
Dejo el enlace a un trabajo de Abraham Magendzo y María Isabel Toledo (2007) que se llama Intimidación (bullying) en la escuela: investigaciones sobre clima y rendimiento escolar, y que puede descargarse aquí:
Bullying (intimidación) - Magendzo y Toledo
Actualización:
Aquí un post interesante sobre el tema
Un autor que he leído bastante y que aprecio y disfruto mucho es Augusto Blasi. Recomiendo su trabajo a todo aquel que esté interesado en el self moral.
Blasi tiene un texto poco conocido en el que explora las relaciones entre el self moral y el apego (en el sentido clásico de Bowlby). Yo escuché a Monika Keller hablar acerca de ese artículo en una conferencia de la Association of Moral Educaction, le pedí la referencia, y ella tuvo la amabilidad de pedirle a su vez a Blasi (que no había asistido ese año a la conferencia) que me mandara una copia. Y él lo hizo.
Blasi plantea en términos generales que la teoría del apego tiene ciertas características que limitan su potencial contribución a nuestra comprensión del funcionamiento moral (principalmente su determinismo, su naturalismo y su orientación implícita hacia la conformidad social), aunque no impiden la posible existencia de una relación entre ambos. Explica luego su motivación y curiosidad para explorar la relación entre el apego y la moral no en términos de la relación entre el apego seguro y la moral de conformidad sino más bien centrándose en el tipo opuesto de funcionamiento moral, el que se caracteriza por la independencia respecto a las normas e ideas socialmente aceptadas y por un grado alto de autonomía al plantearse y seguir ideales poco convencionales. Blasi llama “Moral revolutionaries” a aquellas personas que tienen ideas e ideales contrarios a las ideas morales de su sociedad; estas personas entienden que sus ideas e ideales son moralmente correctos, y desean además seguir las demandas propias. Las personas moralmente revolucionarias están motivadas centralmente por preocupaciones morales.
Luego de explicar qué entiende por moral revolutionary, y diferenciar esto de otras clases de independencia (por ejemplo politicos radicales, rebeldes anti-convencionales o personas que persiguen ideales sociales aceptados de una manera heroica), Blasi explora el tipo de apego que podemos esperar que caracterice a los revolucionarios morales. Y termina el artículo con una serie de interesantes preguntas que el estudio de los revolucionarios morales le hace a la teoría del apego.
Lamentablemente el artículo no está en castellano y no estoy al tanto de si lo han publicado en inglés. Se que ha sido publicado en alemán con el título “’Amicus Plato sed magis amica veritas’: Bindung by ‘moralishen Revolutionären’”, in C. Hopf., and G. Nunner-Winkler (Eds.), Frühe Bindungen und moralische Entwicklung (pp. 203-244). Weinheim, Germany: Juventa Verlag, 2007.
Blasi tiene un texto poco conocido en el que explora las relaciones entre el self moral y el apego (en el sentido clásico de Bowlby). Yo escuché a Monika Keller hablar acerca de ese artículo en una conferencia de la Association of Moral Educaction, le pedí la referencia, y ella tuvo la amabilidad de pedirle a su vez a Blasi (que no había asistido ese año a la conferencia) que me mandara una copia. Y él lo hizo.
Blasi plantea en términos generales que la teoría del apego tiene ciertas características que limitan su potencial contribución a nuestra comprensión del funcionamiento moral (principalmente su determinismo, su naturalismo y su orientación implícita hacia la conformidad social), aunque no impiden la posible existencia de una relación entre ambos. Explica luego su motivación y curiosidad para explorar la relación entre el apego y la moral no en términos de la relación entre el apego seguro y la moral de conformidad sino más bien centrándose en el tipo opuesto de funcionamiento moral, el que se caracteriza por la independencia respecto a las normas e ideas socialmente aceptadas y por un grado alto de autonomía al plantearse y seguir ideales poco convencionales. Blasi llama “Moral revolutionaries” a aquellas personas que tienen ideas e ideales contrarios a las ideas morales de su sociedad; estas personas entienden que sus ideas e ideales son moralmente correctos, y desean además seguir las demandas propias. Las personas moralmente revolucionarias están motivadas centralmente por preocupaciones morales.
