Revisando un un Boletin de Consumer Eroski, sobre el el libro "De la cuna a la cuna" anteriormente posteado aca, se plantean cuestinamientos interesantes al tema de reciclaje.
El sistema actual de reciclaje es en realidad un "infra-reciclaje" que sólo consigue ralentizar el ciclo destructivo
Algunas reflexiones: reciclar: según la Real Academia (RAE, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?
TIPO_BUS=3&LEMA=reciclaje)
1. tr. Someter un material usado a un proceso para que se pueda volver a utilizar.
4. tr. Tecnol. Someter repetidamente una materia a un mismo ciclo, para ampliar o
incrementar los efectos de este.
Queda claro que si miramos con ojos de diseñador industrial, reciclar no conlleva necesariamente un acto de diseño profesional, salvo desde la selección de materiales a utilizar en un proyecto de diseño especifico.
Si entendemos que diseñar implica planificar, investigar, proponer y/o producir, entonces el diseño de reciclaje no seria un argumento valido. el reciclaje es un proceso externo al diseñador, y este solamente toma el material como una restricción tecnológica.
Ejemplo
reutilizar:
1. tr. Utilizar algo, bien con la función que desempeñaba anteriormente o con otros fines.
Segun Wikipedia:
Reutilizar es la acción de volver a utilizar los bienes o productos. La utilidad puede venir para el
usuario mediante una acción de mejora o restauración, o sin modificar el producto si es útil para
un nuevo usuario.
En una perspectiva respetuosa con el medio ambiente, la reutilización es el segundo paso en
la acción de disminución de residuos, el primero es la reducción, el tercer y último paso es
reciclar. Al contribuir a la reducción de producción de nuevos bienes que demanden
recursos naturales y energía, la reutilización contribuye a mejorar el medio ambiente.
En este caso diríamos que en el re uso, o re utilización de algo, el diseño industrial esta proponiendo nuevos conceptos de productos, desarrollándose un análisis estructural, funcional y estético, véase CasaCor 2004 Casa Taller, Fuerte San Martín.
Continuaremos este articulo con nuevos ejemplos y comentarios con la intención de aclarar desde nuestra practica profesional, lo que se pudiera estar convirtiendo en una moda ecológica en la cual cualquier persona estaría capacitada para diseñar productos.
Título original: Cradle to cradle
Autor: Michael Braungart y William McDonough
Editorial: McGraw-Hill
Año de publicación: Madrid, 2005
fuente:http://www.terra.org/articulos/art01171.html
Superar la ecoeficiencia para allanar el camino a la ecoefectividad
Está claro que nadie duda que sea una alternativa ecológica aquella que predica: reducir, evitar, minimizar, sostener, limitar, detener. Estos términos han sido los básicos en la mayoría de las consideraciones ambientales de la industria actual, la que, buscando un salida a la crisis de recursos naturales y energía, se propuso ser más eficiente. Ecoeficiencia significa “hacer más con menos”, un precepto que en términos ecológicos no es nada aconsejable, puesto que, aunque es un concepto aparentemente admirable, incluso noble, no es una estrategia de éxito a largo plazo, porque no va suficientemente a las raíces. Ser eficientes desde dentro del mismo sistema tan sólo ralentiza el problema, aunque se pongan prescripciones morales y medidas coercitivas. Con el actual concepto de ecoeficiencia no se puede salvar el medio ambiente, ya que supone apoyar que la industria acabe con todo, de forma callada, persistente y completamente. Esta es la tesis del libro Cradle to cradle (De la cuna a la cuna).
“Papa, todo está conectado”, fue la sabia respuesta de mi hijo Cesar de siete años, para explicarme su lógica de que sentado en un bote, donde paseábamos, el sentía que estaba en contacto con las piedras de la orilla…
Su frase me quedo dando vueltas durante los siguientes días, hasta el momento de redactar estos comentarios a propósito de la conferencia sobre el eco diseño y su implicancia en el mundo actual.
Cada vez más ciudades optan por impulsar el uso de bicicletas con el fin de convertirlo en un servicio más de transporte público y ecológico
Los sistemas de bicicletas públicas se diferencian de los tradicionales servicios de ocio o turismo en que pretenden convertirse en un auténtico servicio de movilidad urbana alternativo, ecológico y sostenible. Por ello, suelen ubicarse entre dos puntos de frecuente tránsito urbano, o como un complemento del transporte público.