En primer lugar, está el plagio de internet. Nunca antes me habia topado con tal cantidad de plagio, desde trabajos completos extraídos de monografías.com (que recibieron, por supuesto, la nota cero) hasta otros con breves párrafos copiados literalmente de alguna página web que no se incluye en las referencias y cuyo autor no se menciona. Calificar estos trabajos ha sido una tortura para mi paciencia y un gasto excesivo de tiempo: me he ocupado de poner párrafos enteros en internet hasta descubrir el plagio, el que dicho sea de paso era evidente a simple vista -por el estilo de redacción, ajeno al castellano que usan mis alumnos- y solo necesitaba ser comprobado. Aunque les di pautas precisas -que muy pocos tomaron en cuenta- de como citar y cómo manejar las referencias, siendo benevolente se puede intentar entender estas graves deficiencias en mis estudiantes de segundo semestre, que podrían no conocer aun las reglas del trabajo intelectual (aunque deberían saberlas desde el colegio), o que simplemente no se lo toman en serio... ¿pero en estudiantes de noveno ciclo, que ya llevaron cursos previos de metodología de la investigación y de ética profesional? Esto es para mi, injustificable.
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28/12/06: Texto de interés
Enlace a texto sobre la construcción del conocimiento económico:
Revista de Psicodidáctica - Universidad del país Vasco. Construcción de nociones sociales
Revista de Psicodidáctica - Universidad del país Vasco. Construcción de nociones sociales

Tal cual lo usa Vygotsky en sus escritos, obuchenie involucra a ambos -el profesor y el alumno- en colaboración activa. Aunque larga, una mejor traducción de obuchenie sería “interacción de profesores y alumnos en la enseñanza y el aprendizaje”.
26/12/06: Textos de Adrián Dongo
En este post y en el anterior recomiendo libros de amigos; asumo que se entiende que no los recomiendo porque son mis amigos sino porque su trabajo es muy bueno.
Aquí presento dos libros de mi amigo Adrian Dongo Montoya, para los que estén interesados en profundizar en la perspectiva de Piaget:
Dongo, A. (2005). Piaget: imagem mental e construção do conhecimento. Sao Paulo: UNESP
Dongo, A. (2002). Piaget y los niños marginados. Epistemología genética, diagnóstico y soluciones. Lima: Centro de Investigación e Innovación Permanente
El primero (que como ven, está escrito en portugués) aborda las relaciones entre la representación de imágenes y la construcción del conocimiento en el niño, es decir, el papel que cumple la imagen en el pensamiento.
En el segundo, se estudia la especificidad de los problemas cognitivos de los niños económicamente marginados, analizándose las condiciones de vida que no permiten la consolidación de las operaciones cognitivas ni la coordinación conceptual entre individuos (cooperación).
Les recomiendo su lectura, y ojalá que el que está en portugués se traduzca pronto al castellano.
Aquí presento dos libros de mi amigo Adrian Dongo Montoya, para los que estén interesados en profundizar en la perspectiva de Piaget:
Dongo, A. (2005). Piaget: imagem mental e construção do conhecimento. Sao Paulo: UNESP
Dongo, A. (2002). Piaget y los niños marginados. Epistemología genética, diagnóstico y soluciones. Lima: Centro de Investigación e Innovación Permanente
El primero (que como ven, está escrito en portugués) aborda las relaciones entre la representación de imágenes y la construcción del conocimiento en el niño, es decir, el papel que cumple la imagen en el pensamiento.
En el segundo, se estudia la especificidad de los problemas cognitivos de los niños económicamente marginados, analizándose las condiciones de vida que no permiten la consolidación de las operaciones cognitivas ni la coordinación conceptual entre individuos (cooperación).
Les recomiendo su lectura, y ojalá que el que está en portugués se traduzca pronto al castellano.