Luego de explicar qué entiende por moral revolutionary, y diferenciar esto de otras clases de independencia (por ejemplo politicos radicales, rebeldes anti-convencionales o personas que persiguen ideales sociales aceptados de una manera heroica), Blasi explora el tipo de apego que podemos esperar que caracterice a los revolucionarios morales. Y termina el artículo con una serie de interesantes preguntas que el estudio de los revolucionarios morales le hace a la teoría del apego.
Lamentablemente el artículo no está en castellano y no estoy al tanto de si lo han publicado en inglés. Se que ha sido publicado en alemán con el título “’Amicus Plato sed magis amica veritas’: Bindung by ‘moralishen Revolutionären’”, in C. Hopf., and G. Nunner-Winkler (Eds.), Frühe Bindungen und moralische Entwicklung (pp. 203-244). Weinheim, Germany: Juventa Verlag, 2007.

Yo he sido editora invitada de este número especial, junto con Cristina Moreno de México. Prepararlo ha sido un trabajo titánico que ya comentaré en otro momento, pues aun no terminamos de dar por cerrada la edición.
Si bien soy conciente de que el número no representa ni por asomo lo que se hace en la educación moral en la región, sí creo que ofrece, a pesar de sus limitaciones, un panorama interesante de las experiencias de algunos países latinoamericanos en formación ciudadana y educación moral. Yo misma he aprendido mucho al editarlo. Hay artículos interesantes de Chile, Brasil, Colombia, Argentina, México y Perú, así como reseñas de libros recientemente publicados.
Felix Reátegui y yo colaboramos con un artículo acerca de las demandas a la educación moral y ciudadana en sociedades post-conflicto como la nuestra.
Cuando el número esté cerrado y los artículos terminados de aceptar comentaré más ampliamente sobre ellos.

Pues bien, sin decir nombres, para no resultar ofensiva, quiero dejar en claro que estoy preocupadísima por el nivel de muchos de los cursos que se ofrecen en las facultades de psicología de varias universidades peruanas, cursos cuyos sillabus muestran tremendas y alarmantes carencias: bibliografía pobre y muy antigua, enseñanza puramente teórica de cursos instrumentales que deberían desarrollar habilidades (por ejemplo, cursos de entrevista y observación en los que los estudiantes no hacen nunca una sola entrevista ni realizan ninguna observación), cursos con contenidos incompletos (un curso de sistemas psicológicos donde no se revisan todas las escuelas de pensamiento, o al menos las más importantes), cursos con evidente sesgo (un curso de ética profesional que trabaja solamente ética católica y además, solo de enfoque tomista), o con contenidos inadecuados para el área (otro curso de ética profesional -para psicólogos- que está orientado a la carrera de administración)... y así podría poner otros muchos ejemplos. Pero me parece que ya la idea se entiende.
Por eso estamos como estamos. Luego los alumnos se quejan y reclaman porque no se les convalidan los cursos y deben repetirlos, pero lamentablemente no podemos hacerlo. Entiendo su frustración, han invertido mucho tiempo estudiando y en algunos casos también mucho dinero y han sido víctimas de una tremenda estafa educativa, pero en la PUCP intentamos -con gran esfuerzo- mantener cierto estandar y no podemos aceptar como equivalentes a nuestros cursos otros tan malos como los que a veces nos traen para convalidación. Es asi de simple (y de triste).
Lo cierto es no tenemos ninguna regulación sobre este tipo de cosas. Ojalá los procesos de acreditación de carreras tengan algún efecto en esto, porque con una oferta educativa de tan bajísimo nivel, ¿qué le espera a la psicología en el Perú?. Hemos llegado incluso a tener universidades que -aunque no pueda creerse- ofrecen la formación en psicología a distancia!!!! Ver aquí este informativo post de Julio Sancho.

Es cierto que la educación es un proceso humano y social y como tal requiere el concurso de diferentes disciplinas, enfoques y profesionales. El problema no es ese, sino más bien el desconocimiento sistemático de muchos (yo diría la mayoría) de nuestros estudiantes sobre esta área fundamental de la psicología. La verdad, a muchos profesores nos cuestiona el que alumnos que no han hecho sino DESPRECIAR la psicología educativa mientras estudiaban, burlándose muchas veces de sus compañeros que elegían esa especialidad (hubo un semestre en que las llamaban "las utilísimas", como si los psicólogos educacionales nos dedicaramos a hacer manualidades) y no considerándola en absoluto un área digna de estudio (mil veces he oído a estudiantes decir que están en duda entre elegir la especialidad de clínica o de social, pero que "educacional sí que de ninguna manera"), terminen luego trabajando en el sector educativo. Algunos se forman luego un poco para ello, como en este caso y muchos otros que conozco, pero otros luego tienen posiciones que les permiten tomar decisiones de política educativa y/o acompañan docentes en ejercicio sin tener ni la más remota idea de lo que están haciendo.
