De acuerdo a la Encuesta Nacional de Variación Mensual del Empleo del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo[1] realizada en 21 ciudades del país, ámbito nacional urbano, el nivel de empleo formal en las empresas de 10 y más trabajadores del sector privado asalariado creció en 5.2% en agosto comparado con el mismo mes del año pasado. Esta subida en los índices de empleo se registró en casi todos los sectores económicos como el extractivo, transportes y comunicaciones, industrial, servicios y comercio a excepción del sector de electricidad, gas y agua.
En las veinte ciudades principales del interior del país, el empleo creció en 7.5 %, con respecto al mes de agosto del año pasado. Las cinco principales ciudades que registran un mayor nivel de crecimiento del empleo son Ica, Chimbote, Trujillo, Arequipa y Chiclayo. En Ica el empleo creció en 17.3%.
Sin embargo, al analizar detenidamente el empleo en Lima Metropolitana de acuerdo a la información del INEI[2] para el mes de agosto del 2005, la tasa de ocupación en Lima (que relaciona la PEA ocupada con el total de la población económicamente activa) fue de 90,0% inferior en 0,5 puntos porcentuales respecto a lo observado en el mes de agosto del año 2004 e inferior en 1,5 puntos porcentuales en relación al mes de julio 2005.
Siguiendo a la información del INEI para Lima Metropolitana, la evolución del desempleo abierto (personas que buscan trabajo activamente), la PEA desempleada en el mes de agosto del 2005 se ha incrementado en 4,8% (18 mil 700 personas) respecto a agosto del año 2004 y en 15,4% respecto al mes de julio del 2005. La tasa promedio de desempleo abierto de Lima Metropolitana (que relaciona la población económicamente activa que desea trabajar y busca activamente empleo con el total de la PEA) en el mes de agosto del 2005 fue de 10,0%, aumentando en 0,5 puntos porcentuales en comparación con similar mes del año anterior.
[1] Encuesta aplicada por el Programa de Estadísticas y Estudios Laborales (PEEL) del Ministerio de Trabajo y Promoción Social a las empresas formales que tengan más de 10 trabajadores.
[2] El INEI ejecuta mensualmente en Lima Metropolitana la Encuesta Permanente de Empleo (EPE) en 1600 viviendas; para agosto 2005 ver
http://www.inei.gob.pe/web/BoletinFlotante.asp?file=5938.pdf
Archivos de septiembre,2005
DESEMPLEO RETROCEDE A NIVEL NACIONAL PERO CRECE EN LIMA METROPOLITANA
septiembre 19, 2005FACILIDAD PARA HACER NEGOCIOS EN EL MUNDO: PERÚ PUESTO 71
septiembre 19, 2005
El Banco Mundial publicó Doing Business in 2006: Creating jobs[1]. Este estudio comparativo entre 155 países evalúa los costos regulatorios para emprender negocios, mediante indicadores relacionados con la apertura, operación y liquidación de las empresas, así como el comercio exterior, la protección de inversionistas, el pago de impuestos, y el cumplimiento de contratos. De la misma manera, el estudio evalúa las reformas emprendidas por los países para superar estos costos, de tal forma que se genere el ambiente propicio para generar negocios sostenibles.
En el 2004 la mayor cantidad de reformas se realizaron en Europa del Este y Asia Central, donde todos los países tomaron al menos una medida para facilitar las actividades empresariales. Más del 70% de países de América Latina y el Caribe implementaron al menos una reforma en el 2004. En el extremo contrario, África y Medio Oriente tienen la menor intensidad de reformas.
A nivel de países, Nueva Zelanda es el líder mundial en la facilidad para hacer los negocios, seguido por Singapur, Estados Unidos, Canadá, Noruega y Australia. A nivel Latinoamericano sólo Chile figura en este ranking de los 30 mejores. Perú se ubica en el puesto 71. [2]
Asimismo el informe llega a algunas conclusiones importantes. El hecho de obtener una buena calificación en el área de facilidad para hacer negocios no significa que un país no tenga regulaciones. Todos los países que ocupan los primeros puestos regulan las empresas, pero lo hacen de maneras menos costosas y engorrosas, por ejemplo en el caso de los países nórdicos.
Un mejor desempeño en el área de la facilidad para hacer negocios está asociado a un mayor número de empleos. Si las regulaciones son costosas y engorrosas, las empresas pueden operar en la economía informal, además de mantener un tamaño reducido, creando pocos empleos. La reforma expande el alcance de la regulación llevando a las empresas y a los empleados al sector formal. Las mujeres trabajadoras y los trabajadores jóvenes serían los mayores beneficiados por efecto de estos cambios. Finalmente el informe destaca que los países más pobres aplican los impuestos empresariales más elevados del mundo
[1] www.doingbusiness.org
[2] Las clasificaciones con respecto a la facilidad para hacer negocios no consideran la proximidad de un país a los grandes mercados, la calidad de los servicios de infraestructura, la seguridad de la propiedad ante robos y saqueos, ni las condiciones macroeconómicas.
En el 2004 la mayor cantidad de reformas se realizaron en Europa del Este y Asia Central, donde todos los países tomaron al menos una medida para facilitar las actividades empresariales. Más del 70% de países de América Latina y el Caribe implementaron al menos una reforma en el 2004. En el extremo contrario, África y Medio Oriente tienen la menor intensidad de reformas.
