Archivos

Archivo de julio 2009
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 2949 veces
Policías y calígrafos buscan firmas escondidas en los lienzos del pintor aragonés, agentes de la ley entran en las casas de subastas a la caza de fraudes, cuadros dudosos son vendidos por millones de euros tras colgarse en el Prado...


null


Si Goya genera problemas es “porque Goya está todavía en el mercado y los juicios y atribuciones sobre su catálogo tienen notables influencias sobre el mercado”. El fondo del asunto está tan claro que hasta el director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, admitía en 2008 que las tensiones con Goya son cuestión de pasta, de negocio. Tener en propiedad uno de los bocetos, dibujos, grabados u óleos del pintor más audaz, prolífico y lóngevo de la historia cambiaría la vida de cualquiera. Hablamos de unos de los artistas más cotizados del mundo.

El escándalo provocado el pasado año con El coloso –el Museo del Prado decidió quitar la paternidad de Goya en contra de la opinión de muchos expertos– sólo fue una chispa en un tupido lienzo de intereses donde hay historiadores del arte, expertos extranjeros, casas de subastas, funcionarios del Prado, coleccionistas privados y hasta científicos. En el fondo de este embrollo estarían las certificaciones de autenticidad de las pinturas de Goya o dicho de otra forma: ¿cuántas obras no catalogadas podrían ser del pintor y cuántas de las que cuelgan en prestigiosas instituciones no habrían salido de sus pinceles? Y más aún ¿quién decide lo que es o no auténtico? ¿Existe un lobby goyesco?

En el punto de mira se encuentra la conservadora de pintura del XVIII y Goya del Museo del Prado, Manuela Mena, funcionaria de la primera pinacoteca nacional desde hace tres décadas y presente de una u otra forma en casi todas las disputas.

Comencemos por un caso que llegará en 2009 hasta el Tribunal Supremo. En 2003 el fotógrafo Ramón Calvet compró Retrato de Antonio María Esquivel en una sala de subastas. “Me quedé fascinado. No soy experto pero me gusta analizar cada palmo. Vi con la lupa que había unas pequeñas grafías con la palabra Goya integradas en la tela”, comenta. Poco después firmó un contrato de venta con dos inversores particulares, los hermanos Jaume y Joan Font. El pago de 270.000 euros se realizaría después de que técnicos solventes acreditasen que esas microfirmas eran de Goya. La relación entre Calvet y los Font terminaría en los tribunales de Girona.

Entre los que certificaron que la obra era de Goya estaba Juan Ignacio de la Vega, director del Instituto Lizán de Investigaciones Goyescas y firme defensor de que el pintor zaragozano incluía firmas ocultas en sus lienzos.

Así mismo, dos peritos calígrafas judiciales le dedicaron cientos de horas al asunto, “sólo parábamos para comer”, cuenta la experta en falsificación de rúbricas Francina Alsina. “Nos pareció tan extraño –dice su compañera Inma Lidón– que nos metimos de lleno. Antes de ver la firma cuestionada, nos gusta empaparnos de las rúbricas auténticas” . Analizaron firmas sobre las que no existen dudas –evidentes o escondidas– de obras colgadas en el Prado y colecciones privadas, así como las recogidas en el Diplomatario de Angel Canellas, donde aparecen las que usaba para rubricar cartas.

Luego se pusieron con el cuadro en cuestión y “a simple vista, con una lupa, aparecían algunas grafías” (caracteres del apellido Goya que supuestamente integraba el pintor en la tela durante el proceso de creación para conformar sombras, toques de luz, perfiles…). Al pasar luz infrarroja localizaron varias firmas completas y grafismos sueltos. “Para nosotras era un sello personal, un rasgo de egocentrismo o de divertimento”.

Goya no firmaba todas sus obras, y menos cuando fue el primer pintor de la Corte. Todo el mundo sabía que él era el autor. Alsina y Lidón concluyeron en el juicio que “se habían localizado letras que se corresponden grafonómicamente con la letra auténtica del pintor de Fuendetodos” . El turno llegaba para los especialistas policiales y esta vez ante tres jueces de la Audiencia de Girona. En el informe pericial 381/08-G, los mossos no entraron a valorar la obra pictórica y aseguraron que los grafías “no son fáciles de percibir ya que se camuflan o confunden con los fondos del óleo” , pero encontraron al menos seis palabras completas con las letras Goya. Los policías ni afirmaron ni descartaron que las hiciese Goya.

Las peritos Lidón y Alsina pensaban que “todo el mundo las veía y luego nos dimos cuenta que aquí entraba algo más que una firma, entra el negocio del arte. Había grupos enfrentados” . A la par, la Escuela Politécnica de Mataró había desarrollado un software informático capaz de detectar las grafías (ver recuadro).

Al frente de los detractores de las firmas ocultas estaba Manuela Mena Marqués, jefe del área de conservación de la pintura del siglo XVIII y de Goya en el Prado. Para ella, el tema no es más que superchería.

Fuentes oficiales de la más importante pinacoteca española explicaron a Interviú que “ni la señora Mena ni nadie del Museo del Prado va a hablar sobre este tema” ni sobre el resto de cuestiones planteadas por la revista telefónicamente y vía corre electrónico. Cuando se solicitó su opinión sobre obras de la pinacoteca, como el controvertido El Coloso, y sobre las que ella sí ha publicitado su opinión en medios de comunicación, el Prado remitió a lo expuesto en su web.

Aunque Mena –habitual de los medios de comunicación y casada con Norman Rosenthal, vinculado a la Royal Academy of Arts de Londres– rechazó el ofrecimiento de esta revista, sí podemos conocer su opinión por los escritos enviados al juzgado y los vídeos que se grabaron cuando acudió como testigo a Girona.

Mena asegura que Goya firmaba sus obras “en lugar bien visible”, y en el juicio insistió en que la firma siempre es “clara, perfecta y aparente”, algo que se desmiente en algunas obras que están en el Prado como El Pavo muerto o El Dos de mayo (conocida como La Carga de los Mamelucos), pintura en el que se encontró, durante una reciente restauración, la palabra Goya en el filo de un puñal.

En 2003, y antes de intentar vender la obra, los hermanos acudieron a la aseguradora Axa Art, que no puso ninguna pega en contratar una poliza por valor de 1.803.000 euros. Pero meses después, una responsable de Axa les dijo que habían consultado con un “experto en Goya reconocido a nivel internacional” y que el valor del cuadro bajaba a 12.000 euros. En la misiva, Axa Art comunica que “los únicos certificados de autenticidad que aceptaría nuestra compañía serían de las expertas Doña Manuela Mena o Doña Judith Wilson”. Cuando hablan de Judith se refieren a Juliet Wilson-Bareau, especialista en Goya y compañera de Pierre Gassier, quien en 1974 elaboró uno de los catálogos más completos de la obra del pintor español, en total 1.870 obras. Juliet Wilson y Manuela Mena se han convertido en las expertas más infalibles sobre Goya, sobre todo para las casas internacionales de subastas (ver recuadro).

Los hermanos Font acuden al Prado para que Mena les explique qué pasos tienen que dar para la certificación de su retrato, Mena les contesta que como funcionaria no puede emitir informes para particulares, que no conoce el cuadro de Esquivel y tampoco quién es Juan Ignacio de la Vega. Curiosamente, en 2006, en uno de los escritos remitidos al juzgado, Mena sí admite que tres años antes sí había emitido un informe para un privado, en este caso para Axa. “El informe verbal, que se dio desde aquí en su día a la compañía Axa iba en el mismo sentido de que no se trataba en modo alguno de una obra de Goya”, decía Mena.

Mena califica de invención la teoría sobre las firmas escondidas, “un intento de fraude” para que se eleve el precio de esas obras en el mercado. Ella, con su actitud, ha provocado en ocasiones el mismo efecto. Poco después de retirar la cartela de Goya de El Coloso, el prestigioso especialista Nigel Glendinning, visitó el Prado y aseguró que si Mena había anulado la paternidad de El Coloso sin publicar ninguna investigación seria no entendía por qué había incluido en la exposición Goya en tiempos de guerra el retrato El príncipe Alois Wenzel von Kaunitz. El historiador dijo que un año antes ese retrato estaba en el mercado, que lo vio junto con Juliet Wilson y otros especialistas en la sede de la casa de subastas Sothebys en Londres, y que no pensaba que fuese de Goya “porque la banda y la cruz estaban abocetadas”, la cara le parecía muy floja y en esa época Goya ya no pintaba para gente privada.

Glendinning explicó que al incluir Mena ese cuadro su valor se incrementó notablemente. La única certificación es una “atribución antigua”. Seis meses después de la exposición, Sothebys cifró su precio entre 3 y 5 millones de euros, argumentando que el Prado lo había incluido en una muestra. Miguel Zugaza, director del Museo, tuvo que admitir que no le gustó lo sucedido

Fuentes de toda solvencia conocedoras de este proceso aseguraron que con Goya “sólo se está dando credibilidad al Prado y no debe ser así porque al final todo lo que se cuelgue en el Prado, documentado o no, se revalorizará al momento. Todo es un problema de mercado. La institución no debe estar en ese mercadeo. En la Biblia se dice que hay que echar a los mercaderes del templo. El problema es cuando los mercaderes están dentro del templo. Manuela Mena piensa que es una cruzada contra ella, por eso ha montado un sistema de mordaza en el Museo, nadie puede hablar excepto ella”.

Es tal el embrollo que en diciembre de 2006 la Policía intervino horas antes de su subasta un lienzo titulado Santos adorando el Santísimo Sacramento, atribuido a Goya y valorado en más de un millón de euros. Días antes de la subasta, la Junta de Valoración y Calificación de Bienes del Patrimonio Histórico –dependiente del Ministerio de Cultura– se había reunido y había concluido que la autoría de la pintura era dudosa. José Luis Pascual, propietario del cuadro y seguidor cabal de la obra de Goya, poseía un informe del historiador José Manuel Arnaiz, uno de los más reputados especialistas en Goya. El informe de los pigmentos, las radiografías y otro informe técnico del también experto Antonio Perales apoyaban esa atribución.

“En Goya parece que hay dos vacas sagradas, Mena y Wilson, que actúan de manera monopolística. Ellas son las únicas que pueden dar o quitar la bendición oficial a una obra aunque el resto de expertos diga lo contrario. Su criterio es subjetivo, es su ojo, ¿cómo puede ser el único válido?”, comenta Pascual, quien también tiene dudas sobre el papel de las casas internacionales de subastas.

Fuentes de Sotheby’s España admitieron que aunque con Mena hay discrepancias, su opinión es muy bien valorada. “Goya necesita ya un catálogo razonado y actualizado”, dijeron.

La actuación de la policía llevó al juzgado a Pascual, acusado de intento de fraude, pero el juez archivó el caso al no encontrar pruebas de ese supuesto delito. Semanas más tarde, Cultura renovó a casi toda la Junta de Calificación de Bienes. Fuentes de Cultura no quisieron vincular la renovación con el caso de la subasta, pero sí se supo que en aquella reunión no estuvieron presente todos los miembros de la Junta, que los defectos de forma fueron evidentes.

José Luis Pascual no esconde su enfado: “afirmo públicamente que el mercado de las obras de Goya funciona como una mafia. Wilson y Mena han creado un monopolio e implantado una norma por la cual si ‘ellas’ dicen que una obra no es de Goya, aunque lo digan los demás expertos e historiadores, no habrá forma de acceder a la venta de esa obra a nivel internacional, ya que las dos casas internacionales de subastas, que controlan el 90 por ciento del comercio, dirán que no es de Goya” .

El experto José Manuel Arnaiz, que trabaja rodeado de cientos de libros sobre Goya y autor de numerosos artículos sobre el pintor, admite que “es muy difícil decir si un cuadro es o no de Goya, pero en el Prado tienen la manía de perseguirle. Personas con un currículum mediocre se han ido haciendo dueñas de una mina llamada Goya” (tomado de Interviu).

Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1956 veces
VIENA, 25 DE JULIO DE 1934. Un comando nazi asesina al canciller Dollfuss. Hitler muestra sus cartas a Europa: no se conforma con Alemania.


null

La imagen es un adelanto del futuro próximo. La desnudez de ese cuerpo resulta obscena, porque ese señor es de los que usan siempre camiseta, camisa y chaleco, y se acuestan con su mujer llevando el pijama abotonado hasta arriba. Desnudarlo sin miramientos por las urgencias de un médico que intenta cortar la hemorragia es casi una agresión; un colofón a la que han perpetrado los pistoleros.

La imagen tiene dos chocantes contrapuntos que la hacen aún más violenta. Le han dejado puestos los pantalones, lo que agudiza la desnudez del torso, y no está sobre una camilla o una mesa de autopsias, sino sobre la floreada tapicería de un fino sofá del palacio de la Cancillería, lugar de lo más inapropiado para morir . Hasta esa época la prensa no solía publicar fotografías tan descarnadas, pero el nazismo y la Segunda Guerra Mundial acostumbrarán al público a una violencia gráfica en prensa y pantalla que, antes, se hubiera considerado insoportable. Esto es lo que viene.

En realidad, la fotografía no es más que un reflejo certero de la realidad, porque el asesinato del jefe del Gobierno austriaco es también un avance de los acontecimientos, como el tráiler de una película. Si alguien en Europa se despreocupaba por el ascenso al poder de Hitler , si pensaba que eso era cosa de los alemanes y allá ellos, el magnicidio de Viena debería abrirle los ojos.

Muchas cosas podrán decirse de Hitler, pero no que disimulara sus designios. Hacía sólo año y medio que se había convertido en canciller de Alemania, catorce meses desde que el Parlamento le otorgara poderes dictatoriales; todavía tenía por encima de él la autoridad del presidente de la República, el mariscal Hindenburg... Y ya había puesto en marcha los planes anexionistas que en cinco años arrastrarían al mundo a su peor tragedia.

El intento de golpe de Estado en Viena de 1934 anunciaba claramente la anexión de Austria, la de Checoslovaquia, el ataque a Polonia en 1939, la invasión de países neutrales y pacíficos como Dinamarca, Noruega u Holanda e incluso de aliados como la Rusia de Stalin. Como un escorpión loco, el nazismo tiene que agredir a quienes están a su alrededor, y como cada vez se expande más, nuevos vecinos se irán sumando a su lista de víctimas. “Europa se halla ante un programa de agresión, cuidadosamente preparado y calculado al minuto, que se viene ejecutando etapa tras etapa”, avisará Winston Churchill algún tiempo después del asesinato de Dollfuss .

Austrofascismo.- Engelbert Dollfuss , jefe del Gobierno de Austria desde 1932, era el líder del Partido Social Cristiano y representante de la ideología católica conservadora, cuyo tradicional enemigo eran los marxistas. Para enfrentarse a ellos –muy fuertes en Viena, donde controlaban el Gobierno local-, se alió con el príncipe Ernst Rudiger von Starhemberg, un admirador de Mussolini que dirigía una organización paramilitar de extrema derecha, la Heimwehr , ultranacionalista y pangermánica. El régimen que salió de esa alianza sería conocido por austrofascismo , pero tenía grandes diferencias con el nazismo. Entre otras cosas no era antisemita, sino que incorporó a la burguesía judía y, sobre todo, no quería que Austria fuera absorbida por Alemania.

Sin embargo, los partidarios de Hitler iban creciendo en Austria como una pandemia, y Dollfuss impuso una dictadura porque era consciente de que si había elecciones, los nacionalsocialistas las ganarían, como había sucedido en Alemania. La dictadura sirvió también para acabar con la fuerza del socialismo: hubo una auténtica pequeña guerra civil, con cientos de muertos, en la que el ejército aplastó a las milicias obreras, y luego una fuerte represión. Por desgracia para Dollfuss , no llegó a aplicar ese tratamiento brutal a las milicias nazis.

Antes de que lo hiciese, fueron los nazis quienes dieron el golpe. El 25 de julio de 1934, disfrazados con uniformes de la organización del príncipe Starhemberg , que formaba parte del régimen, o de la policía, dos grupos de asalto tomaron Radio Viena y el palacio de la Cancillería. Capturaron a Dollfuss y al ministro de Seguridad Pública, y desde la emisora anunciaron la dimisión del canciller. Dollfuss , sin embargo, no se había plegado a sus exigencias. El canciller era un hombre tan bajito que no lo admitieron en el ejército para luchar en la Gran Guerra, pero tenía coraje. Intentó escapar de sus captores, que le dispararon sin piedad. Murió desangrado por falta de atención.

Los asaltantes eran pocos y fueron reducidos por el ejército, pero no se trataba de una acción suicida. Contaban con estar poco tiempo detenidos, pues su golpe de fuerza, teledirigido desde Berlín, era sólo el prólogo al Anschluss , la anexión de Austria. El Führer sabía que la doctrina del “apaciguamiento”, imperante en Inglaterra y Francia, les haría tragar con la expansión del Reich por el “espacio germánico” antes que meterse en una guerra, de modo que tenía preparadas sus fuerzas para entrar en Austria y sacar a hombros de la cárcel a los golpistas.

Hitler se arruga.- Inesperadamente, quien salvó a la pequeña Austria de la amenaza nazi fue Mussolini . Desde la óptica actual, sabiendo cómo se desarrolló la reciente historia de Europa, resulta paradójico que Mussolini le parase los pies a Hitler , pues siempre les hemos visto como una pareja artística en la que el italiano se supeditaba completamente al alemán. Sin embargo, las cosas eran distintas en 1934.

Mussolini llevaba 12 años en el poder y era el inventor del fascismo, de modo que para él Hitler era un aprendiz recién llegado. El Duce tenía muchos imitadores en Europa, podía elegir a cuál protegía, a cuál promocionaba. El austrofascismo de Dollfuss estaba ideológicamente tan cerca del régimen mussoliniano como el nacionalsocialismo de Hitler, pero Austria estaba más cerca de Italia que Alemania. No sólo por su carácter católico, sino por la geografía.

Mussolini soñaba con hacer de Austria un satélite, un protectorado. Demostraría así su grandeza de estadista, dándole la vuelta a la Historia, pues hacía menos de un siglo media Italia se hallaba bajo ocupación austriaca. De modo que el Duce envió cuatro divisiones al paso del Brennero, que separa Italia de Austria, listas para entrar en auxilio de ésta si a Hitler se le ocurría atravesar la frontera. Y Hitler se arrugó.

Esta historia parece hecha para sacar un moraleja. Al mal hay que atacarlo al principio, antes de que crezca y se haga fuerte. Si las democracias, Francia e Inglaterra, se hubieran molestado en frenar y neutralizar a Hitler al principio, cuando se arrugaba ante el irrisorio ejército italiano, no se habría convertido en el peor castigo de la humanidad (adaptado de la revista El Tiempo de España).
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 2722 veces
null

El origen de esta sinagoga se remonta a la “Sociedad de Beneficencia Israelita 1870”, fundada en el siglo XIX por los primeros inmigrantes judíos llegados a nuestra ciudad. Se reconstituyó como una nueva entidad con la llegada de inmigrantes alemanes desde 1933. Así, se institucionalizó el 21 de octubre de 1935 conformando la “Sociedad Israelita de Socorros Mutuos de Judíos de habla Alemana” y posteriormente fue inscrita en la “Asociación de Personas Jurídicas”, el 30 de junio de 1938, con el nombre de Sociedad de Beneficencia Israelita 1870 (antes de que se abriera esta sinagoga, los miembros de la “1870” se reunían a rezar en la casa de Leopoldo Weil, en la calle Juan Fanning 320, Miraflores).

Asegurada la inscripción ante el Estado peruano, la “1870” pudo abrir su sinagoga. Esto ocurrió ese mismo año, en 1938, cuando alquiló este local de la calle Libertad, distrito de Miraflores, a la Beneficencia Británica; quedó como rabino Leopoldo Weil. Luego, con el aporte de los asociados, la compra definitiva del mismo local se produjo en 1948. Se trataba, en realidad, de una vieja casona miraflorina que fue adaptada a las necesidades de una sinagoga. La comunidad de esta Asociación fue creciendo y el local, ya muy viejo, no podía atender convenientemente las necesidades de la “1870”. Fue así que en 1999 se demolió totalmente el antiguo local y se edificó este nuevo, cuya inauguración se realizó el 10 de mayo del año 2000.

Es importante destacar que la “1870” alberga población judía de origen ashkenazí, en su mayoría alemana, por lo que el rito que utiliza es de estilo germano. Desde su fundación, esta sinagoga contó con el liderazgo de lo siguientes rabinos: Leopoldo Weil (1938-40), Michael Siegel (1941-56), Lothar Goldstein (1957-66), David Spritzer (1967-69), Claudio Kaiser (1970-76) y Zoev Goldik (1977-84). Desde el 24 de abril de 1985, la sinagoga está a cargo del rabino Guillermo Bronstein, de origen argentino. Actualmente, la “1870” cuenta, como miembros, con unas 220 “unidades familiares” (que pueden ser de 1 persona hasta 9 ó 10); un cálculo de mil personas, aproximadamente. La sinagoga está ubicada en la calle Libertad 375, en Miraflores.

null


Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1124 veces
Enviado por la revista Life, el escritor norteamericano regresó a España para levantar acta de la rivalidad taurina entre los diestros Dominguín y Ordóñez. Ocurrió hace 50 años y lo que don Ernesto encontró fue un país de pandereta que se reponía de la Guerra Civil. El novelista disfrutó de un frenesí gastronómico de ferias, mujeres y whisky. Con mil achaques, volvió a Idaho para suicidarse. Lo enterraron el día de San Fermín.
null
EN EL COSO. El escritor junto al torero Luis Miguel Dominguín, el 1 de agosto del 59 en la plaza de Bilbao.

