Durante el primer cuatrimestre del año, las exportaciones registraron una caída de 34%, siendo los subsectores petrolero, siderúrgico-metalúrgico, maderero, minero y confecciones los más afectados [1]. En este entorno, diferentes gremios y asociaciones se han venido organizando con la finalidad de plantear propuestas y solicitar medidas de apoyo al Estado; donde destaca, en particular, la situación del sector textil confecciones [2]. De un lado, al mes de abril de este año, la exportación de tejidos y confecciones registró una caída de 30% [3]; mientras que de otro, entre enero y mayo de este año, las ventas de hilado de algodón en el mercado local experimentaron una reducción de entre 20% y 30% [4]. Si bien ambas situaciones responden, en determinada medida, a la crisis internacional; entre enero y mayo se observó un incremento de 200% en la importación de hilados provenientes de la India [5]. Siendo este insumo más barato que el del mercado local, se presume que podría haberse producido un reemplazo de las compras de hilado de algodón en el mercado local por los importados de la India [6].
En este contexto, los productores locales de hilados solicitaron que se lleve a cabo temporalmente una medida correctiva, en tanto se recupera la demanda de los confeccionistas nacionales, para hacer frente a la supuesta competencia desleal de las importaciones de la India. Así, el INDECOPI está analizando la pertinencia de aplicar una medida de salvaguarda sobre la importación estos productos [7]. Esta evaluación culminará en el mes de septiembre de este año y deberá ser presentado ante una comisión multisectorial, conformada por los ministros de Economía y Finanzas, Comercio Exterior y Turismo y de la Producción. De aplicarse la medida, la competitividad de los confeccionistas podría verse afectada; sin embargo, de no hacerlo, la sostenibilidad de la industria hilandera podría verse en juego.
[1] Asociación de Exportadores del Perú (ADEX)
[2] La cadena productiva de este sector involucra las actividades de producción de algodón, hilado, fabricación de tejidos y confección de prendas. Los insumos de cada etapa pueden ser adquiridos localmente o ser importados.
[3] ADEX
[4] Sociedad Nacional de Industrias (SNI)
[5] Aduanas
[6] SNI
[7] La OMC exige, para la aplicación de las salvaguardias, que se compruebe que se ha originado un efecto negativo sobre: i) la rama de producción que fabrica productos similares a los importados o ii) ha habido un aumento desproporcionado de la importación o iii) ha habido un aumento significativo sobre los precios.
Archivos de junio,2009
¿SALVAGUARDAS EN EL SECTOR TEXTIL?
junio 17, 2009COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS TRIBUTARIOS DEL GOBIERNO CENTRAL
junio 17, 2009
La recaudación tributaria en Mayo se redujo tanto en Tributos Internos (11.5%) como en Aduaneros (29.4%). Para el primer caso, el Impuesto a la Renta (IR) disminuyó 30.3%, el Impuesto General a las Ventas (IGV) e Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) interno crecieron 5.4% y 54% respectivamente. Para el segundo caso, la reducción en tributos aduaneros reflejó los menores niveles de importaciones en mayo (-41.3%). Esta reducción de impuestos es negativa para el Estado ya que implica menores recursos para afrontar el gasto público y es explicada por la desaceleración de la economía. Pero ¿qué impuesto contribuye más a los ingresos tributarios? ¿Cómo responde esta composición a los principios de eficiencia y equidad?
Tanto el IGV (alrededor del 50%) como el IR son los impuestos que tienen mayor participación. Así mismo, observamos que el IR casi ha duplicado su importancia los últimos años (de 20% en el 2000 a 37% en el 2008), mientras que los otros impuestos han contribuido en menor cuantía.
Hablar de composición óptima de los ingresos, significa principalmente hablar de eficiencia y equidad. Se argumenta que gravar la renta tiene un mayor costo de bienestar que gravar el consumo ya que reduciría el ahorro del trabajador; por otro lado, gravar el consumo tendría un mayor costo de equidad ya que en términos reales, los más pobres son los que pagan mayores impuestos [1]. La evidencia muestra que el desarrollo económico produce un desplazamiento en la composición de los ingresos tributarios, pasando de impuestos al consumo (IGV) a una mayor importancia a los impuestos sobre la renta (IR) [2]. En la práctica, lo importante no es determinar una combinación óptima, sino trasmitir el objetivo del cambio en la composición, y a la luz de un análisis basado en eficiencia y equidad, plantear e implementar medidas compensatorias si dicha variación afectara a la población pobre.
[1] “La Política Tributaria en Países en Desarrollo”. Tanzi, Vito & Zee, Howell. Fondo Monetario Internacional. 2001.
[2] Ibid.
Tanto el IGV (alrededor del 50%) como el IR son los impuestos que tienen mayor participación. Así mismo, observamos que el IR casi ha duplicado su importancia los últimos años (de 20% en el 2000 a 37% en el 2008), mientras que los otros impuestos han contribuido en menor cuantía.
