumidora. Ante dicha situación el BCP ha tomado la execrable decisión de desacatar el mandato de INDECOPI y en consecuencia seguirá cometiendo dichas prácticas indebidas, conducta que ha sido incluso respaldada por la asociación de bancos ASBANC y la SBS.
2. Ante tal situación, y en aras de proteger los derechos de miles de consumidores y usuarios del sistema financiero y con ello evitar que las remuneraciones y pensiones se vean afectadas, uno de los integrantes de nuestro colegiado, la asociación de consumidores IDOM en coordinación con las demás asociaciones integrantes, ha presentado el día de hoy una DEMANDA DE AMPARO contra el BCP ante el 5to Juzgado Constitucional de Lima, que corre bajo el Exp. N°7757-2010.
3. No entendemos el silencio y pasividad de las autoridades correspondientes, tales como la Defensoría del Pueblo, la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso CODECO o el propio INDECOPI, frente a la soberbia que manifiestan los bancos públicamente, actitud que afecta la confianza en el sistema financiero y el mercado que dicen tanto defender, por lo que exigimos a las autoridades aludidas fijen su posición sobre tan lamentable situación.
4. Estaremos informando sobre el curso de la demanda planteada así como estaremos vigilantes ante cualquier conducta que afecte los derechos de los consumidores y usuarios del país.
Con el ruego de su difusión.
Lima, 19 de Marzo del 2010
PRENSA-CONACUPContacto: conacup@hotmail.com
Tel. 225-2738
Av. Prolong. Guardia Civil 380 Of. 407 San Borja
Enviado por CONACUP
CONSEJO NACIONAL DE ASOCIACIONES DE CONSUMIDORES Y USUARIOS DEL PERÚ
NOTA DE PRENSA N°03-02
El Consejo Nacional de Asociaciones de Consumidores y Usuarios del Perú CONACUP, colegiado que viene participando en la discusión de las mesas de trabajo para el nuevo Código de Protección del Consumidor en el Congreso de la República, cumple con informar lo siguiente:
1. Como es de conocimiento público, el Banco de Crédito del Perú (BCP) fue sancionado por INDECOPI por el cobro indebido de una deuda de una tarjeta de crédito con la cuenta de remuneraciones de una usuaria o consumidora. Ante dicha situación el BCP ha tomado la execrable decisión de desacatar el mandato de INDECOPI y en consecuencia seguirá cometiendo dichas prácticas indebidas, conducta que ha sido incluso respaldada por la asociación de bancos ASBANC y la SBS.
2. Ante tal situación, y en aras de proteger los derechos de miles de consumidores y usuarios del sistema financiero y con ello evitar que las remuneraciones y pensiones se vean afectadas, uno de los integrantes de nuestro colegiado, la asociación de consumidores IDOM en coordinación con las demás asociaciones integrantes, ha presentado el día de hoy una DEMANDA DE AMPARO contra el BCP ante el 5to Juzgado Constitucional de Lima, que corre bajo el Exp. N°7757-2010.
3. No entendemos el silencio y pasividad de las autoridades correspondientes, tales como la Defensoría del Pueblo, la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso CODECO o el propio INDECOPI, frente a la soberbia que manifiestan los bancos públicamente, actitud que afecta la confianza en el sistema financiero y el mercado que dicen tanto defender, por lo que exigimos a las autoridades aludidas fijen su posición sobre tan lamentable situación.
4. Estaremos informando sobre el curso de la demanda planteada así como estaremos vigilantes ante cualquier conducta que afecte los derechos de los consumidores y usuarios del país.
Con el ruego de su difusión.
Lima, 19 de Marzo del 2010
PRENSA-CONACUP
Tel. 225-2738
Av. Prolong. Guardia Civil 380 Of. 407 San Borja
Enviado por CONACUP
20/03/10: Plegaria a un Labrador
jueves 18 de marzo de 2010
Por: Víctor Jara
Chile, 1969
Levántate y mira la montaña,
de donde viene el viento, el sol y el agua.
Tú, que manejas el curso de los ríos,
tú, que sembraste el vuelo de tu alma.
Levántate y mírate las manos.
Para crecer estréchala a tu hermano,
juntos iremos unidos en la sangre.
Hoy es el tiempo que puede ser mañana.
Líbranos de aquél que nos domina en la miseria.
Tráenos tu reino de justicia e igualdad.
Sopla como el viento la flor de la quebrada.
Limpia como el fuego el cañón de mi fusil.
Hágase por fin tu voluntad aquí en la tierra.
Danos tu fuerza y tu valor al combatir.
Sopla como el viento la flor de la quebrada.
Limpia como el fuego el cañón de mi fusil.
Levántate y mírate las manos.
Para crecer estréchala a tu hermano,
juntos iremos unidos en la sangre,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Fuente: Argenpress
Por: Víctor Jara
Chile, 1969
Levántate y mira la montaña,
de donde viene el viento, el sol y el agua.
Tú, que manejas el curso de los ríos,
tú, que sembraste el vuelo de tu alma.
Levántate y mírate las manos.
Para crecer estréchala a tu hermano,
juntos iremos unidos en la sangre.
Hoy es el tiempo que puede ser mañana.
Líbranos de aquél que nos domina en la miseria.
Tráenos tu reino de justicia e igualdad.
Sopla como el viento la flor de la quebrada.
Limpia como el fuego el cañón de mi fusil.
Hágase por fin tu voluntad aquí en la tierra.
Danos tu fuerza y tu valor al combatir.
Sopla como el viento la flor de la quebrada.
Limpia como el fuego el cañón de mi fusil.
Levántate y mírate las manos.
Para crecer estréchala a tu hermano,
juntos iremos unidos en la sangre,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Fuente: Argenpress






