Archivos de octubre,2006

ELIMINACIÓN DE EXONERACIONES TRIBUTARIAS

octubre 29, 2006
El Ministerio de Economía y Finanzas ha abierto el diálogo con los distintos gremios sobre el sistema tributario vigente, el cual, gira en torno a 6 impuestos: IGV, impuesto a la renta, ISC, aranceles, ITAN e ITF. El tema más espinoso es el de las exoneraciones tributarias.

Los beneficiarios de las exoneraciones en los servicios crediticios son el consumidor final y las empresas que no realizan operaciones gravadas, ya que en estos casos el IGV de los créditos no se podría utilizar como crédito fiscal. El gravar los créditos con IGV se reflejaría en un aumento de los intereses en 19% perjudicando a los consumidores que toman créditos Mivivienda, hipotecarios, de consumo, microempresas, entre otros. La eliminación de la exoneración podría impulsar el crédito informal y por ende tener un impacto negativo en el nivel de bancarización de la economía. La banca peruana también perdería competitividad frente a la de otros países ya que los clientes podrían financiarse de países vecinos como Chile y Ecuador, donde no existe tal impuesto.Del mismo modo, la eliminación de la exoneración de impuesto a la renta en los depósitos del sistema financiero también impactaría negativamente los niveles de bancarización y promovería una fuga de ahorristas del sistema financiero.

La eliminación de la exoneración del pago del impuesto a la renta sobre las ganancias de capital y sobre los intereses a los bonos que vence a fines del 2006 también está siendo debatida. Los montos negociados podrían ser afectados al buscar los capitales no gravados. Actualmente el monto negociado diario en la BVL representa aproximadamente el 40% del de 1997. Se debe considerar también el potencial impacto negativo sobre los precios de las acciones y bonos lo que repercutiría sobre los aportantes de las AFP cuyo parte de patrimonio está invertido en títulos valores negociados en la BVL.

COSTO-BENEFICIO DE LA AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ

octubre 29, 2006
El 23 de octubre se aprobó la ampliación del Canal de Panamá por un porcentaje amplio (75%) sobre una escasa participación (abstencionismo de 57%). La autoridad del Canal de Panamá estima que el costo del proyecto bordea los US$ 5 000 millones, de los cuales más de la mitad (51%) serían utilizados para la construcción del nuevo juego de esclusas[1]. El resto del dinero se utilizaría en la ampliación de los cauces que unen el lago Gatún con las esclusas del Océano Pacífico y en un mejor manejo de la cuenca hidrográfica del Canal.

A primera vista, resulta evidente el beneficio que el nuevo juego de esclusas tendrá sobre el comercio mundial y sobre Panamá: se incrementaría la carga al permitir el ingreso de buques de mayor tamaño respecto a los actuales[2], se obtendrían mayores ingresos por peajes, entre otros efectos.

Sin embargo, las reservas van por el lado económico y ambiental. Primero, el comercio mundial es volátil y las proyecciones de demanda del canal podrían estar sobreestimadas. Por otro lado, existe temor porque la inversión que se realice termine endeudando más al país. Finalmente, el funcionamiento de la nueva esclusa es altamente intensiva en el uso de agua. Esto requiere el incremento del nivel del Lago Gatún con el riesgo de desplazamiento de tierras cultivables, e implicaría que en momentos de sequía se priorice el funcionamiento del Canal y no otras necesidades de la población.



[1] Las esclusas son obras hidráulicas que permiten vencer los desniveles de agua en canales navegables.
[2] Actualmente el 5% de la carga comercial mundial utiliza este Canal. La mayor parte de esta carga se realiza en buques Panamax (hasta 4500 contenedores). Sin embargo, la tendencia a utilizar buques Post-Panamax (hasta 12000 contenedores), que hoy no pueden pasar por el Canal, se incrementará.

CRECIMIENTO SIN LÍMITES: ¿SOPORTARÁ LA TIERRA?

octubre 29, 2006
El Living Planet Report 2006[1] informa el estado actual y el impacto de la actividad humana sobre el medio ambiente. Según este reporte, venimos utilizando los recursos de la tierra más rápido de lo que pueden regenerarse.

A raíz de la crisis energética del petróleo de 1973, se tomó consciencia de la importancia de los recursos naturales y el medio ambiente, pero no es hasta 1987 que se conceptualizó en el término desarrollo sostenible, lo que implica un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades. El crecimiento económico es necesario, pero a qué costos. Mucho del problema reside en que el capital natural, así como otros tipos de capitales[2], son difíciles de cuantificar y no son considerados dentro de las funciones de producción.

El reporte utiliza los siguientes indicadores: huella ecológica y vida en el planeta[3]. El primero mide el impacto de nuestro consumo a través de la cantidad de tierra biológicamente productiva existente para satisfacer las necesidades humanas, mientras que el segundo cuantifica los animales vertebrados existentes. Asimismo se utiliza el IDH[4] y el reporte señala que sólo Cuba cumple con los criterios mínimos de sostenibilidad.

Se señala que nuestra demanda por recursos viene excediendo a la capacidad del planeta de seguir sosteniéndonos. En este sentido, el rol de la tecnología es crucial, ya que nos puede llevar a realizar un salto hacia la eficiencia económica y ambiental al utilizar tecnologías menos contaminantes (leapfrogging). De este modo, nos salteamos etapas del desarrollo industrial, que en un comienzo son dañinas para el medio ambiente. Finalmente, las estrategias de desarrollo que decidan seguir las nuevas economías serán cruciales para la sostenibilidad del planeta y de las generaciones futuras.

[1] Elaborado por World Wildlife Fund.
[2] En la actualidad se habla también de capital social, humano y natural.
[3] Para el 2003, la huella ecológica excede en 25% la capacidad regenerativa de la tierra. Le toma año y tres meses a la tierra producir los recursos ecológicos que el hombre consumió en un año. Mientras que el otro índice se ha reducido en 30% desde 1970.
[4] Índice de Desarrollo Humano.