El 29 de junio de 1986, la Argentina venció 3 a 2 a Alemania Federal y se consagró campeona del mundo en el Azteca de México. Después del título en el '78, fue el segundo domingo más glorioso de la historia del deporte argentino
En el coloso del Distrito Federal todavía se vislumbraban las grietas de un intenso terremoto que azotó a México meses antes de la Copa del Mundo. Domingo soleado en la capital mexicana. Los hinchas mexicanos y el rejunte de los turistas europeos cuyas selecciones habían sido eliminadas gritaban por la Alemania occidental de Franz Beckenbauer. El Kaiser buscaba el título mundial como entrenador, ya que en 1974 ya había saboreado las mieles del éxito del Mundial en tierras germanas.





