Archivo de junio 2009

Centroamérica es la región más frágil de Latinoamérica; en ella conviven Guatemala, que fue la dictadura más sanguinaria, El Salvador, el país más violento, dos de los tres más pobres, Honduras y Nicaragua, y, paradójicamente, la más estable de las democracias, Costa Rica. En los 80, Centroamérica sufrió el más sangriento conflicto del continente desde la Revolución Mexicana. Casi medio millón de muertos y varios millones de desplazados en una guerra que duró más de una década. Durante esa guerra se enfrentaron 300.000 hombres entre regulares e irregulares en El Salvador, Guatemala y Nicaragua. En aquellos años Estados Unidos toleró un genocidio en Guatemala, ocupó militarmente Honduras, gobernó El Salvador, hizo la guerra a Nicaragua y terminó invadiendo Panamá con sus tropas en 1989.
Centroamérica fue conocida siempre como tierra de fraudes, cuartelazos, caudillos, dictadores militares, oligarquías voraces, magnicidios y guerrillas. La pacificación de los 90 abrió la esperanza de una institucionalidad democrática duradera, pero el fraude electoral de Nicaragua el año pasado y el reciente golpe en Honduras hacen pensar que las repúblicas bananeras están de vuelta.
Estados muy débiles están recibiendo la embestida simultánea de narco-dólares criminales procedentes de EE UU y de petrodólares ideológicos procedentes de Venezuela. Los primeros compran voluntades para obtener complicidades con el narcotráfico y los segundos compran alineamientos políticos que están rompiendo la unidad de los países: y ambos destruyen a las instituciones. Luego del fraude electoral el Gobierno del presidente Ortega en Nicaragua luce cada vez más como una resurrección del dictador Somoza. Recientemente en Guatemala una víctima acusó al presidente Colom de su asesinato mediante un vídeo grabado previamente. El hecho luce como una perversa conspiración del narcotráfico para derrocar a un Gobierno extremadamente débil.
En El Salvador el primer Gobierno de izquierda de su historia apunta a ser igualmente débil como resultado del conflicto entre un presidente que quiere mantenerse en un centroizquierda, como Lula, mientras su partido, el FMLN, hará todo lo posible por alinearse con Chávez. Pero lo más explosivo ha ocurrido en Honduras, allí la influencia de Venezuela logró polarizar a un sistema de partidos de más de un siglo de existencia, dividiendo como nunca a los hondureños. El resultado ha sido el derrocamiento del presidente Zelaya mediante una acción ejecutada por las Fuerzas Armadas con la aprobación unánime del Congreso, de la Corte Suprema de Justicia y de todos los partidos políticos, incluido el del propio presidente.
En Honduras se ha roto la cuerda de un conflicto geopolítico que viene creciendo en toda Latinoamérica, cuando Chávez se mete lo mismo en Colombia, que en Perú, Argentina o Bolivia. Honduras, una sociedad conservadora, de cultura política provinciana y primaria, de larga tradición golpista y con una izquierda también conservadora y pacifista, fue sometida a los debates del modelo bolivariano de reforma constitucional, reelección y socialismo del siglo XXI. El miedo es el motor de todos los conflictos y Honduras no es la excepción. El miedo que generó el acercamiento del derrocado presidente Zelaya al coronel Chávez condujo a que la clase política hondureña hiciera lo que sabe hacer en esos casos. Enjuiciar al presidente era demasiado sofisticado para Honduras. Ahora el problema se ha vuelto mucho más grave, ya que ningún presidente latinoamericano quiere llegar en pijama a otro país.
Sin duda hay que rechazar el golpe, pero la comunidad internacional debe tener en cuenta que las políticas autoritarias en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela se han convertido en una seria provocación para las fuerzas conservadoras y centristas de toda la región. Las expropiaciones de empresas, los cierres de medios de comunicación, la intimidación callejera, las arbitrariedades judiciales, las reelecciones perpetuas y los fraudes son como golpes de Estado graduales. La polarización ideológica chavista está debilitando sociedades amenazadas por miles de pandilleros y poderosos carteles. Centroamérica puede convertirse en un bastión del crimen organizado que dé refugio a mafiosos y terroristas en medio de un caos y una inseguridad endémica que genere millones de emigrantes.
La comunidad internacional es determinante para salvar a la región, pero el problema es más complicado de lo que parece. No es sólo de instituciones violentadas, sino de provocaciones, miedos y reacciones ya desatadas. La región necesita un plan de despolarización ideológica y otro de defensa integrada de su seguridad. En Centroamérica ya hubo guerras y revoluciones y la desmilitarización acelerada de Guatemala entregó ese país al narcotráfico. En el fondo está la viabilidad de pequeños Estados con economías de juguete manejados como fincas por sus caudillos. Centroamérica hubiese sido mejor como una sola república, pero británicos y estadounidenses se empeñaron hace dos siglos en dejarlas como repúblicas bananeras para poder controlar el Estrecho. Ahora, estos Estados son tan débiles que no pueden defenderse por sí mismos e igual los puede comprar un narcotraficante como el Chapo Guzmán o un dictador petrolero como Chávez.
Por Joaquín Villalobos, ex guerrillero salvadoreño y consultor para la resolución de conflictos internacionales.
30/06/09: Nuevos datos sobre la vida de Byron
Una biografía relata la vida y milagros (sobre todo eróticos) del desgarrado y abrumador poeta inglés, un romántico de los pies a la cabeza. Pasando, eso sí, por la cintura.

Vivió, bebió, nadó (cruzó brazada a brazada el Helesponto), escribió («Las peregrinaciones de Childe Harold», «El corsario», «Don Juan»…), peroró (en la Cámara de los Lores), boxeó, manejó el florete, disparó, dilapidó, derrochó. Amó y fue amado. Odió y fue odiado. Hizo la guerra pero, sobre todo, hizo el amor. Hasta que el cuerpo aguantó. Lo hizo casi siempre con urgencia. Como quien se juega la vida en ello. Apasionada, ardorosa, encendida, casi histéricamente.
Y lo hizo, por supuesto, más románticamente que nadie: con las hermanas Beltrán (en España, entre corrida y corrida de toros), con May Gray, su institutriz, con su prima Mary Duff, con su hermanastra Augusta Leigh, con nobles damas como Caroline Lamb, Lady Frances Webster, Jane Elizabeth Scott, Annabella Milbanke, Claire Clairemont, con Lady Blessington, con italianas como Margarita Cogni y la condesa Teresa Guiccioli y hasta, según sus propias palabras, con doscientas cincuenta venecianas más o menos anónima en poco más de un año.
Les escribía cartas que les daba en las narices de sus maridos, o las mandaba a hacer puñetas: «Te arrepentirás de haberte liado con el diablo», le espetó a alguna entre revolcón y revolcón. Con estos nombres y estos apellidos (y unas docenas más) y, por supuesto con el de su principal protagonista, Lord Byron, se escribe «Byron enamorado» (Ed. Espasa), de Edna O'Brien, un recorrido por la vida y la obra (aquí las mayormente eróticas) de este hombre al que no sólo le gustaban las especies de dos patas, sino que adoraba también a los animales (platónicamente, por fortuna) hasta el punto de dar cobijo a un oso en su cuarto de universitario, anticipándose al pensamiento sagar que años después hizo Oscar Wilde: «Cuánto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro».