20/12/06: Nuevo libro sobre educación moral
Con gusto comparto la noticia del reciente libro de mi buen amigo Georg Lind:
Lind, G. (2007). La moral puede enseñarse. Manual teórico-práctico de la formación moral y democrática. México: Trillas. (www.trillas.com.mx)
Es la edición en castellano de Lind, G. (2003). Moral ist lehrbar. Handbuch zur Theorie und Praxis moralischer und demokratischer Bildung. München: Oldenbourg. ISBN: 3-486-03506-1
Georg lo describe como un "pequeño manual para docentes", y creo que en definitiva será un muy buen aporte a la literartura en castellano sobre el tema de la educación moral, considerando además que disponemos de pocos materiales de calidad en nuestro idioma. La traducción la han realizado varios autores, entre ellos Maria Cristina Moreno como revisora técnica, lo que desde mi punto de vista garantiza su calidad pues Maria Cristina es una muy competente especialista mexicana en el tema de la educación moral. Más adelante haré una revisión al libro y lo comentaré, pero sin haberlo leído lo recomiendo desde ya.
Para los que quieran visitarla y conocer más de su trabajo, la página web de Georg es: http://www.uni-konstanz.de/ag-moral/

Es la edición en castellano de Lind, G. (2003). Moral ist lehrbar. Handbuch zur Theorie und Praxis moralischer und demokratischer Bildung. München: Oldenbourg. ISBN: 3-486-03506-1
Georg lo describe como un "pequeño manual para docentes", y creo que en definitiva será un muy buen aporte a la literartura en castellano sobre el tema de la educación moral, considerando además que disponemos de pocos materiales de calidad en nuestro idioma. La traducción la han realizado varios autores, entre ellos Maria Cristina Moreno como revisora técnica, lo que desde mi punto de vista garantiza su calidad pues Maria Cristina es una muy competente especialista mexicana en el tema de la educación moral. Más adelante haré una revisión al libro y lo comentaré, pero sin haberlo leído lo recomiendo desde ya.
Para los que quieran visitarla y conocer más de su trabajo, la página web de Georg es: http://www.uni-konstanz.de/ag-moral/

Personalmente no soy partidaria de la separación del estudiante de la escuela. Creo que un estudiante no debiera ser expulsado nunca -o casi nunca, para ser más exactos- de la escuela a la que pertenece. Un estudiante que roba es en parte un producto de la escuela. Expulsar a un estudiante, desde mi punto de vista, es como que un hospital pusiera en la calle a su enfermo mas grave precisamente porque está grave, renunciando así a su responsabilidad para con ella o él. Este punto creo que debe discutirse mucho más a fondo, y no será en esta entrada sino en alguna otra en que abordaré expecíficamente este tema.
Sin embargo, considero que hay varias cosas que pueden hacerse cuando se presentan casos de robo en la escuela. A continuación expongo algunas ideas:
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14/12/06: Pena de muerte

Voy a opinar sobre la pena de muerte con un extracto de un artículo más grande que estoy preparando con Mary Claux y María Isabel La Rosa, y que espero publicar pronto: creo que la pena de muerte no es justicia. La pena de muerte constituye un castigo indigno y plantearla como alternativa revela en las personas un nivel primitivo de juicio moral.
Considero que la pena de muerte es un castigo indigno e injusto, pero corresponde a la filosofía y no a la psicología el argumentar por qué (una excelente argumentación sobre el punto en el blog de Lucho Bacigalupo). Sin embargo, se puede analizar desde una perspectiva psicológica el tipo de razonamiento que subyace a una postura favorable a la reimplantación de la pena de muerte, y hacer evidente que conforme se avanza en el razonamiento moral, las personas y las sociedades toman una postura contraria a dicha pena. En este sentido, puede afirmarse que el estar a favor de la pena de muerte y proponerla como una alternativa de castigo justo revela un nivel inferior de razonamiento moral.
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13/12/06: Violaciones de derechos humanos
A raiz de la muerte de Pinochet he estado recibiendo y leyendo opiniones enfrentadas sobre ese período de la historia Chilena. Hoy visité el blog de mi compadre Martín Tanaka, y ví que había colgado un muy buen artículo sobre el tema, al que le hice un breve comentario. Este comentario trajo cola, pues respondieron dos chilenos (ya había un comentario anterior, de una chilena, y la respuesta de Martín), a los cuales yo volví a responder. Los comentarios son de apoyo a Pinochet, y el mío y el de Martín son, obviamente, contrarios. En fin! me resulta fascinante como las personas construyen sus ideologías de manera tan radicalmente distinta.
