La Superintendencia Nacional de Administracion Tributaria (Sunat) planteó recientemente que, en transacciones realizadas mediante tarjeta de crédito o débito, una fracción del impuesto general a las ventas (IGV) sea retenida por las empresas emisoras de las tarjetas para ser reportada a la Sunat directamente por ellas. El objetivo de esta medida es reducir la evasión en el pago del IGV por parte de los negocios encargados de retener este impuesto. Diversos medios confunden esta propuesta con un incremento en el IGV, duplicidad con el impuesto a las transacciones financieras (ITF) o un impuesto a las transacciones por tarjetas de crédito, pero este no es el caso.
El gráfico adjunto resume cómo funcionan las transacciones realizadas con tarjetas. Cuando un cliente realiza una compra mediante tarjeta de crédito o debito, el banco emisor de la tarjeta envía dinero al operador, que generalmente son empresas multinacionales como MasterCard o Visa. Los operadores, a su vez, envían el dinero al negocio donde el cliente realizó la compra. Actualmente, el negocio es el único responsable por efectuar el pago del IGV a la Sunat, por lo que hay amplio campo para la evasión tributaria. Sin embargo, si el operador de la tarjeta retuviera una fracción fija del IGV y la enviara a la Sunat directamente (flecha roja en el gráfico), la Sunat tendría información necesaria para saber cuánto debe pagar cada negocio por concepto de IGV.

Este esquema solo funcionaría para negocios que acepten tarjetas, así que los negocios que quieran seguir evadiendo el pago del IGV podrían dejar de aceptarlas. Sin embargo, al hacerlo perderían consumidores, para quienes pagar con tarjeta es generalmente más conveniente y seguro que efectivo. Otras medidas, por ejemplo evaluaciones aleatorias, deberán ser usadas para controlar negocios que no acepten tarjetas.
La medida propuesta por la Sunat no implica incremento en precios, pero potencialmente implicaría costos administrativos para los operadores. Para evitar que estos costos sean trasladados a los consumidores es necesario que los operadores reciban compensación por los servicios prestados a la Sunat. Estos costos deberían ser financiados por la Sunat, que gozaría de menores costos administrativos y mayor recaudación. Si el ahorro de la Sunat es mayor al costo de los operadores, la medida es socialmente beneficiosa y debería ser adoptada.
Se abre una oportunidad para que el turismo hacia el Perú se mantenga, e incluso crezca, en un escenario de crisis mundial. Así lo manifestaron algunos operadores turísticos en el 1er Foro internacional de turismo sostenible realizado en la Pontificia Universidad Católica del Perú los días 24, 25 y 26 de marzo. El desafío central es hacer del turismo una actividad sostenible en lo ambiental, socioculturalmente responsable y, sobre todo, económicamente viable. Entre los temas tratados por los expositores ponemos énfasis los siguientes:
El cambio hacia tecnologías limpias combina dos condiciones centrales: contaminar menos y reducir costos. Se encuentra disponible para hospedajes el uso de termas, bombas de agua, electricidad, extractores de aire, cocinas, entre otras maquinarias, que usan el viento, corrientes de agua, luz solar y el esfuerzo de animales y seres humanos como fuente de energía.
La inclusión de la población de comunidades en la actividad turística es valorada por el turista y contribuye a la sostenibilidad de los destinos. Pagos justos por la mano de obra, capacitación para atender a los turistas y para producir artículos de calidad, repartir utilidades a las comunidades y la vinculación con el mundo a través del turismo vivencial contribuye para mejorar el autoestima y el desarrollo de las comunidades. Asimismo, la responsabilidad social de agencias y viajeros contribuye a tener un impacto indirecto de la actividad turística en las comunidades que albergan productos turísticos.
La formación académica orientada hacia la promoción de la creatividad permite la creación de nuevos productos turísticos en una industria muy competitiva. Además, el fortalecimiento de los principios éticos, ecológicos y de justicia social son fundamentales. Asimismo, la articulación de historiadores, arqueólogos, administradores, antropólogos, economistas, entre otros profesionales, complementan las habilidades requeridas en esta industria.
La articulación gubernamental (a nivel comunal, local, regional y nacional) es central para reducir costos, mejorar la eficiencia y promover de manera adecuada las potencialidades turísticas del país.
El Perú tiene el potencial de ser líder en la región en turismo sostenible, cultural y de aventura por la riqueza de su geografía, historia, gastronomía y expresiones culturales. El desafío es transformar en el corto plazo ese potencial en productos y circuitos turísticos sostenibles.