Un revoltoso revolucionario.- Byron escribió a raudales, como un torrente, viajó por media Europa, navegó, guerreó, coleccionó pistolas. Nació con un defecto en el pie, que le atormentó más el alma que el caminar (fue un muy buen atleta), nada que no pudiera mitigar con su terrible humor negro: «Cuando un órgano se debilita, siempre hay otro que lo compensa». Y como esta biografía ratifica, lo compensó con creces. Admirador de Napoléon (lloró sobre los campos de Waterlo un año después de la derrota del Gran Corso), liberal, antipatriota, visceral, generoso, ciclotímico, borrachuzo hasta la sobredosis, abstemio y vegetariano acérrimo otras temporadas.
Estuvo al lado de los Shelley en el verano de 1816 cuando dieron vida, trozo a trozo, a Frankenstein. Fue admirador y lector de Rousseau (algo de buen salvaje sí que tenía mylord Byron, a pesar de su cultura y de su educación). Fue, también, revoltoso, revolucionario. Por ejemplo con los Carbonarios italianos que luchaban contra el Imperio Austro-Húngaro, en 1821. Tras su derrota, y mientras su amante italiana comentaba que los italianos iban a tener, una vez más, que refugiarse en la opera, él, inverosímilmente añadió: «Sí, en la ópera y en los macarrones».
A Inglaterra no podía regresar (so pena de enfrentarse a acusaciones de sodomía, deudas, incesto, enajenación) y al final se embarcó rumbo a Grecia, dispuesto a liberarla del yugo otomano, con la cabeza puesta en el Cervantes de Lepanto. Pero allí, en tierras de Missolonghi quedó para siempre. Era el 19 de abril de 1824. Tenía apenas 37 años. Vida y destino: el héroe romántico vencido por la malaria.
Su corazón estuvo tan ocupado como su cabeza (por no señalar más claramente), pero fue siempre un corazón partío o, mejor, compartío, repartío, incluso. Volaba de nido en nido, de cama en cama. Quizá en una frenética huida hacia adelante, mientras escapaba del dolor, de la angustia, de la tristeza, de la soledad que a menudo asolaban su alma dolorida y magullada.
Al final, como un semidios clásico en tierra helena quedó tal que sus héroes de infancia: como Héctor, como Aquiles. Allí acabó el poeta, el arcángel romántico, fiel a sus penúltimas palabras: «Pretendo quedarme con los griegos hasta el último jirón y la última camisa». Y en brazos de Helena de Troya, le faltó añadir (ABC de España).

Vivió, bebió, nadó (cruzó brazada a brazada el Helesponto), escribió («Las peregrinaciones de Childe Harold», «El corsario», «Don Juan»…), peroró (en la Cámara de los Lores), boxeó, manejó el florete, disparó, dilapidó, derrochó. Amó y fue amado. Odió y fue odiado. Hizo la guerra pero, sobre todo, hizo el amor. Hasta que el cuerpo aguantó. Lo hizo casi siempre con urgencia. Como quien se juega la vida en ello. Apasionada, ardorosa, encendida, casi histéricamente.
Y lo hizo, por supuesto, más románticamente que nadie: con las hermanas Beltrán (en España, entre corrida y corrida de toros), con May Gray, su institutriz, con su prima Mary Duff, con su hermanastra Augusta Leigh, con nobles damas como Caroline Lamb, Lady Frances Webster, Jane Elizabeth Scott, Annabella Milbanke, Claire Clairemont, con Lady Blessington, con italianas como Margarita Cogni y la condesa Teresa Guiccioli y hasta, según sus propias palabras, con doscientas cincuenta venecianas más o menos anónima en poco más de un año.
Les escribía cartas que les daba en las narices de sus maridos, o las mandaba a hacer puñetas: «Te arrepentirás de haberte liado con el diablo», le espetó a alguna entre revolcón y revolcón. Con estos nombres y estos apellidos (y unas docenas más) y, por supuesto con el de su principal protagonista, Lord Byron, se escribe «Byron enamorado» (Ed. Espasa), de Edna O'Brien, un recorrido por la vida y la obra (aquí las mayormente eróticas) de este hombre al que no sólo le gustaban las especies de dos patas, sino que adoraba también a los animales (platónicamente, por fortuna) hasta el punto de dar cobijo a un oso en su cuarto de universitario, anticipándose al pensamiento sagar que años después hizo Oscar Wilde: «Cuánto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro».
Un revoltoso revolucionario.- Byron escribió a raudales, como un torrente, viajó por media Europa, navegó, guerreó, coleccionó pistolas. Nació con un defecto en el pie, que le atormentó más el alma que el caminar (fue un muy buen atleta), nada que no pudiera mitigar con su terrible humor negro: «Cuando un órgano se debilita, siempre hay otro que lo compensa». Y como esta biografía ratifica, lo compensó con creces. Admirador de Napoléon (lloró sobre los campos de Waterlo un año después de la derrota del Gran Corso), liberal, antipatriota, visceral, generoso, ciclotímico, borrachuzo hasta la sobredosis, abstemio y vegetariano acérrimo otras temporadas.
Estuvo al lado de los Shelley en el verano de 1816 cuando dieron vida, trozo a trozo, a Frankenstein. Fue admirador y lector de Rousseau (algo de buen salvaje sí que tenía mylord Byron, a pesar de su cultura y de su educación). Fue, también, revoltoso, revolucionario. Por ejemplo con los Carbonarios italianos que luchaban contra el Imperio Austro-Húngaro, en 1821. Tras su derrota, y mientras su amante italiana comentaba que los italianos iban a tener, una vez más, que refugiarse en la opera, él, inverosímilmente añadió: «Sí, en la ópera y en los macarrones».
A Inglaterra no podía regresar (so pena de enfrentarse a acusaciones de sodomía, deudas, incesto, enajenación) y al final se embarcó rumbo a Grecia, dispuesto a liberarla del yugo otomano, con la cabeza puesta en el Cervantes de Lepanto. Pero allí, en tierras de Missolonghi quedó para siempre. Era el 19 de abril de 1824. Tenía apenas 37 años. Vida y destino: el héroe romántico vencido por la malaria.
Su corazón estuvo tan ocupado como su cabeza (por no señalar más claramente), pero fue siempre un corazón partío o, mejor, compartío, repartío, incluso. Volaba de nido en nido, de cama en cama. Quizá en una frenética huida hacia adelante, mientras escapaba del dolor, de la angustia, de la tristeza, de la soledad que a menudo asolaban su alma dolorida y magullada.
Al final, como un semidios clásico en tierra helena quedó tal que sus héroes de infancia: como Héctor, como Aquiles. Allí acabó el poeta, el arcángel romántico, fiel a sus penúltimas palabras: «Pretendo quedarme con los griegos hasta el último jirón y la última camisa». Y en brazos de Helena de Troya, le faltó añadir (ABC de España).
29/06/09: El rol actual de las monarquías
ENTREVISTA A SIMÓN DE BULGARIA. Fue rey cuando el país era una monarquía y primer ministro cuando era una república. Vivió exiliado en España durante cinco décadas y regresó aclamado por los búlgaros. Hoy, perdida la esperanza de volver a ceñir corona, vive en Sofía, donde su partido, el Movimiento Nacional Simeón II, concurre a las elecciones legislativas del próximo domingo.

Simeón de Sajonia-Coburgo, en el exterior del palacio de Vrana, en Sofía, la capital búlgara. Expropiado por las autoridades comunistas, le fue devuelto en 1998.
