Archivo de 08 marzo 2010

‘Evita’ o María Eva Duarte de Perón, quien fuera esposa del tres veces presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, y es idolatrada por muchos como la "abanderada de los humildes", ha sido declarada Mujer del Bicentenario en Argentina y tendrá su monumento en Buenos Aires. Ambas novedades fueron anunciadas este lunes por la presidenta peronista Cristina Fernández de Kirchner al hablar en la Casa Rosada durante un acto de conmemoración por el Día Internacional de la Mujer. Explicó que decretó la consagración de ‘Evita’ como emblema de los 200 años de la independencia de España porque “estoy segura que esta mujer identifica a cualquier mujer argentina. Nadie puede dejar de reconocer el rol histórico que ha cumplido en este país y en el mundo". Y agregó que en la remodelación del edificio del Ministerio de Salud se colgarán cuatro gigantografías de ‘Evita’ sobre cada una de las cuatro caras de esa torre, ubicada en la avenida 9 de julio que cruza Buenos Aires. "Es una cosa parecida a la que tiene (Ernesto) Che Guevara en la Habana", ejemplificó. De todos modos, la presidenta admitió que colocar afiches gigantes de Eva Perón en ese edificio “va a ser menos conflictivo” que si fueran del ‘Che’, aunque dijo que de hacerlo “no hubiera tenido nada de malo, (Guevara) es otro icono importante y otro orgullo de los argentinos”. Desde el balcón del Ministerio de Salud, ‘Evita’ pronunció en 1952 un discurso de renuncia a la candidatura a la vicepresidencia de Argentina para las elecciones generales de aquel año, mientras la multitud clamaba su postulación junto a Perón, que iba por la reelección. “Renuncio a los honores, pero no a la lucha”, arengó ella. Gran mito nacional, María Eva Duarte de Perón fue una actriz que llegó a ascender hasta primera dama de Argentina de 1946 a 1952 y, provista de mucho carisma, organizó la ayuda social a los pobres desde el Estado. Falleció de cáncer con sólo 33 años de edad.
Su relación con España.- En 1947 visitó Madrid donde fue recibida con honores de Estado por Francisco Franco, en agradecimiento porque Argentina desobedeció el bloqueo de las Naciones Unidas a España y envió barcos cargados de carne y trigo para paliar el hambre de la posguerra civil. En los años comprendidos entre 1942 y 1947, Argentina ayudó a España con más de 4 millones de toneladas de trigo, 700.000 toneladas de otros cereales, 40.000 toneladas de carne y 300.000 toneladas de alimentos varios. Ese período de seis años abarcaba al gobierno del conservador Ramón Castillo, al régimen militar del 4 de junio de 1943 y apenas al comienzo del primer gobierno de Perón (1947-1952). Francisco Franco nombró a uno de sus mejores diplomáticos, José María de Areilza, para que desde la embajada de España en Buenos Aires "pueda asegurar que no habrá escasez de alimentos ni desorden en los embarques" de comida argentina para España. ”El aristócrata Areilza no disimuló su interés por cumplir con esa orientación de Franco, aunque es posible que algunas veces no ocultara la repulsión que le provocaba el populismo peronista de la Casa Rosada”, consignó el periodista Rogelio García Lupo. En una ocasión, Perón recordó al embajador Areilza como "un hombre que no cesaba de pedir porque era insaciable la sed de los españoles que carecían de todo y tenían pocas cosas para ofrecer a cambio". El mismo Areilza fue más de una vez sometido al maltrato de Eva Perón, cuando ella alertaba, en presencia de ministros y otros embajadores que había que "andar con ojo con este oligarca, que si nos descuidamos se llevará a España hasta la Casa Rosada" (El Mundo, 08/04/10).

