Manuel Ponce Feijoo, ex oficial de inteligencia, fundador de Business Track (BTR) y procesado por interceptación telefónica, fue detenido hace dos años, el 8 de enero del 2009, a raíz del escándalo de los llamados ‘petroaudios’. El Comercio lo contactó en el penal Castro Castro. Reticente al inicio, luego declaró en exclusiva sobre sus nexos con algunos dirigentes del Apra. Hoy publicamos su verdad sobre el mercado de escuchas ilícitas que lo llevó a prisión, así como sobre la relación que tuvo con el ex primer ministro Jorge del Castillo, investigado por presunto tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito tras revelarse uno de los ‘petroaudios’, y ahora en el ojo de la tormenta por su postulación al Congreso. Los silencios de Ponce Feijoo son reveladores.
¿Cuándo conoció al ex primer ministro Jorge del Castillo?A Del Castillo lo conozco desde que yo estaba en la Marina y en circunstancias que ahora no revelaré. Sin embargo, le diré que cuando él era primer ministro me mandó a decir que yo lo ‘chuponeaba’. Quizá su conciencia le dictaba que algo malo estaba haciendo. Tal vez le dijeron: “Cuídate”.
¿Alguien del Gobierno le preguntó por los ‘petroaudios’?
Sí, uno de ellos fue Del Castillo. Días después de la difusión de los ‘petroaudios’ fui convocado por él. Un chofer me llevó a la cuadra 8 de la calle Camino Real, en El Golf de San Isidro. El departamento de Del Castillo está en el séptimo u octavo piso. Quedé impresionado, era un departamento de lujo. Pensé: “La política tiene sus beneficios”. Luego llegó su hijo Miguel del Castillo y un tal José Luis Castañeda Neyra. [Persona de confianza del ex primer ministro]. Allí me preguntaron sobre los ‘petroaudios’ y sobre quiénes habrían sido los autores de las grabaciones de León, Quimper y Canaán.
¿Entonces Del Castillo le consultaba por un material que luego le incautaron a usted?
Bueno, qué le puedo decir.
¿Y qué más le dijo Del Castillo?
Él estaba desesperado y quería saber quién había interceptado a León. “¿Quién fue, quién fue?”, preguntaba. Para entonces, esa gente tenía entre ceja y ceja a la empresa Petrotech. [Rival de la compañía de Discover para la que trabajaban Canaán, León y Quimper]. Al final quedamos en que Castañeda Neyra visitase BTR para ver los avances. El equipo policial del coronel Carlos Morán [hoy general PNP], que nos seguía, lo debe tener grabado ingresando a nuestras oficinas.
¿Del Castillo desesperado?
Del Castillo fue más allá: me pidió interceptar el teléfono de Fernando Rospigliosi. [El periodista que difundió los ‘petroaudios’]. “Quiero que me ayude a ‘chuponearlo’”, me pidió. Yo le dije que eso no era factible. “¿Entonces qué hacemos?”, me preguntó desesperado. “¿Pero dónde están los equipos de interceptación?”, insistía.