Simeón de Sajonia-Coburgo y Ghota (Sofía, Bulgaria, 1937) pasará a la Historia como el último monarca que tuvieron los búlgaros. Subió al trono en 1943, con tan sólo 6 años, y, tres años después, comenzó un largo exilio que se extendió más allá de la caída del régimen comunista en su país. Aquí, en España, permaneció durante 50 años, hasta que, en 2001, el partido político que auspició, el Movimiento Nacional Simeón II, obtuvo el respaldo de la mayoría de su pueblo en las urnas y él terminó jurando la constitución republicana como primer ministro. Ocupó el cargo hasta 2005, un comportamiento inédito para el representante de una dinastía como la suya. Hoy, el ex rey cree haber cumplido con lo que anhelaba para los búlgaros, al impulsar el ingreso de su país en la Unión Europea. Desea retirarse a descansar, consciente de que la reinstauración monárquica es un imposible y de que el empeño en volver al pasado carece de sentido.
La tarde en que llegamos al complejo de Vrana, en las afueras de Sofía, amenaza tormenta. Después de varios días de calor, los nubarrones espesan la atmósfera y entristecen el bosque que protege de los curiosos la casa con fachada revestida de madera oscura y trazas orientales donde reside Simeón, situada en un extremo del palacete.
Aparece impecablemente vestido, muy elegante, ofreciéndonos un refrigerio para reponer fuerzas. Es un anfitrión admirable, como corresponde a su esmerada educación, afable y cordial con los visitantes. Parece que le entusiasma la llegada de unos españoles porque representa la ocasión de desplegar su buen humor afinado en nuestro país. A pesar de su edad (el pasado 16 de junio cumplió 72 años), se mueve con sorprendente agilidad y encaja con agrado, y hasta con un punto de coquetería, el comentario que le hacemos sobre ese particular.
ENTRE BRUMAS. Comienzan a caer las primeras gotas de lluvia y nos tenemos que apresurar a fotografiarlo en el exterior. Simeón soporta la inclemencia del tiempo con calma y hasta con alguna sonrisa mientras capturamos su imagen entre las brumas de un bosque casi mágico. Nos explica que fue obra de su abuelo, el rey Fernando I, quien dispuso que se plantaran en Vrana casi 300 variedades de árboles y plantas, que tienen ya una antigüedad de más de un siglo.
Las edificaciones, por el contrario, provocan sensaciones contradictorias; durante la dominación comunista, Vrana fue un plató de cine y una parte del palacio quedó casi en ruinas. Seguramente, cuando fue residencia de los reyes, se escucharon allí, en veladas inolvidables dentro de salones amueblados al estilo art déco, la música de los maestros barrocos centroeuropeos y de los compositores rusos del XIX. Pero de aquel esplendor de antaño, del que no pudo disfrutar Simeón de Bulgaria porque vivió una etapa convulsa, apenas quedan huellas. Ahora, únicamente su presencia impide que el final de una época, y una manera de ser, se precipiten definitivamente en el más absoluto olvido.
P.¿Qué recuerdos afloraron cuando regresó aquí, a Vrana, después de tantos años de alejamiento forzoso del que fue su hogar?
R. ¡Imagínese! Al ver este lugar vacío, allá por el año 2000, en la que fue mi primera noche tras un larguísimo exilio, pensé en la gente que ya no estaba… En lo que significó marcharse en 1946, cuando era un niño, y volver siendo una persona muy mayor. Evoqué los momentos difíciles, porque, para mí, esta casa está relacionada más con los problemas que con los momentos de alegría. Aquí recuerdo la muerte de mi padre, los bombardeos… Las épocas más felices los relaciono con la casa que tenemos en la montaña, donde iba de vacaciones.
P. Fueron los británicos quienes bombardearon Vrana, ¿verdad?
R. Eso es, durante la Segunda Guerra Mundial.
P. Alguien de la familia bautizó el cráter que dejó uno de los proyectiles con el nombre de «Lago Churchill».
R. Fue mi tío, el regente, el príncipe Kyril, quien tuvo esa ocurrencia. La verdad es que era un agujero con un diámetro de 11 metros que se llenó de agua.
P. ¿Considera que la sociedad búlgara, con la llegada de la democracia, ha sido generosa al restituirle las propiedades que confiscaron los comunistas a la familia real?
R. Fue una decisión del año 1998, que tiene su precedente en 1992, cuando se acuerda hacer lo mismo con cualquier ciudadano búlgaro. Yo no pedí nada nunca y, a pesar de que me sugerían que lo hiciera, siempre consideré todo perdido. Fue una iniciativa del fiscal general, que trasladó la cuestión al Gobierno, y éste la remitió a la Corte Constitucional. En la máxima instancia legislativa, los 12 magistrados, sin excepción, se manifestaron a favor de la devolución de los bienes privados a la familia, es decir, de las propiedades que no tenían nada que ver con la corona. Y había bienes recuperables y otros que ya no lo eran, por ejemplo, porque se habían construido inmuebles sobre los terrenos. Luego, mi hermana y yo donamos las 98 hectáreas del Parque de Vrana al Ayuntamiento de Sofía en agradecimiento por poder volver a nuestra tierra.
P. Cuando, en 1996, regresó a Bulgaria por primera vez, justo 50 años después que se iniciara su exilio, y comprobó el fervor con el que fue recibido por sus compatriotas, ¿pensó que era factible la restauración de la monarquía?
R. Le diré que soy terriblemente pragmático y terriblemente realista y, a pesar de ver enardecida a la gente, pensé en lo arriesgado que era utilizar emociones de manera no racional. Consideré que si la gente estaba contenta con la república, después de soportar un régimen totalitario comunista, por qué proponer la restauración monárquica.
P. Lo dice, ahora, desde la distancia y con lo que ha conocido más tarde tras su incursión en el terreno político.
R. No, no, es cierto. Miré a mi alrededor. Y ni en Italia ni en Grecia ni en Serbia ni en Albania ni en Rumanía había monarquía… Entonces, por qué, de repente, iba a ser válido aquí, ¿porque había un recuerdo y me tenían simpatía? Lo que sí supuso un desafío grande para mí fue el triunfo aplastante que conseguimos en las elecciones del año 2001…
P. Y, entonces, ¿no se lo replanteó con un respaldo de la mayoría contrastado en las urnas?
R. No, a lo hecho, pecho, a pesar de que yo no había sido educado para ser primer ministro. No podía defraudar a la gente que había depositado en mí sus esperanzas. Y decidí, desde la república, servir a los búlgaros, algo, que en principio, era difícil de entender. No aprovecharse del poder es algo tan poco común, por desgracia. Pero yo quería servir a la patria, no a un sistema de gobierno.
P. Cuatro años después perdió la mayoría, aunque su formación de centro-liberal, como usted la califica, se incorpora al gobierno de coalición actual. ¿Pecó de ingenuo cuando prometió que mejoraría el nivel de vida de los búlgaros en 800 días?
R. Es el plazo que se establece en el mundo de la empresa y los negocios, del que yo procedía. No es nada más. Si la Administración me hubiera seguido, habría sido posible cumplirlo. Y con 1.000 días lo logramos, más o menos.
P. ¿Va a continuar en la política partidista?
R. Mire, ya tengo edad de retirarme, eso me gustaría, pero mi partido concurre a las elecciones parlamentarias del 5 de julio, y soy el líder de esa formación.