Al regreso de su penúltimo viaje a España, Ernest Hemingway parecía mucho más viejo y más machacado que aquel atleta que, tan sólo un lustro antes, había ganado el Nobel. Era uno de esos héroes convencidos de que el juego de la vida sólo adquiere sentido cuando se juega la ficha más valiosa: la vida misma. Por eso se había enfrentado a los leones, a los elefantes, a los toros y a los tiros. Por eso se propuso vivir su vida explorando las muchas maneras de ser hombre. Una vida ancha, como la suya, tenía paradas en las mujeres, las guerras, el boxeo, el alcohol y la infamia. Por eso dice Elisabeth Badinter que la principal causa de su suicidio fue su característico «paroxismo destructor». La exuberancia de su temperamento contrastaba con la sobriedad de su estilo.

España fue para Hemingway una tierra de afinidad desde que, en 1921, en su primer reportaje como corresponsal en Europa para el Toronto Star, se ocupó de la pesca del atún en Vigo. España era el lugar de la aventura, una África al otro lado de los Pirineos. Gertrude Stein, la gran mecenas de los creadores bisoños, lo alentó a ver las corridas de toros que a ella misma le habían fascinado cuando conoció a Rafael Gómez, El Gallo, y a su hermano Joselito. El primer viaje a Pamplona lo hizo Hemingway con su primera mujer, Hadley Richardson, el 6 de julio de 1923. Embrujado por los sanfermines, volvería muchas veces. Fiesta (1926), su primer gran éxito, lo escribió después de asistir a los encierros de 1925.

Cuando estalló la guerra de España –animado por su tercera mujer, la corresponsal de guerra Martha Gellhorn–, corrigió a toda prisa las pruebas de imprenta de Tener y no tener y se alistó como corresponsal para la agencia NANA, que le publicaría 31 crónicas sobre la Guerra Civil. Años después, confesó que «fue la etapa más feliz de nuestras vidas. Éramos felices porque cuando la gente moría parecía que su muerte tenía importancia y justificación».

CORAJE ESPAÑOL. De hecho, en Por quién doblan las campanas registró el doloroso crepúsculo de los ideales masacrados. Pero Hemingway repudió el aquelarre de traición y podredumbre de ambos bandos. «No hay gente como los españoles cuando son buenos, pero cuando son malos, no hay gente peor», dice su álter ego Jordan, el narrador de Por quién doblan las campanas. Aún así, le gustaban los españoles porque su honor y coraje reflejaban la percepción que tenía de sí mismo como arquetipo del macho alfa.

Junto al periodista Herbert Matthews y el fotógrafo húngaro Robert Capa, atravesó la frontera francesa en noviembre de 1938. Tardaría 15 años en volver a España. Esos tres lustros los vivió convencido de que no vería nunca más el país en que había sido tan feliz.

Procedente de Biarritz, y acompañado de su última esposa, Mary Welsh, pasaron la frontera por Irún sin el menor contratiempo, para sorpresa del escritor: «Era extraño volver. Nunca esperé que se me permitiría entrar en el país que amaba más que cualquier otro después del mío».

Aquel verano de 1953, conoció al joven torero Antonio Ordóñez, de 21 años. Era el hijo de El Niño de la Palma, que le había hechizado en Pamplona en 1924 y al que retrató como el personaje de Pedro Romero en Fiesta. Además de esta novela, ya había escrito sobre España en Muerte en la tarde (1932), en el guión para el documental de Joris Ivens La tierra española (1937), en la obra de teatro La quinta columna (1938) y en Por quién doblan las campanas (1940). Para completar su retablo de pasión, violencia y pandereta aún le faltaba un libro póstumo, El verano peligroso. Para escribirlo volvió en 1959.

Don Ernesto, como le llamaban en España, ya era Premio Nobel de Literatura cuando, a bordo del Constitución, desembarcó el 1 de mayo de 1959 en Algeciras. Llegó para escribir una crónica periodística de 10.000 palabras, por encargo de la revista Life, sobre los mano a mano entre los toreros y cuñados Luis Miguel Domínguín y Antonio Ordóñez. Se instaló en La Cónsula, una vieja mansión decimonónica del norteamericano Bill Davis. Allí, además de trabajar en su crónica taurina, avanzó en su libro París era una fiesta.

RASTRO MALAGUEÑO. La finca de La Cónsula se sitúa a la entrada de la barriada de Churriana, en Málaga, y la llamaban así porque había pertenecido a Juan Roos, cónsul de Prusia. Actualmente es la sede de la Escuela de Hostelería de Málaga. Aquí no queda nada de Hemingway porque la casa estuvo vacía durante años y fue saqueada. Le gustaría saber que la habitación donde se hospedó es ahora un vestuario de alumnas. En el restaurante, hay una reproducción del atril en el que leía y escribía Ernesto, casi siempre de pie porque decía que «escribir y viajar, además de ensancharte las miras, te ensanchan el culo, así que prefiero escribir de pie».

Eran días de intenso calor y Mary Welsh compró unas toneladas de hielo, que llegaron en un camión y se volcaron en la piscina. Allí, el 21 de julio de 1959, celebraron el 60 cumpleaños del escritor. En el bar del hotel Miramar, le dijeron que la hija de su viejo amigo André Malraux, Florence, quería conocerlo. Acudió al vestíbulo y regresó con tres personas: Florence, Monique Lange, que trabajaba en Gallimard, la editorial francesa de Hemingway, y un joven escritor español, Juan Goytisolo, que era amante de Monique. En el viejo Ford de su amigo Davis, Hemingway viajó a Madrid y se hospedó en el Hotel Suecia, cerca de la calle Alcalá. En el hall conoció a la irlandesa Valerie Danby-Smith, que se convertiría en su secretaria y después en su nuera. Valerie quedó seducida por la estela de jarana e intensidad vital del escritor; él le ofreció un sueldo de 250 dólares al mes y ella se integró en su cuadrilla gamberra. Casada con Gigi, el hijo menor de Hemingway, tuvo tres hijos y cientos de disgustos por el trastorno de su marido que, sometido a una operación de cambio de sexo, murió en una cárcel de mujeres.

En la Feria de San Isidro, don Ernesto ocupaba asiento de barrera, le excitaba ser testigo del duelo en la tarde entre Ordóñez y Dominguín. El 14 de agosto, en Málaga fue la segunda cita; al día siguiente, en Bayona (Francia), los dos cuñados (Carmina, la esposa de Antonio, era hermana de Luis Miguel) cumplieron su tercer desafío. Dos días después, el reto fue en Ciudad Real; el quinto, y último, en Bilbao. Allí, el reportaje terminó para Hemingway por falta de contendientes. Uno de ellos, Dominguín, resultó herido de gravedad. «El asunto está resuelto», sentenció. La afición nativa no sólo le reprochó su glorificación de Ordóñez y su hostilidad contra Dominguín sino, sobre todo, sus puyas contra Manolete: «Un buen torero, pero con trucos baratos». El caso es que Hemingway nunca vio torear a Manolete.

EXHAUSTO. De regreso, en Aranda de Duero, el Ford color rosa conducido por su anfitrión, Bill Davis, sufrió un pinchazo, se estrelló y quedó destrozado. Sus ocupantes salieron indemnes; pero a Hemingway empezó a pesarle el viaje. Se sintió muy cansado por la sobredosis de kilómetros, de ferias, de bacalao al ajoarriero y whisky. Tenía tocado un riñón, por eso escribía de pie.

Volvió a casa con la cabeza como un saco de gatos, llena de emociones, de datos y resacas. Life le había pedido 10 000 palabras; pero a él le salieron 63.562 y dejó pasar la fecha de entrega. Finalmente, escribió 108.746 palabras que se publicarían 24 años después de su muerte con el título de El verano peligroso (Ed. Debolsillo).

A comienzos de agosto de 1960, volvió a España. ¿Para qué? Alegó que quería completar su texto; pero Life ya tenía en máquinas una versión en tres entregas. Esta vez, raro en él, viajó solo y en avión. A principios de octubre, su viejo amigo Aaron Hotchner lo encontró en muy mal estado de salud. Lo convenció para salir de la habitación en la que se había encerrado en el Hotel Suecia y Hemingway abandonó España. «No moriré aquí. España es un país para vivir, no para morir», dijo a manera de despedida.

En Ketchum (Idaho) tenía cita con la muerte. En la mañana del 2 de julio de 1961, se voló la tapa de los sesos con un fusil inglés de dos cañones. Quitarse de en medio había sido una tradición en su familia. Su abuelo, su hermano Jack y su propio padre lo habían hecho antes. Lo enterraron el 7 de julio, día de San Fermín (Por Gonzalo Ugidos, El Mundo).

OTRAS HUELLAS DEL ESCRITOR EN ESPAÑA

MADRID. Cementerio Civil de Madrid. En el entierro de Pío Baroja, el 31 de octubre de 1956, coincidió con Camilo José Cela. Cogieron varias flores de la tumba de don Pío para depositarlas en otra cercana, que se encontraba muy descuidada. Era la de Pablo Iglesias. Cementerio Civil. Avda de Daroca 90. La tumba de Pío Baroja se ubica en el cuartel 4 bajo, manzana 29, letra B.

Hotel Tryp Gran Vía. Durante la Guerra Civil, se alojaba en el Hotel Florida, en la Plaza del Callao. Sobre su solar se levanta ahora El Corte Inglés. Allí se enamoró de Martha Gellhom, corresponsal norteamericana que se convirtió en su tercera esposa. Enviaba las crónicas desde el edificio de Telefónica. Enfrente estaba el Hotel Gran Vía, en cuyo bar escribió muchos de sus artículos. Ahora, el citado bar lleva su nombre y el hotel ha instalado una exposición permanente de fotografías. Gran Vía, 25.

NAVARRA. Hotel La Perla. Llegó por primera vez a Pamplona el 6 de julio de 1923 y se dirigió a este hotel. Pero no tenía dinero para pagarlo y la propietaria lo mandó a una casa particular en la calle Eslava número 5, y allí se alojó, en la cuarta planta. Más tarde, cuando su situación económica se lo permitió, volvió a La Perla. Hoy su habitación, la 217, es la más solicitada. Plaza del Castillo, 1 (Pamplona).

Hotel Yoldi. En este hotel se conocieron Hemingway y Antonio Ordóñez, en julio de 1953. Actualmente, es el hotel más taurino de Pamplona. Av. San Ignacio 11 (Pamplona).

Hotel Burguete. De 1923 a 1931, se alojaba en este establecimiento, muy cercano a Roncesvalles. Descansaba y pescaba en el río Irati. La habitación que ocupaba, en su época, la número 8, es en la actualidad la 58. Su entonces propietaria, Marieta, inspiró uno de los personajes de Fiesta. Todavía se conserva el piano en el que tocaba Hem. Lo autografió, con fecha y rúbrica, el 25 de julio de 1923. San Nicolas Karrica, 71 (Burguete).
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 960 veces
null
José Olaya, según óleo de Gil de Castro

Es imposible hablar de Chorrillos en esta etapa sin mencionar a su hijo más insigne, el humilde pescador y mártir de la causa patriota, José Olaya Balandra (n. 1782). Parece que recibía correspondencia vinculada a Sucre en el Callao y en su barca la llevaba a Chorrillos desde donde la pasaba a Lima en su cesta llena de pescado. Sometido a tormento por los realistas, se negó a confesar para quiénes iban dirigidas las cartas. Por ello, fue fusilado por órdenes del español Rodil en el callejón de Petateros (hoy pasaje Olaya, al lado de la Plaza de Armas) el 29 de junio de 1823; pasó a la historia por su célebre frase Si mil vidas tuviera, dichoso las daría por mi patria.

¿Cómo era Chorrillos en tiempos de Olaya? En 1822, por ejemplo, el marino inglés Gilbert Mathinson estuvo por allí y llamó al pueblo “la Brighton de Lima”, en alusión al balneario de Londres, y nos dice: "durante los meses de verano se llena de concurrencia que acude a ella por el beneficio de los baños de mar…. Las casas, en un número de doscientas o trescientas, estaban habitadas en su mayoría… por pescadores indios. Era difícil concebir cómo las damas podían alojarse en viviendas tan miserables; y aunque traían sus propios muebles, toda aproximación al conforte o la conveniencia mucho menos que lujo, podía descartarse".

Otro inglés, Robert Proctor, visitó el balneario en 1823 y nos describe las casas y su gente: "Los ranchos, como se llaman por desdén, se componen generalmente de gran sala abierta hacia el mar, con dos o tres dormitorios detrás; completamente de construcción común, los más con pisos de arcilla y techos de cañizos. Pertenecen a los indios más ricos que viven generalmente en chocitas de caña al fondo de las casas que alquilan por la temporada, o sea durante los cuatro meses más calurosos del año. Aquí traen las familias sus muebles, vino, etcétera, y se instalan para gozar la brisa marina y los baños, y comer pescado, entre los que uno chico semejante a nuestras sardinas goza de alta y merecida estima (debe referirse a los pejerreyes). Continúa Proctor: El indio de Chorrillos es gente muy sencilla que vive enteramente de la pesca, cuyo producto lleva al mercado de Lima. Las canoas pescadoras salen al ponerse el sol, cada una tripulada por dos hombres, uno sentado a proa y el otro a popa, ambos con pala, y bogan con asombrosa rapidez; retornan al venir el día cuando la orilla está llena de hombres y mujeres y niños con sus pollinos, que reciben el producto de la expedición nocturna; transportan el pescado cuesta arriba en canastas y cargan en asnos las redes que luego extienden al sol para secarlas" (así debió de ser la vida de Olaya).

Es importante mencionar que durante gran parte de las guerras de Independencia, Chorrillos fue el puerto de Lima debido a que el Callao estaba sitiado por los realistas.

null
Los baños de Chorrillos, según Rugendas


Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1535 veces
Según Eudocio Carrera (La Lima criolla de 1900. Lima, 1954), 1902 marcó un cambio crucial en las celebraciones de Fiestas Patrias: el Parque de la Exposición fue ganando protagonismo, a expensas de la Plaza de Armas y sus calles aledañas. Analicemos. Hasta 1900, el 27 de julio era una suerte de “día de campo” en la Plaza de Armas. Las vivanderas se peleaban con anticipación lo lugares a ocupar pues la fiesta atraía a una multitud de limeños que llegaban con sus familias, dispuestos a pasar parte del día, a la espera de los fuegos artificiales de medianoche, en conmemoración del nacimiento de la república. Algunas personas alquilaban sillas de esterilla y así tertuliaban con más comodidad. De 8 a 12, la alegría invadía la Plaza y calles adyacentes.

Los actos solemnes de ese día eran matizados en constantes quiebres de protocolo: ante la marcha de unos militares por el Jirón de la Unión, grupos de jóvenes de distintas clases sociales formaban sus grupos y marchaban también hacia la Plaza de Armas. En la Plaza, las vivanderas avivaban los fuegos de sus puestos de comida. Mientras, sonaban las retretas militares de las bandas del ejército. Al final, a la medianoche, venían los fuegos artificiales, preparados por los chinos, para deleite de todo el público: Después de los fuegos, las familias instaladas en las sillas de la pila y demás asientos se repartían por distintos lugares, en busca de otra clase de esparcimientos, visitando los bares y cantinas…. Donde se amanecían, en pleno refocilamiento copológico, oyendo música de valses, polcas y mazurcas, sin bailes…. Pero los que se quedaban en la Plaza gozaban mejor que nadie, sin lugar a dudas. Eso era el desborde de criollismo y democracia. Invasión completa a las mesas de las vivanderas… y las tamaleras y humiteras que olían puro chancho y a puro manjarblanco. Todo acompañado con pisco y chichas de diferentes clases.

Una vez acabados los fuegos, el esparcimiento se relaja aún más. Los que permanecen en la Plaza, gozaban del desborde de criollismo y democracia: el ambiente se torna más popular. Esta fiesta, llamada "noche buena", se extendía y trasladaba a la población a diferentes lugares de Lima.

En 1901, El Comercio nos cuenta de una muchedumbre alegre que desde las primeras horas (de la víspera) recorría el jirón de la Unión y los Portales de escribanos y Botoneros… A las 8 y media de la noche salían de santa Catalina las bandas de música de los cuerpos del ejército. Iba entre las hileras de soldados que conducían hachones; de manera que ofrecía aquello aspecto de una procesión nocturna… En la Plaza de Armas hubo gente que se les unió en su ruta por Desamparados, hasta los balcones de Palacio, donde tocaron diana al presidente. Después marcharon por el jirón de la Unión, dando vivas al gobierno. Entonces la procesión se había engrosado en no menos de 5,000 personas, según el diario. A las 10 y media se quemaba el castillo en la Puerta de la Exposición. A las doce de la noche el girón de la Unión estaba aún bastante animado.

Entonces la procesión pasaba de la Plaza de Armas a La Exposición, para que, una vez acabado el evento previsto, la muchedumbre regresara al Centro, a divertirse a su libre albedrío. Para ello había establecimientos abiertos y ambulantes dispuestos a atenderlos. El momento de más libertad es el del más comunitarismo: era en el Centro donde ello se hacía posible.

Al día siguiente, la ceremonia se tornaba un tanto más solemne. El 28 de julio era el día de la lectura de los discursos, Jura de la Independencia, de los desfiles militares y escolares, las bandas del ejército, la salva de 21 cañonazos. La gente se volvía más espectadora, estática; los personajes centrales del desfile eran los militares. De los otros que desfilaban los colegiales, su comportamiento era de imitación a los soldados, ejemplo de disciplinamiento a seguir. Los mensajes solían estar llenos de lugares comunes, palabras aglutinadoras de la población en las mismas aspiraciones y preocupaciones.

null
Parque de la Exposición

A partir de 1902, las Fiestas Patrias fueron adquiriendo un sentido distinto. La Plaza de Armas venía sufriendo desde 1898 una serie de transformaciones destinadas a “modernizarla”, a racionalizar su espacio. Esto implicaba despopularizar el Centro, reforzar su carácter simbólico de poder. La Plaza como eventual lugar de esparcimiento (o mercado) debía ser eliminado. Así, el alcalde Martín Echenique mandó talar sus Picus. En 1901, el alcalde Federico Elguera los reemplazaría por palmeras que pasaron a integrar una lógica más decorativa.

Si seguimos a El Comercio, el cambio de ambiente se dio entre 1903 y 1905 cuando el ritual oficial del poder se mantuvo en el Centro: marcha del presidente al Congreso, el Te Deum; sin embargo, se trató de “armar” la fiesta en el Parque de la Exposición, organizada por la elite social de Lima. En 1903, El Comercio calculaba en unas 15 mil personas las que se distribuyeron entre el campo de Santa Beatriz y la plazuela de la Exposición en fiestas o “kermesses” por 28 de julio.

Según el redactor del diario, solo “alguna animación” pudo encontrar en el Centro. La expectación o algarabía se encontraban en la Exposición. En suma, las espontáneas reuniones populares en los lugares públicos del Centro fueron perdiendo la atención de la prensa y la relevancia de antes. No es casual que para mediados de la década de 1910, un escritor como Enrique Carrillo (Viendo las cosas pasar. Lima, 1915) las califique de “huachafas”.

En suma, a partir de inicios del siglo XX, las autoridades políticas organizaron eventos en los que el papel de la multitud únicamente era el de espectadores. La elite social, por su lado, apoyada por la prensa, asumía la organización de una "kermesse" con puestos ambulantes, en una imitación, pero bien montada, de lo que antes ocurría en el Centro. Lógicamente no estaba hecha para la nocturnidad sino para la luz del día. Las Fiestas Patrias, entonces, ganaron en el aspecto organizativo pero perdieron la espontaneidad callejera que promovía la integración social. El Centro, paulatinamente, fue quedando como el espacio de las ceremonias oficiales de las fechas, donde el público asistía no para una fiesta larga sino para una ceremonia concreta a espectar. Las ceremonias oficiales ahora eran más distantes y jerárquicas: la ofrenda del presidente desde el balcón presidencial, su propio discurso a la Nación, la mirada distante desde un carruaje, al igual que las propias vestimentas o accesorios (los uniformes en el desfile militar).

null
Glorieta presidencial (Parque de la Exposición)
null
Zoológico (Parque de la Exposición)


Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1043 veces
La mentalidad pragmática, a veces hedonista e individualista, y todo el discurso de la globalización, han hecho que las Fiestas Patrias hayan perdido el sentido que tenían antes. La gente ya no se involucra con las celebraciones y prefiere retraerse en sus casas, salir de la ciudad o “desconectarse del país”. De otro lado, ya no causan el mismo efecto que antes el apego a la nación y la veneración a los símbolos patrios. Antes la gente esperaba con interés el discurso presidencial y, con verdadero entusiasmo, los desfiles escolares y la gran parada militar. Asimismo, acudía jubilosamente a las verbenas en los parques y plazas en los distintos barrios de Lima o en las ciudades del interior del país. Esas verbenas incluían la venta de platos y bebidas tradicionales, bandas de músicos y bailes. Toda una algarabía que podía, incluso, terminar con la quema de un castillo de fuegos artificiales.