Hablar de composición óptima de los ingresos, significa principalmente hablar de eficiencia y equidad. Se argumenta que gravar la renta tiene un mayor costo de bienestar que gravar el consumo ya que reduciría el ahorro del trabajador; por otro lado, gravar el consumo tendría un mayor costo de equidad ya que en términos reales, los más pobres son los que pagan mayores impuestos [1]. La evidencia muestra que el desarrollo económico produce un desplazamiento en la composición de los ingresos tributarios, pasando de impuestos al consumo (IGV) a una mayor importancia a los impuestos sobre la renta (IR) [2]. En la práctica, lo importante no es determinar una combinación óptima, sino trasmitir el objetivo del cambio en la composición, y a la luz de un análisis basado en eficiencia y equidad, plantear e implementar medidas compensatorias si dicha variación afectara a la población pobre.
[1] “La Política Tributaria en Países en Desarrollo”. Tanzi, Vito & Zee, Howell. Fondo Monetario Internacional. 2001.
[2] Ibid.
IMPLICANCIAS FISCALES DE LA CRISIS FINANCIERA MUNDIAL
junio 17, 2009
Las pérdidas estimadas del sistema financiero global producto de la crisis financiera mundial alcanzan los US$ 2,7 billones y con ello el deterioramiento de las principales economías del mundo, situación que llevó a implementar políticas monetarias expansivas reduciendo las tasa de interés buscando proveer de liquidez a los sistemas financieros locales y mundiales, y por otro lado, se inició programas de estímulos fiscales que buscan mitigar los efectos de la crisis que condujo finalmente a empeorar los desbalances fiscales y aumentar la deuda de las economías mas importantes del mundo.
Al respecto, el Fondo Monetario internacional (FMI) publicó recientemente un estudio sobre las implicancias fiscales [1] de la crisis financiera mundial [2], en el cual señala que la deuda pública de las 10 principales economías del mundo aumentaría de 78% del PBI en el 2007 a 114% en el 2014. Asimismo, se estimó que los costos fiscales que enfrentarán estas economías producto del incremento de la edad promedio de la población será de 10 veces la de los costos fiscales producto de la crisis, situación que agrava aún más el desbalance fiscal de estas economías.
Por otro lado, los países emergentes miembros del G20 tiene un ratio deuda publica/PBI de 38% en el 2007 y se estima que este alcance el 35% en el 2014, lo que conllevaría a una mayor demanda de los papeles de deuda de estos países y por tanto un menor riesgo exigido, lo que significaría una reducción de la brecha entre el rendimiento exigido a la deuda de los países emergentes respecto de los países desarrollados.
En suma, es necesario el real dimensionamiento de los efectos de un incremento insostenible de la deuda pública de las principales economías del mundo a fin de asegurar la sostenibilidad de esta deuda y evitar una percepción negativa en la formación de las expectativas de los inversionistas respecto a la deuda de las principales economías del mundo.
[1] Los costos fiscales de la crisis financiera se manifiestan por tres canales: i) estabilizadores automáticos (menor recaudación por ciclo económico) ii) efectos no discrecionales (caída de los precios de los activos, reducción de las ganancias del sector financiero, caída de los precios de las materias primas) y iii) estímulos fiscales discrecionales.
[2] “Fiscal Implications of the Global Economic and Financial Crisis”. Departamento de Asuntos Fiscales. FMI. Junio2009.
Al respecto, el Fondo Monetario internacional (FMI) publicó recientemente un estudio sobre las implicancias fiscales [1] de la crisis financiera mundial [2], en el cual señala que la deuda pública de las 10 principales economías del mundo aumentaría de 78% del PBI en el 2007 a 114% en el 2014. Asimismo, se estimó que los costos fiscales que enfrentarán estas economías producto del incremento de la edad promedio de la población será de 10 veces la de los costos fiscales producto de la crisis, situación que agrava aún más el desbalance fiscal de estas economías.
Por otro lado, los países emergentes miembros del G20 tiene un ratio deuda publica/PBI de 38% en el 2007 y se estima que este alcance el 35% en el 2014, lo que conllevaría a una mayor demanda de los papeles de deuda de estos países y por tanto un menor riesgo exigido, lo que significaría una reducción de la brecha entre el rendimiento exigido a la deuda de los países emergentes respecto de los países desarrollados.
En suma, es necesario el real dimensionamiento de los efectos de un incremento insostenible de la deuda pública de las principales economías del mundo a fin de asegurar la sostenibilidad de esta deuda y evitar una percepción negativa en la formación de las expectativas de los inversionistas respecto a la deuda de las principales economías del mundo.
[1] Los costos fiscales de la crisis financiera se manifiestan por tres canales: i) estabilizadores automáticos (menor recaudación por ciclo económico) ii) efectos no discrecionales (caída de los precios de los activos, reducción de las ganancias del sector financiero, caída de los precios de las materias primas) y iii) estímulos fiscales discrecionales.
[2] “Fiscal Implications of the Global Economic and Financial Crisis”. Departamento de Asuntos Fiscales. FMI. Junio2009.