P. Mientras no abdique formalmente, muchos le seguirán considerando el rey de los búlgaros.
R. ¡A mi edad! Bueno, sí. Creo que ya nadie lo discute, incluso los enemigos se refieren a mí como el rey porque, en el fondo, es parte de nuestra historia. Pero otra cosa sería que hubiera un cambio de sistema dentro de la Unión Europea. Eso es ciencia ficción.
P. ¿Kardam, su hijo mayor, príncipe de Tírnovo, sigue siendo el heredero?
R. Sí, pobre…
P. Por cierto, ¿cómo se encuentra del accidente de tráfico que sufrió el año pasado en las cercanías de Madrid?
R. Muy mal, créame que estando tan lejos y… En fin, son pruebas que le pone la vida a uno… Un largo silencio interrumpe la conversación. Simeón de Bulgaria controla a la perfección lo que dice y desea decir. De súbito, se hace casi de noche en Vrana mientras cae un aguacero. Simeón se ha emocionado al recordar a su hijo Kardam, hasta el punto de recostar la cabeza sobre la pared. Tarda varios segundos en recuperarse y evitamos continuar con el asunto que tanto parece afectarle. Nos encontramos en un rincón de una sala presidida por los retratos de sus padres: Boris III y la reina Juana de Saboya.
P. ¿Por qué sigue en Bulgaria y no regresa a España, donde vive la mayoría de su familia y tiene tantas amistades?
R. He nacido aquí, y en búlgaro decimos que «la sangre no se hace agua». Además, estoy contento de haber ayudado a que este país se encuentre donde está ahora. Mientras no podía venir a Bulgaria, estuve muy agradecido por poder tener un hogar en España, pero hay razones históricas que no te dan opción de elegir. Mi madre me educó para, con el título que llevo, actuar en mi vida y en mi comportamiento como tal. Y aquí estoy, intentando hacerlo.
P. ¿Cómo se fraguó su amistad con el, entonces, Príncipe Juan Carlos, reforzada a lo largo de los años?
R. Por ser parientes, tener la misma edad y vivir en España…
P. ¿Parientes?
R. Si coge un cuadro genealógico, verá que todas las familias reales somos parientes. Él es Borbón, yo soy Borbón; él tiene Borbón-Sicilia, yo también; él tiene Orleáns, yo tengo Orleáns… Y somos de la misma edad, teníamos conexiones. También, luego, nuestros hijos se han hecho amigos y han sido hasta padrinos de mis nietos, algo que me conmueve.
P. ¿Sirvió de enlace entre Don Juan y Juan Carlos cuando la relación entre ellos se complicó al aceptar el príncipe la sucesión decretada por Franco?
R. Sí… Hubo que hacer algo especial, sí. Pero no me meto en los asuntos de los demás si no me llaman.
P. ¿Pero intervino para mejorar la relación entre el padre y el hijo?
R. Sí, entre familiares y amigos se hacen este tipo de cosas…, igual que con hice con Marruecos.
P. Hablando de Marruecos, ¿dijo en una ocasión que el rey Hassan II era «como un padre, un hermano, consejero y benefactor»?
R. Efectivamente. Y era una persona de una cultura política e intelectual poco frecuente. Dentro del mundo árabe-musulmán fue importantísimo. Yo tuve la suerte de representar durante 22 años los intereses de Hassan II y de la familia real marroquí en la ONA [Omnium Nord Africain], un potente conglomerado financiero-industrial, algo que me halagaba y que me permitió aprender bastante. Había allí una participación francesa considerable y solamente un 13% estaba en manos de la familia real. La gente mal informada creía que el grupo le pertenecía en su totalidad.
P. ¿Intervino, tal vez, cuando se produjo la Marcha Verde que complicaba el inicio de la Transición para su amigo, el Príncipe Juan Carlos?
R. No. Recuerdo que cené la noche anterior con él, antes de que partiera hacia El Aiún a visitar a las tropas españolas que se encontraban en el Sáhara. Yo era amigos de los dos, claro, neutral en cierto modo, y sólo así, desde esa situación, se podía intervenir, y uno lo hace con la voluntad de ayudar y suavizar.
P. ¿Y lo hizo en esa ocasión, en ese momento tan delicado?
R. No, no…
P. ¿En qué otros conflictos entre Marruecos y España ha tenido que actuar?
R. Mire, tengo mucha edad y muchos amigos en muchos sitios y creo haber hecho cosas muy útiles, pero eso sólo verá la luz si algún día tengo tiempo para dedicarme a escribir…
P. ¿Se va a llevar a la tumba los secretos que despejarían asuntos de vital importancia?
R. Bueno, escribiré unas memorias o…, mejor, dejaré tiempo al tiempo. Hay que esperar a que algunos no estén para decir algo.
P. Además de a Gregorio Peces-Barba y Miguel Boyer, antiguos compañeros suyos de clase en el Liceo Francés, ¿a qué otros líderes políticos reunió en su casa de Madrid para que conociesen a Don Juan Carlos durante la dictadura franquista?
R. A varios, lo que pasa es que mi memoria ya no funciona. El rey era una persona a quien interesaba conocer a mucha gente, no es que se hicieran cosas de carácter subversivo como ahora muchos intentan decir con leyendas de que se hacían conspiraciones.
P. Como era un hombre de negocios de éxito y tenía esa amistad tan fuerte con Don Juan Carlos, ¿fue asesor suyo en alguna de sus inversiones de carácter privado?
R. No. Como le dije, no me gusta meterme en los asuntos personales, como puede ser el dinero de alguien, y creo que el asesorar en ese sentido es para especialistas y técnicos.
P. ¿Qué pasó con la acusación de corrupción que recayó sobre su persona tras la detención de su primo, Víctor Manuel de Saboya, por pertenecer a una organización criminal?
R. ¡Eso es de un nivel...! Me hizo un daño espantoso. Los enemigos se ensañaron conmigo, a pesar de que el lenguaje que utilizaba al teléfono este primo mío con otro interlocutor, demostraba que creía que yo era una especie de majadero, porque no daba pie a ciertos asuntos. Así que, en el fondo, por un lado era positivo. Pero me hizo un daño horrible y, en mi opinión, fue totalmente inmerecido. El fiscal no debió divulgar mi nombre por ese simple hecho y, como era lógico, la acusación se ha archivado. Resulta asombroso que alguien pueda pensar que yo he obrado de esa manera cuando he sido educado de forma muy diferente. Y, además, se ofreció la información, también en España, sin que nadie se molestase en comprobar nada, ¡es inaudito!
P. ¿Tuvo dificultades con su entorno para casarse con Margarita Gómez-Acebo al constituir un matrimonio de índole morganático?
R. No existe esa limitación en nuestra constitución, ni en la casa Coburgo. En cambio, por lo que sí hubo dificultades fue por ser un matrimonio mixto en lo religioso, algo que se resolvió con tres audiencias que mantuvimos con Juan XXIII. Pero los tiempos, por suerte, evolucionan. Tenemos dos hijos ortodoxos y tres católicos.
P. ¿Y qué le parece que hoy se produzcan en las monarquías europeas tantos matrimonios morganáticos?
R. Es normal, porque hasta la época de mis padres las bodas se hacían por razones de Estado; la manera de comunicarse, la manera de vivir era, en cierto modo, muy cerrada y condicionada a los protocolos y jerarquías. A partir de mi generación, todo ha sido diferente: empezamos a vivir fuera de las torres de marfil y hoy sería anormal otra cosa. Miremos la sociedad actual, no se puede vivir fuera del tiempo, el reloj no se puede parar. Hoy los príncipes van a las universidades, se relacionan con personas de todo tipo y, de repente, ¿van a ser como una casta aparte, van a tener que vivir sin mezclarse? Sería completamente absurdo.