Hace unos 100 años, en la Plaza de Armas de Lima se esperaba la víspera del 28. La noche del 27 cientos de limeños acudían al Centro a esperar las 12; a esa hora repicaban las campanas de las iglesias y se encendían fuegos artificiales que desataban la fiesta popular. La fiesta se extendía al Parque de la Exposición (como veremos mañana en este blog). Con los años, la gente no sólo embanderaba sus casas sino que fabricaban arcos de flores que adornaban los cruces de las calles del damero de Pizarro. Se incrementaba la venta de tamales, picantes, mazamorras, picarones, chicha, cerveza y pisco en estas ocasiones. Incluso, recordemos, que muchas familias “por 28” se compraban trajes nuevos y pintaban sus casas. Claro, Lima era una ciudad más pequeña y más democrática: las fiestas en los espacios públicos congregaban a hombres y mujeres de todos los sectores sociales. En síntesis, las Fiestas Patrias eran eso: una celebración popular. Hoy, en Lima, ya no se respira ese ambiente. Casi no hay movimiento y las calles parecen desiertas. El cuadro que hemos descrito sólo se puede respirar en una que otra provincia del interior pero ya no en la Capital de la República; en ella, los que se quedan, hacen lo que les parece y no pocos se refugian en una pequeña reunión familiar, en el Cable o en la Internet.

De todas maneras, para no dejar vacía la fecha, recordaremos algunos acontecimientos que se produjeron en nuestro país en esta simbólica fecha:

1850 Llega al Callao, en el bergantín La Industria, el naturalista italiano Antonio Raimondi.

1852 El presidente José Rufino Echenique promulga el nuevo Código Civil.

1881 Se instala en Ayacucho una Asamblea Nacional convocada por Piérola, en el convento de San Agustín, la cual lo nombra general de división y Presidente Provisorio, y a Cáceres e Iglesias, generales de brigada.

1905 El presidente José Pardo anuncia a la Nación la construcción en astilleros ingleses de los cruceros "Grau" y "Bolognesi", de 3.200 toneladas cada uno.

1917 El presidente José Pardo expresa la adhesión del Perú a las doctrinas de Woodrow Wilson, presidente de USA.

1920 Se inaugura en Lima el "Teatro Forero", propiedad de Manuel María Forero. Este teatro sería posteriormente el Teatro Municipal.

1921 Se inaugura la Plaza y el Monumento a San Martín en Lima.

1926 Se inaugura el Museo de Arqueología Rafael Larco Herrera en el distrito de Pueblo Libre (Lima).

1944 Se inaugura el Teatro Municipal.

1945 José Luis Bustamante y Rivero asume la Presidencia de la República.

1950 El general Manuel A. Odría jura su cargo de Presidente “constitucional” de la República, disfrazando su dictadura.

1956 Manuel Prado y Ugarteche asume, por segunda vez, la Presidencia de la República. El nuevo gobierno legaliza al APRA.

1963 Fernando Belaunde Terry asume, por primera vez, la Presidencia de la República.

1968 El presidente Belaunde anuncia que se ha llegado a un acuerdo con la "Internacional Petrolium Company" (IPC): la empresa estadounidense devuelve los pozos petrolíferos de la Brea y Pariñas que pasan a poder de la Empresa Petrolera Fiscal (EPF). A su vez, la IPC se obliga a comprar a la EPF todo el petróleo que ésta quiera venderle.

1969 El general Velasco admite que el país necesita inversiones extranjeras pero que éstas deben venir “bajo formas que garanticen la justa participación de nuestros países en las riquezas que ellos y sus hombres producen”.

1971 Con diversos actos oficiales, se conmemora el Sesquicentenario de la Independencia.

1974 Se consuma la expropiación de los grandes diarios (El Comercio, La Prensa, Última Hora, Correo, Ojo, Expreso y Nueva Crónica). Se divulga el Estatuto de Prensa, decreto ley 29680, que establece que los diarios deben estar al servicio de los sectores significativos de la población organizada, expresar distintos enfoques ideológicos y mantenerse dentro de los parámetros de al Revolución Peruana. Día triste para la historia del Perú.

1977 El general Francisco Morales Bermúdez anuncia la convocatoria a la Asamblea Constituyente para 1978.

1978 Se instala la Asamblea Constituyente sin la asistencia del presidente Morales Bermúdez.

1979 El general Francisco Morales Bermúdez anuncia la convocatoria a elecciones generales para el 18 de mayo de 1980.

1980 Fernando Belaunde asume, por segunda vez, la presidencia de la República. Se restablece la libertad de prensa y entra en vigencia la Constitución de 1979.

1982 Una serie de atentados terroristas (voladuras de torres de alta tensión y de centrales hidroeléctricas) dejan sin luz a Lima y a varias ciudades del interior.

1985 Alan García asume por primera vez la Presidencia de la República y anuncia que el país pagará no más del 10% del valor de sus exportaciones al servicio de la deuda externa.

1987 Alan García anuncia la estatización de la banca.

null
Desfile de Fiestas Patrias (1936): recorría desde la plaza San Martín, todo el jirón de La Unión y terminaba en la Plaza de Armas


Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 733 veces
Por ANTONIO LÓPEZ VEGA, historiador español

Recientemente he tenido ocasión de visitar Perú. Con motivo del cincuentenario del fallecimiento del Dr. Marañón en 2010, esta nación iberoamericana donde el célebre médico pasó los difíciles meses de agosto y septiembre de 1939, se dispone a conmemorar la efeméride con la concurrencia de instituciones políticas, civiles y académicas, que impulsarán exposiciones, cátedras universitarias o el descubrimiento de placas y bustos, entre otros actos conmemorativos.

La opinión pública internacional ha seguido con atención el conflicto desatado con motivo de los decretos legislativos impulsados por el Gobierno de Alan García, que abrían la selva amazónica a la inversión privada y que condujeron a una revuelta de la población indígena que consideraba lesionados sus derechos y cuyo resultado, según cifras oficiales, ha sido de 24 policías y 10 civiles muertos, así como un centenar largo de personas heridas. El Gobierno, reconociendo una evidente falta de tacto en la tramitación -además de una deficiente política de comunicación- derogó dichos decretos y una de las regiones más pobres del Perú recobró, momentáneamente, la tranquilidad.

Con todo, fue el comienzo del fin del Gabinete encabezado por Yehude Simon, a pesar del inicial respaldo público del presidente de la República. Su descrédito ante la opinión pública y la ciudadanía fue consecuencia, no sólo de las revueltas en la Selva, sino también de otros importantes frentes políticos abiertos como la moción de confianza superada por escaso margen y planteada por la intervención estatal de un canal de televisión, por citar un ejemplo. El propio García también ha visto seriamente mermada su imagen pública al defender un Gabinete ya amortizado.

Pero más preocupante que la propia situación política es, a mi modo de ver, la percepción de deterioro socioeconómico que se tiene en la calle. Ya sabemos que, en ocasiones, la apreciación generalizada no coincide con la realidad si medimos ésta en cifras macroeconómicas. Y el Perú es un buen ejemplo. Ahora que comienza a sentirse el efecto de la crisis económica, se tiene la sensación de que se ha dilapidado un momento inmejorable, tras más de seis años de crecimiento sostenido del PIB por encima del 5% de tasa media anual -con excepción del 2003 con el 4%-, para conformar esa clase media tan necesaria para que las democracias caminen por los senderos de la estabilidad.

De hecho, no son pocos los que sostienen que, en este tiempo prolongado de bonanza en el Perú sólo se han enriquecido unos pocos, mientras que el común de la población no ha visto mejorada su situación. Y esta es una sensación que cunde por todo el país, no únicamente en su centro neurálgico, Lima, donde junto a los bellos barrios de clases acomodadas, como Miraflores, San Isidro o La Molina, se encuentra un cinturón donde aflora la pobreza. Aunque algunos distritos hayan experimentado una evidente mejoría -piénsese, por ejemplo, en la buena gestión del Alcalde Dupuy en Ate-, en todo caso, la percepción de amplias capas sociales del país sobre la situación real es negativa y si el sentir común es éste, el nuevo Gabinete del hasta ahora presidente del Congreso, el aprista Velásquez Quesquén, debe tratar de contrarrestar dicha imagen si quiere tener alguna posibilidad de éxito.

En la bellísima nación andina uno encuentra tres áreas bien diferenciadas en lo étnico, cultural, social y económico: Costa, Sierra y Selva. Con una población que roza los 29 millones de personas en un territorio que supera en kilómetros cuadrados la superficie de Francia, España y Portugal, Lima tiene más de ocho millones de habitantes. Es decir, un país escasamente poblado con excepción de su populosa capital. Si en la selva la situación es convulsa, en la costa, además de la crispada realidad limeña, he tenido ocasión de visitar la ciudad de Chiclayo en la región de Lambayeque. Aquí sí la situación es más tranquila a día de hoy, aunque hay una sorda insatisfacción, sobre todo entre los más jóvenes, ante las escasas esperanzas de desarrollo profesional. Por otro lado, en la otrora siempre revolucionaria región de la Sierra la situación no es más halagüeña. Por poner un ejemplo, días atrás en Cuzco, donde hay un estado latente de potencial violencia y coincidiendo con la fiesta popular del Inti Raymi, se produjeron algunos altercados en el orden público con el bloqueo de carreteras y del aeropuerto.

En definitiva, el acierto de las medidas que adopte el nuevo Gabinete de Javier Velásquez Quesquén será fundamental para que las aguas políticas retornen a su cauce en los próximos meses. Ante las elecciones presidenciales del próximo 2011, las encuestas dan como favorita a Keiko Fujimori y, entre los posibles aspirantes a la segunda vuelta, apunta otra vez, como ya sucediera en 2006, la candidatura del indigenista Ollanta Humala que, dada su formación, universitaria y de importante rango militar, no creo que sea preciso identificarle exactamente con otras figuras del continente como Evo Morales o Hugo Chávez.

En este hipotético escenario, quedarían desarbolados tanto la izquierda socialdemócrata aprista, muy deslegitimada por la actual situación política, como el centroderecha, por su propia fragmentación, si bien tiene candidatos muy bien valorados como la democristiana Lourdes Flores, que ya perdió dos concurrencias electorales, el Presidente Regional del Callao, Alex Kouri, o el de Lima, Luis Castañeda. Si el APRA no recompone su imagen y ese centroderecha no alcanza una candidatura de coalición que podría aglutinar el expresidente Toledo, parece que la contienda electoral se planteará entre las opciones menos moderadas del neofujimorismo por la derecha y el neoindigenismo de Ollanta, por la izquierda.

En todo caso, de aquí a 2011 puede ocurrir de todo. Confiemos en que los baluartes de la política peruana, así como algunos de sus mejores intelectuales, que están alertando de la gravedad de la situación -no hace mucho lo ha hecho en estas mismas páginas Mario Vargas Llosa, Victoria pírrica 28 de junio de 2009, y también lo reflejaba en una brillante columna Fernán Altuve-Febres Lores en el diario peruano La Razón, Esperando a los bárbaros, el pasado 25 de junio-, acierten a guiar los pasos de esta querida nación por el sendero de la estabilidad y el progreso. A nadie se le escapa que la tentación extremista alarga su sombra sobre el continente americano y que Perú, por su importancia histórica y geoestratégica, es fundamental en la lucha por la libertad (publicado en El País, 27/07/09).

Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 2013 veces
Mario Vargas Llosa encabeza la comisión para construir en Lima un museo que recordará la violencia terrorista - El Gobierno alemán financia el proyecto

null
Campesinos peruanos entierran a las 62 víctimas de la matanza de Lucanamarca (Ayacucho), perpetrada por Sendero Luminoso en 1983


"Esto sí que es una excelente noticia", dijo el escritor Mario Vargas Llosa el pasado viernes en su casa cuando su esposa le entregó un mensaje en el que le informaban desde Lima que el futuro Museo de la Memoria de Perú ya tenía un sitio en la capital: el céntrico Campo de Marte. Vargas Llosa, como presidente de la comisión designada por el Gobierno de Alan García para llevar a cabo el proyecto, llevaba un tiempo inquieto ante la posibilidad de que el hallazgo de un terreno para el museo se demorara mucho. "Queremos que la construcción esté en un punto irreversible para antes del fin de la legislatura [dos años]. En América Latina nunca se sabe qué va a pasar después".

Perú, Chile y Argentina se han puesto manos a la obra para inaugurar en los próximos dos años museos para que sus futuras generaciones no olviden los años más bárbaros del siglo XX: la violencia terrorista que asoló Perú entre 1980 y 2000, la dictadura de Pinochet (1973-1990) y el periodo de la Junta Militar argentina (1976- 1983). La presidenta chilena, Michelle Bachelet, ya ha puesto la primera piedra de un espacio para la memoria que querría inaugurar antes de que acabe su mandato en marzo de 2010. Argentina ha decidido que el edificio de la Escuela de Mecánica de la Armada, el tristemente célebre centro de detención y tortura de la última dictadura, albergue su museo, que se prevé esté completo también para el año que viene.

"El museo tiene que reflejar los horrores que se cometieron de un lado y del otro. Aparte de los crímenes de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru [MRTA], también la lucha contrarrevolucionaria produjo hechos atroces, tal y como quedó demostrado por la Comisión de Reconciliación y Verdad [CRV]. Todos en la comisión tenemos claro que el museo no puede en ningún caso servir de propaganda política para nadie, porque entonces se desnaturalizaría. La moral es más importante que la política. En la comisión hay distintas posiciones políticas, pero todos estamos de acuerdo en que es un proyecto ético", explica.

La historia del nacimiento de este proyecto es rocambolesca. El origen es la exposición de 250 fotografías de la violencia terrorista bajo el título de Yuyanapaq (para recordar), que la CRV puso en marcha en 2003. Tras la visita de la canciller alemana, Angela Merkel, a Lima en 2008 con motivo de la cumbre UE-América Latina, Berlín ofreció donar dos millones de euros para la construcción del Museo de la Memoria, un proyecto que ya había esbozado la CRV. El Gobierno de Alan García rechaza la oferta alemana, y Vargas Llosa, indignado, escribió un artículo titulado Perú no necesita museos, en el que criticó al ministro de Defensa, Antero Flores Aráoz, que sostuvo que "Perú no necesita museos mientras sea pobre y con carencias sociales". El presidente García leyó el artículo y llamó al escritor, a quien citó en marzo para discutir el tema. Tras la charla, el Gobierno dio marcha atrás, aceptó la donación y puso al literato al frente del proyecto.

La designación de Vargas Llosa no estuvo exenta de críticas. Muchos recordaron la labor del escritor en la comisión que investigó la matanza de ocho periodistas en la aldea de Uchuraccay (Ayacucho) en 1983. Su informe fue tildado de inexacto y parcial. "Fíjese lo que son las cosas, la CRV, integrada por un buen número de personas que me atacaron ferozmente por la comisión Uchuraccay, acabó reconociendo que mi informe se ajustaba estrictamente a la verdad. Ellos descubrieron más detalles, por supuesto, pero se comprobó que decíamos la verdad. Eso sirvió para que se desmontara toda la trama política que intentó desacreditar nuestra labor. Estoy seguro de que si mi labor en el museo levanta alguna suspicacia, acabará por despejarse con el tiempo".

Vargas Llosa tiene muy claro lo que quiere: "Tengo como ejemplos el museo judío en Berlín, el de Hiroshima y uno que me conmovió profundamente, el de Kigali, en Ruanda. El museo está maravillosamente hecho, es sobrio y llama a la reflexión. Cuando estaba visitándolo entró un grupo de escolares, y me pareció sumamente importante que los niños sepan por qué en su país hubo una matanza que causó 800.000 muertos. Para Perú me gustaría un recinto sobrio y aleccionador de adónde nos conduce esa locura de creer que pegando tiros, poniendo bombas y matando gente se resuelven los problemas sociales. Aspiro a que sea un museo vivo que promueva el debate y la reflexión entre los peruanos. La política en la pura actualidad se vuelve frívola y superficial".

El escritor hispano-peruano cree que el museo también debe explicar cómo se forja la violencia. "Las matanzas tienen una planificación ideológica y unos responsables concretos. Es la visión fanática de ciertas ideas, la deshumanización del enemigo para liquidarlo sin contemplaciones, la que desencadena la barbarie. La civilización es una película que se quiebra fácilmente, por eso son necesarios museos de la memoria" (tomado de El País, 27/07/09).

Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 3980 veces
null
En una vieja casona de la avenida Tacna, a la altura de las cuadras 37 y 38 de la avenida Brasil, hay una mezquita musulmana, constituida en 1986 gracias a la donación de local por un limeño musulmán. Estrictamente, la construcción no es la de una mezquita (como por ejemplo, la que se ha levantado en Tacna), sino una vieja casa “acondicionada” como templo de oración para los musulmanes que viven en nuestra ciudad (por ejemplo, la colocación de una gran cantidad de alfombras para facilitar la posición del rezo orientado hacia La Meca). Por ello, como no tiene el aspecto de una mezquita tradicional, algunos se resisten a llamarla así y la consideran, simplemente, un lugar de oración. Se puede visitar en cualquier momento del día, sin interrumpir los rezos.

La comunidad musulmana de Lima está formada por un variado grupo de personas cuyo origen nacional es diverso: palestinos musulmanes, turcos, sirios, jordanos, libaneses, egipcios, marroquíes, paquistaníes, iraquíes e iraníes. La mayoría pertenece a la tradición sunnì (son muy pocos los shiì). Esta diversidad explica la gran variedad de experiencias religiosas del Islam en Lima.

Hay que destacar que en América Latina las principales comunidades musulmanas son las de Buenos Aires, Santiago de Chile y las de Río de Janeiro y Sao Paulo. En esas ciudades hay muchos musulmanes, lo que les ha permitido una integración mucho más organizada dentro de las sociedades que habitan, como la construcción de colegios con formación religiosa y mezquitas. En Lima, en cambio, hay muy poca gente que confiesa el Islamismo; se calcula en poco menos de 2 mil fieles. Esto no ha facilitado el desarrollo de organizaciones islámicas y un mínimo proselitismo dentro de la sociedad limeña.

Haciendo un poco de historia, desde la llegada de los primeros inmigrantes desde principios del siglo XX hasta la década de 1950, muchos de los musulmanes que vivían en Lima se convirtieron al catolicismo ortodoxo o romano; otros fueron perdiendo tanto sus creencias como sus prácticas tradicionales. La mayoría privilegió el cuidado de sus negocios para lograr una posición económica.

En cambio, los que llegaron luego de 1950, poseían una experiencia religiosa mucho más arraigada. Así pasaron los años hasta que en 1986 se constituyó la mezquita de Magdalena. Uno de sus miembros fundadores, Said Faroud, confiesa: "Antes no había mezquita. Pero qué es lo que pasa… los musulmanes se dan cuenta que están siendo perdidos; ellos y sus hijos, pierden su cultura, su religión, todo… y comienzan a avisar que vamos a hacer mezquita… y en 1986, después de años de esfuerzo logran fundar esta mezquita, llevada por un gran árabe palestino, cuyo nombre es Miguel Abdalá Hamideh. Esta mezquita era su casa, él era un hombre adinerado, rico, y la colonia palestina musulmana llega a juntar una cantidad de plata para comprarle su casa pero él nos dijo que le iba a dar la casa a Dios… En el año 1986 fue fundada la mezquita que nos sirve de centro de reuniones para no perder nuestras costumbres y nuestra Fe, sobre todo. Desde aquel entonces y gracias a Dios todo peruano que desea saber algo del Islam e Islamismo viene acá, acude acá. Ésta fue fundada por palestinos, y hasta hoy sigue siendo dirigida y mantenida por palestinos".

La Mezquita de Magdalena, entonces, fue fundada por la comunidad palestino-musulmana quienes, en 1986, sumaban unas 300 personas; este número crecería luego a 500. Esta comunidad vino al Perú debido a la situación política de Palestina luego de la creación del estado de Israel. Dentro de dicho grupo también llegaron palestinos cristianos, quienes se integraron a la Iglesia Ortodoxa de Lima. A partir de esta primera comunidad musulmana, identificada como sunnì, se han ido incorporando musulmanes de otros países, los cuales completan el número de este grupo. Con la fundación de esta mezquita, hay ahora una mayor especialización del trabajo religioso, especialmente con la llegada del último sheij, enviado por la congregación musulmana de Egipto, quien ha estudiado en la Universidad de al-Azhar (El Cairo), el más importante centro mundial de formación para legisladores y conocedores de la Sunna.
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 2427 veces
null
Calle de los judíos, al lado de la Catedral de Lima

Tanto la presencia árabe como judía, durante la Colonia, no tuvo carácter legal. Simplemente, estaba prohibida, ya que para venir a la América española se necesitaba certificado de “pureza de sangre”, es decir, demostrar que se era “cristiano viejo” (descender de cristianos por lo menos de cuatro generaciones). Ser “cristiano nuevo” o converso podía traer complicaciones ya que los indios del Nuevo Mundo estaban en proceso de evangelización y gente con ascendencia árabe o judía podía perjudicar el mensaje puro del cristianismo. Sin embargo, mucha gente con antepasados recientes del judaísmo o del islamismo pudieron filtrarse al Nuevo Mundo ocultando su verdadera identidad con documentos alterados, arriesgándose a que la Inquisición pudiera descubrirlos.

