Archivos de noviembre,2007

A PROPÓSITO DEL PRESUPUESTO 2008: LA RELACIÓN ENTRE ECONOMÍA Y TERRORISMO

noviembre 27, 2007
Luego de varios años de relativa paz, las recientes noticias sobre ataques narco-terroristas en la sierra y selva peruana ocasionaron que los ministros de Defensa y del Interior soliciten la semana pasada en el Congreso mayores recursos al Ministro de Economía y Finanzas para el próximo año, los cuales ascenderían aproximadamente 402 millones de nuevos soles [1]. Ante este pedido cabe preguntarse cuáles son los costos que un país debe estar dispuesto a afrontar para combatir el terrorismo.

Los costos del terrorismo pueden cuantificarse en términos de vidas perdidas y propiedad destruida [2]. Sin embargo, son costos también los efectos sobre el turismo en regiones donde los actos terroristas se dan de manera continua. Además, el terrorismo reduce la inversión extranjera, reasigna los recursos perjudicando actividades y sectores más productivos, incrementa los costos en seguridad (que se trasladan a los consumidores finales a través de un aumento en los precio), incrementa los costos de transporte, crea una barrera al comercio e incrementa las restricciones migratorias.

Usualmente la discusión entre economía y terrorismo se ha centrado en determinar la medida en que una menor pobreza y desigualdad pueden reducir la incidencia del terror. Sin embargo, son la pobreza, la desigualdad o los bajos niveles educativos las causas principales del terrorismo?.

Alan Krueger y Jitka Maleckova examinaron las relaciones entre pobreza, educación y el índice de actividades terroristas, encontrando una baja relación directa entre pobreza o educación y participación en el terrorismo. Basados en la evidencia analizada, concluyeron que que la ausencia de libertades civiles, en lugar de las principales economías y la calidad y contenido de la educa ción, son los determinantes más importantes de la actividad terrorista [3].

Del párrafo anterior se desprende que la lucha contra el terrorismo no sólo se puede dar mediante acciones militares y policiales sino también a través de herramientas políticas y diplomáticas que generen un cambio social. Ciertamente las políticas enfocadas a combatir el terrorismo con una mayor fuerza militar ocasionan un mayor impacto social y un mayor rédito político para el gobierno. A pesar de esto, Endlers y Sandler han señalado que, en general, las intervenciones anti terroristas han resultado en un mayor incremento de las mismas, o una precipitación de sus consecuencias negativas para la economía y la sociedad [4].

[1] El Ministro de Economía ha aclarado que estas solicitudes se atenderán el próximo año mediante créditos suplementarios, por lo que ambas carteras deberán reorganizar su gasto. El presupuesto 2008 asciende a S/. 71,050.00 millones lo que representa un incremento del 15% respecto del año anterior.
[2] El ataque del 11 de setiembre significó una pérdida de US$ 33 a US$ 36 millones para la ciudad de Nueva York.
[3] Alan B. Krueger y Jitka Maleckova 2003. “Education, Poverty and Terrorism: Is There a Causal Connection?” Journal of Economic Perspectives.
[4] Walter Enders y Todd Sandler 1993. “The Effectiveness of Anti-Terrorism Policies: Vector Autoregression-Intervention Analysis,” American Political Science Review.

EL ALGODÓN, LA ECONOMETRÍA, Y ALGO MÁS

noviembre 27, 2007
Los agricultores de algodón en Piura denunciaron a Creditex y Tuchisa (empresas conexas al Grupo Romero y Cervesur, respectivamente) ante el INDECOPI por comprar el algodón que ellos producen a un precio marcadamente menor a su precio internacional [1]. Argumentaron que al ser el algodón un commodity, en un escenario competitivo el precio de compra del algodón nacional no debía diferenciarse mucho de su precio internacional. Sin embargo, señalaron que esto no ocurría porque dichas empresas (que juntas compran aproximadamente 90% del algodón cultivado en Piura) estaban concertando precios, lo que, en un escenario duopsónico, les permitía definir el precio por quintal de algodón a pagar a los agricultores. Por su parte, las empresas manifestaron que en un escenario de libre mercado los agricultores podían decidir exportar o vender el aldogón a las empresas nacionales y que, en todo caso, la concertación de precios no se había probado.

Lo relevante del caso es que la semana pasada ambas partes se presentaron en el INDECOPI para rendir un Informe Oral sobre la denuncia materia de discusión, centrándose el debate en el modelo econométrico utilizado para demostrar la concertación de precios. En el Perú sólo se ha sancionado una vez por concertación de precios, en la década de los noventa, luego de que se demostrara que hubo reuniones y correspondencia entre empresas dedicadas a la comercialización de pollo para definir el precio al cual iban a comprar dicho alimento a los productores nacionales. En el caso de los productores de algodón en Piura, ante la falta de medios probatorios fehacientes que permitan verificar la existencia de concertación de precios, se ha elaborado un modelo econométrico tentativo que permita deducir la existencia de concertación.

De ser el fallo favorable y se respalde el modelo econométrico empleado, sería la primera vez que se utiliza una herramienta estadística como prueba contundente de concertación [2]. Sin embargo, también se deja abierta una puerta de debate en relación con la necesidad de probanza contundente que deben tener las pruebas presentadas y los supuestos y condiciones restrictivas de los que parten todos los modelos estadísticos, lo que originaría que dichos modelos sean tomados únicamente como indicios, pero no como pruebas concluyentes. Queda sólo esperar el fallo.

[1] La denuncia fue realizada a más empresas, pero la Comisión de Libre Competencia decidió incluir a estas dos, por la participación de mercado que poseen.
[2] En estricto, el modelo sólo probaría paralelismo conciente de precios, de lo cual se puede desprender, como hipótesis, una probable concertación de precios.

CHINA Y EL LLAMADO DE SUS AUTORIDADES A FRENAR EL CRECIMIENTO DEL CRÉDITO

noviembre 27, 2007
El exceso de demanda y liquidez pueden producir un recalentamiento en la economía. Ante ello, los gobiernos disponen de ciertas herramientas, como el manejo de las tasas de interés, a fin de poder controlar dicho recalentamiento. Sin embargo, ¿qué se debe hacer cuando los instrumentos convencionales parecen no funcionar? Tal parece ser la situación actual de la economía en China, donde las medidas tomadas por el gobierno no han podido solucionar el recalentamiento de la economía y el crecimiento excesivo del crédito.

Al respecto, el 18 de noviembre se conoció un pedido inusual por parte de la autoridad reguladora de las autoridades financieras en China, a través del cual solicitó que los bancos desaceleren el ritmo de préstamos que otorgan y sugirió que terminen el año con la misma cantidad de préstamos que concedieron hasta el 31 de octubre. A pesar de reconocer que cada banco posee necesidades distintas (como consecuencia, entre otros factores, de sus distintos requerimientos de capital), la autoridad supervisora propuso mantener un nivel estable de préstamos [1].

¿Qué consecuencias puede tener una medida como esta? A nivel interno, la reducción de préstamos disminuye la inversión y el producto [2]. Asimismo, para el gobierno chino esta medida representa la posibilidad de no afectar las ventajas comerciales que le otorga una moneda devaluada ya que a través del manejo de la tasa de interés podrían presionarían una reevaluación del yuan. A nivel externo, representa una menor demanda por materias primas, con consecuencias en los precios internacionales de los principales commodities y en la balanza comercial de los países que los exportan.



[1] Fuente Bloomberg.
[2] En este punto la inversión extranjera directa podría suplir a la inversión doméstica por lo cual la medida podría ser acompañada de medidas conexas.