P. ¿No perderán sentido las monarquías con esa evolución?
R. Nunca perderán sentido si son aceptadas por sus pueblos o electores, y si están orgullosos de tenerlas porque les ofrecen un buen servicio. Para eso está la democracia.
P. ¿Cree que la sociedad búlgara ha acabado comprendiendo su comportamiento?
R. Creo que lo comprenderán. Históricamente se comprenderá, estoy seguro. Este año se conmemoraron los 100 años de la independencia completa de Bulgaria. Recuerdo que la primera vez que oí al presidente de la república nombrar a mi abuelo se me saltaron las lágrimas. Y pensé que harían falta otros 100 años para que se reconocieran plenamente las cosas. Hay que darle tiempo al tiempo, pero creo que todo llega y, al final, lo que se ha hecho bien encuentra sitio. La Historia sigue su curso y mis hijos seguirán siendo príncipes de Bulgaria.
Por BALTASAR MAGRO. Fotografía de BEGOÑA RIVAS (El Mundo de España)

Simeón de Sajonia-Coburgo, en el exterior del palacio de Vrana, en Sofía, la capital búlgara. Expropiado por las autoridades comunistas, le fue devuelto en 1998.
Simeón de Sajonia-Coburgo y Ghota (Sofía, Bulgaria, 1937) pasará a la Historia como el último monarca que tuvieron los búlgaros. Subió al trono en 1943, con tan sólo 6 años, y, tres años después, comenzó un largo exilio que se extendió más allá de la caída del régimen comunista en su país. Aquí, en España, permaneció durante 50 años, hasta que, en 2001, el partido político que auspició, el Movimiento Nacional Simeón II, obtuvo el respaldo de la mayoría de su pueblo en las urnas y él terminó jurando la constitución republicana como primer ministro. Ocupó el cargo hasta 2005, un comportamiento inédito para el representante de una dinastía como la suya. Hoy, el ex rey cree haber cumplido con lo que anhelaba para los búlgaros, al impulsar el ingreso de su país en la Unión Europea. Desea retirarse a descansar, consciente de que la reinstauración monárquica es un imposible y de que el empeño en volver al pasado carece de sentido.
La tarde en que llegamos al complejo de Vrana, en las afueras de Sofía, amenaza tormenta. Después de varios días de calor, los nubarrones espesan la atmósfera y entristecen el bosque que protege de los curiosos la casa con fachada revestida de madera oscura y trazas orientales donde reside Simeón, situada en un extremo del palacete.
Aparece impecablemente vestido, muy elegante, ofreciéndonos un refrigerio para reponer fuerzas. Es un anfitrión admirable, como corresponde a su esmerada educación, afable y cordial con los visitantes. Parece que le entusiasma la llegada de unos españoles porque representa la ocasión de desplegar su buen humor afinado en nuestro país. A pesar de su edad (el pasado 16 de junio cumplió 72 años), se mueve con sorprendente agilidad y encaja con agrado, y hasta con un punto de coquetería, el comentario que le hacemos sobre ese particular.
ENTRE BRUMAS. Comienzan a caer las primeras gotas de lluvia y nos tenemos que apresurar a fotografiarlo en el exterior. Simeón soporta la inclemencia del tiempo con calma y hasta con alguna sonrisa mientras capturamos su imagen entre las brumas de un bosque casi mágico. Nos explica que fue obra de su abuelo, el rey Fernando I, quien dispuso que se plantaran en Vrana casi 300 variedades de árboles y plantas, que tienen ya una antigüedad de más de un siglo.
Las edificaciones, por el contrario, provocan sensaciones contradictorias; durante la dominación comunista, Vrana fue un plató de cine y una parte del palacio quedó casi en ruinas. Seguramente, cuando fue residencia de los reyes, se escucharon allí, en veladas inolvidables dentro de salones amueblados al estilo art déco, la música de los maestros barrocos centroeuropeos y de los compositores rusos del XIX. Pero de aquel esplendor de antaño, del que no pudo disfrutar Simeón de Bulgaria porque vivió una etapa convulsa, apenas quedan huellas. Ahora, únicamente su presencia impide que el final de una época, y una manera de ser, se precipiten definitivamente en el más absoluto olvido.
P.¿Qué recuerdos afloraron cuando regresó aquí, a Vrana, después de tantos años de alejamiento forzoso del que fue su hogar?
R. ¡Imagínese! Al ver este lugar vacío, allá por el año 2000, en la que fue mi primera noche tras un larguísimo exilio, pensé en la gente que ya no estaba… En lo que significó marcharse en 1946, cuando era un niño, y volver siendo una persona muy mayor. Evoqué los momentos difíciles, porque, para mí, esta casa está relacionada más con los problemas que con los momentos de alegría. Aquí recuerdo la muerte de mi padre, los bombardeos… Las épocas más felices los relaciono con la casa que tenemos en la montaña, donde iba de vacaciones.
P. Fueron los británicos quienes bombardearon Vrana, ¿verdad?
R. Eso es, durante la Segunda Guerra Mundial.
P. Alguien de la familia bautizó el cráter que dejó uno de los proyectiles con el nombre de «Lago Churchill».
R. Fue mi tío, el regente, el príncipe Kyril, quien tuvo esa ocurrencia. La verdad es que era un agujero con un diámetro de 11 metros que se llenó de agua.
P. ¿Considera que la sociedad búlgara, con la llegada de la democracia, ha sido generosa al restituirle las propiedades que confiscaron los comunistas a la familia real?
R. Fue una decisión del año 1998, que tiene su precedente en 1992, cuando se acuerda hacer lo mismo con cualquier ciudadano búlgaro. Yo no pedí nada nunca y, a pesar de que me sugerían que lo hiciera, siempre consideré todo perdido. Fue una iniciativa del fiscal general, que trasladó la cuestión al Gobierno, y éste la remitió a la Corte Constitucional. En la máxima instancia legislativa, los 12 magistrados, sin excepción, se manifestaron a favor de la devolución de los bienes privados a la familia, es decir, de las propiedades que no tenían nada que ver con la corona. Y había bienes recuperables y otros que ya no lo eran, por ejemplo, porque se habían construido inmuebles sobre los terrenos. Luego, mi hermana y yo donamos las 98 hectáreas del Parque de Vrana al Ayuntamiento de Sofía en agradecimiento por poder volver a nuestra tierra.
P. Cuando, en 1996, regresó a Bulgaria por primera vez, justo 50 años después que se iniciara su exilio, y comprobó el fervor con el que fue recibido por sus compatriotas, ¿pensó que era factible la restauración de la monarquía?
R. Le diré que soy terriblemente pragmático y terriblemente realista y, a pesar de ver enardecida a la gente, pensé en lo arriesgado que era utilizar emociones de manera no racional. Consideré que si la gente estaba contenta con la república, después de soportar un régimen totalitario comunista, por qué proponer la restauración monárquica.
