Archivo para octubre de 2008

05 oct '08-11:20
2 BURNOUT, DESGASTE PROFESIONAL O SÍNDROME DE QUEMARSE EN EL TRABAJO

2 Qué es el burnout

"Como psicoanalista y practicante de facultad, me di cuenta que la gente es a veces víctima de un incendio, como los edificios. Debido a la tensión producida por la vida en nuestro mundo complejo, sus recursos internos se consumen como por el efecto de las llamas, y no queda sino un vacío inmenso en el interior, aunque el exterior parezca más o menos intacto" (trad. lib. Herbert J. Freudenberger, 1980, citado en Rioux, 1996).

La importancia del concepto del burnout consiste en una muy peculiar; este término no sufrió la polémica de la aceptación ni cuestionamientos como ha ocurrido con el estrés -debido a sus diversos modelos teóricos o explicativos-. Desde su conceptualización establecida por Maslach “ha sido delimitado y aceptado por casi toda la comunidad científica” (Sandín, 2003 y Maslach, 1982, 1989, citados en Moriana y Herruzo, 2004: 598).

Aunque el término de burnout ya había sido acuñado con anterioridad, es Freudenberger quien lo incorpora al mundo de la psicología laboral. Este especialista, en su experiencia como psiquiatra en una clínica de toxicómanos en el año de 1974, observó cómo el personal de voluntariado en el transcurso de un año mostraba una pérdida de energía hasta el agotamiento aunado a la presencia de síntomas de ansiedad y depresión así como una enorme desmotivación para el trabajo (Del Pozo: 2000).

Si bien ha habido más investigadores que han trabajado sobre este síndrome, que por cuestiones de economía no se mencionan, se ofrece a continuación una definición actual precisa de este fenómeno del burnout (también llamado síndrome de quemarse en el trabajo o SQT). En España, Vega y col. han utilizado la expresión de síndrome de desgaste profesional, SDP (1998, citados en Del Pozo, 2000, p. 89).:

El síndrome de quemarse por el trabajo, entendido como una respuesta al estrés laboral crónico,…se ha conceptualizado como un proceso que ocurre entre los profesionales que trabajan hacia personas, o cuyo objeto de trabajo son personas (v.g., trabajadores pertenecientes a los sectores de la sanidad, educación, hostelería, justicia, seguridad, servicios sociales, etcétera) (Gil-Monte, 2002: 34).

Y aunado a lo anterior se tiene que “… en donde dicha relación lleva un alto componente de experiencias de intercambio emocional” (Maslach, 2002, citado en Robalino y Körner, 2006: 38).

La manifestación del SQT en grupos de riesgo como lo son los docentes aparece cuando el estrés es crónico y los mecanismos de afrontamiento del individuo no son los más adecuados. O bien se puede interpretar como una capacidad de respuesta no adecuada ante una diversidad de demandas no satisfactorias que pudieran ser desde un trabajo monótono y aburrido, hasta una labor cuyas constantes requerimientos de conocimiento sean excesivos –por que existen demasiados conflictos emocionales, o situaciones de no valoración laboral y personal; e inclusive pobre remuneración-. Una serie de consecuencias físicas y psicológicas se normalizan entre los individuos sin que en la realidad práctica de nuestras vidas y sistema docente haya indicadores, expertos y organismos que nos hagan darnos cuenta de esto.

2.1 Precisiones sobre estrés y burnout docente

Los dos conceptos principales del capítulo “estrés y burnout” pueden considerarse con la especifidad relacionada con el medio docente, de la siguiente forma: “El estrés del profesor puede ser definido como la experiencia de emociones negativas y desagradables, tales como enfado, frustración, ansiedad, depresión y nerviosismo, que resultan de algún aspecto del trabajo del profesor...” (Kyriacou, 2003: 18) “…y que van acompañadas de cambios fisiológicos y bioquímicos” (Muchinsky, 2000, citado por Sánchez, 2007).

A su vez, el mismo Kyriacou enuncia el burnout docente como: “como el síndrome resultante del prolongado [padecimiento del] estrés docente, caracterizado principalmente por el cansancio físico, emocional y actitudinal” (trad. lib. Kyriacou citado en Brown & Uehara, 1999).