Esto me anima a colgar mi reciente artículo, que por convocatoria de Felix Reátegui, ha salido en la Colección Documentos de Trabajo, serie Democracia y Sociedad, No 1 (2007), del IDEHPUCP (el Instituto de Derechos Humanos de la PUCP). Allí explico un poco lo que la psicología del desarrollo moral dice al respecto, y también de alguna manera lo que yo pienso.
Derechos Humanos y Educación[9938744clicks]
Esto me anima a colgar mi reciente artículo, que por convocatoria de Felix Reátegui, ha salido en la Colección Documentos de Trabajo, serie Democracia y Sociedad, No 1 (2007), del IDEHPUCP (el Instituto de Derechos Humanos de la PUCP). Allí explico un poco lo que la psicología del desarrollo moral dice al respecto, y también de alguna manera lo que yo pienso.
Derechos Humanos y Educación[9938744clicks]
08/12/06: Inteligencia emocional (último)
Parece que el tema de la inteligencia emocional desata pasiones. A mi la verdad es que me aburre un tanto asi que esta será la última entrada que le hago ya que en realidad no es mi intención convencer a nadie de nada. Pero el debate siempre es bienvenido.
El señor Dante Bobadilla, a quien no conozco, me ha escrito varios e-mails abogando por el concepto, a los que yo he respondido personalmente. Como ahora ha introducido un comentario público, deseo simplemente responder también públicamente, de esta manera:
Me parece que aquí hay un problema de comprensión lectora. Yo no digo en ningún momento que la inteligencia emocional y la personalidad sean lo mismo. Digo, justamente TODO LO CONTRARIO, como pueden leer ustedes mismos. Lo que afirmo es precisamente que al ser constructos diferentes, pues no deberían correlacionar. La idea, en sencillo, es la siguiente: Si uno toma los puntajes de una prueba de personalidad, y los puntajes de una prueba de inteligencia emocional, y les aplica un coeficiente de correlación cualquiera, al tratarse de constructos distintos, este coeficiente debería ser bajísimo, o mejor aun, debería ser 0. Esto es lo que se llama tecnicamente, validez discriminante. Pues precisamente esto es lo que las pruebas de inteligencia emocional no tienen, ya que correlacionan altamente con pruebas de muchos otros constructos, con las que no debería existir correlacion alguna ya que se trata de constructos diferentes. Si correlacionan, es que se están yuxtaponiendo, que miden lo mismo en parte o por completo, en fin, que una de ellas no discrimina o es redundante.... Y esto es un dato empírico, no es algo que yo sostenga porque se me ocurrió ayer. Los datos existen (pueden revisar los artículos que puse en la primera entrada, como referencias).
El problema con la inteligencia emocional, como constructo, es que no define nada. Es solamente una descripción, tomada de varias otras teorías ya existentes. Creo que existe dificultad en general, entre muchos psicólogos (no se si el señor Bobadilla lo es) para diferenciar esto, para discriminar entre constructos que sí definen variables y procesos, y otros que solamente describen entidades y no aportan nada nuevo al avance de la disciplina. En alguno de sus mails anteriores me decía el señor Bobadilla que yo le daba demasiado peso a la investigación y los datos... La verdad es que me parece grave que en pleno siglo XXI aceptemos como válidas teorías o modelos que no tienen lógica interna y que no están refrendados por investigación, del tipo que esta sea. ¿De que otra manera podemos darle respaldo a nuestra disciplina, construir un cuerpo teórico y un lenguaje común que nos permita avanzar intersubjetivamente? Valga y pase para personas que no son de la especialidad -para las cuales los conceptos sencillos e intuitivos son persuasivos-, pero me parece preocupante que esto ocurra entre psicólogos.
Puede haber investigación (y de hecho la hay) y también instrumentos de medida (que también los hay) sobre la inteligencia emocional, pero eso no significa nada. En psicología todo se puede medir, podríamos encontrar correlaciones entre la tendencia al estrés y el tamaño de los zapatos, pero serian espurias. El problema es de fondo, es conceptual y tiene que ver con la validez del constructo.