P. Lo dice, ahora, desde la distancia y con lo que ha conocido más tarde tras su incursión en el terreno político.
R. No, no, es cierto. Miré a mi alrededor. Y ni en Italia ni en Grecia ni en Serbia ni en Albania ni en Rumanía había monarquía… Entonces, por qué, de repente, iba a ser válido aquí, ¿porque había un recuerdo y me tenían simpatía? Lo que sí supuso un desafío grande para mí fue el triunfo aplastante que conseguimos en las elecciones del año 2001…
P. Y, entonces, ¿no se lo replanteó con un respaldo de la mayoría contrastado en las urnas?
R. No, a lo hecho, pecho, a pesar de que yo no había sido educado para ser primer ministro. No podía defraudar a la gente que había depositado en mí sus esperanzas. Y decidí, desde la república, servir a los búlgaros, algo, que en principio, era difícil de entender. No aprovecharse del poder es algo tan poco común, por desgracia. Pero yo quería servir a la patria, no a un sistema de gobierno.
P. Cuatro años después perdió la mayoría, aunque su formación de centro-liberal, como usted la califica, se incorpora al gobierno de coalición actual. ¿Pecó de ingenuo cuando prometió que mejoraría el nivel de vida de los búlgaros en 800 días?
R. Es el plazo que se establece en el mundo de la empresa y los negocios, del que yo procedía. No es nada más. Si la Administración me hubiera seguido, habría sido posible cumplirlo. Y con 1.000 días lo logramos, más o menos.
P. ¿Va a continuar en la política partidista?
R. Mire, ya tengo edad de retirarme, eso me gustaría, pero mi partido concurre a las elecciones parlamentarias del 5 de julio, y soy el líder de esa formación.
P. Mientras no abdique formalmente, muchos le seguirán considerando el rey de los búlgaros.
R. ¡A mi edad! Bueno, sí. Creo que ya nadie lo discute, incluso los enemigos se refieren a mí como el rey porque, en el fondo, es parte de nuestra historia. Pero otra cosa sería que hubiera un cambio de sistema dentro de la Unión Europea. Eso es ciencia ficción.
P. ¿Kardam, su hijo mayor, príncipe de Tírnovo, sigue siendo el heredero?
R. Sí, pobre…
P. Por cierto, ¿cómo se encuentra del accidente de tráfico que sufrió el año pasado en las cercanías de Madrid?
R. Muy mal, créame que estando tan lejos y… En fin, son pruebas que le pone la vida a uno… Un largo silencio interrumpe la conversación. Simeón de Bulgaria controla a la perfección lo que dice y desea decir. De súbito, se hace casi de noche en Vrana mientras cae un aguacero. Simeón se ha emocionado al recordar a su hijo Kardam, hasta el punto de recostar la cabeza sobre la pared. Tarda varios segundos en recuperarse y evitamos continuar con el asunto que tanto parece afectarle. Nos encontramos en un rincón de una sala presidida por los retratos de sus padres: Boris III y la reina Juana de Saboya.
P. ¿Por qué sigue en Bulgaria y no regresa a España, donde vive la mayoría de su familia y tiene tantas amistades?
R. He nacido aquí, y en búlgaro decimos que «la sangre no se hace agua». Además, estoy contento de haber ayudado a que este país se encuentre donde está ahora. Mientras no podía venir a Bulgaria, estuve muy agradecido por poder tener un hogar en España, pero hay razones históricas que no te dan opción de elegir. Mi madre me educó para, con el título que llevo, actuar en mi vida y en mi comportamiento como tal. Y aquí estoy, intentando hacerlo.
P. ¿Cómo se fraguó su amistad con el, entonces, Príncipe Juan Carlos, reforzada a lo largo de los años?
R. Por ser parientes, tener la misma edad y vivir en España…
P. ¿Parientes?
R. Si coge un cuadro genealógico, verá que todas las familias reales somos parientes. Él es Borbón, yo soy Borbón; él tiene Borbón-Sicilia, yo también; él tiene Orleáns, yo tengo Orleáns… Y somos de la misma edad, teníamos conexiones. También, luego, nuestros hijos se han hecho amigos y han sido hasta padrinos de mis nietos, algo que me conmueve.
P. ¿Sirvió de enlace entre Don Juan y Juan Carlos cuando la relación entre ellos se complicó al aceptar el príncipe la sucesión decretada por Franco?
R. Sí… Hubo que hacer algo especial, sí. Pero no me meto en los asuntos de los demás si no me llaman.
P. ¿Pero intervino para mejorar la relación entre el padre y el hijo?
R. Sí, entre familiares y amigos se hacen este tipo de cosas…, igual que con hice con Marruecos.
P. Hablando de Marruecos, ¿dijo en una ocasión que el rey Hassan II era «como un padre, un hermano, consejero y benefactor»?
R. Efectivamente. Y era una persona de una cultura política e intelectual poco frecuente. Dentro del mundo árabe-musulmán fue importantísimo. Yo tuve la suerte de representar durante 22 años los intereses de Hassan II y de la familia real marroquí en la ONA [Omnium Nord Africain], un potente conglomerado financiero-industrial, algo que me halagaba y que me permitió aprender bastante. Había allí una participación francesa considerable y solamente un 13% estaba en manos de la familia real. La gente mal informada creía que el grupo le pertenecía en su totalidad.
P. ¿Intervino, tal vez, cuando se produjo la Marcha Verde que complicaba el inicio de la Transición para su amigo, el Príncipe Juan Carlos?
R. No. Recuerdo que cené la noche anterior con él, antes de que partiera hacia El Aiún a visitar a las tropas españolas que se encontraban en el Sáhara. Yo era amigos de los dos, claro, neutral en cierto modo, y sólo así, desde esa situación, se podía intervenir, y uno lo hace con la voluntad de ayudar y suavizar.
P. ¿Y lo hizo en esa ocasión, en ese momento tan delicado?
R. No, no…
P. ¿En qué otros conflictos entre Marruecos y España ha tenido que actuar?
R. Mire, tengo mucha edad y muchos amigos en muchos sitios y creo haber hecho cosas muy útiles, pero eso sólo verá la luz si algún día tengo tiempo para dedicarme a escribir…
P. ¿Se va a llevar a la tumba los secretos que despejarían asuntos de vital importancia?
R. Bueno, escribiré unas memorias o…, mejor, dejaré tiempo al tiempo. Hay que esperar a que algunos no estén para decir algo.
P. Además de a Gregorio Peces-Barba y Miguel Boyer, antiguos compañeros suyos de clase en el Liceo Francés, ¿a qué otros líderes políticos reunió en su casa de Madrid para que conociesen a Don Juan Carlos durante la dictadura franquista?
R. A varios, lo que pasa es que mi memoria ya no funciona. El rey era una persona a quien interesaba conocer a mucha gente, no es que se hicieran cosas de carácter subversivo como ahora muchos intentan decir con leyendas de que se hacían conspiraciones.
P. Como era un hombre de negocios de éxito y tenía esa amistad tan fuerte con Don Juan Carlos, ¿fue asesor suyo en alguna de sus inversiones de carácter privado?
R. No. Como le dije, no me gusta meterme en los asuntos personales, como puede ser el dinero de alguien, y creo que el asesorar en ese sentido es para especialistas y técnicos.
P. ¿Qué pasó con la acusación de corrupción que recayó sobre su persona tras la detención de su primo, Víctor Manuel de Saboya, por pertenecer a una organización criminal?
