Archivo para diciembre de 2008

31 dic '08-13:23
Programas de afrontamiento de estrés (Parte 1 / 2)

Existen algunas experiencias de programas de afrontamiento de estrés que se han seguido en las escuelas y que están documentadas en artículos académicos. Además de ser posible que una misma organización proponga maneras de afrontar el estrés.

El afrontamiento es definido por Lazarus y Folkman (1986, en Gutiérrez-Santander; Morán-Suárez; Sanz-Vázquez, 2005: 49)) como “el conjunto de esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para mejorar las demandas internas y/o externas, que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo”.

La promoción de la salud laboral; filosofía y alcances

Las grandes empresas competitivas de producción de bienes y servicios desde hace tiempo están involucradas en filosofías de promoción de salud en sus espacios laborales, dados sus altos estándares de calidad y producción que, a su vez se interrelacionan con el tipo de vida moderna.

Shain y Kramer (trad. lib. 2004: 643) mencionan que:

Cualquier lugar de trabajo que haga promoción de salud puede caracterizarse por el involucramiento de sus gerentes o administradores a las dos grandes filosofías existentes, o a la mezcla de ellas”. a) una que concibe la salud como producto del comportamiento individual y su responsabilidad y; b) la que percibe que la salud es influenciada por un número de fuerzas, de las cuales, un significativo número de ellas se encuentran fuera de control del individuo.

En ambos casos, la salud debe ser reconocida en el campo de trabajo como un producto de dos fuerzas, como Shain y Kramer (trad. lib. 2004: 643) enfatizan:

a) “Lo que los empleados llevan con ellos al trabajo en términos de recursos personales, prácticas de salud, creencias, actitudes, valores y herencia misma.
b) Lo que el lugar de trabajo le ofrece a los empleados una vez que están dentro de la organización en los sentidos físico y psicosocial”.


Estrategias de gestión del estrés

Las estrategias de gestión de estrés pueden ser de nivel primario, secundario o terciario (I-WHO, 2004:15). Las primeras están relacionadas a cambios que inciden en la ergonomía en el contexto del trabajo.

La ergonomía es una ciencia interdisciplinaria (biomecánica, fisiología, ingeniería, psicología, sociología, óptica, rehabilitación, pedagogía, etc.) que se ocupa de la persona en actividad, y se sirve de un conjunto de conocimientos y técnicas necesarios para la adaptación de productos, condiciones y situaciones de trabajo, útiles, transportes, arquitectura…, así como para la adquisición y optimización de recursos personales y organizacionales” (Menéndez y Moreno, 2006:27).

Las estrategias de nivel secundario involucran tópicos de educación y capacitación de los trabajadores.

El nivel terciario en cambio, tendría impacto en el mismo desarrollo de sistemas de gestión del estrés. Además, un sistema de gestión a este nivel se apoya en indicadores que determinarían su eficacia. Estos indicadores pueden ser duros como reducción de quejas y de rotación de personal, así como aumento de productividad; e indicadores blandos, como una mayor satisfacción laboral y mejora del clima laboral.

Cabe señalar que para cada nivel los esfuerzos y recursos destinados varían. Dependerá de las características de la organización escolar en cuanto a su capacidad de gestionar estos cambios.

Algunas experiencias de programas de afrontamiento de estrés aplicados en escuelas

Dos de las experiencias más interesantes y complejas que ofrecen todo un programa de intervención para el desarrollo de habilidades emocionales y cognitivas de los docentes se dieron en Santiago de Chile. Por lo amplio en cuanto a duración y sus alcances, estos programas recibieron apoyos y cofinanciamientos tanto de organismos de talla internacional como la Fundació Propedagògic de Barcelona y UNESCO, así como financiamiento nacional como la Fundación Andes y CPEIP (Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigación Pedagógicas).