En fin, como dije, lo dejo aquí. Entiendo que se trata un constructo sugerente y ya dije que si ha hecho que la gente le de importancia a variables afectivas, pues en buena hora. Ese es su mérito, ya que la literatura más técnica es, en efecto, densa y de díficil acceso. Agradezco el comentario que me ha permitido exponer otra vez mis puntos de vista. Pero ya no responderé a ninguno mas porque este tema la verdad es que no me apasiona.
Hasta luego!
El señor Dante Bobadilla, a quien no conozco, me ha escrito varios e-mails abogando por el concepto, a los que yo he respondido personalmente. Como ahora ha introducido un comentario público, deseo simplemente responder también públicamente, de esta manera:
Me parece que aquí hay un problema de comprensión lectora. Yo no digo en ningún momento que la inteligencia emocional y la personalidad sean lo mismo. Digo, justamente TODO LO CONTRARIO, como pueden leer ustedes mismos. Lo que afirmo es precisamente que al ser constructos diferentes, pues no deberían correlacionar. La idea, en sencillo, es la siguiente: Si uno toma los puntajes de una prueba de personalidad, y los puntajes de una prueba de inteligencia emocional, y les aplica un coeficiente de correlación cualquiera, al tratarse de constructos distintos, este coeficiente debería ser bajísimo, o mejor aun, debería ser 0. Esto es lo que se llama tecnicamente, validez discriminante. Pues precisamente esto es lo que las pruebas de inteligencia emocional no tienen, ya que correlacionan altamente con pruebas de muchos otros constructos, con las que no debería existir correlacion alguna ya que se trata de constructos diferentes. Si correlacionan, es que se están yuxtaponiendo, que miden lo mismo en parte o por completo, en fin, que una de ellas no discrimina o es redundante.... Y esto es un dato empírico, no es algo que yo sostenga porque se me ocurrió ayer. Los datos existen (pueden revisar los artículos que puse en la primera entrada, como referencias).
El problema con la inteligencia emocional, como constructo, es que no define nada. Es solamente una descripción, tomada de varias otras teorías ya existentes. Creo que existe dificultad en general, entre muchos psicólogos (no se si el señor Bobadilla lo es) para diferenciar esto, para discriminar entre constructos que sí definen variables y procesos, y otros que solamente describen entidades y no aportan nada nuevo al avance de la disciplina. En alguno de sus mails anteriores me decía el señor Bobadilla que yo le daba demasiado peso a la investigación y los datos... La verdad es que me parece grave que en pleno siglo XXI aceptemos como válidas teorías o modelos que no tienen lógica interna y que no están refrendados por investigación, del tipo que esta sea. ¿De que otra manera podemos darle respaldo a nuestra disciplina, construir un cuerpo teórico y un lenguaje común que nos permita avanzar intersubjetivamente? Valga y pase para personas que no son de la especialidad -para las cuales los conceptos sencillos e intuitivos son persuasivos-, pero me parece preocupante que esto ocurra entre psicólogos.
Puede haber investigación (y de hecho la hay) y también instrumentos de medida (que también los hay) sobre la inteligencia emocional, pero eso no significa nada. En psicología todo se puede medir, podríamos encontrar correlaciones entre la tendencia al estrés y el tamaño de los zapatos, pero serian espurias. El problema es de fondo, es conceptual y tiene que ver con la validez del constructo.
En fin, como dije, lo dejo aquí. Entiendo que se trata un constructo sugerente y ya dije que si ha hecho que la gente le de importancia a variables afectivas, pues en buena hora. Ese es su mérito, ya que la literatura más técnica es, en efecto, densa y de díficil acceso. Agradezco el comentario que me ha permitido exponer otra vez mis puntos de vista. Pero ya no responderé a ninguno mas porque este tema la verdad es que no me apasiona.
Hasta luego!