Un visitante señala un detalle de una de las páginas (Reuters)
El manuscrito original en el que Einstein enunció con su letra apiñada y pequeña la teoría de la relatividad general en 1915 se muestra al público este domingo por vez primera en una exposición en Jerusalén. En un cuarto pequeño y oscuro, acondicionado con estrictas medidas para la conservación del histórico documento, manos expertas colocaban cuidadosamente las 46 páginas en alemán que formulan la obra magna de Albert Einstein y que son "el manuscrito más importante de los archivos del científico", explicó el profesor Hanoch Gutfreund, comisario de la exposición. Las hojas amarillentas y plagadas de fórmulas y tachones son "un descubrimiento inmenso que representa una de las más mayores revoluciones en la ciencia moderna y modificó por completo la comprensión newtoniana del universo", añade este profesor de Física Teórica, presidente del Comité Académico de los Archivos de Albert Einstein, que custodia la Universidad Hebrea de Jerusalén.
'Todo es válido y actual'.- "A día de hoy, todo lo que predice y explica este documento es válido y actual", dice Gutfreund sobre las páginas que enuncian los principios fundamentales de la equivalencia, la covarianza generalizada y la curvatura del espacio-tiempo que, explica, "sentaron las bases para la cosmología y las ciencias que estudian el desarrollo del universo". El texto del científico judeo-alemán, que describe el Big Bang y predice el descubrimiento de los agujeros negros, cambió por completo la forma de entender el espacio, el tiempo y la gravedad y está en la base de toda la investigación moderna y de la comprensión actual del universo. La exposición, que se inaugurará esta tarde en la Academia de Ciencias y Humanidades de Israel, forma parte de los eventos para celebrar el cincuenta aniversario de ese centro.
'Una especie de Reina Sofía de Israel'.- Menahem E. Yaari, presidente de la Academia, destaca que la sede de la institución se convertirá las próximas semanas, gracias a esta exposición, en "una especie de Reina Sofía de Israel". Para Yaari, Einstein no fue sólo el fundador de la física moderna, en la que se basan las sofisticadas teorías espaciales de la actualidad, sino también "el líder de un grupo de científicos de países de habla alemana que tuvieron que huir del nazismo" y que sentaron las bases de lo que hoy es la esfera científica del Estado judío. Los manuscritos estarán expuestos hasta el próximo día 27, pero la sala que los guarda sólo se abrirá al público durante tres horas cada día.
Condiciones de conservación 'estrictas'.- La conservadora Timna Elper, de origen español, dijo que se han exigido unas condiciones "muy estrictas" para garantizar que los manuscritos no sufran daño alguno. "La habitación se mantiene con una temperatura estable de 18 grados, una humedad de 50 y también limitamos la luz de la sala: no hay luz ultravioleta y mantenemos constantes 50 lux", explica la conservadora y restauradora de papel, que describe trabajar con este documento como algo "muy emocionante". El profesor Gutfreund también destaca la emoción de "ver los textos originales, la tinta con la que los escribió e imaginarle trabajando", algo que "llena de satisfacción, ya que es como estar mirando por encima de su hombro mientras trabaja". Además, añade, "ver sus correcciones y ecuaciones, lo que borra y lo que añade, muestra las ideas básicas de Einstein, los obstáculos a los que se enfrentó y la trascendencia de lo que puede ser considerado como el gran logro intelectual producido por el cerebro de un ser humano" (EFE).

El Puente de Piedra, según grabado del siglo XVIII
El Puente de Piedra.- Es el más antiguo, construido durante el gobierno del virrey Marqués de Montesclaros con el fin de unir Lima con el entonces arrabal de San Lázaro. Hoy, el puente se encuentra entre el jirón Trujillo y la Estación de Desamparados. Sin embargo, la prehistoria de este puente se remonta a un antiguo puente de madera, que luego fue transformado en piedra durante el gobierno del virrey Marqués de Cañete, hacia la mitad del siglo XVI. Esta primera construcción quedó destruida por una crecida del río en 1597. Por ello, fue reconstruido por el virrey Montesclaros hacia 1610. Cuenta la tradición que sus pilares fueron levantados con piedras del Morro Solar y que su construcción demandó el gasto de 700 mil pesos de la época. Afortunadamente, el puente resistió bien a los terremotos de 1687 y 1746. Sin embargo, a lo largo de los siglos XIX y XX, por el efecto erosivo de la naturaleza recibió diversas modificaciones.

El puente Balta, primer puente de fierro en Lima
El Puente Balta.- El segundo puente sobre el “río hablador” se construyó durante la segunda mitad del siglo XIX, en la década de 1870, por el presidente Balta. Se trata del primer puente de fierro levantado en nuestra ciudad, que llevó para siempre el nombre del mandatario que contrató su construcción. Antes había también allí un puente primitivo de madera, pero la administración de Balta dispuso la construcción de uno de hierro fundido en Francia por la fábrica Boigues Rambourgs Co, a un costo de 300 mil soles. Los primeros trabajos se iniciaron el 19 de marzo de 1869, siendo el empresario de la obra Enrique Armero y, el ingeniero, Felipe Arancibia. Las obras fueron concluidas entre 1918 y 1919; por ello, fue inaugurado por el presidente Leguía. Actualmente, une la avenida Andahuaylas, Cercado de Lima, con la explanada de la Plaza de Acho en el Rímac.

Primera estructura del Puente del Ejército, reemplazada por otra en los años sesenta
El Puente del Ejército.- Luego, con motivo del IV Centenario de la fundación de Lima, se construyó un nuevo puente, el Puente del Ejército, constituido por una estructura de acero de 60 metros de longitud y 13 metros de ancho, fabricada en la planta Gute Hoffnunghhuste. La obra fue construida por la firma alemana Ferrostal-Essen, e inaugurada el 31 de diciembre de 1936, durante el gobierno del general Benavides y la administración del alcalde Luis Gallo Porras.
Luego, durante la gestión del alcalde Héctor García Ribeyro (1956-62), se construyeron los puentes Santa Rosa y Ricardo Palma, para proyectar hacia el Rímac las avenidas Tacna y Abancay, respectivamente.