Y precisamente Esteve –uno de los bastiones de la investigación de este mal en España- ha trabajado un concepto más subjetivo pero entendible, y que relaciona con dicho estado emocional. Él lo denomina el “malestar docente” y ayuda a ilustrar más este concepto en cuestión por su curiosa descripción: “La expresión de malestar docente es intencionalmente ambigua… se refiere a una incomodidad…sabemos que algo no anda bien pero no somos capaces de definir qué es lo que no marcha y por qué” (Esteve, 1994: 12).

Por su parte, Blase también aporta otro elemento que ayuda a aclarar más y que denomina “ciclo de ineficaz (degenerativo) rendimiento del maestro” como el proceso de combustión, y que lo describe cuando:

"…se produce un conjunto de condiciones en las que el esfuerzo y la competencia del maestro son insuficientes para alcanzar las que -se supone- han de ser metas de su actividad educativa; ese conjunto aparece como productor de tensión, de "estrés", resultando en sentimientos negativos, de insatisfacción y decremento de la motivación por el trabajo en el maestro; tales consecuencias negativas, a su vez, aumentan la posibilidad de una posterior actividad ineficaz, fracasada, que conducirá a agravar la tensión y el sentimiento de inutilidad completa" (Blase, 1982, citado en Fierro, 1993).

Entonces, a manera de síntesis, se puede considerar al malestar docente como un estado permanente de exposición al estrés cuyos efectos son percibidos principalmente en un aspecto emocional del profesor con repercusiones en su comportamiento. En un apartado más adelante se hará una revisión de consecuencias a un nivel más inicial y fisiológico.

El malestar docente de Esteve es también un concepto que pudiera integrar simultáneamente al estrés y desgaste profesional docente o burnout en un estado incipiente o inclusive medio.

"Los docentes que sufren este criterio generalmente se sienten como si fueran incapaces de apoyar a sus estudiantes e inclusive actitudes más negativas hacia ellos, padres y colegas, así como incapaces de lograr metas. Los maestros con síndrome de desgaste laboral están menos comprometidos para crear buenas lecciones, corregir [y revisar] trabajos y tienen menos tolerancia a las interrupciones [comunes] de la clase"(trad. lib. Colangelo, 2004).

Índice por orden de aparición:

RIOUX, Alain (1996). L'épuisement professionnel selon Freudenberger [El desgaste profesional según Freudenberger] Visitado el 9 de mayo de 2007 de: http://www.psycho-ressources.com/bibli/epuisement.html

MORIANA, Juan y HERRUZO, Javier (2004). Estrés y burnout entre profesores. Internacional Journal of Clinical and Health Psychology, vol. 4, 3, 597-621 pp. Extraído el 5 de abril de 2007 de: http://www.aepc.es/ijchp/articulos_pdf/ijchp-126.pdf

Del POZO, Araceli (2000). Repercusiones de la depresión de los docentes en el ámbito escolar. Revista Complutense de Educación, vol. 11, 1, 85-103 pp. Extraído el 5 de mayo de 2007 de:
http://www.ucm.es/BUCM/revistas/edu/11302496/articulos/RCED0000120085A.PDF

GIL-MONTE, Pedro (2002). Validez factorial de la adaptación al español del Maslach Burnout Inventory-General Survey. Revista Salud Pública de México / vol.44, no.1, enero-febrero de 2002. Extraído el 9 de mayo de 2007 de:
http://www.scielosp.org/pdf/spm/v44n1/8559.pdf

ROBALINO, Magaly y KÖRNER, Antón (coord.)(2006). Condiciones de trabajo y salud docente, Lima, UNESCO/ Preeduca/GTZ, 209 pp. Disponible en línea en:
http://www.oest.oas.org/iten/documentos/Investigacion/articles/condiciones_trabajo_salud_docente.pdf

KYRIACOU, Chris (2003). Antiestrés para profesores, Barcelona, Octaedro, 158 pp.

SÁNCHEZ, Javier (2007). El estrés docente: una dificultad añadida al reto de enseñar. Visitado el 21 de marzo de 2008 en: http://www.educaweb.com/EducaNews/Interface/asp/web/NoticiesMostrar.asp?NoticiaID=2145

BROWN, Zoe & UEHARA Denise (1999). Coping with teacher stress: a research synthesis for pacific educators [Enfrentando al estrés docente: una síntesis de investigación para educadores del Pacífico]. Pacific Resources for Education and Learning. Visitado el 10 de julio de 2007 en:
http://www.prel.org/products/Products/Coping-teacherStress.htm

ESTEVE, J.María (1994). El malestar docente, 3ª ed., Barcelona, Paidós, 164 pp.