Imagen de internet

Programa de Control del Estrés Laboral en los Profesores mediante la Educación Emocional

Este estudio tuvo una duración de casi cinco años y uno de los componentes de la intervención consistió en la realización de 24 talleres de 90 minutos de duración donde se trabajó en el aprendizaje de:

a) Técnicas de respiración profunda
b) Técnicas cognitivas como prácticas de comportamiento positivo, introspección o otras
c) Habilidades y técnicas conductuales
d) Habilidades de interacción
e) Clarificación de valores.


Bajo la premisa que “el aprendizaje, entrenamiento y práctica de diversas habilidades emocionales, sociales, cognitivas y conductuales… [tienen una] eficacia terapéutica” (Salmurri y Skoknic, 2003: 38), se plantearon como objetivos lograr las bondades de estas técnicas, que según los estudios y programas derivados en las experiencias donde se aplicaron, eran las siguientes:

Resultados obtenidos con estrategias emocionales (en cursivas) Fuente Salmurri y Skoknic, 2003: 37-38 (Se contrastan con otros autores señalados)

Menor inclinación al consumo de sustancias tóxicas.

Alcoholismo, tabaquismo.
(Shirom, 2001: 62-63)

Menor violencia y menos agresiones en la escuela.

Casos de violencia sobre todo en escuelas públicas de zonas urbanas marginales.
(Parra, 2006: 41)

Menor conducta antisocial, autodestructiva y socialmente desordenada.

Bajo los efectos de ansiedad surgen comportamientos reactivos negativos que repercuten en el trabajo y la vida cotidiana (Ortiz, 1995: 62-65)

Menor número de suspensos y de expulsiones escolares.

Mejor adaptación escolar; social y familiar.

Entorno social complejo para los docentes (Parra, 2006: 41)

Mejor interacción y comunicación con los otros.

Dificultades interrelacionales de los docentes en confrontaciones comunicativas, profe-sores noveles pueden afectar el clima.
(Ortiz, 1995: 50-52)

Disminución de la tristeza y de la sintomatología depresiva.

Diagnóstico de depresión para casos docentes. (Parra, 2006: 41) Consecuencias del malestar docente entre otras, depresiones. (Esteve, Franco y Vera, 1995: 47)

Disminución del grado de ansiedad y aislamiento.

Ansiedad como estado permanente. (Esteve, Franco y Vera, 1995: 47)

Mayor empatía.

Relaciones positivas con los alumnos como los motivos más satisfactorios. (Ortiz, 1995: 54)

Imagen de internet


Este tipo de programas presenta una visión estratégica adecuada ya que parece enfocarse precisamente en los efectos del estrés y características de un clima laboral afectado. Además, también considera de importancia al fenómeno de la violencia en las instituciones escolares urbanas que en el estudio UNESCO de los seis países se mencionaría después (Parra, 2006 en Robalino y Körner, 2006).

Cronología del estudio y programa de Educación Emocional. Tabla de acciones y evaluaciones por periodo. Resumen. Fuente Salmurri y Skoknic, 2003: 37-38

1996-1997


Selección de escuelas y formalización administrativa del proceso. Evaluación a los profesores de autoestima, autocontrol, estilo cognitivo y relaciones con otros.

1997-1998


Se realizaron 24 sesiones de entrenamiento (en dos grupos de 12 y 14 sujetos/ 12 sesiones por grupo). Segunda evaluación a profesores. Nueve meses después del inicio de la intervención con ellos y justo antes de la intervención con alumnos.

1998-1999


20 sesiones con los profesores para establecer el sistema de introducción con los alumnos. Tres sesiones de información con los padres de familia.

1999-2000


Entrenamiento del alumnado por parte de los profesores. Tercera evaluación; un año después de la segunda evaluación.

2000-2001


Entrenamiento del alumnado por parte de los profesores. Se mantuvieron 24 sesiones más de supervisión repartidas por niveles escolares. Dos años después de la tercera evaluación, se hizo la evaluación cuarta.

