Continuamente viajo a Huaraz. Adoro la ciudad, la limpieza del aire, el clima, la altura, el callejón de Huaylas. Es como un segundo hogar. Tambien disfruto mucho el viaje hacia alla. Publico aquí algunas fotografías tomadas con un celular durante un viaje. 2006.
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Un problema que será recurrente para muchos pucpitos que viven relativamente lejos (La Molina, Mayorazgo, Ate, Carabaillo, Los Olivos) es el que, al momento de subir al micro, combi o bus, nos encontramos con un vaho espeso y tibio, repleto de exhalación ajena. A eso debemos agregarle que a la mayoría de personas parece no importarle. Las ventanas permanecen cerradas. Aún cuando las ventanas se estén empañando, nadie parece querer abrir las ventanas. Y resulta que cuando solicitamos que por favor se abra una ventana, la respuesta inmediata es “hace frío”. Creo que es inverosímil tratar de convencerse que puede hacer frío en una combi con 20 personas dentro y con las ventanas cerradas. Me sucedió todo esto hace un par de días, regresando a casa con un compañero. El trayecto era Javier Prado (San Isidro) – 28 de Julio (Cercado) vía Petit Thouars, debido a que la Av.Arequipa está clausurada. Advierto que tal ruta toma hoy una hora y cuarenta y cinco minutos (1:45).
Retomando el tema del Urbanito. Hoy viajé en él y muchas personas se quejaban “paran en donde les daba la gana”, “uno te toca la puerta y te haces al loco, te vas”, “para cobrar si eres bueno”, “no, yo pago cincuenta todos los días”. El chofer se defendía “señora que ese no es paradero”, “pero yo ya recogí gente, qué quieres, que te espere”, “en esta línea se paga al ingresar al ómnibus”, “pero señora, usted debe pedir antes de subir, por favor cóbreme cincuenta que voy a tal sitió nomás”. He aquí soluciones extremadamente simples que deberían aplicarse a tanta línea que procura se decente en esta ciudad (ustedes conocerán cuáles, quizá la 76, la 48, la Daewoo).
En primer lugar, se debe exigir a las jurisdicciones respectivas la respectiva señalización de los paraderos, respetarlos y comunicarlos al público. De esta forma ayudamos con la puntualidad de los viajes. Muchas líneas se defienden diciendo que sólo recogen y dejan en paraderos, pero a la larga cualquier esquina se les convierte en paradero.
Otro punto, los horarios de salida de cada bus, o el intervalo en el que sale un bus de su base. Cada 10 minutos, cada 15, cada 30. Es tan simple colocar unas hojas impresas en las paredes de los vehículos. El conductor cumple su horario, y si no nos espera, no es culpa de él.
Pagar al subir. Lamentablemente ya se generó la cultura cobrador y veo bien difícil que podamos erradicarla. ¿Alguien tiene alguna idea?. Independientemente de cualquier valoración, para mi es una incomodidad y a veces una tara esta cultura. Cuánto caos se genera el andar parando y preguntando al cobrador si va a tal sitio, por dónde, a qué altura, china pues, qué cuadra,…
En una clase un compañero opinó que no tiene inconveniente con que suban los pasajes, con tal que el servicio se mantenga o mejore. Pese a esta opinión muy humilde, bienhechora, positivista y neutral, las personas encargadas del sistema de transporte público carecen en absoluto de cualquier concepto de servicio al cliente. Así pagues 3 soles te seguirán tratando de la misma forma. Procurarán arrimar más gente en el bus puesto que ahora ganan más, y toda una serie de concatenaciones.
Hay más (obviamente). El claxon. Ya de por sí andamos neuróticos en plena calle, y nos lanzan un claxon que fácilmente arrasa los 85db. “Cada uno hace lo que quiere y si ellos lo hacen yo por qué no”. Caos. Agreguemos a ello la INEXISTENCIA de los carriles. Soy muy firme en ello, uno de los primeros pasos (en mi opinión, algo desinformada y poco académica) creo que es EL PRIMER PASO, PROMOVER Y EXIGIR el respeto por los carriles. Jamás contaremos con un sistema ordenado si no ordenamos los carriles siquiera. Una vez que se tenga eso listo podremos separar los buses en calles distintas, evitando la aglomeración cada dos cuadras (Hablando de avenidas como Abancay, Tacna, Arequipa).