A nivel de países, Nueva Zelanda es el líder mundial en la facilidad para hacer los negocios, seguido por Singapur, Estados Unidos, Canadá, Noruega y Australia. A nivel Latinoamericano sólo Chile figura en este ranking de los 30 mejores. Perú se ubica en el puesto 71. [2]
Asimismo el informe llega a algunas conclusiones importantes. El hecho de obtener una buena calificación en el área de facilidad para hacer negocios no significa que un país no tenga regulaciones. Todos los países que ocupan los primeros puestos regulan las empresas, pero lo hacen de maneras menos costosas y engorrosas, por ejemplo en el caso de los países nórdicos.
Un mejor desempeño en el área de la facilidad para hacer negocios está asociado a un mayor número de empleos. Si las regulaciones son costosas y engorrosas, las empresas pueden operar en la economía informal, además de mantener un tamaño reducido, creando pocos empleos. La reforma expande el alcance de la regulación llevando a las empresas y a los empleados al sector formal. Las mujeres trabajadoras y los trabajadores jóvenes serían los mayores beneficiados por efecto de estos cambios. Finalmente el informe destaca que los países más pobres aplican los impuestos empresariales más elevados del mundo
[1] www.doingbusiness.org
[2] Las clasificaciones con respecto a la facilidad para hacer negocios no consideran la proximidad de un país a los grandes mercados, la calidad de los servicios de infraestructura, la seguridad de la propiedad ante robos y saqueos, ni las condiciones macroeconómicas.
INCERTIDUMBRE EN ELECCIONES DE ALEMANIA
septiembre 19, 2005
El resultado de las elecciones parlamentarias en Alemania ha dejado una estela de incertidumbre total con respecto a quien será el próximo canciller, toda vez que la coalición de centro-derecha de Angela Merkel obtuvo el 35.2% de los votos, sólo 0.9% por arriba de los votos obtenidos por la coalición de centro-izquierda que representa el actual canciller, Gerhard Schröeder.
Lo que hace unos meses, en el anuncio del adelanto de las elecciones, parecía una victoria segura para Merkel, se tradujo en un final cerrado que seguirá definiéndose en los próximos días de acuerdo a las negociaciones que realicen cada una de las coaliciones por obtener una mayoría parlamentaria que asegure la elección del canciller.
Entre los hechos que desencadenaron este resultado electoral se pueden mencionar: las reformas iniciadas por Schröeder; el desastre electoral en una de las regiones más importantes del país; y la campaña de Merkel. En primer lugar, las reformas emprendidas por Schröeder en 2003, aunque algo tímidas para romper con la rigidez laboral y los excesivos beneficios sociales, le generaron rechazo incluso dentro de su misma coalición, lo que derivó en los resultados electorales desastrosos obtenidos en la región norteña de Rhin-Westfalia.
Por otro lado, las propuestas electorales de Merkel no fueron del agrado de los alemanes, y terminaron sirviendo a Schröeder (como la creación de un impuesto a la renta flat de 25%, o el incremento en 2% del impuesto al valor agregado, o el incremento de la capacidad negociadora de las empresas con menos de 20 trabajadores para determinar reducciones de salarios).
Alemania, en su condición de tercera economía del mundo, primera de Europa y mayor exportador a nivel mundial, aun no encuentra una senda que le permita crecer a mayores tasas, reducir el desempleo y que pueda servir de ejemplo para otras grandes economías de Europa que también son reacias a los cambios. Aunque se rumorea sobre una posible gran coalición entre Merkel y Schröeder, esto podría hacer más difícil el camino de las reformas laborales de lo que sería en un gobierno de centro-derecha.
Lo que hace unos meses, en el anuncio del adelanto de las elecciones, parecía una victoria segura para Merkel, se tradujo en un final cerrado que seguirá definiéndose en los próximos días de acuerdo a las negociaciones que realicen cada una de las coaliciones por obtener una mayoría parlamentaria que asegure la elección del canciller.
Entre los hechos que desencadenaron este resultado electoral se pueden mencionar: las reformas iniciadas por Schröeder; el desastre electoral en una de las regiones más importantes del país; y la campaña de Merkel. En primer lugar, las reformas emprendidas por Schröeder en 2003, aunque algo tímidas para romper con la rigidez laboral y los excesivos beneficios sociales, le generaron rechazo incluso dentro de su misma coalición, lo que derivó en los resultados electorales desastrosos obtenidos en la región norteña de Rhin-Westfalia.
Por otro lado, las propuestas electorales de Merkel no fueron del agrado de los alemanes, y terminaron sirviendo a Schröeder (como la creación de un impuesto a la renta flat de 25%, o el incremento en 2% del impuesto al valor agregado, o el incremento de la capacidad negociadora de las empresas con menos de 20 trabajadores para determinar reducciones de salarios).
Alemania, en su condición de tercera economía del mundo, primera de Europa y mayor exportador a nivel mundial, aun no encuentra una senda que le permita crecer a mayores tasas, reducir el desempleo y que pueda servir de ejemplo para otras grandes economías de Europa que también son reacias a los cambios. Aunque se rumorea sobre una posible gran coalición entre Merkel y Schröeder, esto podría hacer más difícil el camino de las reformas laborales de lo que sería en un gobierno de centro-derecha.