R. ¡Eso es de un nivel...! Me hizo un daño espantoso. Los enemigos se ensañaron conmigo, a pesar de que el lenguaje que utilizaba al teléfono este primo mío con otro interlocutor, demostraba que creía que yo era una especie de majadero, porque no daba pie a ciertos asuntos. Así que, en el fondo, por un lado era positivo. Pero me hizo un daño horrible y, en mi opinión, fue totalmente inmerecido. El fiscal no debió divulgar mi nombre por ese simple hecho y, como era lógico, la acusación se ha archivado. Resulta asombroso que alguien pueda pensar que yo he obrado de esa manera cuando he sido educado de forma muy diferente. Y, además, se ofreció la información, también en España, sin que nadie se molestase en comprobar nada, ¡es inaudito!
P. ¿Tuvo dificultades con su entorno para casarse con Margarita Gómez-Acebo al constituir un matrimonio de índole morganático?
R. No existe esa limitación en nuestra constitución, ni en la casa Coburgo. En cambio, por lo que sí hubo dificultades fue por ser un matrimonio mixto en lo religioso, algo que se resolvió con tres audiencias que mantuvimos con Juan XXIII. Pero los tiempos, por suerte, evolucionan. Tenemos dos hijos ortodoxos y tres católicos.
P. ¿Y qué le parece que hoy se produzcan en las monarquías europeas tantos matrimonios morganáticos?
R. Es normal, porque hasta la época de mis padres las bodas se hacían por razones de Estado; la manera de comunicarse, la manera de vivir era, en cierto modo, muy cerrada y condicionada a los protocolos y jerarquías. A partir de mi generación, todo ha sido diferente: empezamos a vivir fuera de las torres de marfil y hoy sería anormal otra cosa. Miremos la sociedad actual, no se puede vivir fuera del tiempo, el reloj no se puede parar. Hoy los príncipes van a las universidades, se relacionan con personas de todo tipo y, de repente, ¿van a ser como una casta aparte, van a tener que vivir sin mezclarse? Sería completamente absurdo.
P. ¿No perderán sentido las monarquías con esa evolución?
R. Nunca perderán sentido si son aceptadas por sus pueblos o electores, y si están orgullosos de tenerlas porque les ofrecen un buen servicio. Para eso está la democracia.
P. ¿Cree que la sociedad búlgara ha acabado comprendiendo su comportamiento?
R. Creo que lo comprenderán. Históricamente se comprenderá, estoy seguro. Este año se conmemoraron los 100 años de la independencia completa de Bulgaria. Recuerdo que la primera vez que oí al presidente de la república nombrar a mi abuelo se me saltaron las lágrimas. Y pensé que harían falta otros 100 años para que se reconocieran plenamente las cosas. Hay que darle tiempo al tiempo, pero creo que todo llega y, al final, lo que se ha hecho bien encuentra sitio. La Historia sigue su curso y mis hijos seguirán siendo príncipes de Bulgaria.
Por BALTASAR MAGRO. Fotografía de BEGOÑA RIVAS (El Mundo de España)

Ensayo. En colaboración con la Universidad Complutense la editorial Plaza y Valdés publica en España y México el Diccionario Crítico de Ciencias Sociales, obra imprescindible para entender las posiciones teórico-prácticas en ciencias humanas, sociales y jurídicas, de especial y prioritario impacto en el espacio académico-investigador y profesional contemporáneos. La obra, en cuatro tomos, que se edita también como libro electrónico, está dirigida por Román Reyes, filósofo y sociólogo, rector del Euro-Mediterranean University Institute en la actualidad. Esta obra es fruto de su hercúlea capacidad de trabajo y organización, y lleva su espíritu sincero, lúcido, libre, poco convencional.
Como se afirma, paradójica pero acertadamente, en la presentación, "ésta pretende ser una edición completa de una obra compleja, por definición inacabada". Con 432 firmas y 983 entradas, reedita los dos tomos ya publicados (Anthropos, 1988 y 1991), con un número considerable de actualizaciones y con nuevas entradas que desde entonces se han recibido o solicitado, equivalentes a un 50% de la obra. Es de agradecer que, en consecuencia, la editorial anuncie ya un quinto tomo (Anexo I) para enero de 2010. El mero hecho de que una obra, monumental además, se reedite acrecentada y up-to-date, después de veinte años, habla ya del valor que la comunidad intelectual le asigna.
En tanto que proyecto de muchos años y en permanente actualización, en esta edición se mantienen entradas redactadas bajo condiciones históricas, académicas y/o sociales diferentes que, en ocasiones, recomendó duplicar algunas de ellas, con idénticas u otras firmas. Es obvio que una obra con explícita voluntad de fragmento (un fragmento de cuatro mil páginas), que hace, en este sentido, y con una superior consciencia, de la necesidad virtud, haya estado abierta a cualquier colaboración que, como señala su director, "respetando los principios democráticos básicos y los derechos de personas y pueblos, así como un mínimo de rigor científico, se nos ha hecho llegar".
Sin renunciar a la dimensión o voluntad académica que toda producción intelectual conlleva, esta obra, más allá de cualquier academicismo, ha debido asumir desde un principio la existencia de lagunas o sesgos con respecto a la expectativa que generará y, especialmente, en relación con los diccionarios convencionales, a los que no pretende suplantar. En este contexto es importante destacar que en 1999 el proyecto, diseñado en el año 1986, al que se habían adscrito por entonces otros docentes e investigadores afines, se transformara en Grupo de Investigación con el nombre de Theoria. Proyecto Crítico de Ciencias Sociales. Ese mismo año se crea uno de los órganos más representativos de ese Grupo de Investigación, Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas, con registros en los más importantes índices de impacto y en cuya presentación se lee, por lo que ahora interesa: "Con la publicación del Diccionario Crítico de Ciencias Sociales. Terminología Científico-Social abrimos ahora las puertas a otros analistas del lenguaje institucional, especialmente a aquellos que, por su fidelidad a los principios básicos del pensamiento libre y de la creatividad, no consiguen hacerse oír a través de los canales de difusión y medios de promoción instituidos". La presente edición recoge también los frutos de esta generosa oferta, incorporando notables entradas de coautores hasta ahora desconocidos, pero fieles a aquellos principios, que sometieron a debate sus ideas a través de Nómadas.
La vida y el pensamiento son sistemas abiertos que sólo se reproducen renovándose sin cesar, sin sedentarismos. Los que han redactado los términos de la presente obra circulan por vías nómadas. Gracias a su trabajo, el lector se puede enterar de los nuevos inventos teóricos y metodológicos en ciencias sociales. Esta obra abre tantas ventanas que el lector corre el peligro de un resfriado mental. Pero la lectura de un libro, si es que éste lo permite por sugerente, no es sólo un acto de consumo. Al hilo de la lectura, el lector construye su propio pensamiento a la intemperie, digamos, porque para ello debe desconstruir el pensamiento del escritor. Parece más fácil desconstruir un pensamiento fragmentario que un pensamiento sistemático, pero seguramente es más difícil, porque el sistema fácilmente se viene abajo como un todo.
Jesús Ibáñez, con motivo de la aparición del primer tomo de esta obra, escribía en 1988 en estas mismas páginas sabias palabras: "Hay ciencias nómadas y ciencias sedentarias. Las primeras son abiertas, proceden por persecución itinerante (no buscan, encuentran), descubren nuevos horizontes -inventan-, el científico se compromete con su objeto... Las segundas son cerradas, proceden por reproducción iterativa (buscan: trabajan en laboratorio), sistematizan los descubrimientos de las primeras -archivan lo inventado-, el científico pretende ser neutral respecto a su objeto... Sólo hay verdadera ciencia si se produce una interacción entre los dos enfoques. De lo contrario, proceden en paralelo el caos y el vacío". Que son de siempre los dos retos, tentaciones, riesgos del pensar. Su dialéctica, sin embargo, es la de la grandeza. A ver si hay grandes archiveros de este monumental invento fragmentario (El País, Babelia).