FIERRO, Alfredo (1993). El ciclo del malestar docente. Revista Iberoamericana de Educación (Organización de Estados Iberoamericanos), No. 2, mayo/agosto. Visitada el 30 de septiembre de 2007 en:
http://www.rieoei.org/oeivirt/rie02a09.htm

ESTE TRABAJO ES PROPIEDAD INTELECTUAL DE JOSÉ ZAVALA BAJO LICENCIA DE CREATIVE COMMONS

05 oct '08-11:01
1 ESTRÉS Y BURNOUT: CONCEPTOS, CAUSAS Y EFECTOS

Introducción

Las prácticas laborales son consideradas de alto o bajo riesgo según el paradigma de riesgo con que son analizadas. Profesiones como mineros, policías, trabajadores de construcción, pilotos aéreos, doctores, enfermeros, dentistas, músicos, vendedores y profesores son estresantes a pesar de lo disímil que parecen parecer. Al menos es lo que algunas encuestas internacionales han mostrado en el pasado año 2006 (WYTV y Diario de Navarra).

El paradigma o enfoque clásico se había limitado a considerar a las profesiones de riesgo aquéllas donde existe la presencia de –precisamente- agentes de riesgo; físicos, químicos o biológicos. Sin embargo, las nuevas ciencias que se van desarrollando aplican otras perspectivas de análisis y enfoques críticos a estos paradigmas. Entonces, considerar que cada trabajo tiene su identidad propia a partir de su tipo, su carga laboral, horario de servicio, nivel de participación en el mismo, el propio contexto laboral, las relaciones interpersonales que se tengan, el balance y vida laboral, así como la cultura institucional (Leka, Griffiths y Cox, 2004: 6-7) hace de cada profesión una única, que puede ofrecer o no oportunidades de crecimiento personal así como riesgos potenciales a la salud.

Nota del autor: Leka, Griffiths y Cox colaboraron para el Instituto del Trabajo, Salud y Organizaciones (I-WHO), con sede en Suiza. Por lo tanto, en las referencias siguientes se usará “I-WHO” en lugar de sus apellidos y año.

En el ejercicio docente convergen tantos factores dinámicos que repercuten en las condiciones de trabajo y donde una buena parte de ellos se refieren a demandas y situaciones tanto de carácter complejo y novedoso pocas veces previstas en la formación magisterial básica. Como consecuencia, la práctica docente puede tener tantos elementos desagradables con los cuáles lidiar, y que pueden resultar en experiencias laborales nocivas para la salud mental sobre todo.

Es por lo anterior que los objetivos primeros de este blog son, en inicio; definir el concepto de estrés y de burnout, así como reconocer cuáles demandas y condiciones del trabajo que pueden influir para el padecimiento de éstos. Después se propone revisar las variables individuales y biográficas del individuo que pueden ser una defensa o factor de vulnerabilidad del docente para su ejercicio, y sobre todo; sintetizar las posibles consecuencias que genera el estrés en la figura del profesor.

1 Qué es el estrés

El término de estrés en el uso cotidiano que se le da lleva una carga coloquial y subjetiva del mismo y resulta más fácil entenderse enunciando -lo que se cree son- sus manifestaciones en un individuo, o inclusive describiendo sus causas; pero una verbalización asequible parece más complicada.

Para conocer algunos acercamientos al concepto del estrés se revisarán tres modelos existentes, tratando de interpretarlos y enunciarlos. No se debe pensar que dichos modelos son los únicos; el estudio de este fenómeno es amplio y existen más interpretaciones del mismo, algunos que integran más y nuevos elementos surgidos de enfoques que buscan gestionar el estrés de la manera más efectiva en la vida de las modernas y competitivas organizaciones empresariales.

1.1 Teorías basadas en la respuesta

Una primera definición, basada en el tipo de respuesta, la otorga Selye en 1936 (trad. lib. citado en the American Institute of Stress) y es “la repuesta no específica del cuerpo a un cambio o demanda” . Este concepto, presentó varias complicaciones, tanto lingüísticas como científicas por la falta de especificad en esta primera dilucidación. El mismo Selye introdujo posteriormente la palabra “estresor” para una mejor comprensión en estos primeros intentos de la fundamentación del concepto.