La inteligencia emocional es, cuando menos, un concepto controversial que a mí personalmente no me gusta. Si algo positivo puede reconocérsele es quizá el haber puesto en boca de todos a las emociones, y haber enfatizado la importancia que éstas tienen para la educación y para la vida en general en un lenguaje sencillo y accesible al gran público. Si eso se ha logrado, en buena hora, aunque no le atribuyo el mérito al concepto sino a las preocupaciones que las personas tienen por vivir una vida plena, lo que las hace proclives a interesarse por ideas que son populares y que parecen ofrecer alguna respuesta a sus inquietudes. Como la literatura psicológica especializada es densa y de difícil acceso, el concepto de inteligencia emocional, por intuitivo y ligero, ha proliferado ampliamente.
Sin embargo, creo que desde un punto de vista académico se trata de un concepto poco relevante y confuso, que lamentablemente en nuestro medio ha sido acríticamente asumido por psicólogos, empresarios y profesores. No voy a extenderme mucho en esto pero sí esbozaré algunos de mis puntos de vista, que los interesados podrán luego investigar y ampliar por cuenta propia. En resumen, mi idea es la siguiente:
Pienso que el concepto de inteligencia emocional no describe ninguna entidad nueva. Incorpora otros conceptos y teorías ya existentes en la psicología, como las inteligencias intra e inter personal de Gardner, o la psicología del ajuste, que son propuestas psicológicas mucho más complejas y sólidas, sustentadas por investigación. Puede decirse que la inteligencia emocional es un concepto de divulgación (de best seller), apoyado por escasa investigación, y que no reconoce explícitamente las fuentes de las que se nutre. Al ser un concepto confuso, las medidas de inteligencia emocional correlacionan con medidas de otros constructos (como por ejemplo, personalidad), de los que se supone debería diferir, y por lo tanto no tienen validez discriminante. Como afirmo más arriba, desde mi punto de vista el concepto no describe ningún fenómeno psicológico nuevo, solamente agrupa otros ya existentes y no añade nada original, por lo que la etiqueta “inteligencia emocional” no resulta necesaria. Ojo: no es que las habilidades y capacidades que el concepto describe no existan -no estoy diciendo eso- sino que ya ellas han sido explicadas por la psicología y no se necesita entonces de una entidad nueva que repita lo que ya se sabe. Mi crítica, en este sentido, es académica. Creo además que el nombre “inteligencia” le hace un flaco favor al concepto, pues remite a una tradición psicométrica dura que está alejada de lo que el concepto, creo, intenta representar.
Hay mucha literatura crítica de la inteligencia emocional a la que lamentablemente muchas personas no tienen acceso. El Human Development le dedicó gran parte de un número en el 2003, al igual que el Psychological Inquiry en el 2004. De este último journal, un artículo muy ilustrativo es Seven Myths about Emotional Intelligence, que presenta con mucha claridad siete mitos o ideas erróneas acerca del concepto. Si bien el artículo es del 2004 y desde esa fecha puede haberse avanzado en la investigación y afinado lo que se sabe del concepto, creo que las debilidades que el artículo señala todavía se mantienen.
Algunas referencias que los interesados -especialmente psicólogos- pueden leer son:
Matthews, G.; Roberts, R. y Zeidner, M. (2004). Seven Myths about Emocional Intelligence. Psychological Inquiry, Vol. 15, 3, 179-196
Matthews, G. Roberts,R. y Zeidner. M. (2003). Development of emotional intelligence: A skeptical - but not dismissive - perspective. Human Development, Vol. 46, 2-3, p. 109
Arsenio, W. (2003). Emotional intelligence and the intelligence of emotions: A developmental perspective on mixed EI models. Human Development. Vol. 46, 2-3, p. 97
04/12/06: Comentarios y notificaciones
Quiero hacer dos avisos sobre el funcionamiento del blog:
1) He estado recibiendo seudo-comentarios que usan la opción "enviar comentario" para filtrar publicidad. Hasta alli llega ahora el spam! También, de vez en cuando, aparecen algunos comentarios absurdos, poco educados e incluso ofensivos, por lo que desde ahora revisaré y aprobaré previamente todos los comentarios que lleguen al blog.
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