Otro inconveniente, ya comentado, pero ésta vez de modo formal. El otro día me encuentro con que un policía de tránsito está “botando” a las combis chama de su paradero ilegal. El policía y yo sostuvimos un pequeño desaire antes de poder dilucidar las opiniones de cada uno. El letrero de paradero prohibido está ahí. Él no hace más que cumplir su trabajo. Por otro lado, él sostiene que las combis deberían recoger gente en el paradero situado en la misma acera de la PUCP. Si allí donde están los puestitos donde venden cuadernos, golosinas, chucherías y libros difíciles de conseguir (¡gracias Daniel!). El inconveniente: las combis chama no se detienen en ese paradero. Van directo al lado del tío bigote y recogen gente. Pucpitos principalmente. Lamentablemente ambas partes necesitan que se les de todo con cucharita. Señores planificadores urbanos y reguladores del tránsito ¿Por qué no proporcionan esa alternativa a los conductores? Aquí las fotos del incidente. El poli se queja porque las combis van avanzando y recogen gente y hacen bulla y los vecinos se quejan el chofer se queja y el policía se queja.
He aquí un tema pendiente: el polvo en las calles de Lima. He oído hasta en programas “pero como Lima es una ciudad con mucha tierra…”. Estamos en una zona desértica sí, pero Lima es una ciudad y por consiguiente debería ser una jungla de cemento (History Channel, 2007). Pero no, para ahorrar costos (a expensas de nuestra calidad de vida) los contratistas e ingenieros prefieren usar arena y tierra en las mezclas que forman nuestras pistas. A esto agreguemos la falta de control que hay sobre qué tipo de automóviles andan por las pistas y tenemos un desgaste rápido. La próxima vez que estés en tu paradero con tu camisa blanca, listo para la entrevista, verás un Scania Turbo a mediana velocidad, arrastrando una tormenta de polvo que amenaza con parecerse a una escena de La Momia. El colmo de los colmos es ver a tanto barrendero levantando más tierra. Mejor baldear las calles con agua tratada que andar barriendo. Aunque alguna autoridad podría decir “Pero ese polvo genera trabajo para los barrenderos”. Pueblo Libre se salva en gran medida de este problema, pero en el cruce de La Marina con Sucre, Sucre con plaza de la bandera, zonas altamente concurridas, vemos de cuando en cuando oleadas de polvo. En Begonias con Javier Prado, este problema no existe. Que conste que estas calles eran chacras hace unos 60 años (recordemos la hacienda San Isidro).
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El circuito mágico del agua o, simplemente, el parque del agua. Merecía otro post, y he aquí lo prometido. Alimentado por agua potable, es el más grande complejo acuático del mundo. Sí, record guiness. Todos estamos bien enterados de ello, se hizo una pequeña campaña para que podamos sentirnos orgullosos de tamaño logro.
Si es que alguien ha visitado el Central Park de Nueva York, o el Hyde Park, el Regent’s Park de Londres, el München Garden (el más grande de Europa continental, el parque solo es más grande que San Juan de Lurigancho y Carabayllo juntos – en realidad es más grande pero no puedo encontrar el área de otros distritos). Ninguno tiene un complejo de piletas así. ¿Por qué?. El común de los mortales piensa que es un ciclo, y que el agua no se pierde. Quien ha paseado por el parque debió sentir las gottitas finísimas de agua y humedad en el rostro. Los charcos en los bordes de cada pileta. Et cetera. No soy experto en eso pero calculo que sólo un 70% del agua se recupera.
En fin, ningún otro gobierno local del mundo ha contemplado jamás la idea de hacer un circuito acuático tan grande. Si alguien de aquí conoce el Sea World, cerca del San Diego Zoo, California, me dirán que aquél complejo es inmenso a comparación de nuestro humilde circuito. Sin embargo el complejo está situado en medio de la naturaleza. Las atracciones que implican chapuceos están situadas sobre lagos, y el alcance del chapuzón no sobrepasa las orillas del lago (razón por la cual si sólo quieres “ver” a la gente divertirte, no te mojas). Quienes quieran refutarme me dirán “pero el circuito de lima no es tan grande”… y es que en realidad, sí es, efectivamente, el más grande del mundo (en desperdiciar agua). Vayan a ver la estación de tren de Desamparados, el puente Trujillo, el puente Balta (disque diseñado por Monsieur Eiffel, sí, el de la torre parisina). Como supondrán, a este paso jamás tendremos un promenade rimense. Pero sí un circuito mágico del agua, destrozador de récord guiness y de sensibilidades ecológicas. Imagino que en unos diez años tendremos un circuito mágico de la aridez, en vista de la creciente escasez de agua dulce.
¿Cómo podemos cambiar todo esto?