Sandín (1995) enuncia el concepto de estresor como aquello que nos produce estrés; cualquier agente nocivo para el equilibrio del individuo... “y cuando se afirma que se padece estrés, significa que éste es excesivo… e implica un sobreesfuerzo del organismo al sobreponerse al nivel de resistencia de éste” (Selye, 1974; Sandín, 1989 citados en Sandín, 1995:5).

En este tipo de “teorías basadas en la repuesta” el término de estrés se desdobla en eustrés , que es la respuesta de adaptación ante las situaciones de amenaza; es decir, un concepto positivo. A su vez, el distrés como el fracaso a la adaptación y que se manifiesta en el individuo con sentimientos negativos (Guerrero, 1996). Estas ideas pueden ser más claras revisando el gráfico siguiente.

Imagen Adaptada por José Zavala


LA CURVA DE LA FUNCIÓN HUMANA (ADAPTADA DE NIXON & PRACTIONER, 1979). Representa la necesidad de sentir el estrés positivo como un motivador. Sin embargo, llegando a cierto límite comenzará la zona de cansancio al estrés excesivo o distrés, lo que llevará al colapso con un efecto en la salud. Diagrama (trad. libre) del AIS (American Institute of Stress), visitado el 10 de mayo de 2007: http://www.stress.org/topic-definition-stress.htm

Así, desde este primer enfoque, la relevancia le pertenece a los conceptos de estresor y respuesta; y la posibilidad de considerar al estrés como motivador (eustrés) o como demanda excesiva (distrés).

1.2 Teorías basadas en el estímulo

Otro grupo de teorías son aquellas basadas en el estímulo. Everly (1978, citado en Guerrero, 1996) define los estresores como psicosociales y biológicos. Los primeros son estímulos ambientales externos y dependerán de la interpretación cognitiva del sujeto para que se conviertan en estrés. Los estresores biológicos son aquéllos que producen cambios bioquímicos o eléctricos en el organismo. Se pueden considerar como tales a una cantidad de estimulantes de consumo sociocultural como el café, el tabaco así como elementos ambientales como el ruido y otros tipos de contaminación o condiciones de un medio físico.

En este modelo centrado en el estímulo, el estrés se localiza fuera del individuo y se le llama “strain” al efecto que éste produce (Sandín, 1995: 9). Una de las debilidades de esta concepción es lo subjetivo de las asignaciones de significados que las personas le puedan dar a un estímulo; lo que algo puede resultar amenazante para algunos no lo será para otros.

1.3 Teorías transaccionales

En un tercer grupo de teorías más complejas, como son las interaccionales o transaccionales, se conceptualizan a “los estresores como demandas hechas por el ambiente interno o externo que afectan el balance [de un individuo] y, al afectar el bienestar físico o psicológico requieren de una acción para restablecerlo” (trad. lib. Lazarus & Cohen, 1977, citados en Universtiy of Twente, 2004). Son precisamente Lazarus y colegas quienes profundizan el concepto de estrés al integrar en su “modelo de estrés y afrontamiento” dos nuevos elementos: la evaluación y el afrontamiento.

Este modelo viene a ser:

…un marco para evaluar los procesos de afrontamiento con los eventos estresantes, que son, transacciones persona-ambiente que dependen del impacto del estresor externo. La mediación de la evaluación del individuo es el primer paso, posteriormente se recurre a los recursos sociales y culturales en su disposición (trad. lib. Lazarus & Cohen, 1977; Antonovsky & Kats, 1967; Cohen 1984, citados en University of Twente, 2004).

Es decir; una persona juzgará si un evento es una amenaza primeramente; luego si es positiva (recurrimos al concepto de eustrés), negativa, controlable, desafiante o desbordante. Una segunda valoración lleva a pensar en lo que se puede hacer para afrontarla; qué recursos y experiencias se tienen, para finalmente, efectuar una estrategia previamente elaborada.
Se considera a la estrategia como lo que se hace, independientemente de la eficacia de los resultados. Para Lazarus y Folkman (1984, citados en Guerrero, 1996) existen dos tipos de estrategias; la de resolución de problemas, encaminada a manipular o alterar el mismo o a incrementar los recursos para afrontarlo (apoyo). La segunda estrategia es la de “regulación emocional que se aplica para reducir el distrés” (Sánchez, 1991, citado en Guerrero, 1996) en estresores que son perdurables o inmodificables (eventos de luto, tragedia).

