Archivos

Usted está viendo los archivos para 19 marzo 2010

“Este centro evidencia lo que se puede hacer cuando el Estado y la comunidad organizada trabajan en beneficio de la población”, sostuvo la Viceministra de la Mujer


Un Centro de Atención Institucional para Mujeres y Hombres Agresores - CAI implementado gracias a la alianza entre el gobierno nacional y la comunidad organizada de Villa María del Triunfo, fue inaugurado hoy por la Viceministra de la Mujer del MIMDES, Norma Añaños.

“Cada mes en el Perú, 12 mujeres aproximadamente mueren a manos de sus parejas. En este asentamiento César Vallejo no queremos más violencia, no más mujeres agredidas, queremos erradicar este tipo de violencia, y trabajar por el fortalecimiento de familias con convivencia pacífica”, sostuvo la Viceministra del MIMDES.

Señaló que ese es el sentido de la inauguración de este centro, que contará con un equipo multidisciplinario entre especialistas de la fiscalía, el poder judicial, la policía, la gobernación, quienes atenderán a los hombres y mujeres agresores y los recuperen.

“Este centro será la mejor prueba de que es posible el cambio y que es necesario hacerlo con los costos que haga falta. Esta experiencia que inauguramos hoy, será, sin lugar a dudas, un modelo para otros asentamientos humanos y municipios”, dijo Añaños.

Añadió que esta inauguración expresa el interés y prioridad que tiene para El Estado la problemática de la violencia familiar, la cual debe ser combatida desde varios frentes”, dijo la Ministra.

El perfil determinado de atención es para hombres adultos agresores judicializados, hombres con sentencia judicial en violencia familiar. Se está coordinando a través de reuniones de trabajo con los Juzgados de Familia y de Paz del sector de Villa María del Triunfo para las derivaciones y referencias de casos.

La Viceministra dijo que frente a cualquier agresión física o psicológica, se puede denunciar el hecho ante las Comisarías, los Centros de Emergencia Mujer, o hacer uso de la línea 100, servicio telefónico de orientación gratuita e inmediata.

Lima, 10 de marzo de 201

Fuente: http://www.mimdes.gob.pe/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=202&Itemid=281&lang=es
Categoría: Género
Publicado por: a20034394
Visto: 649 veces

Por:

Los Tigres del Norte



Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=9z77wdm3I1M&feature=related
Categoría: Masculinidades
Publicado por: a20034394
Visto: 202 veces

El año pasado se han identificado a 194 víctimas en nuestro país. Sin embargo, la cifra real sería mayor, según la Policía.

Por Juana Avellaneda

Irene es el nombre de una peruana que fue llevada con engaños a trabajar como prostituta a un burdel japonés. En casa, las cosas iban de mal en peor, su esposo la había abandonado y ella ya no tenía dinero para mantener a su hijo. Buscó trabajo, pero no encontró nada. Ser madre soltera le cerró todas las puertas. Fue entonces que decidió migrar al extranjero.

Un chico de una agencia de empleo que acababa de conocer le pasó el dato de que en Japón llevaban gente de Perú y de varios países de Latinoamérica para que trabajaran en fábricas como obreros. La paga era excelente: seis mil dólares por mes. Además los dueños correrían con los gastos del pasaje, los trámites y el hospedaje. Eso sí, el trato era que vaya pagando la deuda con parte de su sueldo. Irene aceptó y en menos de una semana tenía maletas, pasaporte y una carta de invitación del dueño de la fábrica japonesa.

Irene viajó ilusionada pensando que había encontrado el trabajo soñado. Sin embargo, cuando llegó a Japón, se dio cuenta de que había sido víctima de un cruel engaño. Su supuesto jefe resultó ser un mafioso vinculado a la temida Yakuza, la organización que entre otros crímenes se dedica a comprar personas para explotarlas sexual y laboralmente.

En su primera noche como esclava sexual se tuvo que acostar con decenas de hombres. ¿La paga? Nada. Apenas dormía, la golpeaban, la violaban y la drogaban. Intentó escapar, pero el miedo que sentía la obligó a aceptar su realidad. Resignada comenzó a esconder las propinas que sus clientes le daban dentro de su vagina.

EXPLOTADOS POR LOS VERDUGOS. “Anualmente cerca de un millón de hombres, mujeres y niños son víctimas de la trata de personas en el mundo. Algunos son explotados laboralmente, otros (en menor porcentaje) son víctimas de tráfico de órganos, pero casi el 80% es explotado sexualmente”, sostiene Dimitri Senmache, presidente de la Red Peruana Contra la Pornografía Infantil (RPCI).

Las víctimas, como Irene, no solo son forzadas a prostituirse, sino también sufren de abuso físico y psicológico, o son inducidos a caer en el mundo de las droga. También son contagiados de sida, indica Senmache.

La ganancia que genera este delito alcanza los 32 mil millones de dólares al año. “Un kilo de droga solo puede ser vendido una vez. En cambio, una niña de 9 o una jovencita de 15 o 18 años puede ser prostituida por varios sujetos en un solo día”, asegura.

Por ello, la trata de personas se ha convertido en el segundo delito más cometido en el mundo, siendo el primero el tráfico de armas y en tercer lugar el tráfico de drogas.

INCERTIDUMBRE Y DOLOR. En el Perú, por lo general, las chicas son captadas en provincias y llevadas a los prostíbulos de la capital. Posteriormente, su destino es el extranjero. No hay cifras exactas de lo ocurrido en nuestro país, pero la ONG Capital Humano y Social (CHS) contabilizó 194 víctimas en 2009. Entre 2004 y 2009, los casos suman 659.

Las engañan con promesas de trabajos, becas de estudio o con supuestos casting para modelos. “Las que tienen menos suerte son enviadas al extranjero. A estas víctimas nunca se les ubica”, asegura Senmache.

Otra de las características de este delito es el uso de violencia y el consumo forzado de droga. “La más usada es la heroína porque crea rápida dependencia. Una vez que te la inyectan, tu cuerpo pide más y, si no tienes dinero para comprarla, solo te queda someterte”, señala.

La trata es perpetrada por organizaciones que conocen muy bien a quién captar, cómo contactar y cómo dejar marcada a una persona. Han pasado más de 10 años desde que Irene vivió esa pesadilla. Hoy sigue viviendo a escondidas, pero aceptó contar su historia con la finalidad de que otras chicas no pasen la misma pesadilla.

Fuente: Perú21
Categoría: Di NO - ÚNETE
Publicado por: a20034394
Visto: 333 veces