¿Qué podría hacerse para combatir un poco esta problemática? Algunos dicen que el cambio debe pasar incluso por un cambio de nombre de la especialidad de educacional, pues lo "educacional", "educativo", "educación" etc. solo trae connotaciones negativas para muchas personas. Yo soy de la idea de que un mejor balance de la formación básica y la oportunidad de mirar alli las enormes demandas y potencialidades del sector educación y la manera como la psicología aporta a los procesos de aprendizaje y desarrollo abrirá los ojos y las mentes de muchos estudiantes y les hará tomar decisiones más adecuadas para sus carreras.
13/08/09: Marihuana en la universidad
David Távara me envió el enlace a esta noticia para que la comentara en el blog, pero cuando iba a hacerlo veo que Daniel Salas me ha ganado comentándola él primero en este post del GCC.
Lo enlazo porque estoy 100 % de acuerdo con Daniel en lo que dice. Y añado una cosa: coincido con él en que fumarse un troncho en la universidad puede ser visto como una conducta inmadura e impropia, igual que venir a clases borracho o ponerse a saltar por sobre las sillas del salón de clases, por poner un par de ejemplos (he tenido casos de ambas cosas alguna vez en mi experiencia docente). Lo que no entiendo es la manera en que la universidad se lava las manos frente al problema y pone a los involucrados de patitas en la calle sin hacer nada más que sancionar las conductas, a veces (como en este caso) sobredimensionadamente. Es decir, no re-educa. No estoy en contra de sancionar, siempre y cuando se haga de manera equilibrada y de acuerdo a la normativa vigente (la que no debería ser ambigüa). Lo que no entiendo es que solo se sancione y no se eduque, y que, más aún, no se protega al estudiante. Mas de una vez he visto poner en la calle o no dejar entrar a alumnos que habían bebido, no asumiendo ninguna responsabilidad por su seguridad... ¿esta bien dejar a alumnos borrachos en la calle, expuestos a que los asalten o a que un auto los atropelle? La verdad es que esto siempre me ha cuestionado pues, por más mayores de edad que sean los alumnos, un mínimo de responsabilidad por su integridad se debería asumir, me parece. Y dejarlos borrachos o drogados en la calle, a su suerte, es no hacerlo en absoluto.
Lo enlazo porque estoy 100 % de acuerdo con Daniel en lo que dice. Y añado una cosa: coincido con él en que fumarse un troncho en la universidad puede ser visto como una conducta inmadura e impropia, igual que venir a clases borracho o ponerse a saltar por sobre las sillas del salón de clases, por poner un par de ejemplos (he tenido casos de ambas cosas alguna vez en mi experiencia docente). Lo que no entiendo es la manera en que la universidad se lava las manos frente al problema y pone a los involucrados de patitas en la calle sin hacer nada más que sancionar las conductas, a veces (como en este caso) sobredimensionadamente. Es decir, no re-educa. No estoy en contra de sancionar, siempre y cuando se haga de manera equilibrada y de acuerdo a la normativa vigente (la que no debería ser ambigüa). Lo que no entiendo es que solo se sancione y no se eduque, y que, más aún, no se protega al estudiante. Mas de una vez he visto poner en la calle o no dejar entrar a alumnos que habían bebido, no asumiendo ninguna responsabilidad por su seguridad... ¿esta bien dejar a alumnos borrachos en la calle, expuestos a que los asalten o a que un auto los atropelle? La verdad es que esto siempre me ha cuestionado pues, por más mayores de edad que sean los alumnos, un mínimo de responsabilidad por su integridad se debería asumir, me parece. Y dejarlos borrachos o drogados en la calle, a su suerte, es no hacerlo en absoluto.
12/08/09: Los dos sillabus que faltaban 2009 - 2
Cuelgo aquí, por si alguien está interesado en las referencias, los sillabus de los otros dos cursos que dictaré este semestre en la PUCP.