Por ejemplo, el que los árabes asumieran un nombre español y el hecho de que su aspecto físico los hiciera pasar por españoles del sur (andaluces) favoreció su permanencia en el Perú. La mayoría de los que llegaron al Perú en el siglo XVI fueron artesanos moros o moriscos (español musulmán bautizado) que realizaban labores que no competían, económicamente, con las que realizaban los conquistadores españoles. Respecto a los aportes de estos artesanos, es muy clara la influencia del mudéjar (arte hispano-árabe traído desde la Península) en la arquitectura limeña: el uso de rejas, azulejos, jardines, fuentes de agua y los balcones de cajón, por ejemplo.

Además, un importante contingente de mujeres moras o moriscas ingresó en la dinámica de la esclavitud; eran las “esclavas blancas”. Muchas fueron liberadas tras convertirse en concubinas o antes de ser esposas de los españoles. Estas mujeres eran hijas de quienes fueron tomadas como botín de guerra por los Reyes Católicos en Granada o prisioneras esclavizadas durante las guerras de Carlos V en el Mediterráneo Oriental. Ellas tuvieron notable influencia en la cultura limeña: el manto de la tapada y la preparación de los dulces.

Finalmente, personajes de origen árabe que lograron posiciones importantes, ocultando para ello su verdadera identidad, fueron: Emir Cigala quien, bajo la identidad de Gregorio Zapata, llegó a ser capitán y labró una cuantiosa fortuna en Potosí; Cristóbal de Burgos, regidor de Lima y rico encomendero; Francisco de Talavera, también concejal limeño y amigo de Francisco Pizarro; Lorenzo Farfán de los Godos, primer alcalde de San Miguel de Piura; y Nicolás de Ribera el Viejo, primer alcalde de Lima. Refiere el historiador Juan José Vega que al morir Diego de Almagro (que había sido acusado de moro en más de una ocasión) Hernando Pizarro, su estrangulador, ordenó que se desnudara el cadáver para comprobar si había sido circuncidado. Aunque no se encontró la marca, los rumores de que su madre había sido morisca fueron persistentes.

Los judíos recién conversos al cristianismo eran sospechosos de ser “judaizantes” es decir de seguir practicando, de manera oculta o privada, las viejas costumbres judías; también se temía que pudieran filtrar el discurso hebreo. Por tal motivo, la Inquisición estaba alerta por la presencia de cualquier “judaizante”. Un caso muy sonado para la Inquisición limeña fue la “gran complicidad” o la “complicidad grande” que comprometió a los comerciantes portugueses más importante del Virreinato. Acusados de “judaizar”, los lusitanos fueron encarcelados entre 1635 y 1639. Las declaraciones de los inculpados llevaron ante el tribunal al conocido mercader Manuel Bautista Pérez y a su cuñado, Sebastián Duarte. El auto de fe, uno de los más apoteósicos, se celebró el 23 de enero de 1639 y en él se penitenció a 80 portugueses supuestamente “judaizantes”. No todos los acusados fueron condenados a muerte aunque Pérez y Duarte terminaron sus días en la hoguera. El santo Oficio secuestró los bienes de los reos, asegurando así sus finanzas, evitando competencias para los empresarios hispanos. Este proceso inquisitorial a los portugueses criptojudíos repercutió en los tribunales de México y Cartagena de Indias, pues en aquellas ciudades se tomaron medidas similares.

En el campo intelectual, destacó el jurista y erudito escritor de origen “sefardí” Antonio de León Pinelo (Lisboa ¿1590?-Madrid 1660). Desde sus cargos de relator y cronista del Consejo de Indias, se ocupó de reunir informaciones detalladas y abundantes sobre el Nuevo Mundo, convirtiéndose en el primer gran bibliógrafo sobre América. Entre sus abundantes escritos, podemos destacar El Paraíso en el Nuevo Mundo (1656) en el que sostenía que América había sido en antiguo Jardín del Edén, escenario de los sucesos del Génesis, y que los restos de la tierra perdida podían encontrarse en la Amazonía a juzgar por su exuberante naturaleza. León Pinelo argüía que los grandes monumentos de México y Perú habían sido construidos por los descendientes de Adán, antes del Diluvio Universal, y que los indios, por su adicción a la guerra, eran bárbaros recién llegados al Nuevo Mundo. Pinelo plantea un encuentro entre la erudición barroca y la utopía de América, tierra concebida como lugar de regeneración de la humanidad. A pesar de no haber nacido en las Indias, esboza un claro anhelo de reivindicación criolla al revalorizar el espacio indiano.

El siglo XIX.- Entre 1840 y 1850, llegaron a Lima judíos alemanes, franceses, ingleses y suizos quienes encontraron una elite más receptiva a la influencia de la cultura europea. Fue en este ambiente de relativa tolerancia, en que llegaron los primeros judíos al Perú. Decimos “relativa tolerancia” pues por un lado se acogía a los colonos extranjeros pero del otro se dejaba en claro la naturaleza católica del país. Decenas de judíos se asentaron en Lima y en 1855 aparecen los primeros documentos que testimonian su presencia. Entre 1869 y 1870 algunos discutieron la posibilidad de fundar una sociedad israelita. Por esos años se calcula en poco menos de 100 judíos en el país, algunos de ellos interesados en observar las tradiciones judías al menos en las Altas Fiestas. Por ello, en 1870, se fundó la Sociedad de Beneficencia Israelita, que obtuvo su reconocimiento oficial en 1873.

Una carta de Jacobo Herzberg, presidente esta Sociedad de Beneficencia, publicada en el periódico judío alemán Allgemeine Zeitung des Judenthumus, del 1 de abril de 1873, describe la naturaleza de la vida judía en Lima por esos años: "Vivimos acá en la República del Perú, país en el cual la libertad de culto todavía no se ha decretado por ley y cuya población es católica en su totalidad. Se tolera, sin embargo, a todas las sectas y religiones disidentes, las que efectúan los servicios religiosos en sus casas. Residen acá alrededor de veinte familias judías, entre las que se encuentran de veinte a cuarenta jóvenes solteros. También encontramos entre los varones casados a algunos que están capacitados para realizar lo servicios religiosos en caso de algún fallecimiento o para las fiestas de Rosh Hashana y Yom Kipur. Desde hace un año reside en Lima también un Mohel (persona que realiza las circuncisiones rituales), y por lo tanto ya no es necesario enviar a nuestros hijos a Europa para que se les practique la circuncisión. Además, desde el año 1870 organizamos una Sociedad de Beneficencia Israelita con el fin de ayudar a nuestros correligionarios en caso de indigencia o de enfermedad y también para atender que se les entierre en caso de si fallecimiento".

Lo cierto es que existía la certeza de que uno podía ser abiertamente judío y pertenecer al círculo de la oligarquía, pues las relaciones sociales condujeron al matrimonio mixto. Pero a pesar de que esta comunidad fundó el Cementerio Judío (en un terreno donado por Henry Meigg en el Callao), que luego se convertiría en piedra angular de la vida judía organizada en el Perú, todos sus miembros originales, con excepción de uno, se asimilaron a la población peruana y desapareció la categoría de “judío” por de tres generaciones.

Ariel Segal indica que muchos factores pueden darse como pistas a esta desintegración de la primera comunidad judía de Lima:

a. Los primeros inmigrantes vinieron mayormente de Alemania donde el judaísmo atravesaba una transformación radical con el surgimiento del Movimiento Reformista. Su contenido religioso fue desplazado por una visión más histórica y cultural del judaísmo. Esto facilitó a muchos judíos nacidos en Alemania identificarse con otros inmigrantes europeos quienes compartían similares costumbres, preferencias sociales, idioma y un sentido de aristocracia. Quizá los judíos, entonces, no quisieron tener ningún significado especial de distinción, fuera de algunos rituales, respecto a otros inmigrantes europeos.
b. La Iglesia Católica fuertemente abogaba frente al Estado a fines del siglo XIX para que desaliente el establecimiento de sólidas comunidades religiosas en el Perú.
c. Muchos judíos se establecieron en Lima por un corto período de tiempo debido a la crisis económica causada por la Guerra del Pacífico (1879-1883). Por ello no fue un momento para echar raíces y mantener ritos religiosos o educar a la juventud.
d. Muchos niños judíos fueron educados en escuelas americanas o protestantes. Ellos no recibieron formación religiosa ni en la escuela ni con maestros particulares en la Comunidad Judía pese a lo que los Estatutos de la Sociedad de Beneficencia Israelita afirmaba acerca de la educación hebrea. El alto grado de secularización y matrimonios con mujeres no judías pudo también debilitar los lazos entre los miembros de la Comunidad Judía de Lima.

Respecto a los árabes, entre finales del siglo XIX e inicios del XX, el Imperio Otomano dominaba todo el Cercano y Medio Oriente. Por entonces, muchas familias de origen cristiano, que vivían en el actual Líbano o en Palestina (ciudades de Beit Jala y Belén) se sentían presionados o discriminados por los turcos musulmanes. Estaban abrumados por altos impuestos y escasez de tierras. Muchos, entonces, decidieron emigrar a otras tierras. Según Leyla Bartet, entre 1860 y 1890, unos 600 mil árabes abandonan Medio Oriente, siendo los países de América Latina un destino corriente para estos inmigrantes. De esta forma, fueron llegando a estas tierras en sucesivas oleadas. Sin embargo, no todos tenían un destino fijo. "Uno iba al puerto de Beirut y lo único que se pedía era llegar a América, es por eso que el destino era muchas veces fortuito", señala el cónsul honorario de Líbano en el Perú, Elías Chalouhi. A veces los barcos los dejaban en cualquier puerto. Así llegaron, también, a las Antillas, a Dakar en África, otros a Cuba. Una vez desembarcados, muchos no tenían la alternativa para trasladarse a otro lugar de América así que se quedaban a trabajar como comerciantes, que es un oficio que llevan en la sangre. Y es que, como dice Eduardo Farah, el lema del éxito de la colonia árabe se basó en tres elementos "trabajo, disciplina y ahorro".

Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1503 veces
null

El atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (18 de julio de 1994)

Uno de los casos más enrevesados y vergonzosos en los que se han visto envueltos la justicia, la policía y los servicios de inteligencia argentinos en época democrática es el llamado caso Amia, del que se cumple hoy sábado el decimoquinto aniversario. Se trata del peor atentado cometido contra la comunidad judía después de la II Guerra Mundial: un coche bomba estalló a las 9.05 de la mañana del 18 de julio de 1994 frente a la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en el barrio de Once, y causó 85 muertos y 300 heridos. Pasados 15 años, el caso sigue sin estar cerrado, no hay detenidos y el escándalo sigue dando coletazos. El último porque los familiares de las víctimas rechazan que se nombre jefe de la recién creada Policía de la capital a Jorge Palacios, que era comisario de la Policía Federal cuando ocurrió el atentado y al que acusan de haber obstruido gravemente la investigación.

Argentina cuenta con la sexta población hebrea más grande del mundo, fuera de Israel, y solo en el área de Buenos Aires se calcula que viven, aproximadamente, 200.000 judíos.

El atentado contra la Mutual se produjo dos años después de que otro coche bomba destruyera la embajada de Israel en Buenos Aires, el 17 de marzo de 1992, y causara 29 muertos y 242 heridos. No hubo detenidos, ni tan siquiera sospechosos claros, pero la Corte Suprema estableció, en diciembre de 1999, que el atentado había sido obra de la Yihad Islámica, brazo armado de Hezbolá. El Gobierno israelí insistió desde el primer momento en la responsabilidad final de Irán.

El segundo atentado fue todavía más brutal y dio origen a una lastimosa investigación judicial y policial que acabó, diez años después, con la liberación de todos los sospechosos de haber colaborado en la masacre. Hace un año y medio, el nuevo fiscal encargado del caso reabrió la conexión internacional y pidió a la Interpol la detención de un libanés y ocho iraníes, entre ellos el ex presidente Ali Rafsanyani, por crímenes de lesa humanidad. El organismo internacional rechazó la orden de captura para Rafsanyani pero emitió la de otros seis ciudadanos iraníes, entre ellos el agregado cultural de la embajada de Teherán en el momento del atentado, Moshen Rabbani, y la del acusado libanés, conocido ya por su implicación en otros actos terroristas.

En Argentina el verdadero escándalo lo provocó la investigación de la conexión local. Las autoridades policiales y judiciales estimaron desde el primer momento que el atentado no había podido producirse sin apoyo interno: alguien facilitó los explosivos y la furgoneta en la que se instalaron. Detenido el dueño del vehículo, este implicó a su vez a miembros de la Policía Federal, que fueron encausados y juzgados. En el juicio oral, que se prolongó durante tres años, se demostró, sin embargo, que el propio juez instructor de la causa, Juan José Galeano, había ofrecido una elevada cantidad de dinero al dueño del coche para que implicara a un comisario, Juan José Ribelli, y a tres oficiales de la policía. En septiembre de 2004, se dio por nulo el juicio y se dejó en la calle a los sospechosos. El magistrado implicado en el extraño montaje fue expedientado y destituido. ¿De dónde había sacado el juez el dinero que ofreció? Una posible interpretación es que le fue proporcionado por los servicios de inteligencia argentinos, la famosa SIDE, convencida de la participación del comisario, pero escasa de pruebas reales, o dispuesta a encontrar un culpable fuera como fuera.

Los familiares de las víctimas recurrieron la decisión de anular todo el juicio y solicitaron que se reabriera con lo actuado hasta el momento de la intervención del juez Juan José Galeano. Hace tres semanas y media, la Corte Suprema convalidó esa petición y aceptó como válidas pruebas anteriores, con lo que el caso Amia vuelve a manos de un juez de primera instancia y recomienza su peripecia.

Mientras tanto, siguen las denuncias por el comportamiento de la policía. Es el caso de Jorge Palacios, a quien el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, acaba de nombrar jefe de la recién creada policía porteña. Palacios es, al parecer, uno de los hombres más respetados en la Policía Federal, en la que ocupó importantes cargos, pero según los familiares de las víctimas fue investigado por un juez por haber entorpecido la investigación del caso AMIA en relación con un ciudadano sirio. En aquel momento, el presidente argentino era Carlos Menem, de raíces sirias. "El nombramiento de Palacios da vergüenza ajena", protestó la agrupación Memoria Activa (adaptado de El País de España).

Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 974 veces
null

¿Tienen algo en común estos tres personajes históricos (Galileo, Darwin y Armstrong) que merezca ser comentado? Aunque lo más obvio es la coincidencia, este año de 2009, del aniversario de tres grandes eventos que han sido cruciales para el progreso de la ciencia, la realidad es que, en cierta medida, han revolucionado nuestra forma de pensar.

Galileo

En esta época de desarrollos tecnológicos tan espectaculares como el teléfono móvil o una prótesis inteligente, no creo que llamara la atención un largo tubo con dos vidrios en sus extremos que producía una imagen unas seis a ocho veces mayor de lo que se veía a simple vista. Sin embargo, en 1609, hace 400 años, Galileo consiguió con este instrumento gran notoriedad entre sus coetáneos. El 21 de agosto lo presentó al Senado de Venecia. Montó el artilugio óptico sobre el Campanile, en la Plaza de San Marcos, donde entusiasmó al público espectador. Ante sus ojos, Murano, situado a unos 2,5 kilómetros, parecía estar a solo 300 metros. Galileo legó los derechos sobre el telescopio a la República de Venecia, muy interesada por las aplicaciones militares del aparato.

Si la notoriedad de este primer telescopio se hubiera limitado a lo antes dicho, posiblemente pocos recordaríamos hoy los hechos antes narrados. Galileo fue perfeccionando su rudimentario instrumento (consiguió más de 20 aumentos) y continuó observando el firmamento.

Analiza con detalle la Luna y sus fases donde descubrió que el astro no es una esfera perfecta, como requería la teoría aristotélica. Comprobó que la zona transitoria entre la sombra y la luz era irregular, lo que afirmaba la existencia de montañas y no una superficie perfectamente esférica y lisa como preconizaba Aristóteles.

Descubre la naturaleza de la Vía Láctea, donde puede contar estrellas en la nebulosa de Orión y encuentra que ciertos objetos tomados como estrellas son en realidad cúmulos de estrellas. Prosigue sus observaciones y descubre las fases de Venus, para él, prueba evidente de la hipótesis heliocéntrica de Copérnico. Probablemente el descubrimiento más capital es constatar la existencia cerca del planeta Júpiter de cuatro pequeñas estrellas, que después de varios días de observación, confirma que son cuatro satélites (conocidos como los satélites galileanos: Io, Europa, Ganímedes y Calixto) orbitando al gran planeta. Para Galileo es la prueba de que, Júpiter y sus satélites, forman un pequeño modelo de Sistema Solar. Basándose en este descubrimiento pretende poder demostrar que las órbitas perfectas circulares de Aristóteles no existen, y que todos los cuerpos celestes no giran alrededor de la Tierra, un golpe muy duro para los seguidores de las teorías aristotélicas y ptolomaicas.

En 1611, Galileo es invitado con todos los honores por el Cardenal Barberini, futuro Papa (Urbano VIII), a presentar sus descubrimientos al Colegio pontificio. La Academia de los Linces, de la que yo guardo un grato recuerdo porque en su sede de Turín recibí el título de Académico de la International Academy of Astronautics-IAA, lo recibe con entusiasmo y le admite como su sexto miembro.

Pero la intransigencia de Galileo, que rechaza la idea de una posible equivalencia de las teorías heliocéntricas de Copérnico comparada con la hipótesis geocéntrica de Ptolomeo, precipita la decisión del Cardenal Belarmino (el mismo que condena a la hoguera a Giordano Bruno) para ordenar que el tribunal de la Inquisición realice una investigación "discreta" sobre las teorías propugnadas por Galileo. El resto de la historia es muy conocida. Visto retrospectivamente, realmente la Inquisición fue bastante benévola con Galileo. En realidad su intransigencia era un ataque frontal contra las ideas que habían reinado durante siglos en la Cristiandad. Aristóteles era intocable porque había sido adoptado por los grandes teólogos cristianos como San Alberto Magno y Santo Tomas de Aquino; tengo para mí que la osadía de Galileo era difícil de asimilar por la Iglesia.

El telescopio ha sido, desde Galileo, el instrumento básico para la investigación astronómica. En realidad no es más que un colector de energía, que la concentra en el foco. Cuanta mas superficie colectora posea más energía recibirá el foco, de la que se podrá extraer más información. Para poder discriminar la información recibida será preciso instalar en el foco los instrumentos científicos adecuados: cámaras, espectrómetros, contadores, registros, etcétera.

Todos los objetos que hay en el universo radian energía en forma de ondas electromagnéticas, pero la atmosfera de nuestro planeta Tierra, filtra la mayor parte de esta energía. Para conocer en detalle el Universo es preciso observar en todos los rangos de frecuencia del espectro, no solo en el visible, también en rayos gamma, rayos X, UV, infrarrojo, microondas, radio, onda corta y onda larga. Es obvio pues que para abarcar toda posible información se precise instalar algunos de estos telescopios, con su instrumental científico, en las naves espaciales más allá de la atmósfera.

Primer Evento: Al cumplirse este año el 400 aniversario del primer telescopio de Galileo, la ONU ha declarado el año 2009, el Año Internacional de Astronomía, AIA - IYA 2009.

Gracias a Aristóteles, "maestro de los que saben" según Dante, a quien debemos el haber creado la ciencia de la razón, la lógica; gracias también a los desarrollos tecnológicos empezando por el telescopio de Galileo; y gracias al dominio del espacio, hemos conseguido acumular, en un período relativamente corto, unos conocimientos del Universo que probablemente no tiene parangón en ningún otro campo del saber. La confirmación de los procesos de nucleosíntesis en el centro de las estrellas, lo que nos permite afirmar que somos polvo de estrellas, porque sin estos hornos, donde se generan los elementos (carbono, oxígeno, fósforo, etc.) que componen la vida, no existiríamos. La detección de múltiples planetas extrasolares, como confirmación de las teorías sobre generación y evolución de sistemas solares. La comprobación de que las leyes físicas son universales, y rigen por igual en cualquier confín del cosmos. La posibilidad de conocer con cierto detalle la historia del universo desde el Big-Bang hasta nuestros días, son algunos de los elementos que confirman el gran avance de la astronomía.

Hay evidencias científicas que permiten resumir varias de las secuencias de la historia del universo: después de la gran explosión, la semilla del cosmos se expandió exponencialmente de forma extremadamente rápida (todo ello en unos 10-35 segundos, según la teoría inflacionaria de Alan Guth). En los primeros minutos, en un ambiente de muchos millones de grados, se creó el hidrógeno y algo de helio. Cuando el Universo tenía 380.000 años de existencia, la temperatura había bajado lo suficiente para que las partículas cargadas eléctricamente como los electrones y los protones, que desviaban los haces de luz, se combinaran para formar átomos, lo que permitió la libre circulación de energía electromagnética que hoy vemos. Los siguientes 10.000 millones de años la materia y la energía, sometida a las fuerzas fundamentales, fue ordenando el universo tal como lo estamos viendo (galaxias, estrellas, planetas, etcétera).

Cuando el Universo tenía unos 10.000 millones de años y nuestro planeta Tierra unos 1.000 millones, sometido entonces a intenso bombardeo de meteoritos, parte de la materia se había organizado de forma que podía crecer y reproducirse. Material fósil encontrado en la isla de Akilia cerca de Isua, Groenlandia, datado con al menos 3.850 millones de años de antigüedad, parece confirmar que la vida ya existía entonces. ¿Cómo se originó? ¿Cuáles son los procesos fisicoquímicos que transforman la materia inerte en un ente vivo? Este sigue siendo uno de los mayores retos científicos de nuestra era.