Entonces, bajo este tipo de teorías transaccionales, la definición de estrés de Lazarus y Folkman, citada en el trabajo de Sandín (1995: 10), lo define como “un conjunto de relaciones particulares entre la persona y la situación, siendo esta valorada por la persona como algo que se ‘grava’ o excede sus propios recursos y que pone en peligro su bienestar personal” (ver el gráfico siguiente).

Imagen Adaptada por José Zavala
MODELO ADAPTADO DE NIOSH (THE NATIONAL INSTITUTE OF ORGANIZATIONAL SAFETY AND HEALTH) “Approach to Job Stress”, visitado el 10 de mayo de 2007 en: http://www.cdc.gov/niosh/stresswk.html. (Adaptación mía)

La enunciación anterior resulta muy semejante a la de estrés laboral que es considerada en La organización del trabajo y el estrés; documento del Instituto del Trabajo, Salud y Organizaciones que dice es:

…la reacción que puede tener el individuo ante exigencias y presiones laborales que no se ajustan a sus conocimientos y capacidades, y que ponen a prueba su capacidad para afrontar la situación… El estrés pone a prueba la capacidad del individuo para afrontar su actividad, y no sólo incluye situaciones en que la presión laboral excede la capacidad del trabajador para hacer frente a la misma, sino también los casos en que no se utilizan suficientemente sus conocimientos y capacidades, y esto supone un problema para el trabajador (I-WHO, 2004: 4).

Así pues, el aporte de estos autores amplía el alcance del concepto sin limitarlo a demandas específicas, sino también a la posible carencia de las mismas. Porque otra causa que puede generar un sentimiento de malestar es sin lugar a dudas la monotonía o la falta de desafío en una actividad.

Índice por orden de aparición:

WYTV (2006). Top 10 Most Stressful Professions, [Las 10 profesiones más estresantes] mayo. Visitado el 4 de diciembre de 2007 en:
http://www.wytv.com/news/health/2788381.html

Diario de Navarra (2006). Maestro, ATS, policía y médico, las profesiones con más estrés, 15 de junio de 2006. Visitado el 4 de diciembre de 2007 en:
http://www.uv.es/catsalud/recull%20de%20premsa/diariodenavarra.htm

LEKA, Stravoula, GRIFFITHS, Amanda y COX, Tom (2004). La organización del trabajo y el estrés. Serie Protección de la Salud de los Trabajadores No. 3, Instituto del Trabajo, Salud y Organizaciones (I-WHO), Francia. Extraído el 5 de mayo de 2007 de: http://www.who.int/occupational_health/publications/pwh3sp.pdf

American Institute of Stress, The (AIS) [Establecido en 1979]
Stress, Definition of Stress, Stressor, What is Stress? Eustress?
[Estrés, Definición de estresor, Estresor, ¿Qué es estrés? ¿Eustrés?]
Visitado el 2 de mayo de 2007 en:
http://www.stress.org/topic-definition-stress.htm?AIS=a5bdb21b7469be835a2f7b00f48b67aa

Effects of stress [Efectos del estrés]
http://www.stress.org/topic-effects.htm?AIS=0b96bbb221d52e7e7f32a0e249f046ef

SANDÍN, Bonifacio (1995). El estrés, en BELLOCH, Amparo; SANDÍN, Bonifacio y RAMOS, Francisco. Manual de Psicopatología vol. 2 (pp. 3- 52), Madrid, McGraw-Hill, 789 pp.

GUERRERO, Eloísa (1996). Salud, estrés y factores psicológicos. (Asociación para la investigación y el desarrollo educativo en Extremadura) Visitado el 2 de mayo de 2007 de: http://www.aidex.es/estres/articuloseloisa/eloisa2.htm

University of Twente (2004). Transactional Model of Stress and Coping [Modelo transaccional de estrés y afrontamiento], The Netherlands. Visitado el 2 de mayo de 2007 en: http://www.tcw.utwente.nl/theorieenoverzicht/Theory%20clusters/Health%20Communication/transactional_model_of_stress_and_coping.doc/

ESTE TRABAJO ES PROPIEDAD INTELECTUAL DE JOSÉ ZAVALA BAJO LICENCIA DE CREATIVE COMMONS