El primero es un curso de la especialidad de psicología educacional. Me falta una lectura que completaré luego en aula con los alumnos. El segundo es un curso que dictaré por primera vez, junto con el profesor Pablo Quintanilla, y que es parte del Diploma de Desarrollo Humano de la PUCP. Es la primera vez que voy a compartir un curso con otro profesor (y más aún, de una disciplina diferente) y la primera vez que dictaré es ese diploma; creo que será una interesante experiencia.
Van:
Procesos cognitivos y afectivos[1489clicks]
Ética y Desarrollo Humano[873clicks]
El primero es un curso de la especialidad de psicología educacional. Me falta una lectura que completaré luego en aula con los alumnos. El segundo es un curso que dictaré por primera vez, junto con el profesor Pablo Quintanilla, y que es parte del Diploma de Desarrollo Humano de la PUCP. Es la primera vez que voy a compartir un curso con otro profesor (y más aún, de una disciplina diferente) y la primera vez que dictaré es ese diploma; creo que será una interesante experiencia.
Van:
Procesos cognitivos y afectivos[1489clicks]
Ética y Desarrollo Humano[873clicks]

En la PUCP este semestre tengo cuatro cursos, dos en la formación básica de psicología, uno en la especialidad de psicología educacional y otro que dictaré por primera vez y que es parte del diploma de Desarrollo Humano (y que será co-dictado con Pablo Quintanilla).

Sillabus Piaget 2009 - 2[641clicks]
Sillabus Vygotsky 2009 - 2[1129clicks]
El semestre anterior dicté el curso electivo Psicología y educación de la moral, que se abrió por segunda vez en toda la historia de la especialidad de psicología PUCP, y que tuvo como antecedente un curso similar que yo dicté en el 2001. Es un seminario especializado. Definitivamente el tema no desata pasiones entre los estudiantes así que no se abre muy seguido, pero el semestre anterior hubo un grupo especialmente interesado y tuvimos una muy buena experiencia de lecturas y discusión.
También he pedido a algunos alumnos de este curso que me envíen sus trabajos para publicarlos, y pongo aquí el primero que llegó. El trabajo se llama Educación moral: Educación del Carácter vs. Desarrollo Moral desde la perspectiva del Desarrollo Cognitivo y es de Andrés Espinoza.
Puede leerse en este enlace:
Educación moral[1007clicks]
También he pedido a algunos alumnos de este curso que me envíen sus trabajos para publicarlos, y pongo aquí el primero que llegó. El trabajo se llama Educación moral: Educación del Carácter vs. Desarrollo Moral desde la perspectiva del Desarrollo Cognitivo y es de Andrés Espinoza.
Puede leerse en este enlace:
Educación moral[1007clicks]
02/08/09: Trabajos Seminario de Piaget 2009 - 1
En el Seminario sobre Jean Piaget que dicté el semestre anterior como curso electivo de la formación básica de psicología los estudiantes deben hacer un trabajo final de tema libre, utilizando los conceptos y herramientas de análisis vistos en el curso. La formación básica corresponde a los dos primeros años de carrera comunes para todos, antes del ingreso a la especialidad de clínica, educacional o social.
He pedido a algunos estudiantes que me remitan sus trabajos para colgarlos en el blog, y pongo aquí los dos que llegaron primero. El primero se llama Construcción del esquema de género y es de los alumnos María Alejandra García Güemes y Mario Ramírez Mendoza. El título del segundo es Teorías sobre Inteligencia, conocimiento, lenguaje y pensamiento. El vigente debate entre Jean Piaget y Noam Chomsky y corresponde a Augusto Morales, Diego Ramírez y Bryan Whittemburry.
Pueden leerse aquí:
Construcción del esquema de género[1663clicks]
Teorías sobre la inteligencia[9912clicks]
He pedido a algunos estudiantes que me remitan sus trabajos para colgarlos en el blog, y pongo aquí los dos que llegaron primero. El primero se llama Construcción del esquema de género y es de los alumnos María Alejandra García Güemes y Mario Ramírez Mendoza. El título del segundo es Teorías sobre Inteligencia, conocimiento, lenguaje y pensamiento. El vigente debate entre Jean Piaget y Noam Chomsky y corresponde a Augusto Morales, Diego Ramírez y Bryan Whittemburry.
Pueden leerse aquí:
Construcción del esquema de género[1663clicks]
Teorías sobre la inteligencia[9912clicks]