Darwin

¿Existió un primer organismo vivo del que descendemos todos? A Darwin no le gustaba la idea de vida en constante emergencia y hoy la gran mayoría de biólogos piensan que la vida en la Tierra desciende de un ancestro común. Si este no fuera el caso, sería difícil explicar como todos los organismos vivos comparten el modo en que la célula registra la información genética y la reproduce. Pero ¿Cómo pudieron sobrevivir a los intensos bombardeos de meteoritos los primitivos organismos? ¿Acaso la vida fue inseminada desde el espacio por una panspermia natural, como propuso Svante Arrhenius? Hallar vida sobre otro planeta no nos esclarecería el origen de ella, pero encontrar un simple microbio en cualquier parte del cosmos transformaría para siempre nuestra imagen del Universo.

Durante los siglos XIX y XX, los científicos han reconstruido laboriosamente la historia de la vida en la Tierra. En términos generales, cuanto más retrocedemos en el tiempo más simples eran los seres vivos. La proliferación de vida compleja ocurrió en los últimos mil millones de años (aproximadamente un 25% del tiempo total de existencia de vida en este planeta). Solo en los últimos 500 millones de años se inició una autentica explosión de especies que dio lugar a la colonización de la Tierra por los seres vivos complejos. Antes la vida estaba limitada a organismos unicelulares.

Segundo Evento: Fue Darwin quien explicó en líneas generales la teoría de la evolución en su libro El Origen de las Especies que se publicó el 24 de noviembre de 1859, quedando agotada el mismo día la edición, y lo mismo le sucedieron a seis ediciones posteriores. Este año se conmemora el 150 aniversario de la primera edición.

La publicación provocó grandes controversias porque echaba por tierra la teoría creacionista y desplazaba al ser humano del centro de la creación. Sin embargo, convenció a los científicos de que los seres vivos evolucionan primando las mutaciones genéticas que se adaptan al ambiente. Darwin explica en la introducción del libro la razón de la fecha de publicación. Dice que le ha movido a hacerlo el que "Mr. Wallace... ha llegado casi exactamente a las mismas conclusiones generales que sostengo yo sobre el origen de las especies". Este reconocimiento de la co-autoría de la teoría evolucionista, honra a Darwin.

La NASA organizó, en 1996, un simposio al que asistieron expertos de los más variados campos del conocimiento: científicos, filósofos, teólogos, incluso algún político. El simposio tenía por objeto deliberar sobre cuales deberían ser las líneas maestras en las que se asentara su programa científico en el futuro. Como conclusiones a dicho simposio se redactó un informe proponiendo el programa multidisciplinar Origin,s que fue aprobado y donde la NASA está invirtiendo, por muchos años, gran parte de los recursos destinados a las ciencias del espacio. El objetivo fundamental de este programa es esclarecer los orígenes, los que explican el Universo y los que explican la vida. El programa está compuesto por un conglomerado de grandes misiones. Cada una de ellas se basa en el legado científico y técnico de las misiones previas, proporcionando nuevos conocimientos y tecnología para la siguiente.

Si alguna de las grandes misiones futuras como el TPF (Terrestrial Planet Finder), encuentra algún planeta extrasolar con signos de vida, por ejemplo gases atmosféricos tales como dióxido de carbono, vapor de agua y ozono, se iniciaría una misión más allá del año 2020 (Life Finder), que constaría de una red de grandes telescopios. La radiación infrarroja combinada de estos telescopios produciría en los detectores, espectros de muy alta resolución de las atmósferas de los planetas extrasolares distantes. La investigación en astrobiología ayudará a expandir nuestros conocimientos sobre los signos de vida que se espera aparezcan en diferentes estados de evolución y ¿por qué no?, sobre especies con algún grado de inteligencia.

Armstrong

En 1973, en Cracovia, tuvo lugar un simposio para conmemorar el 500 aniversario del nacimiento de Copérnico. Durante siglos se afirmó que la Tierra era el centro del Universo. Nadie se atrevía a disentir de Aristóteles y Ptolomeo, según los cuales todo giraba alrededor de la Tierra. Fue el canónigo Copérnico quien dio una gran lección de humildad a la Tierra y sus habitantes al mostrarles que no tenían ninguna situación de privilegio, que ésta no era más que un insignificante planeta, girando alrededor de una estrella vulgar, en un inmenso universo. Fue en este simposium de Cracovia donde Brandom Carter presentó un principio revolucionario: el Principio Antrópico, según el cual quizá el hombre vuelva a recobrar el orgullo de ser el centro del universo, aunque no centro físico, sino como único observador privilegiado. Carter lo expresó claramente: "Nuestra posición en el Universo es necesariamente privilegiada en el sentido de que es compatible con nuestra existencia como observadores".

Los viajes al espacio son la realización de un deseo ancestral y la culminación de uno de los grandes sueños de la humanidad. Yuri Gagarin voló por primera vez al espacio el 12 de abril de 1961, es nuestro primer mensajero cósmico. Muy pronto, el 25 de mayo de 1961, el Presidente Kennedy pronunció en el Congreso de Estados Unidos, un discurso histórico con respecto a la exploración del espacio por el hombre: "Esta nación debe comprometerse a conseguir el objetivo, antes de terminar esta década, de alunizar un hombre en la Luna y retornarlo sano y salvo a la Tierra". El programa Apollo había nacido.

Sobre el programa Apollo se han escrito muchos volúmenes y no es mi intención repetir lo que ya se ha dicho muchas veces. Sin embargo es muy instructivo recordar lo que el proyecto logró en un tiempo increíblemente corto y con unos medios técnicos considerados hoy prehistóricos. Tuve la suerte de participar en el desarrollo de las misiones tripuladas Apollo, y éstas dispusieron de recursos económicos y humanos prácticamente sin límite. A esto hay que añadir la herramienta moral más valiosa que proyecto humano pueda tener: la ilusión. Entre las múltiples actividades poco comunes a realizar, fue preciso decidir como se desarrollarían las misiones, en que parte de la Luna se alunizaría, encontrar soluciones técnicas para construir grandes lanzadores para transportar varios astronautas a la Luna y naves espaciales que pudieran ensamblarse en el espacio con total estanqueidad; diseñar y fabricar trajes espaciales para actividades extravehiculares en la superficie de la Luna donde reinan vacíos extremados, grandes dosis de radiación y temperaturas totalmente inadecuadas para el hombre: sobre todo, la medicina tuvo que encontrar solución a muchos problemas que conlleva la ausencia de gravedad y la intensa radiación.

Tercer evento: el día 20 de julio de 1969, ahora se cumple el 40 aniversario, Neil Armstrong, como observador privilegiado representando a la humanidad, pisaba por primera vez un objeto celeste distinto de la Tierra, haciendo realidad nuestro sueño ancestral. Como dijo al grabar la primera huella humana en la superficie lunar: "Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad".

Podemos concluir, pues, que nuestra especie vuelve a ser el centro del universo, no en el sentido físico, sino como observador privilegiado por ser consciente de ello. Parece que en cierta forma se ha cumplido un ciclo histórico universal: la nada -materia inerte- a vida -consciencia que nos permite observar y reconocer la belleza de nuestro entorno-.

* Por Andrés Ripoll, miembro de la Real Academia de Ingeniería y de la International Academy of Astronautics.

Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 6164 veces
null
El antiguo mundo indígena

El mural de la historia de México pintado por Diego Rivera (1886-1957) en el Palacio Nacional de la capital mexicana está siendo sometido a un proceso de restauración y conservación que le devolverá su esplendor a tiempo para las celebraciones del bicentenario de la independencia del país, en 2010. "Es una visión del México anterior y el actual, pero más que nada es una visión histórica de hechos y acontecimientos de movimientos sociales, y sobre todo la presencia del ser humano alcanzando la meta que es la libertad del trabajo", indicó ayer el coordinador del proyecto, Alejandro Morfín. Entre 1929 y 1951 Rivera pintó más de 274 metros cuadrados de murales en los arcos de la escalinata y el segundo piso del edificio, retratando la historia de México desde la época prehispánica hasta el siglo XX. Morfín recordó que hacía años que no se llevaba a cabo "una intervención completa integral" sobre esa obra del famoso muralista mexicano, que dejó incompleta al morir en 1957. Además de las labores de restauración, los trabajadores del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico y Mueble del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) están realizando también un registro e informe actualizado de las condiciones en que se encuentra la obra pictórica (El País, 16/07/09).

Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 777 veces
Por José Rodríguez Elizondo (publicado en la Revista Mensajes, julio 2009)*

La entrevista que concediera Evo Morales a Cristián Bofill, director de La Tercera (1) , más que un golpe periodístico fue una señal política extraordinaria para Chile y el Perú.

Respecto a nuestro país, presentaba la aspiración marítima boliviana en el marco de una negociación tranquila, sin periodistas, sin denuncia ante los foros internacionales y sin privilegiar el tema de la soberanía. “Lo que yo quiero es resolver juntos el problema y no buscar mediadores, veedores ni garantes”. ¿Y qué decía sobre la interferencia de Fidel Castro que torpedeó la visita a Cuba de Michelle Bachelet?... Pues, que fue un simple saludo o expresión de “un sentimiento internacional”, con tácita extensión al intervencionismo del líder venezolano Hugo Chávez. Morales verbalizaba, así, lo que muchos chilenos soñaron durante más de cuatro décadas y hasta sugería su disponibilidad para iniciar un vuelco histórico en la política de alianzas.

En cuanto al Perú, la entrevista marcaba el climax de la pésima relación de Morales con el Presidente Alan García. En ese marco, el agravio feroz del peruano, según el cual Morales dejó de ambicionar un mar para Bolivia, fue respondido con una ferocidad equivalente: la de que García demandó a Chile ante la Corte de la Haya a sabiendas de que perderá el pleito, pues su objetivo principal es “perjudicar a Bolivia”. Al respecto, Morales agregó (con matiz maldadoso), que él no hablaba desde meras suposiciones, sino con base en información interna, procedente de “las mismas estructuras del Estado peruano”.

Asesoría temeraria.- La entrevista sucedía a la clara señal del canciller ecuatoriano Fander Falconí, de que su país compartía el criterio jurídico de Chile sobre la demanda del Perú. Importante, pues ambos fenómenos efectivizaron la realidad de los riesgos geopolíticos de la estrategia peruana y, en especial, de la demanda judicial como método.

En rigor, era un riesgo compuesto, subestimado con ligereza por los expertos peruanos. Por una parte, consistía en que Ecuador hiciera causa común con Chile, en cuanto tercer suscriptor de los tratados de 1952 y 1954. Por otra, estaba la posibilidad de que Bolivia se diera por lesionada, pues la viabilidad de su aspiración marítima supone un corredor ariqueño y un mar adyacente no sujeto a controversia. De confluir ambas situaciones, se produciría lo que se está produciendo: el cuadro de un Perú enfrentado a Chile, Bolivia y Ecuador, con Venezuela apoyando decididamente a los dos últimos. En lista de espera estaría Colombia, que también participa del sistema limítrofe del Pacìfico Sur y donde operan las “chavistas” y muy infiltrables FARC.

Es pertinente anotar que el riesgo boliviano está analizado no sólo en mi reciente libro De Charaña a La Haya (2) . También fue contemplado en un artículo que publiqué, en septiembre de 2007, en esta revista (3). Allí planteaba, como “hipótesis”, que la pretensión oficializada en 1986 por el embajador peruano Juan Miguel Bákula, se habría diseñado, en parte, “como un franco disuasivo ante Bolivia”.

Esto, porque, siendo impensable que el Perú accediera a ceder a Bolivia parte de Arica, tampoco quería experimentar la ordalía de un nuevo acuerdo chileno-boliviano que hiciera explícita esa disposición. Desde ese talante, una disputa por la frontera marítima cumpliría el doble objetivo de reivindicar un segmento de océano e impedir -con presunta sutileza- un segundo “charañazo”. Ante una nueva petición de venía peruana para un “corredor ariqueño”, el gobierno requerido no estaría obligado a definirse sobre el fondo. Le bastaría indicar que los derechos sobre el mar adyacente ahora estaban en discusión y, claro, no se puede negociar sobre cosa ajena.

Sucede que esa hipótesis fue tajantemente descalificada por el propio embajador Bákula. Le resultaba conspirativo sostener que Bolivia pudiera sentirse afectada por la pretensión que él había liderado en lo técnico y representado en lo diplomático. Tal posibilidad no había pasado por su mente ni por la de su canciller ni por la de su Presidente. Tan arriesgada posición (¿cómo saber lo que realmente piensa otra persona?) fue volcada en trascendidos periodísticos y, en definitiva, se expresó en un libro que publicó el año siguiente. Ahí Bákula transformó mi hipótesis en simple “intuición”, la adjetivó como “extraña”, sospechó que estuviera “teledirigida desde otros miradores” y coligió que mi objetivo era desacreditar su propia gestión (la de Bákula) suponiendole “el recóndito propósito de reactivar la demanda marítima boliviana” (4).

Tan insólita reacción, que equipara la responsabilidad del agente diplomático con la del conductor polìtico, confunde una disuasión con una reactivación (de la aspiración boliviana) y descalifica a un analista por sospechas, era sicológicamente significativa. Por una parte, parecía revelar el oculto temor a un despertar crítico de los expertos propios. Por otra, evidenciaba que, a falta de argumentos convincentes, había que recurrir a “tergiversaciones patrióticas” y descalificaciones ad hominem. El ancestral reflejo de matar al mensajero.

Pero, a esa altura, la hipótesis ya era tesis verificada. Presidente, canciller, diplomáticos y ex cancilleres bolivianos aceptaban, con mayor o menor discreción, que la anunciada demanda peruana sería un obstáculo decisivo para su aspiración. Luego, cuando Morales quiso dar “orientación política antimperialista” al pueblo peruano y se burló de la robustez de García, la oleada antidemanda que bajaba desde Palacio Quemado era visible desde cualquier atalaya.

Con la demanda ya instalada, la Cancillería peruana y sus asesores pro demanda se encuentran ante un jaque geopolítico autopropinado. De ser cierto que sólo la intuición de un analista privado pudo prever el crítico alejamiento de Bolivia, significa que allí se dio un alarmante déficit de análisis focalizado. Si, por el contrario, hubo previsión certera, significa que esa Cancillería fue sobrepasada por una asesoría temeraria, que indujo las dos graves decisiones políticas de García: oficializar la pretensión peruana, en 1986 y presentar la demanda en 2008.

Traslado de culpas.- Hoy el gobierno de Bolivia aparece impulsando un traslado de culpas que daría un vuelco histórico al subsistema geopolítico pos Guerra del Pacífico. Chile dejaría de ser el exclusivo responsable de la mediterraneidad boliviana, pues los obstáculos reales los ha colocado –según Morales- la “permanente agresión” de García. El Perú quedaría en un aislamiento similar al que suelen percibir los chilenos, de manera recurrente, desde mediados del siglo 19.

Para nuestros cortoplacistas, puede ser una gran oportunidad. Bastaría endosar la querella de Morales contra García, sin asumir que eso a) equivale a reponer la “polìtica boliviana” previa a 1929, que giraba contra la transferencia a Bolivia de Tacna y Arica, b) supone canjear una compleja amistad boliviana por una sólida enemistad peruana, c) compromete –en caso extremo- a producir un “resquicio” para ceder un corredor a Bolivia bajo protección chilena y d) consolida el bloqueo de las políticas integracionistas en la sub-región, con perjuicio para todos. En suma, se prorrogaría la vigencia de “el siglo que vivimos en peligro”.

Mejor sería sincerarse y reconocer lo que los taimados hechos gritan: la aspiración marítima boliviana fue y sigue siendo una pieza para tres actores. Y, si en aras del dogma bilateralista quisiéramos negar el link entre la demanda peruana y la agenda de 13 puntos con Bolivia, significaría que algo muy extraño sucede en nuestro sistema perceptor de realidades.

Cabe agregar que en el meollo de la insinceridad está la exclusión de Bolivia consagrada en el Protocolo Complementario (y originalmente secreto) del Tratado de 1929. Tal instrumento fue, en su esencia, una Medida de Fomento de la Confianza (MFC), que permitió al Perú sublimar la pérdida de Tarapacá y Arica con la recuperación de Tacna y la certeza de que Chile no transferiría a Bolivia parte de la otra “provincia cautiva”.

El Presidente peruano Augusto Leguía sintetizó ese espíritu cuando dijo que el nuevo tratado unía fraternalmente a chilenos y peruanos “a la sombra de una historia forjada por héroes comunes y sobre un suelo cuya continuidad trazó la mano de Dios”. Fue un mensaje perfectamente decodificado por el ex Presidente boliviano Daniel Salamanca, con una metáfora que hizo fortuna: “Chile puso un candado al mar para Bolivia y entregó la llave al Perú”.

Trilateralismo diferenciado.- Chilenos y peruanos no contaron con que Bolivia, tras denunciar aquella exclusión, lucharía para convertirla en procedimiento. Al efecto, sus gobiernos la interpretaron de modo que “el candado” pudiera unirse con “la llave”, debilitando el espíritu del Protocolo Complementario. El método principal fue inducir conversaciones con Chile, para acceder al mar desde la frontera norte, y luego buscar la venia del Perú, a sabiendas de que para este país sería un tema incordiante.

Dicho procedimiento tuvo un hito decisivo en 1975, con los formales Acuerdos de Charaña, firmados por los generales Augusto Pinochet y Hugo Bánzer. A partir de éstos se inició una estrategia peruana que culminaría con un antídoto definitivo: la decisión de expandir la frontera marítima propia, primero mediante negociaciones y, en definitiva, demandando a Chile ante la Corte Internacional de Justicia.

Por lo señalado, Chile no sólo debe tratar de imponer sus mejores argumentos jurídicos ante esa Corte. Visto que el eventual fallo no puede solucionar el conflicto político y trilateral de fondo, también necesita enfrentar la complejidad de lo real, aceptando, con Goethe, que “las cosas siempre son más simples de lo que se puede pensar, pero mucho más intrincadas de lo que se puede comprender”.

En ese sentido, lo inteligente sería asumir la iniciativa política y estratégica de tender una “cuerda común” chileno-peruana, que sustente un nuevo espíritu respecto a Bolivia. Ambos gobiernos reconocerían, así, el fracaso de la exclusión de 1929 y admitirían la posibilidad de negociar con el tercer país a tenor de un proyecto integracionista en la triple frontera, sin transferencias de soberanía y en el marco de un juego “todos ganan”. De paso, reconocerían que el decaimiento de la soberanía absoluta, que reconoce la Ciencia Política moderna, no significa que dé lo mismo transferirla a otro país. Significa, más bien, que los Estados pueden delegar partes de su soberanía global en una entidad integracionista o supranacional. La modélica Unión Europea se forjó sin cambiar el color territorial de los mapas.

Ese trilateralismo diferenciado sería, entonces, una MFC que uniría a Chile, Bolivia y Perú en una empresa con soporte geopolitico, liquidando la madre de todos los recelos. No más ambigüedad flagrante desde el Perú. No más expectativas imposibles para Bolivia creadas desde Chile. No más vetos geoeconómicos en los mercados de exportación e importación. No más mercados gasíferos interferidos por el “factor patriótico”. No más discriminación a los inversionistas según sus nacionalidades. No más resquicios para que emerjan nuevos caudillos militares. No más facilidades a otros líderes para que interfieran en la relación entre nuestros tres países, demandando playas, dando apoyo estratégico a sus seguidores o apadrinando candidatos.

En resumidas cuentas.- Con el mérito de lo señalado, parece evidente que Chile debe mantener extrema prudencia ante el nuevo cuadro que configura el conflicto Bolivia-Perú. Nadie debe entusiasmarse con las trompadas que se propinan sus presidentes. A la inversa –y metafóricamente hablando- nuestra Presidenta Michelle Bachelet debiera negarse a convertir el penal que le está obsequiando su homólogo boliviano. Para no ser demasiado obvia en el rechazo, bien podria ensayar el trote previo desde los doce pasos y repetir su truco del zapato volador.

NOTAS

(1) La Tercera, 31 de mayo 2009.

(2) José Rodríguez Elizondo, De Charaña a La Haya, Ediciones La Tercera del Grupo Planeta, Santiago, 2009.

(3) La extraña invención del doctor García, revista Mensaje, septiembre 2007.

(4) Juan Miguel Bákula, La imaginación creadora y el nuevo régimen jurídico del mar, Universidad del Pacífico, Lima, 2008, pg. 218.

* Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, escritor, periodista y caricaturista. También fue diplomático. Entre sus libros de análisis político están Crisis y renovación de las izquierdas, Chile-Perú el siglo que vivimos en peligro y Las crisis vecinales del gobierno de Lagos. Premio Rey de España a la mejor labor informativa en 1984. Distinción como Mejor Docente de Pregrado de su Facultad en 2007
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1156 veces
null
Mujer de origen sefardí

En el corazón del desierto del Néguev un grupo de académicos de la Universidad Ben Gurión se dedica a preservar la cultura judeo-española o sefardí, aunque el futuro de este idioma, reconocen, se limitará dentro de pocos años sólo a las aulas de estudio. Cultura y lengua de los judíos expulsados de España en el siglo XV, el judeoespañol es hablado actualmente por unas 300.000 personas en todo el mundo, pero ni siquiera el creciente interés por la cultura sefardí podrá impedir la desaparición del idioma como lengua franca.

