Archivos de octubre,2006

OBSERVACIÓN SOCIO-ECONOMICA DE LA REDUCCIÓN DEL PRECIO DE LOS COMBUSTIBLES

octubre 01, 2006
La reducción del precio de los combustibles tiene mucha relevancia tanto por la importancia que tienen los combustibles en el consumo a nivel familiar e industrial, como también por tratarse de la primera rebaja después de cuatro alzas consecutivas en los precios de las refinerías.

Sin embargo, la reducción de los precios de refinería no se traslada inmediatamente ni en la misma proporción a los consumidores finales debido a factores de demanda y de mantenimiento de stocks. Asimismo, cabría esperar que la reducción de los combustibles sea diferente por grupo socio económico, dependiendo de la intensidad de uso de determinados tipos de combustibles.

Para el caso de Lima Metropolitana y Callao, que concentra el 42,3% de la demanda nacional de gasolinas (84, 90, 95 y 97) y Diesel 2, se puede apreciar que la mayor reducción promedio se ha dado en la gasolina de 84 octanos (-4,12%).[1]



Se puede observar del siguiente cuadro que existiría una mayor proporción de estaciones de servicio y grifos (E y G) que redujeron el precio de los combustibles de uso masivo del quintil V (G-90, G-95 y G-97) que la que existe de E y G que redujeron el precio de los combustibles del quintil I (G-84 y Diesel 2). Sin embargo, se puede argumentar que las reducciones de los precios de los combustibles se efectúan siempre que para las E y G sea rentable hacerlo dependiendo de sus márgenes de ganancia. Esto podría explicar la poca proporción de E y G que decidieron reducir los precios de los combustibles de mayor consumo en el quintil I que en el quintil V.



[1] Los precios mínimos por distritos son: San Juan de Miraflores en S/. 9.63, S/. 11.30 y S/. 13.02 en G-84, G-90, y G-97 respectivamente, La Victoria en S/. 12.40 en G-95 y Breña en S/.9.99 en Diesel 2

COMPETITIVIDAD Y DESARROLLO: ÍNDICE GLOBAL DE COMPETITIVIDAD 2006

octubre 01, 2006

El World Economic Forum en su informe Global Competitiveness Report 2006 presentó el Índice Global de Competitividad para el periodo 2006 – 2007[1]. Este índice intenta medir para cada país los principales factores que impulsan el desarrollo económico. Para ello, construye cerca de noventa variables, que agrupa en los nueve pilares que considera claves para incrementar sostenidamente el nivel de ingresos y bienestar de la población: instituciones, infraestructura, desempeño macroeconómico, salud y educación primaria, educación superior y entrenamiento especializado, eficiencia de mercado, adaptabilidad tecnológica, sofisticación empresarial e innovación.

Sin embargo, este índice pondera de manera distinta para cada país cada uno de dichos nueve pilares, dependiendo de su nivel de ingreso per cápita. Esto lo considera debido a que “los factores que incrementan productividad en un país como Suecia no son los mismos que impulsan productividad en Ghana”[2]. Por ello, agrupa a los 125 países con los que trabaja en tres grupos: países factor-dependientes, dependientes de eficiencia y dependientes de innovación, cada uno de ellos reflejando un nivel de desarrollo distinto y de complejidad de la economía.

Además agrupa los cuatro primeros pilares[3] bajo la denominación de “requerimientos básicos”, por ser estos los factores que incrementan más rápidamente la competitividad de países de bajos ingresos. Agrupa también bajo el nombre de “impulsadores de eficiencia” los pilares de educación superior y entrenamiento especializado, eficiencia de mercado y adaptabilidad tecnológica, por ser los motores de desarrollo en países de ingresos medios. Por último, remarca que para países de ingresos elevados los pilares anteriores no son suficientes, debido a que se encuentran en la frontera de desarrollo. Para ellos, los pilares de sofisticación empresarial e innovación son los que reciben mayor ponderación, bajo la categoría de “impulsadores de innovación”.

Este indicador es importante porque la competitividad (o productividad) es un factor que se considera determinante para el crecimiento económico. Muestra de ello es que los países que más han crecido son los que ha tenido una política explícita de aumento de la competitividad dentro de sus planes de desarrollo a largo plazo. Sólo un país latinoamericano, Chile, se encuentre dentro de los treinta primeros lugares, mientras que seis países del sudeste asiático ocupan esta lista, desplazando cada vez más a los países de Europa occidental.

[1] Otros índices similares son el “Ease of Doing Business” y el “Index of Economic Freedom”, realizados por el Banco Mundial y Wall Street Journal respectivamente.
[2] World Economic Forum, Global Competitiveness Report 2006.
[3] Instituciones, infraestructura, desempeño macroeconómico y salud y educación primaria.