Los resultados de este trabajo se consideran primeramente como beneficiosos. El mismo factor de haber trabajado de manera simultánea con profesores y alumnos indica que se generó una relación favorable en el estado de ánimo logrando -expresado de manera sintética- resultados como los siguientes:

• Una valoración de considerable mejora en las habilidades trabajadas.
• Otra valoración positiva del profesorado a nivel profesional y personal.
• Se observó una reducción tanto de neuroticismo como psicotismo a lo largo de tiempo del estudio.
• La probabilidad de respuestas afectivas aumentó de manera inversa a la manifestación de la ansiedad ante situaciones personales.
• Se percibió un incremente en auto dirección y control de la conducta, así como a las tendencias solidarias y empáticas.
• Se evidenció de manera estadística una mejora en la salud psicológica de los docentes.
• Siete indicadores presentaron mejoras específicas. Ellos son: la somatización, la obsesión /compulsión, la depresión, la depresión, la hostilidad, el psicotismo y la ideación paranoide.
• Drástica reducción en los días de baja laboral.


Imagen de internet


Continúa...

REFERENCIAS

GUTIÉRREZ-SANTANDER, Pablo; MORÁN-SUÁREZ, Santiago y SANZ-VÁZQUEZ, Inmaculada (2005). El estrés docente: elaboración de la escala ED-6 para su evaluación. RELIEVE: v. 11, n. 1, p. 47-61. Obtenido el 3 de septiembre de 2007 de:
http://www.uv.es/RELIEVE/v11n1/RELIEVEv11n1_3.htm


SHAIN, M. & KRAMER, D. (2004). Health promotion in the workplace: framing the concept; reviewing the evidence [Promoción de salud en el centro laboral: enmarcando el concepto; revisando la evidencia]. OEM on line: Occupational and Enviromental Medicine No. 61, 643-648. Bajado el 14 de octubre de 2007 de:
http://oem.bmj.com/cgi/reprint/61/7/643

(I-WHO) LEKA, Stravoula, GRIFFITHS, Amanda y COX, Tom (2004). La organización del trabajo y el estrés. Serie Protección de la Salud de los Trabajadores No. 3, Instituto del Trabajo, Salud y Organizaciones, Francia. Extraído el 5 de mayo de 2007 de: http://www.who.int/occupational_health/publications/pwh3sp.pdf

MENÉNDEZ, Concha y MORENO, Francesc (2006). Ergonomía para docentes: análisis del ambiente de trabajo y prevención de riesgos. Barcelona, Graó, 187 pp.

SALMURRI, Ferran y SKOKNIC, Vania (2003). Control del Estrés Laboral en los Profesores mediante Educación Emocional. Revista de Psicología de la Universidad de Chile, Vol. XII, Nº 1: Pág. 37-64. 2003. Bajado el 14 de octubre de 2007 de:
http://rehue.csociales.uchile.cl/publicaciones/psicologia/docs/PDF_Revista_2003_n1/cap03.pdf

SHIROM, Arie (2001). Resultados de comportamiento en: Steven L. Sauter, Lawrence R. Murphy, Joseph J. Hurrell y Lennart, Levi (Directores del capítulo). Factores psicosociales y de organización en la ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO, pp. 62-64. Extraído el 6 de julio de 2007 de:
http://www.stee-eilas.org/DOK/arloak/lan_osasuna/gaiak/estresa/EnciclopOITriesPsicosoc.pdf

PARRA, Manuel (2006). Análisis comparativo en: ROBALINO, Magaly y KÖRNER, Antón (coord.). Condiciones de trabajo y salud docente, Lima, UNESCO/ ProEduca/GTZ, 209 pp.

ORTIZ, Vicente (1995). El riesgo de enseñar: la ansiedad de los profesores, Salamanca, Amarú Ediciones, 180 pp.

ESTEVE J.M., FRANCO S. y VERA J. (1995). Los profesores y el cambio social, España, Anthropos/ UPN, 280 pp.

ESTE TRABAJO ES PROPIEDAD INTELECTUAL DE JOSÉ ZAVALA ZAVALA BAJO LICENCIA DE CREATIVE COMMONS

30 dic '08-23:47
¿Y por qué beben los maestros? (Ensayo)

La afinidad de los docentes al consumo de alcohol no puedo calificarla como un fenómeno común para todas las realidades latinoamericanas. Sin embargo, en ciertos contextos sí es evidente. En una charla que tuve en un taller de formación salió a relucir este asunto por parte de varios de los participantes, esta situación y la que percibo en mi escuela misma parecen ser por demás comunes en mi medio. A continuación expongo algunas de mis ideas al respecto.