"La lengua sigue viva, porque por definición toda vez que haya dos personas que la hablen estará viva, la pregunta que debemos hacernos es por cuánto tiempo más", dice en una entrevista con Efe el investigador Eliezer Pappo. "Actualmente ya no tiene masa crítica", agrega al aludir "a ese conjunto de personas que conviven e interactúan a diario en una misma lengua para sus necesidades más rutinarias", y base para que una lengua subsista a lo largo del tiempo.

Nacido en Sarajevo, Pappo es uno de esos pocos privilegiados en el mundo que aún habla esta lengua con absoluta soltura y fluidez, con 40 años de edad. "La edad promedio de los que hablan el judeoespañol supera los 70", asevera la también investigadora Tamar Alexander. Ambos encabezan en la Universidad Ben Gurión del Negev, el llamado Sentro Moshe David Gaon de Kultura Djudeo-Espanyola, creado en 2004 en memoria de ese destacado historiador, escritor y bibliógrafo israelí de origen sefardí.

Expulsados de España.- "Sefarad" es la palabra hebrea para "España", pero el gentilicio de este término alude también al patrimonio histórico, cultural y lingüístico relacionado con los descendientes de los judíos que debieron abandonar la Península Ibérica tras firmar los Reyes Católicos el Edicto de Expulsión, el 31 de marzo de 1492.

Alexander, directora del "Sentro", subraya que su objetivo en estos momentos es "desarrollar la cultura judeoespañola", una misión que llevan a cabo con la publicación de libros y revistas, investigaciones académicas, coloquios periódicos entre usuarios de ese idioma, congresos internacionales y jornadas de estudio. A ello han agregado un vasto programa de educación universitaria que, en el futuro, aspira a convertir en una licenciatura por si misma. "Esta es la primera vez que nuestra universidad dedica un programa de estudios íntegramente a la cultura judeoespañola y no sólo un curso aquí y otro allá", refiere la lingüista.

Sólo en la Ben Gurión hay un centenar de universitarios que este año han seleccionado cursos relacionados con la historia y cultura sefardí, entre ellos algún que otro beduino que, curiosamente, encuentran un cierto paralelismo entre las romanzas sefardíes y la cultura árabe. La decisión de abrir programas de estudio sobre la cultura judeoespañola se siente en otras universidades, lo que hace presagiar que en el futuro esta cultura seguirá viva, aunque sólo en los pasillos universitarios. "El futuro del judeoespañol es la pregunta del millón. En la academia, como cultura, tiene un gran futuro, y lo vemos en un florecimiento desde hace diez años, pero no es el caso de la lengua", explica Alexander.

A diferencia de muchos de sus colegas Pappo nació y creció en esta lengua que algunos llamarían "cervantina" por su parecido con el castellano medieval, y sostiene que el "judeoespañol" es una "lengua étnica" y por lo tanto no tiene futuro si los judíos no viven juntos en un mismo entorno. "La mayoría de los sefardíes -concluye- viven hoy en Israel pero se expresan en una lengua nacional que es el hebreo, así que como nunca van a crear un 'Sefardistán', el judeoespañol no volverá a ser nunca lo que fue en su día".
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1041 veces
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ
Escuela de Graduados
Especialidad: Maestría en Historia

Nombre del Curso: Seminario de Historia Comparada de América Latina
Código del Curso: His 643
Año: 2009 Semestre: Primero
Número de Créditos: Cuatro (04)
Profesor del Curso: Juan Luis Orrego Penagos
E-mail para consultas: jorrego@pucp.edu.pe
Oficina: Dpto. de Humanidades of. 111, telf. 6262000 anx. 4439


Sumilla.- El tema de este seminario es el análisis comparado de los diversos procesos económicos, sociales y políticos ocurridos en América Latina.

Objetivos.- El curso busca discutir dos temas centrales de la historia política de América Latina, la Independencia y la formación del estado nación (1810-1880) y el apogeo del populismo durante la primera mitad del siglo XX. Teniendo como base la “historia comparada”, a lo largo del semestre se pondrá énfasis en los procesos ocurridos en los países andinos y en México y Argentina. El objetivo final es entender la historia del Perú a la luz del análisis de otras experiencias latinoamericanas.

Sistema de evaluación.- Este curso, de acuerdo con su categoría de seminario, se centra en la participación de los alumnos en la discusión de los temas seleccionados, tanto como en la preparación y entrega de una monografía final. La composición de la nota es la siguiente:

a. Participación en los debates de clase (30%). Cada alumno deberá leer en cada semana un texto (artículos o capítulos de libros que se indicarán en clase), de manera que en la discusión pueda contribuir a partir de un punto de vista concreto, actividad que se evaluará de manera constante.
b. Exposición personal (20%). Al menos una vez durante el semestre, el alumno deberá encargarse de exponer un tema concreto (un libro o varios artículos) que servirá de eje para la discusión semanal.
c. Trabajo de investigación (50%). A lo largo del semestre el alumno debe preparar un trabajo de investigación de historia comparada. La nota de este trabajo se subdivide en: planteamiento del tema (20%); informe parcial de avance (30%) y trabajo final (50%).

El calendario es el siguiente:

1. Entrega del planteamiento del problema: hasta el martes 14-04-2009. (de 3 a 6 páginas máximo, sin incluir fuentes y bibliografía)
-Descripción del problema y variables a comparar
-Esquema tentativo
-Reseña de la discusión historiográfica
-Fuentes concretas (referencias de archivo o publicaciones) y bibliografía a utilizar.

2. Avance de investigación: hasta el martes 26-05-2009 (de 5 a 10 páginas máximo.)
-Introducción del trabajo (tema, discusión historiográfica y aportes del trabajo.)
-Esquema final
-Principales evidencias documentales e historiográficas
-Conclusiones tentativas

3. Entrega del trabajo final: hasta el lunes 20-07-2009

BIBLIOGRAFÍA GENERAL

INDEPENDENCIA

CARAVAGLIA, Juan Carlos
(2005) América Latina: los orígenes de la independencia. Barcelona: Crítica
CARRERA DAMAS, Germán, ed.
(2003) Historia de América andina. Crisis del régimen colonial e independencia, vol. 4. Quito: Universidad Andina Simón Bolívar..
CHIARAMONTE, José Carlos
(2004) Nación y estado en Iberoamérica: el lenguaje político en tiempos de las independencias. Buenos Aires: Sudamericana.
CHUST, Manuel
(2007) Las armas de la nación: independencia y ciudadanía en Hispanoamérica, 1750-1850. Madrid: Iberoamericana.
FRASQUET, Ivana, coordinadora
(2006) Bastillas, cetros y blasones. La independencia en Iberoamérica. Madrid: Fundación Mapfre
GUERRA, Xavier Francois
(2000) Modernidad e independencias: ensayos sobre las revoluciones hispánicas. México: Mapfre y Fondo de Cultura Económica
GUERRA, Xavier Francois, coordinador
(1995) Las revoluciones hispánicas: independencias americanas y liberalismo español. Madrid: Complutense
(1998) Los espacios públicos en Iberoamérica: ambigüedades y problemas, siglos XVIII-XIX. México: Centro Francés de Estudios Mexicanos
LYNCH, John
(1989) Las revoluciones hispanoamericanas, 1808-1826, 2ª. ed. Barcelona: Ariel
MALAMUD, Carlos
(2007) Sin marina, sin tesoro y casi sin soldados: la financiación de la reconquista de América, 1810-1826. Santiago: Centro de Estudios Bicentenario
MARTÍNEZ, Armando y Manuel CHUST, eds.
(2008) Una independencia, muchos caminos. El caso de Bolivia (1808-1826). Castellón: Universidad Jaime I.
PRADOS DE LA ESCOSURA, Leandro y Samuel AMARAL
(1993) La independencia americana: consecuencias económicas. Madrid: Alianza Editorial.
RODRÍGUEZ, Jaime E., coordinador
(2005) Revolución, independencia y las nuevas naciones de América. Madrid: Fundación Mapfre-Tavera
(2006) La revolución política durante la época de la independencia. El Reino de Quito, 1808-1822. Quito: Universidad Andina Simón Bolívar.
(2008) La independencia de la América española. México: Fondo de Cultura Económica.
VÁSQUEZ, Josefina Zoraida, coordinadora
(2002) El nacimiento de las naciones iberoamericanas. Madrid: Fundación Mapfre-Tavera

FORMACIÓN DEL ESTADO

ALJOVÍN, Cristóbal y Eduardo CAVIERES, eds.
(2006) Perú-Chile/Chile-Perú: 1820-1920. desarrollos políticos, económicos y sociales. Lima y Santiago: Convenio Andrés Bello
ANNINO, Antonio, coordinador
(2003) Inventando la nación. Iberoamérica, siglo XIX. México: Fondo de Cultura Económica
AYALA MORA, Enrique
(1994) Historia de la Revolución Liberal ecuatoriana. Quito: Corporación Editora Nacional-TEHIS.
BARBA, Fernando E. y Carlos A. MAYO (compiladores),
(1997) Argentina y Chile en época de Rosas y Portales. Buenos Aires: Universidad de La Plata.
BETHEL, Leslie ed.
(1991) Historia de América Latina. América Latina Independiente, 1820-1870. Vol. 6. Barcelona: Crítica.
BOTANA, Natalio
(1986) La tradición republicana: Alberdi, Sarmiento y las ideas políticas de su tiempo. Buenos Aires: Sudamericana.
BRADING, David A.
(1991) Orbe indiano. De la monarquía católica a la república criolla, 1492-1867. México: Fondo de Cultura Económica.
BRAVO LIRA, Bernardino
(2002) “Gobiernos conservadores y proyectos nacionales en Chile”, en Los proyectos nacionales en el pensamiento político y social chileno del siglo XIX. Santiago: Ediciones UCSH, p. 39-53.
DEMÉLAS, Marie-Danielle
(2003) La invención política. Bolivia, Ecuador, Perú en el siglo XIX. Lima: Instituto Francés de Estudios Andinos e Instituto de Estudios Peruanos
DELER, Jean-Paul
(2007) Ecuador. Del espacio al estado nacional. Quito: Universidad Andina Simón Bolívar e Instituto Francés de Estudios Andinos
COLLIER, Simón
(1999) Historia de Chile (1808-1994). Madrid: Cambridge University Press.
GAZMURI, Cristián
(1998) El “48” chileno. Igualitarios, reformistas radicales, masones y bomberos. Santiago: Editorial Universitaria.
GÓNGORA, Mario
(1986) Ensayo sobre la noción de estado en Chile en los siglos XIX y XX. Santiago: Editorial Universitaria.
HALPERIN DONGHI, Tulio
(1992) Una nación para el desierto argentino. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina.
(1995) Proyecto y construcción de una nación (1846-1880), 2ª ed. Buenos Aires: Espasa Calpe/Ariel Historia.
(1998) El espejo de la historia: problemas argentinos y perspectivas latinoamericanas, 2ª ed. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.
HAMNETT, Brian
(2001) Historia de México. Madrid: Cambridge University Press.
HERNÁNDEZ SÁNCHEZ-BARBA, Mario
(1998) Formación de las naciones iberoamericanas (siglo XIX). Madrid: Anaya.
KRAUZE, Enrique
(1994) Siglo de caudillos: Biografía política de México (1810-1910). Barcelona: Tusquets.
LARSON, Brooke
(2002) Indígenas, élites y estado en la formación de las repúblicas andinas. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú e Instituto de Estudios Peruanos.
LUCENA, SALMORAL, Manuel y otros
(1992) Historia de América Latina: Historia Contemporánea. Vol. 3. Madrid: Cátedra.
LYNCH, John
(1993) Caudillos en hispanoamérica, 1800-1850. Madrid: Mapfre.
McEVOY, Carmen, ed.
(2006) Funerales republicanos en América del Sur. Tradición, ritual y nación, 1832-1896. Santiago: Instituto de Historia y Centro de Estudios Bicentenario
MAIGUASHCA, Juan, ed.
(2003) Historia de América andina. Creación de las repúblicas y formación de la nación, vol. 5. Quito: Universidad andina Simón Bolívar, pp. 211-273.
ORREGO, Juan Luis
(2005) La ilusión del progreso. Proyectos políticos y formación del estado-nación en el Perú y América Latina, 1820-1860. Lima. Pontificia Universidad Católica del Perú.
SÁBATO, Hilda (compiladora)
(1999) Ciudadanía política y formación de las naciones: perspectivas históricas de América Latina. México: El Colegio de México y Fondo de Cultura Económica.
SAN FRANCISCO, Alejandro
(2007) La Guerra Civil de 1891. La irrupción política de los militares en Chile. Santiago: Centro de Estudios Bicentenario, 2 vols.
SKIDMORE, Thomas y Peter SMITH
(1996) Historia contemporánea de América Latina: América Latina en el siglo XX. Barcelona: Crítica.
SUBERCASEAUX, Bernardo
(1997). Historia de las ideas y de la cultura en Chile. Sociedad y cultura liberal en el siglo XIX: J.V. Lastarria, vol. 1. Santiago: Editorial Universitaria.
VÉLIZ, Claudio
(1984) La tradición centralista en América Latina. Barcelona: Ariel.
VILLALOBOS, Sergio
(1988) Historia de Chile. Santiago: Editorial Universitaria.
(1990) Portales, una falsificación histórica. Santiago: Editorial Universitaria.

POPULISMO

BURBANO de Lara, Felipe, ed.
(1998) El fantasma del populismo: aproximación a un tema (siempre) actual. Caracas: Nueva Sociedad
CAMPANTE, Felipe Robin
(2004) Inefficient lobbying, populism and oligarchy. Rio de Janeiro: Pontificia Universidade do Rio de Janeiro.
CORRADI, Juan
(1996) El milenio de los pueblos: el legado de Juan y Eva Perón. Washington: BID
ENTRENA, Francisco
(1995) México: del caudillismo al populismo estructural. Sevilla: Escuela de Estudios Hispanoamericanos
IANNI, Octavio
(1995) La formación del estado populista en América Latina. México: ERA.
KNIGHT, Alan
(2005) Revolución, democracia y populismo en América Latina. Santiago de Chile: Centro de Estudios Bicentenario e Instituto de Historia
KRAUZE, Enrique
(1976) Caudillos culturales en la revolución mexicana. México: Siglo Veintiuno
(1997) La presidencia imperial: ascenso y caída del sistema político mexicano (1940-1996). Barcelona: Tusquets
LACLAU, Ernesto
(2005) La razón populista. México: Fondo de Cultura Económica
LUNA, Félix
(1984) Perón y su tiempo. Buenos Aires: Sudamericana, 3 vols.
MEDIN, Tzvi
(1997) Ideología y praxis política de Lázaro Cárdenas. México: Siglo Veintiuno
PALACIOS, Marco
(2001) De populistas, mandarines y violencias: luchas por el poder. Bogotá: Planeta
PANIZZA, Francisco, ed.
(2005) Populism and the mirror of democracy. London: Verso
PEICOVICH, Esteban
(2007) El ocaso de Perón. Buenos Aires: Marea
TORRE, carlos de la
(1996) Un solo toque: populismo y cultura política en Ecuador. Quito: CAAP.
VILAS, Carlos, compilador
(1994) La democratización fundamental: el populismo en América Latina. México: Consejo Nacional para la Cultura y el Arte.
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 417 veces
En la interesante, esperanzadora y delicada situación en la que se encuentra América Latina en su conjunto empieza a adquirir gran importancia lo que está ocurriendo en Perú, el país con suficiente peso, masa crítica e historia como para cambiar los difíciles equilibrios actuales.

La incorporación de Perú al movimiento indigenista y al área bolivariana que lidera actualmente Venezuela, algo que no ha ocurrido, pero que podría ocurrir si no se controla la fuerte crisis que está atravesando, supondría un cambio de fuerzas entre los dos modelos principales que, con diferencias nacionales e importantes peculiaridades, se han instalado en el continente. Las noticias de Lima llenan de preocupación al gran bloque que lidera Brasil y, en menor medida, Chile, que propone un cambio de inspiración socialdemócrata, con reforzamiento institucional, crecimiento económico alto y una mejora social progresiva, pero que, en muchos casos, resulta demasiado lenta e insuficiente frente a las carencias que sufre la mayoría de la población.

En sentido contrario, países como Bolivia y Ecuador, con grandes poblaciones indígenas que fueron radicalmente marginadas de la vida política y económica de sus países y que ahora se sienten representadas en las nuevas constituciones indigenistas y en los Gobiernos de Evo Morales y Rafael Correa, ven con esperanza la posibilidad de que Perú se desestabilice lo suficiente como para que en las próximas elecciones presidenciales, en 2011, dé el giro definitivo y contemple la victoria de Humala, el líder del nacionalismo étnico. Perú aportaría en ese caso un peso extraordinario a un eje que apoya Hugo Chávez, y que está ahora debilitado con la caída del precio del petróleo.

El presidente Alan García ganó las elecciones en 2006, en segunda vuelta, por 52% a 47%, a Ollanta Humala, un ex militar de 46 años, fundador del Partido Nacionalista Peruano, de fuerte inspiración étnica. García -que ya ocupó la presidencia en otro periodo, durante el que fue acusado de graves casos de corrupción- ha impulsado un fuerte crecimiento económico, que en 2008 fue del 9,8%, uno de los más altos del mundo, basado en una fuerte inversión extranjera. La crisis golpeó duro al país y en 2009 se prevé un crecimiento cercano al 3%.

En los últimos meses, varias de sus decisiones fueron seriamente contestadas por la población indígena. En junio pasado se produjeron violentas manifestaciones en la zona de la Amazonia, que provocaron la muerte de 24 policías y 10 civiles. Los indígenas lograron que se retiraran las leyes que permitían la venta de terrenos en lo que se considera tierra de los pueblos originarios. García ha sido acusado de desatender a las poblaciones indígenas y de no impulsar programas sociales capaces de promover su integración educativa y política.

Con el conflicto con los indígenas aún sin resolver, y con la crisis económica en ebullición, el Gobierno de Alan García ha tenido que hacer frente en las últimas semanas a más de 200 conflictos sociales; los más graves, las huelgas de maestros y de transportistas. La dimisión del primer ministro, Yehude Simon, no ha ayudado a parar la veloz caída de popularidad de García y no parece que se vayan a calmar las movilizaciones. Ollanta Humala se proclamó ya candidato para 2011 (o antes, si se adelantaran las elecciones), al igual que el ex presidente Alejandro Toledo y Lourdes Flores, de 50 años, rectora de la Universidad de San Ignacio y presidenta del Partido Popular Cristiano. También podría optar a las elecciones la hija mayor del ex presidente Alberto Fujimori, Keiko Fujimori, de 33 años, que busca la liberación de su padre -condenado a 25 años por delitos contra los derechos humanos- y que fue elegida en 2006 senadora con más votos que ningún otro candidato. Nadie duda, sin embargo, que Ollanta será la figura a batir por todos los demás y que su llegada al poder sería, realmente, la que trastocaría el mapa político latinoamericano y rompería los equilibrios actuales. Perú tiene el fiel de la balanza.

SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ (El País, 12/07/2009)
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 919 veces
null
Así era el "walkman" en 1979

"Decían que había que estar loco para ir por ahí con cascos, que el walkman era sólo un aparatito inútil inventado por un lunático". Ninguno de los grandes fabricantes de aquel momento creyó a Andreas Pavel (Alemania, 1945), filósofo e inventor, pionero en la reproducción de música por medio de aparatos portátiles. El creador del "cinturón estéreo" estaba convencido de que la criatura tenía por delante un más que brillante porvenir. Por ello, el 30 aniversario de la primera producción en serie de un dispositivo de este tipo, el walkman de Sony, se cruza con la historia de la obstinación de Pavel, que dedicó 25 años a defender la patente -o propiedad- del invento.

El hermano mayor de una familia luego integrada por el discman, el reproductor de minidisc, el mp3 y mp4, y el iPod nació en Brasil, a finales de la década de 1960. Pavel y sus amigos se reunían con regularidad para escuchar discos (de Bach a Janis Joplin), y debatir sobre política y filosofía, según recoge un reportaje de The New York Times . En esos encuentros fantaseaban con la posibilidad de llevar sus canciones adonde quiera que fuesen. Inspirado en ese sueño, Pavel concibió el "cinturón estéreo", que patentó en Europa, Estados Unidos y Japón, en 1977.

La extinción del prejuicio.- Dos años después, a finales de junio, el walkman de Sony llegaba al mercado. El aparato era caro, voluminoso y pesado, pero ninguna de estas desventajas impidió que su empleo se expandiese hasta transformarse en un símbolo de los 80. El prejuicio inicial pronto fue dejado de lado y las calles se llenaron de peatones "aislados" de la muchedumbre. El reproductor portátil cambió para siempre los tediosos y solitarios desplazamientos en las grandes ciudades. A su lado, el casete se impuso como soporte en detrimento del disco de vinilo. El tocadiscos comenzaba a quedar incómodo y anticuado. Para él había comenzado la irreversible transformación en producto vintage.

Sony vendió millones de walkman y fabricó decenas de modelos -el nuevo siempre mejoraba un aspecto del anterior- hasta que el casete entró en crisis como consecuencia de la irrupción del disco compacto. Pero el cambio de plataforma vino acompañado de una versión específica de reproducción portátil. En 1985, la línea walkman incorporó un aparato para CD, que coexistió durante varios años con el dispositivo original. En 2003, cuando la multinacional japonesa estaba embarcada sin reservas en la creación de adminículos compatibles con los revolucionarios archivos digitales, Pavel ganó la pulseada legal, y obtuvo el reconocimiento moral y económico de su propiedad intelectual sobre el reproductor portátil.

