La gestión de Mercedes Aráoz se ha caracterizado por la ineficiencia. Las cifras oficiales que presento desnudan enormes deficiencias en el desempeño como ministra de la ahora candidata a la presidencia por el APRA.
Ella no es precisamente una voz autorizada para ofrecer calidad en la administración pública, pues su labor es comparable con la de los peores presidentes regionales en materia de ejecución presupuestal. Existiendo tantas zonas del Perú que requieren inversiones públicas es imperdonable que un funcionario -producto de su incapacidad- solo haga uso del 30% de su presupuesto.
La enorme insatisfacción que siente la población frente a la inequitativa distribución del crecimiento económico ha sido causada -principalmente- por autoridades que han actuado con ineptitud y que no han hecho uso de los fondos que tenían a su disposición para mejorar la calidad de vida de la gente, para que así más personas se beneficien con el crecimiento. En ese aspecto, Aráoz ha contribuido negativamente, dejando de invertir decenas de millones de soles.
Definitivamente, Mercedes Aráoz no es garantía de crecimiento con distribución equitativa.