Alcohol como paliativo

Dentro de las estrategias de afrontamiento al estrés se tienen dos grandes posibilidades; la resolución de problemas o las formas paliativas. Las primeras se enfocan a una revisión introspectiva para analizar porqué se presentan las situaciones estresantes –ésas que son complicadas y excesivas y causan el malestar-. Las formas paliativas en cambio se limitan a la regulación emocional sin considerar más allá de sentirse bien nuevamente y de manera inmediata.

El trabajo docente enfrenta muchas demandas y retos constantemente. En algunas organizaciones complicadas (por su contexto socio-económico, social y cultural; por las políticas nacionales; por los ciclos naturales de estrés escolar; por el mismo clima institucional y por otros factores que pueden ser internos o externos) los malos momentos para el docente le pueden afectar inclusive a lo largo de toda una semana completa de trabajo.

Un docente que no tenga la habilidad de hacer introspección, la madurez y las amistades de confianza que le hagan ver sus cambios de carácter o sus bemoles en el trabajo (que pueden manifestarse en ciertos casos como reacciones inadecuadas y destructivas) podría recurrir meramente a lo paliativo. ¿Cómo sacar una tensión emocional de manera inmediata? ¿Fumando? ¿Bebiendo?

Cualquiera puede comprar un cigarro o una cerveza. Es algo tan simple que no puede compararse siquiera con una sesión de deporte (que requiere preparación, concentración y el ambiente), una visita a un Spa, un viaje de placer o la asistencia a un evento distractor cultural. Además el alcohol es un socializador en sí mismo, beber es también hablar; hablar puede ser catarsis: una sobrecarga de estrés puede sobrellevarse con catarsis… aunque muchas de estas pueden recurrir a momentos de proyección y emocionalidades disparadas.

Lo delicado de esto es que beber no es una costumbre saludable. Manejar el estrés de esta manera es algo muy elemental, casi primitivo. Pero muchos docentes lo desconocen, porque el tema del estrés sigue siendo ignorado en las organizaciones escolares, en las mismas escuelas formadoras de docentes, e inclusive también por los sindicatos y organismos del cuidado de la salud.

El impacto negativo

Otro aspecto a reflexionar viene a ser el impacto negativo que puede tener en la imagen del docente; la existencia de grupos de catarsis (o convivencia) que se concentran en lugares accesibles y públicos.

Cabe reflexionar otra situación cultural, el porqué los docentes pueden llegar a aceptar ser vistos por otros, en una especie de cinismo; el porqué alguno no ofrece su casa para la “convivencia”.
Puede ser que una persona muy estresada buscará el paliativo inmediato antes de considerar otro tipo de convenciones o quizá padeza una autodesvalorización que no le haga ver del impacto negativo ante las personas que presencien este acto (que con un negativo efecto multiplicador se encargarán de informar y tergiversarlo).

Además parece lógico que un individuo estresado genera a su vez un ambiente familiar no adecuado para su alivio a manera de círculo vicioso, y una vez en planes de reunión queda descartada la posibilidad de reunirse en alguna casa.

No cabe duda que el mismo acto de beber puede llevar una carga de historia familiar determinante –alcohólico, hijo de alcohólico, o un juego transaccional de acuerdo a las tipologías de Berne-, pero no es el caso de discusión en esta entrada. Si estas conductas se presentan de manera regular en una organización escolar, lejos de criticar o hacer mofa, valdría la pena un análisis de los estresores de la organización, de su clima laboral, del contexto así como del estilo de dirección… y definitivamente, una charla de apoyo para los docentes involucrados.

ESTE CONTENIDO ES PROPIEDAD INTELECTUAL DE JOSÉ ZAVALA ZAVALA BAJO LICENCIA DE CREATIVE COMMONS.