"Sucedió por pura experiencia estética", confiesa el padre del walkman a The New York Times frente al interrogante sobre las motivaciones que determinaron la creación del invento. Los años han modificado el dispositivo para potenciar el concepto. La supervivencia de la esencia no necesitaba demostrarse, pero, la semana pasada, la BBC hizo el experimento con uno de los primeros reproductores portátiles y un adolescente de 13 años. El usuario -acostumbrado al iPod- concluyó con nostalgia: "Uno puede imaginarse la emoción del primer equipo. Es posible que ese tipo de sensación se haya perdido después por la avalancha constante de nuevos productos" (El País, 07/07/09).
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1697 veces
null

Digan lo que digan, con la construcción de Larcomar, los limeños perdieron el parque Salazar. Hoy el espacio se ha degradado en favor de un dudoso proyecto modernizador. Fue construido en honor al alférez FAP Alfredo Salazar Southwell (Lima 1913-1937), quien a los 24 años se inmoló en los cielos de Miraflores al preferir enrumbar su avión con dirección al mar, donde hoy se encuentra el parque, para evitar la tragedia que hubiera causado su avión en llamas al estrellarse contra las viviendas de la ciudad. Todo ocurrió, irónicamente, en la mañana del 14 de septiembre de 1937, durante un ensayo previo al desfile aéreo por el Día de la Aviación e inauguración del monumento a Jorge Chávez, en Santa Beatriz, por el presidente Benavides. En 1953 se inauguró el parque y se colocó un monumento a su memoria; la obra fue del escultor húngaro Lajos D’Ebneth. Se trata de una cabeza estilizada de cóndor de 3 metros de altura. La pieza fue trabajada en mármol travertino rosado traído de la sierra central del país, y que es inalterable a las condiciones del aire marino, del sol y del calor. La escultura corona una base de rocas naturales.
null
null
null
(las fotos han sido tomadas del grupo Miraflores Antiguo)
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 589 veces
null

El ex secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert S. McNamara, ha muerto a primera hora de la mañana de hoy a los 93 años mientras dormía en su casa de Washington, según ha informado (hoy lunes 6 de julio) su esposa.

McNamara fue el arquitecto de la guerra de Vietnam y sirvió al frente del Pentágono durante las presidencias de John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson. La salud de McNamara se había resentido notablemente después de sufrir una caída en la cual se fracturó una vértebra el año pasado.

Junto con Jonhson, McNamara se convirtió para los críticos antibélicos en el símbolo de una política fracasada que dejó como consecuencia más de 58.000 soldados estadounidenses muertos y al país sumergido en un desastre que parecía no tener fin en el sureste asiático. McNamara pasó el resto de su vida tratando de explicar el papel de EE UU en Vietnam y pidiendo disculpas por sus errores, lo que le convirtió en el protagonista del documental ganador del Oscar, The fog of war (Rumores de Guerra). En el filme, el funcionario discutía cómo se tomó la decisión de entrar en el conflicto de Vietnam así como su papel en el Pentágono durante la crisis de los misiles de Cuba.

McNamara fue nombrado secretario de Defensa por Kennedy en 1961 y se mantuvo en el cargo durante más tiempo que sus predecesores e incluso sus sucesores. Con sus habilidades organizativas, trató de modernizar el Pentágono durante la Guerra Fría. El funcionario, convencido de que la guerra habría terminado en Navidad de 1965, se lanzó de lleno a ejecutar las políticas de Johnson, sin calcular la resistencia a la intervención estadounidense tanto en Vietnam como dentro de EE UU.

A finales de 1967, criticó la decisión de bombardear el norte de Vietnam en represalia a los ataques a bases estadounidenses en el sur. Por ello, Johnson decidió removerlo del cargo el año siguiente, ofreciéndole la presidencia del Banco Mundial. Allí McNamara encabezó una cruzada contra la pobreza y dirigió la expansión de la influencia de ese organismo multilateral. Cuando asumió la presidencia del BM en 1968, el banco sólo prestaba 1.000 millones de dólares anuales a los países del Tercer Mundo. Para el año fiscal que terminó el 30 de junio de 1981, su último día en el cargo, prestaba 11.500 millones.

Robert Strange McNamara nació en San Francisco el 9 de junio de 1916. Se graduó en la Universidad de California, e hizo un máster en la escuela de negocios de Harvard, donde se unió a la facultad en 1940. Se casó con Margaret Craig, compañera de la Universidad de California que falleció de cáncer en los 80, con quien tuvo dos hijos. En 2004, a los 88 años, se volvió a casar con la italiana Diana Masieri Byfield.

¿ERA NECESARIO IR A LA GUERRA? MI RESPUESTA ES NO

(Entrevista a McNamara publicada en El País en mayo de 2004)

Robert McNamara (San Francisco, 1916) fue secretario de Defensa de Estados Unidos entre 1961 y 1968 en las administraciones de Kennedy y Johnson. Con el primero vivió la crisis de los misiles en Cuba y con el segundo la escalada de la guerra de Vietnam. Entre 1968 y 1981 fue presidente del Banco Mundial. Ayer participó en Barcelona en el diálogo El mundo, hoy del Fórum de las Culturas, y sus primeras palabras fueron para asegurar que "no existen excusas" para las torturas de prisioneros en Irak y exigir que "se tomen decisiones para que una cosa así no vuelva a ocurrir", además de apuntar que "la situación en Guantánamo puede ser aún peor".

Pregunta. ¿Hay algún paralelismo entre la guerra de Vietnam y la de Irak?

Respuesta. No. Son totalmente diferentes. Las razones de la guerra de Vietnam hay que buscarlas en la guerra fría. El presidente Eisenhower dijo que si Occidente cedía el control de Vietnam del Sur a la Unión Soviética las piezas del dominó caerían una tras otra y el comunismo se extendería por toda Asia. Nosotros lo creímos y estábamos equivocados. La intervención en Irak se basa en dos presupuestos: la existencia de armas de destrucción masiva y el peligro que Sadam Husein representaba tanto para su propia gente como para la zona. Mucha gente creía en una de estas razones, pero la pregunta es: ¿era necesario ir a la guerra? Mi respuesta es no. Había que llevarlo a Naciones Unidas. Lo hicimos, pero no lo perseguimos.

P. Entre la opinión pública europea existe la creencia de que EE UU fue a esta guerra para controlar el petróleo.

R. No, no lo creo en absoluto. Es verdad que nosotros consumimos unas cantidades muy poco razonables de petróleo, pero la cuestión es si nuestro aprovisionamiento de petróleo está en peligro. Y no lo está. El petróleo es un producto cuyo precio es muy elástico. Cuando subió enormemente en los años ochenta, el consumo cayó. Además, los productores de petróleo no se lo pueden comer, tienen que venderlo a riesgo de que sus economías no puedan funcionar sin estos ingresos.

P. ¿La opinión pública norteamericana apoya mayoritariamente el unilateralismo de esta Administración o está dividida?

R. Estados Unidos está dividido en dos, ciertamente. La visión del mundo que tienen los neoconservadores, lo que yo llamo la derecha religiosa, es importante, pero minoritaria, si bien en según qué circunstancias puede decantar el equilibrio. Hoy en día es muy prevalente, pero los acontecimientos de las últimas dos semanas en Irak van a debilitarla.

P. ¿Cómo puede Estados Unidos salir del desastre de Irak?

R. No quiero pronunciarme sobre esto. Creo que es irresponsable que un ex secretario de Defensa comente públicamente sobre cómo un presidente debe actuar en medio de una guerra.

P. Insistiendo en el paralelismo con Vietnam. ¿Cómo cree usted que esta guerra afectará a la sociedad norteamericana?

R. La guerra de Irak está teniendo un efecto adverso en esta Administración. La guerra de Vietnam también lo tuvo en la Administración de Johnson. Pero creo que Bush está en una posición mucho más fuerte de la que tenía Johnson. La guerra de Irak todavía no se ha convertido en un problema tan serio como lo fue la guerra de Vietnam.

P. Tal vez ahora, tras conocerse el escándalo de las torturas...

R. Cierto, la tortura, los abusos, son absolutamente condenables y rechazables, y deben tomarse todas las medidas para que no ocurra más, pero creo que la opinión pública norteamericana todavía no se ha visto reflejada en estas imágenes.

P. Usted formó parte de la Administración de Kennedy. Representaban los sueños de una generación. Europa les adoraba. ¿Cree que Estados Unidos ha cambiado tanto desde entonces?

R. No, no tanto. Mucha gente critica la Administración de Bush por ser unilateralista, pero la verdad es que básicamente los norteamericanos son unilateralistas. Creemos que salvamos a Europa en las dos guerras mundiales y la salvamos económicamente con el Plan Marshall. Creemos que hacemos más de lo que nos corresponde ayudando a los países en desarrollo, lo que no es cierto, y creemos que tratamos de hacer el bien y lo hacemos y ¡por Dios! que los demás tienen que reconocerlo. Yo no comparto este punto de vista, pero está muy extendido.




Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1258 veces
null
Sala del Museo Británico donde se exponen estatuas pertenecientes al Partenón y llevadas por lord Elgin a Gran Bretaña hace 200 años

¿Cree usted que las obras de arte y tesoros que fueron robados o expoliados por algunas potencias deben volver a sus países de origen? El debate lo reabrió días atrás el primer ministro griego, Kostas Karamanlis, al exigir al Reino Unido la devolución de los frisos del Partenón que, hace 200 años, el famoso conde de Elgin se llevó de la Acrópolis y forman parte del patrimonio del British Museum de Londres.

Esos 75 metros de friso, con 15 metopas y 17 estatuas, son todo un símbolo de la historia de los expolios artísticos. Las guerras, los cambios políticos o las catástrofes naturales han sido el pretexto utilizado por Europa y Estados Unidos para arrancar de cuajo tesoros creados en lugares que nada tienen que ver con sus actuales escenarios. Para el historiador y ensayista mexicano Carlos Monsiváis, tanto en el caso de América Latina como en el de Asia y África el saqueo de piezas arqueológicas ha sido un segundo "derecho de pernada", el Jus prima nocti donde, en lugar de arrebatar virginidades, se ha considerado que los pueblos "primitivos" no tienen derecho a la belleza que han producido. Frente a esa opinión, en el Bristish Museum, entidad que encarna como ninguna otra la historia de las migraciones artísticas, consideran que las reclamaciones son improcedentes porque "el Museo Británico no es una cosa británica, es un museo para todo el mundo, para el público de todo el mundo", como explica uno de sus responsables.

Centrándose exclusivamente en los expolios sufridos contra el arte de la antigüedad y dejando al margen los robos ejecutados por los nazis, las reclamaciones resultan interminables. Las huellas de las riquísimas culturas precolombinas o los tesoros procedentes del norte de África deslumbran en los mejores museos del mundo. La legislación es tan complicada en estos temas que incluso llega a hacer inviables las reclamaciones. Historiadores como los mexicanos Miguel León-Portilla o Felipe Solís han dedicado mucha energía a conseguir el retorno a México de tesoros fundamentales para su cultura. Sin éxito.

Miguel Zugaza, director del Museo del Prado de Madrid, es de los que consideran que es muy difícil reconstruir la historia y que es mejor preocuparse por el futuro; aunque reconoce que, en 1941, las reclamaciones españolas consiguieron que el Louvre de París devolviera la Dama de Elche y una Inmaculada de Murillo. "Son temas en los que ya no hay retorno. El Museo Británico es una institución universal que garantiza el cuidado de lo que contiene. No creo que proceda reclamar". Los casos de los que habla Zugaza tuvieron un final feliz. En cambio, España hace oídos sordos a la reclamación que desde hace décadas mantienen historiadores y conservadores colombianos: el centenar de piezas del tesoro Quimbaya que atesora el Museo de América, regalado hace dos siglos a la Corona por el gobierno colombiano. En realidad, nunca se ha formulado una reclamación formal sobre este rico ajuar funerario.

Carlos Monsiváis, uno de los intelectuales más beligerantes en esta cuestión, considera insultante que los intelectuales europeos no hagan nada por restituir lo que él no duda en calificar de "robado". "Claro que tiene sentido reclamar", asegura. "En rigor, es un doble ultraje, se arrebatan las obras maestras y se les dice a las comunidades de donde surgen que se resignen, lo suyo es la forja de los objetos, esculturas, cerámica, joyas, códices, arte plumario, y hasta allí. No tienen derecho al disfrute por ser estrictamente gente inferior, primitiva. Desde que las comillas rodean a 'primitivo', esta visión ha cambiado, pero apenas".

Monsiváis advierte que no hay que hablar de tiempo pasado cuando se habla de saqueo. "En el caso de México, hasta hoy continúa el robo de piezas, previo soborno de autoridades menores y mayores. Las reclamaciones son justas y, además, necesarias. Sé que los trámites jurídicos son largos, enfadosos y casi siempre destinados al fracaso, pero la ministra de Cultura de Grecia Melina Mercuri tenía razón: por más gente que goce del arte griego antiguo en los museos de Europa, su sitio perfecto es su lugar de origen. No es un asunto de chovinismo, en todo caso el chovinismo es de quienes se aferran a la noción de la 'calidad de los espectadores".

El historiador y crítico de arte Francisco Calvo Serraller, contrario a las devoluciones, sí cree, en cambio, que los países "víctimas" deben negociar compensaciones. "La historia del arte está llena de expolios. Los museos nacionales de todo el mundo se han nutrido de obras de procedencia irregular. Lo que hay que prevenir es el futuro. El pasado es ya historia". Mientras llegan las garantías de futuro, habrá que limitarse a guardar luto por los tesoros perdidos (El País, 05/07/09).

Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 2539 veces
null
Huancavelica hacia 1943

Por ese entonces, el panorama educativo peruano entraba a un proceso de reforma debido a las cifras arrojadas por el censo de 1940. Dicho estudio reveló que uno de cada 41 peruanos tenía instrucción secundaria; universitaria uno de cada 202; enseñanza técnica o comercial uno de cada 336; más de cinco años de educación primaria el 11%; el 35% de peruanos era monolingüe y, lo más sorprendente, el 57% de la población mayor de 15 años era analfabeta.

Considerando la necesidad de establecer reformas educativas que esta comprobación demandaba, el gobierno de Manuel Prado (1939-45) instaló una Comisión Reformadora de la Educación, integrada por un grupo de jóvenes técnicos, entre los que se contaban a los doctores José Jiménez Borja, Carlos Rodríguez Pastor, Carlos Cueto Fernanadini y Carlos Salazar Romero. Las discusiones de esta comisión dieron por resultado la promulgación de la Ley Orgánica de la Educación Pública, de 1941, mediante la cual el Estado asumía plenamente la responsabilidad de la función de educar. En ella se establecieron, por primera vez, diferencias de acuerdo con la zona, el objetivo y el medio. Especial énfasis tuvo la educación infantil, con la creación de numerosos jardines de la infancia. La Primaria Común fue declarada obligatoria y gratuita, con seis años de duración, en cinco tipos de escuelas: rural, de comunidad, ambulante (en la Selva), escuela-hogar y urbana.

Mención aparte merece el tema presupuestal. Respecto a la ley anterior, se incrementó la partida presupuestal a la educación pública en más de cuatro veces. Como resultado de ello, el presupuesto dedicado a la educación, que en 1939 fue de poco más de 13 millones de soles, alcanzó en 1945 una cifra cercana a los 59 millones. En este contexto, la oferta educativa se vio aumentada y por tanto la demanda de profesores para cubrir las nuevas plazas.

La ley contemplaba, asimismo, un programa agresivo de alfabetización de los adultos analfabetos y comprometía al Estado, junto con los municipios, en la tarea de estimular la creación de patronatos escolares. Estableció además, como requisito para ser profesor de una escuela normal en la Sierra, el conocimiento del quechua. Finalmente, también fue rediseñada la educación secundaria. Esta duraba cinco años y debía proporcionar conocimientos generales y técnicos, de acuerdo con la realidad regional. Al mismo tiempo, se crearon horarios vespertinos y nocturnos a fin de extender la educación a otros segmentos de la sociedad, especialmente a los trabajadores.

La Ley de 1941, para muchos muy progresista y democrática, sufrió varias modificaciones, algunas de ellas contradictorias, y se mantuvo esencialmente en vigencia hasta la Reforma Educativa emprendida por el gobierno militar en la década de los setenta.

No cabe duda de que estos esfuerzos por mejorar la educación tanto pública como privada en el país eran loables. No obstante, las limitaciones en la instrucción del egresado de la escuela nacional eran notorias al momento de enfrentarse, por ejemplo, a la exigencia universitaria. Esta deficiencia en la formación básica se percibía en las aulas de la antigua Facultad de Letras y Pedagogía de la Universidad Católica. En 1945, al momento de presentar su memoria anual, el padre Jorge Dintilhac, rector de dicha insititución, comentaba que "... una circunstancia fundamental que rebaja el nivel intelectual en la Facultad es la deficiente preparación de los alumnos que llegan a la Universidad. La Facultad sufre constantemente esta deficiencia y ello sólo podrá corregirse revisando los planes de estudio en la Instrucción Media".

Cinco años más tarde, una nota editorial en la Revista de la Facultad de Educación de la Universidad Católica insistía en el tema. En efecto, en 1950 los resultados del examen de ingreso arrojaron cifras preocupantes, como que la Universidad había rechazado a poco más del cincuenta por ciento de los postulantes: "en la Universidad Católica solamente ha ingresado el 43 % de los aspirantes, cuya composición total representa un típico corte transversal de la masa de nuestro alumnado secundario, pues se encontraban presentes todas las regiones, todos los colegios, todas las clases sociales y todas las situaciones económicas". Por su parte, en la Universidad de San Marcos habían sido desaprobados casi dos mil estudiantes recién egresados de colegios nacionales y privados.

Pero no bastaban las recriminaciones y los lamentos causados por la constatación de esta crisis. La solución se encontraba en el estudio serio del mundo mental del adolescente peruano y del contenido de la enseñanza que se debía proporcionar en relación al particular ambiente social y cultural del país. Como apuntaba la mencionada nota editorial, "toda reforma de la Instrucción Secundaria hecha por comisiones dogmáticas que no obtienen sus conclusiones de la realidad y de la experiencia, y que no siguen como método el seminario de debate público, terminará siempre en el fracaso que afecta, no al prestigio de sus miembros, o al nombre que en la Historia de la Educación Peruana puedan alcanzar los funcionarios, sino a muchos miles de jóvenes que ven frustradas sus aspiraciones e ideales y terminan en la desadaptación y en el fracaso social. Ningún Estado puede poner en riesgo el porvenir de su juventud por inercia, por conservatismo o por miopía en el análisis del problema educacional". No cabía duda de que había que seguir trabajando.

En 1947, año de fundación de la Facultad de Educación de la Universidad Católica, gobernaba el país el doctor José Luis Bustamante y Rivero. Era una época de ensayo democrático que se vería interrumpido poco después con el golpe de estado del general Odría en octubre de 1948. Habría que destacar, de todos modos, que su gobierno, a pesar de la grave crisis económica y de la oposición política, trató de ampliar la cobertura educativa, en parte por la presión del aprismo y los postulados populistas que alentaba; de allí que se estableciera la gratuidad de la enseñanza en todos los niveles. Al mismo tiempo, el gobierno realizó un nuevo plan de estudios para la enseñanza secundaria que comprendió el estudio dirigido y el plan del colegio; se abrieron más escuelas vespertinas y nocturnas para adultos, tanto para varones como para mujeres y mixtas; finalmente, se prohibió la injerencia de la política en los colegios.
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1123 veces
null
Diego Thompson, director de la primera Escuela Normal del Perú

El interés por la formación de docentes se remonta a los tiempos del Protectorado de San Martín. Un decreto ley del 19 de octubre de 1822 creó la Escuela Normal o Central de Lima, inaugurada bajo la dirección de Diego Thompson. Habiendo iniciado sus actividades con doce alumnos, llegó a tener 230, pero fue finalmente clausurada en setiembre de 1824 ya que, al no haber culminado aún las guerras de independencia, era imposible formar en una misma aula a jóvenes que se dividían en realistas y patriotas. Luego de la victoria de Ayacucho, Bolívar emitió un decreto evidentemente inviable que pretendía establecer una Escuela Normal en cada departamento. Una norma de alcances análogos intentó establecer Andrés de Santa Cruz en los años turbulentos de la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839).

En 1855, Ramón Castilla, ya en una etapa de aparente calma política, reabrió la Escuela Normal de Lima. Esta vez su dirección recayó en Francisco Marino Ballesteros, quien reformó los planes de estudio desterrando el antiguo sistema lancasteriano. De esta fecha en adelante la formación de profesores secundarios fue eminentemente práctica y estuvo marcada por la llegada de varias misiones de pedagogos extranjeros (alemanes, belgas y norteamericanos). Paralelamente, cada orden religiosa introducía su propio sistema educativo en los colegios que establecía. El panorama, en consecuencia, resultaba un tanto anárquico. Algunos extranjeros que no contaban con título que los respaldase, abrían escuelas y desarrollaban modelos educativos según un discutible criterio. Por ello en los periódicos de la época las autoridades del gobierno advertían a los padres en cuanto a enviar a sus niños a tal o cual colegio extranjero, ya que su enseñanza desquiciaba el orden moral.

De todas estas misiones extranjeras habría que destacar la alemana, que arribó al Perú en 1871 gracias a los auspicios del entonces presidente Manuel Pardo y Lavalle. Estuvo dirigida por el pedagogo Leopoldo Conzter y llegó a fundar el Instituto de Lima, un moderno colegio donde acudían mayormente los hijos de los miembros del civilismo. Aprovechando la estadía de los alemanes, se pensó organizar un centro de estudios pedagógicos, proyecto que quedó sin llevarse a cabo.

Por su parte, la inquietud del mundo universitario por realizar estudios pedagógicos y formar personal competente para la enseñanza se inicia en 1896, durante la presidencia de Nicolás de Piérola. Su gobierno aprobó la creación de la cátedra de Pedagogía en la Facultad de Letras de San Marcos, la cual fue encargada al profesor Isaac Alzamora. De esta manera, el doctor Alzamora se convertía en el primer catedrático de pedagogía en el Perú. Años más tarde, en 1907, el entonces senador Javier Prado presentó un proyecto ante el Congreso a fin de desarrollar la preparación de los maestros en la aulas universitarias. Ya en 1915, desempeñándose como rector de San Marcos, el mismo Javier Prado profundizó su proyecto al intentar crear en cada una de las facultades de Letras y Ciencias una sección especial destinada a la formación de profesores para los colegios nacionales de la república. Los estudios debían durar cuatro años, con trece cursos para los profesores de letras y catorce para los de ciencias. Las prácticas se habrían de realizar en el Colegio Guadalupe.

Este intento finalmente no logró concretarse. Fue a partir de 1927 que surge la posibilidad de graduarse en el Perú de profesor de segunda enseñanza con la creación de los institutos pedagógicos. Esta transformación de la Escuela Normal en Instituto Pedagógico Nacional de varones constituyó un intento de resolver de manera integral el problema de la formación del profesorado. Se pensó en tres secciones principales: Normal Superior, con cuatro años de estudios para formar profesores de Segunda Enseñanza; Normal de Segundo Grado, para formar maestros de primaria; y Normal Elemental, con tres años de estudio para maestros de las Escuelas Elementales. El Instituto fue cesado en 1932 y reabierto en 1939. A partir de ese momento su vida académica fue muy irregular, sellada por la improvisación y por diversos planes de reorganización, casi todos ellos sin buenos resultados.

El receso del Instituto dio lugar a la creación de la Sección de Pedagogía en la Facultad de Letras de San Marcos, bajo el decanato de Horacio H. Urteaga en 1935. Sus títulos eran equivalentes a los del Instituto Pedagógico. La Universidad Católica, por su parte, también estableció su Sección Superior de Pedagogía en 1936, el núcleo a partir del cual se habría de formar la Facultad de Educación. Paralelamente, se abrieron otras secciones en las universidades de Arequipa, Trujillo y Cusco. Es importante señalar, de otro lado, que el grado de doctor en Pedagogía se establece en el Perú en 1941, durante el gobierno de Manuel Prado. De este modo se elevaba la Sección Pedagógica a formar parte de una Facultad de Letras y Pedagogía.

Poco tiempo después, otro decreto gubernamental creaba la Facultad de Educación en San Marcos, integrada por la Sección Pedagógica de la Facultad de Letras y Pedagogía y por la Sección Superior de los Institutos Pedagógicos de Varones y de Mujeres. Quedaba así desdoblada la Facultad de Letras y Pedagogía en el sistema universitario peruano. Rápidamente, en 1946, se crean facultades de educación en Arequipa y Cuzco. Al año siguiente, en 1947, es fundada la Facultad de Educación de la Universidad Católica.

Es necesario mencionar que el magisterio femenino tuvo, hasta la década de 1940, un desarrollo más homogéneo que el de varones. Fue en 1876, por un decreto del 28 de junio, que el gobierno de Pardo creó la Escuela Normal de Mujeres de Lima, encargándole su dirección a las religiosas del Sagrado Corazón. En 1905, el pedagogo Jorge Polar pensó formar otras escuelas normales para mujeres al interior del país. Se llegó a crear una en Arequipa, bajo la dirección de una educadora belga. Finalmente, en 1928 el gobierno de Leguía concedió la categoría de Instituto Pedagógico Nacional de Mujeres a la Escuela Normal de Lima.
Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 941 veces
null

Un nuevo autorretrato del genio del Renacimiento Miguel Ángel Buonarroti ha sido descubierto en la recién restaurada Capilla Paulina en el Vaticano, lo que ha despertado el interés de críticos y estudiosos del maestro renacentista, según informa el diario La Repubblica.

Según el jefe de los restauradores de los Museos Vaticanos, Maurizio De Luca, en uno de los dos frescos de la capilla, el de la Crucifixión de San Pedro, aparece un "autoritario" Miguel Ángel con turbante azul como uno de los tres romanos que acompañan la crucifixión, a la izquierda de la escena. De la misma opinión es el director de los Museos Vaticanos, Antonio Paolucci, quien precisa que "la restauración se ha hecho de forma excelente, el resto son opiniones, lo digo con toda sinceridad, el caballero con el turbante me parece que es Miguel Ángel aunque más joven porque en aquella época tenía 70 años".

Al parecer de los expertos de los Museos Vaticanos se han sumado otros estudiosos del arte y del genio renacentista, entre ellos su biógrafo y restaurador, Antonio Forcellino, quien habla de una "restauración maravillosa que ha devuelto el esplendor original a la Capilla Paulina". Sobre el autorretrato dice que "forma parte de la tradición de Miguel Ángel" y que "en este caso aparece de modo evidente el tormento que caracterizaba el ánimo del artista, como en cada personaje y en su obra".

En cuanto al turbante con el que aparece tocado, dice que "acostumbraba a protegerse del polvo con un turbante blanco cuando trabajaba", y el hecho de que se muestre a lomos de un caballo es normal porque "a Miguel Ángel le placía cabalgar".

Para la experta Cristina Acidini, del Polo Museale Romano, el rostro de Miguel Ángel se parece mucho al famoso retrato del genio pintado por Daniele da Volterra en 1541 y agrega que "su expresión es de sufrimiento, triste, tensa, como si comprendiese la injusticia que se estaba llevando a cabo" al crucificar a San Pedro boca abajo.

La restauración de la Capilla Paulina.- Después de siete años de trabajos, la monumental Capilla Paulina ha recuperado su esplendor, tras concluir la restauración de la decoración pictórica y plástica del recinto que custodia los últimos dos frescos de Miguel Ángel: la 'Conversión de Saulo' y la 'Crucifixión de San Pedro'. La restauración fue presentada el pasado día 30 en el Vaticano y el papa Benedicto XVI la inaugurará el próximo sábado con la celebración de las Vísperas.

La Capilla Paulina, lugar de culto (en ella se expone el Santísimo Sacramento) y reservada al Papa y la familia Pontificia, fue encargada por el papa Pablo III Farnese (1534-1549) a Antonio de Sangallo, que la comenzó en 1537.

Miguel Ángel fue el encargado de los frescos sobre la 'Conversión de Saulo', que comenzó en 1542, y de la 'Crucifixión de San Pedro', iniciado tres años más tarde, para concluir el conjunto en 1550. Ubicada a pocos pasos de la Capilla Sixtina, la restauración ha sido dirigida por el histórico del arte Arnold Nesselrat y realizada por el equipo de restauradores de los Museos Vaticanos, que dirige Maurizio De Luca, y entre los que se encuentra el español Javier Barbasán Camacho (EFE, 1/07/09).


Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 1773 veces
null
El "río" Huatica hacia 1920 (skyscrapercity.com)

Suele creerse que la historia de Lima comienza con su fundación española el 18 de enero de 1535. La verdad es que el valle que ocupa nuestra ciudad, elegido por Pizarro para ser la sede de la capital del futuro Virreinato del Perú, desde varios siglos antes ya formaba una red de señoríos costeños y un complejo agrícola muy productivo que, en el siglo XVI, pertenecía a los Taullichusco. El extenso y rico valle del Rímac, con la llegada de los españoles, se iría transformando y acogería a diversas reducciones o pueblos indígenas rurales y a muchas haciendas regadas por los canales o “acequias” que salían del Rímac, como:

1. El llamado “río” Magdalena, cuya toma se encontraba detrás de la actual ubicación del Palacio de Gobierno, que regaba la zona nor-oeste del valle.

2. El llamado “río” Huatica, derivado del Rímac, a la altura del espolón nor-este del Cerro San Cristóbal.

3. El llamado “río” Surco, el más caudaloso de los tres canales y que se originaba frente a la antigua población de Lati, el actual Ate-Vitarte. Después de un largo recorrido, regaba todo el antiguo Surco, desde Limatambo, hasta las estribaciones de los cerros de Lurín, o sea el área correspondiente a los actuales distritos de Miraflores, Barranco y Chorrillos.

El “río” Huatica o Acequia de la Ciudad o Acequia de Santa Clara, entraba a Lima por lo que es hoy el jirón Amazonas y recorría el barrio de Santa Clara, en los Barrios Altos. Este canal fue usado presumiblemente desde el año 1000 d.C. por los curacas locales para fertilizar las tierras en las que 500 años después se fundaría la Ciudad de los Reyes. Como lo anota Fernando Flores-Zúñiga (Haciendas y pueblos de Lima: historia del valle del Rímac, vol. 1), el canal regaba los campos limitados entre los que es hoy Maranga y Surco-Ate a través de una red de acequias menores hasta desembocar en los acantilados de la actual Marbella. Hacia la segunda mitad del siglo XVIII, esas acequias sumaban 17, siete de ellas inscritas dentro del casco urbano. Usado en ciertas zonas hasta casi la tercera década del siglo XX, el “río” Huatica explica la fértil condición del suelo limeño y fue la base del paisaje agrario que tuvo nuestra Capital hasta la modernización urbana emprendida desde los tiempos del presidente Leguía, hacia la década de1920. El Huatica regaba a las haciendas y chacras que se ubicaban en los que hoy es La Victoria, Santa Beatriz, Jesús María, Lince, San Isidro, Orrantia y Santa Cruz.

Pero las aguas del Huatica no sólo sirvieron para regar haciendas. Por ejemplo, la ubicación que actualmente tiene la Casa Nacional de Moneda (Junín con Paruro), data desde 1683, año en que el entonces virrey, Melchor de Navarro y Rocaful, duque de la Palata, adquirió dicho solar para la Casa de Moneda de Lima, que usó las aguas del río Huatica como fuente de energía para el proceso de fabricación de monedas.

null
Iglesia y molino de Santa Clara (skyscrapercity.com)



Categoría: General
Publicado por: jorrego

Visto: 2314 veces
Una vez firmada la paz con Chile, empezó, lentamente, la reconstrucción del balneario. Algo prioritario era devolverla la vida al malecón, símbolo de Chorrillos. Fueron 30 años en los que se trabajó en forma intensa, a pesar de la crisis económica inmediatamente posterior al conflicto, hasta devolver al malecón sus atractivos y galas como en los tiempos de Castilla y de Pezet.
null
El nuevo malecón de Chorrillos hacia 1900

De esta manera, Chorrillos renació, aunque en forma distinta a la de antes de 1879. El trazo de la ciudad se mejoró, se arregló la bajada de los baños y el malecón fue entablado en toda su extensión (se sustituyó el antiguo piso de madera con un buen enlozado de mosaicos y desaparecieron las bancas diseminadas en diferente forma al igual que su rústica glorieta), dotándosele de nuevas glorietas, bancas y faroles que completaron lo que fue el paseo preferido de la clase alta limeña. Ahora Chorrillos debía competir con naciente Ancón. Además, el alumbrado a gas dejó de existir, y los faroles fueron reemplazados por postes de luz eléctrica. Todo lo antiguo y provisional quedó a un lado.

La fundación del distrito.- Luego de la guerra, y con el fin de organizar bien la reconstrucción de Chorrillos, la Municipalidad de Lima, nombró una comisión integrada por vecinos notables que evaluara la magnitud de la catástrofe. Esta comisión redactó un Informe minucioso el1 de agosto de 1884, que señalaba la situación de Chorrillos y recomendaba las medidas a implementarse. Así, el 20 de septiembre de 1884 se nombró el primer Consejo Municipal, que se instaló el 2 de octubre. Estuvo conformado por el alcalde e inspector de baños, José Ignacio de Osma; el síndico e inspector de pesos y alamedas, Aurelio Denegri; el secretario e inspector de estadística y estado civil, Guillermo Carrillo; el inspector de higiene, C. Torres; el inspector de obras públicas, Gabriel Saco; el inspector de instrucción, Raymundo Morales; y, el inspector de mercado y alumbrado, Andrés Gaillour.

El Casino de Chorrillos.- Para muchos, el segundo apogeo de Chorrillos se inició el 7 de octubre de 1896 cuando un grupo de vecinos fundó el Casino de Chorrillos en un terreno de 5,421 metros cuadrados en la avenida Alfonso Ugarte (el terreno era de la familia Goyeneche). El nuevo local contaba con pabellones, bar, canchas de tenis y de tiro al blanco y bellos jardines. El casino fue el eje de la vida social del balneario y de Lima, especialmente en los meses de verano. Sus fiestas eran, sencillamente, apoteósicas, como fue el baile de disfraces en el verano de 1903.

Este baile se realizó en los salones del desaparecido Casino de Chorrillos la noche del sábado 21 al domingo 22 de febrero de 1903. Citando al diario El Comercio, "no creemos que haya habido jamás, en Lima o sus alrededores, fiesta más hermosa, en su género, que la que anoche se realizó en el casino de Chorrillos". Pero esto, quizá, no sea lo más importante: se trataba del resurgimiento de la vida social limeña luego de la guerra con Chile y el renacimiento del balneario de Chorrillos como punto de reunión y esparcimiento de la sociedad capitalina. Eran, en ese entonces, socios del Casino la gente más “encumbrada” de Lima, y se había inaugurado con el fin de proporcionar todas las comodidades a los socios durante los “rigores” del verano. Hasta aquella memorable noche, en el Casino solo se organizaban mattinées o cenas muy tranquilas Pero todo cambió desde aquella noche.

En un inicio, se pensó que todos los asistentes fueran con trajes japoneses; pero después se decidió que cada cual llevase el disfraz que más le conviniese. Cabe destacar que al baile asistieron congresistas, ministros de estado, otros funcionarios públicos y representantes del cuerpo diplomático.

En la edición de El Comercio del domingo 22 de febrero de 1903, se reseñan los detalles del evento: "El aspecto que anoche presentaba éste era verdaderamente encantador: el gran salón de baile, circundado de palmeras y decorado con flores y guirnaldas de vistosas hojas, se presentaba, profusamente iluminado con gas acetileno, en medio de los extensos y graciosos jardines del casino, que se hallaban también resplandecientes de luces. Los invitados de Lima, que llegaron por ferrocarril, a las diez y media de la noche, se confundieron con los primeros concurrentes de Chorrillos, y cuando todos estuvieron juntos y ya el número era crecido, la espléndida orquesta del maestro Kuapil dejó oír sus primeras notas, precursoras de la alegría que vino después, y que no decayó mi un solo instante. A las doce el salón estaba colmado, y era el momento de ver esa reunión elegante, que atestiguaba, por sus trajes el buen gusto artístico de nuestra sociedad. Era un cuadro soberbio de belleza extraña y fascinadora el que ofrecía aquella hora el salón. Algo así como una gran paleta animada, que cambiaba de colores a cada golpe de luz o a cada ritmo de orquesta. Todo aquel conjunto de lindas figuritas, que se deslizaban, de un extremo a otro del gran hall, envueltas en sus caprichosas telas cromáticas, fingían el desfile armónico de una legión de hadas, hacia el país del ensueño y de la alegría. Era un gran torneo femenino, en que la juventud, la gracia y la distinción, se unían en el más completo triunfo de belleza".

El baile comenzó a las 11 de la noche y la música la alternaban la orquesta y la banda de artillería. En el salón principal podían bailar hasta 40 parejas. Toda la noche duró el entusiasmo. La cena fue servida a las 3 de la madrugada y estuvo a cargo de la Casa Klein. Minutos después de las 6 de la mañana, sonó el pito del tren a Lima que dio por finalizado este sonado baile en la Lima de inicios del XX. En la edición del domingo 22 de febrero de El Comercio hay fotos del baile y la descripción de cada traje de las invitadas, con nombres y apellidos (ver Héctor López Martínez, El siglo XX en el Perú a través de El Comercio, tomo I-1901-1910, p. 312-324).

El Casino de Chorrillos se ubicaba al final de la calle Lima y desapareció con el terremoto de 1940; hay fotos de él. Su apogeo fue entre 1900 y 1920, aproximadamente. Ese lugar ya no existe, hoy estaría en el aire, arriba, a la altura de donde está actualmente el club Regatas Lima.

Pero no era solo el Casino el lugar donde se congregaba la sociedad de entonces. También lo eran los salones de las mansiones particulares; la antigua Estación del Ferrocarril, a donde acudía la gente los días feriados y los fines de semana a recibir a los familiares y amigos que llegaban de Lima; el Malecón, con sus retretas de tarde y noche; y el Establecimiento de Baños, con su terraza y glorieta, lleno de gente que iba a disfrutar los baños en Agua Dulce.

El malecón.- Como ya vimos, era el paseo preferido de Chorrillos. Luego de la guerra, los tablones de madera fueron reemplazados por locetas y cemento con un barandal para tener una hermosa vista del mar. Tenía dos hileras de bancas a lo largo de sus dos cuadras. Estas hileras marcaban discretamente 3 pistas de paseos para los peatones: la primera era escogida por la gente “conocida, la intermedia era para los que no querían lucirse mucho y la tercera era para el “pueblo” y la servidumbre. Esta diferenciación tácita era respetada.

En las noches, el Malecón era el sitio de reunión del señorío de Lima y del balneario. Para tomar bebidas refrescantes o pastas estaba el local de la Casa Nove o la Casa Broggi, una elegante dulcería. Ambos establecimiento estaban al pie del Malecón.

La Estación del Ferrocarril.- Estaba en la calle del Tren y abarcaba 6 cuadras (desde la calle Colonia hasta Bolognesi); hasta allí llegaba el ferrocarril que llegaba de Lima. Pero en 1904 un nuevo servicio se estableció: era el tranvía eléctrico con sus cómodos y elegantes vagones. La Estación de salida en Lima estaba en la Exposición y costaba 20 centavos. El tranvía eléctrico terminó sustituyendo, por una cuestión de costos, al antiguo ferrocarril. Además, la compañía del tranvía, “Las Empresas Eléctricas” extendió el servicio hasta La Herradura y construyó el túnel que hasta ahora existe.

null
Ferrocarril Lima-Chorrillos

El Establecimiento de los Baños.- Ya estando muy viejo y deteriorado el local que se remontaba al siglo XIX, el alcalde de Chorrillos, don Alejandro Freundt y Noble, tomó la iniciativa de construir uno nuevo y convocó a una suscripción vecinal para recaudar las 5 mil libras peruana que se necesitaban para construir el nuevo local. Afortunadamente, la convocatoria fue un éxito y el 7 de enero de 1923 el arzobispo de lima, monseñor Emilio Lissón, bendijo la nueva obra. Para la inauguración, hubo un almuerzo a mediodía y, en la noche, un espectacular show de fuegos artificiales.

null
Baños de Chorrillos

Aquí el testimonio de Alejandro Freundt (Apuntes del viejo Chorrillos. Lima, 1967) sobre el nuevo local: "El establecimiento con gran número de cuartos tenía dos alas, a la derecha entrando la de los varones y a la izquierda la destinada a las damas, dotadas ambas de duchas provistas de agua dulce para después del baño de mar. En la amplia rotonda que separaba las alas no faltaba una bien provista cantina, y buen número de bancas, mesas y sillas delante de la baranda para los espectadores que no disfrutaban del baño. Dos sogas gruesas de la playa hasta cierta distancia en que se había anclado fuertes rieles de acero servían de auxilio o confianza a los que no se aventuraban a nadar o no sabían hacerlo, dándose el espectáculo gracioso de prenderse de los cables para resistir el oleaje. A algunas brazadas no faltaba una balsa y en la poza los bañadores típicos, indios chorrillanos que previa una modesta paga ayudaban o sostenían a las damas de cierta edad, nerviosas, por el vaivén o resaca de las olas. Los vestidos totalmente distintos de los de ahora, especialmente los de las mujeres, cubrían la totalidad del cuerpo y llegaban hasta las manos. Algunas elegantes llegaban a protegerse durante el baño, no solo de amplísimos sombreros, sino hasta quitasoles: había la preocupación de no tostarse al sol y de evitar la salida de las pecas. La figura distinguida y refinada en sus especiales arreglos de una señorita de la sociedad Antolina Sotomayor y Rodulfo, no puede dejar de tenerse presente. Era un a legítima estampa de versallescos tiempos idos. Todo Chorrillos se congregaba en la rotonda a diario, pasando ratos de agradable esparcimiento. Algunas veces se contaba con animada orquesta para las horas preferidas del baño". Actualmente, el local del Club Regatas ocupa lo que fue La Estación de Baños y el muelle que existía desde el siglo XIX.

El terremoto de 1940.- Lo que había hecho el hombre –la guerra- en 1881 lo repitió la naturaleza en 1940 cuando el terremoto destruyó la mayor parte de Chorrillos: el malecón, la Estación de Baños, el Casino y otras construcciones emblemáticas se desplomaron. Luego del desastre 1940, una playa marcó el “resurgimiento del distrito, "La Herradura".

null
Efectos del terremoto de 1940