29/06/09: Chorrillos en el siglo XIX
Hoy, 29 de junio, es día de Chorrillos. San Pedro de los Chorrillos fue la denominación oficial de este pueblo en alusión a los chorros o “chorrillos” de agua dulce que se desprenden de los barrancos hacia el lado de la playa Agua Dulce, y por ser un pueblo de pescadores cuyo Santo Patrón es San Pedro. Hoy recordaremos pasajes de la historia de este balneario durante el siglo XIX.
Según el abogado e historiador Evaristo San Cristóbal (Esplendor y grandeza de Chorrillos. Lima, 1942), los presidentes que más trabajaron, en el siglo XIX, por el progreso de Chorrillos fueron Agustín Gamarra, Ramón Castilla y Juan Antonio Pezet. Durante el gobierno de Gamarra (1829-1833) la población se duplicó y el sistema de construcciones mejoró, ya que en las rústicas chozas en las que predominaban la totora y la caña, le reemplazaron el adobe. Se intensificaron las construcciones y el progreso urbano se afirmó. Así lo confirman las Noticias Estadísticas de Córdova y Urrutia, quien registró una población nativa de 581 hombres y 470 mujeres. Más tarde y gracias al establecimiento de nuevas las familias en el balneario, poco a poco se alcanzó la cifra de 4 mil habitantes, antes de la guerra de 1879.
En 1940, durante el gobierno de Gamarra, se inauguró la línea de vapores de ruedas que se dedicó a hacer el tráfico marítimo entre Valparaíso y el Callao. Fue así como el 3 de noviembre de 1840, pasó por Chorrillos, ante el asombro de la gente, el primer vapor que surcaba su mar; algunos pensaron que la nave se estaba incendiando. Esa era la sensación de ver por vez primera en el mar un buque a vapor con las luces encendidas y echando humo, tan distante de los botes de vela, las chalupas y los caballitos de totora, empleados por los nativos de Chorrillos y las caletas vecinas. Al poco tiempo, se permitieron viajes entre el Callao y Chorrillos, gracias a la aceptación de Guillermo Wheelright, gerente de la compañía de vapores. Se cobraron 4 pesos por el recorrido de ida y vuelta.

Chorrillos según grabado del viajero alemán Karl Scherzer
Por su parte, Ramón Castilla, le puso a Chorrillos gran interés. Se trazaron los planos del antiguo malecón y se inician las obras, que serán continuamente visitadas por Castilla. El malecón de esta época de esplendor, gracias al dinero del guano, era entablado, con barandal de madera, que permitía apreciar todo el panorama de la bahía de Lima y lucía dos glorietas y gran número de bancas y macetas, de grandes dimensiones diseminadas en toda su extensión. Por su parte, el general Juan Antonio Pezet, continuando la obra de Castilla, embelleció el balneario dotándolo de alamedas y parques. En sus principales calles se sembraron Picus, boliches, molles y sauces.
De esta manera, Chorrillos se convirtió en un verdadero jardín por la proliferación de árboles y flores de sus plazuelas, esmeradamente cultivadas y arregladas. No había rancho o mansión que no contara con plantas escogidas y finas de las que se sentía orgulloso el propietario. Ese fue el caso, por ejemplo, del inmigrante italiano Ulderico Tenderini cuyo rancho que le servía de residencia, en la quebrada que lleva su nombre, ostentaba las plantas más exóticas. Asimismo, era famoso el “Palacio Pezet” (propiedad del presidente Pezet), ubicado en la calle del Tren con Arica, y estaba provisto de preciosas explanadas, fuentes de mármol de Carrara, plantas ornamentales, enredaderas, glorietas, estatuas florentinas, a las que se agregaban salones de lujo donde tuvieron lugar los grandes “saraos” de la época. Por todo ello, varios viajeros del siglo XIX coincidieron en afirmar que Chorrillos era, hasta 1879, el balneario más elegante del Pacífico Sur, por encima de Viña del Mar.

Residencia del presidente Pezet en Chorrillos
Durante el gobierno de José Rufino Echenique, se expidió un decreto con fecha 1 de Julio de 1852 por el cual, y a mérito de una nota del subprefecto de Lima, se declaraba que el distrito de Surco quedaba comprendido dentro de los límites de la Intendencia de Policía de Chorrillos. Más tarde y ya que la población se mantuvo casi estacionaria a partir de la época de Gamarra, la Convención Nacional por ley del 31 de Julio de 1856, concedió a Chorrillos el título de Villa, en atención a contener el número de habitantes prescrito por la ley para que una ciudad pudiese adquirir esta denominación, aparte de los otros requisitos que se necesitaban complementando el anterior. El 1 de Agosto del mismo año, Castilla dispuso el cumplimiento de la ley antedicha que refrendó su Ministro de Gobierno y Obras Públicas don Juan Manuel del Mar.
El impacto del ferrocarril.- Hasta la construcción del “camino de hierro”, el tráfico entre Lima y Chorrillos se hacía empleando toda clase de mulas y carretas. Los coches y las calesas, por lo general, eran empleados por la clase alta, aún así, esto generaba una serie de molestias consiguientes de una carretera desigual, polvorienta, empedrada a trechos y llena de sinuosidades, amén de los sustos y riesgos a que se exponían (había muchos asaltantes a lo largo del camino), pese a la escolta de servidores, la ronda de la guardia rural y de los serenos. El tramo más peligroso era el comprendido entre Limatambo y Miraflores. El ferrocarril salvó la situación.
William S. Ruschenberger, médico de la marina norteamericana visitó el Perú en 1831 y dejó testimonio sobre los salteadores en el camino de Lima a Chorrillos: "En el mes de enero acompañé a una partida de caballeros a Chorrillos, y pasé varios días en ese lugar. Partimos hacia las tres del sábado por la tarde, con ponchos y grandes sombreros de paja para cubrirnos del sol, y armados con pistolas para protegernos de los salteadores, que, en esta estación, infestan por lo general el camino. Han sido menos numerosos, sin embargo, durante los últimos años que antes. Son un conjunto de los más rapaces ladrones, pues no satisfechos con el caballo, la bolsa y las cosas valiosas, por lo gene|ral dejan a sus víctimas sin otra cobertura para su cuerpo que sus camisas. Conozco, no obstante, un ejemplo de generosidad de parte de un individuo de esa profesión. Un bandido detuvo a un comerciante acaudalado en ruta a Lima desde Chorrillos, y después de quitarle s reloj y su cartera, le ordenó desmontar. El comerciante protestó y argumentó que se produciría un serio perjuicio a su negocio si era retenido lejos de Lima, pero ofreció entregar el caballo al día siguiente, sin formular preguntas, a cualquier persona que fuese enviada en busca del animal. Su oferta fue aceptada, y se le permitió continuar su viaje. A la mañana siguiente el asaltante reclamó el caballo, ¡que fue puntualmente entregado! Debe tenerse presente que el incumplimiento de los términos del trato habría sido a riesgo de perder la vida en caso de un segundo encuentro".
El 1 de diciembre de 1855 se dieron las bases para la construcción del mencionado ferrocarril; el gobierno concedía a los empresarios un privilegio exclusivo por el término de 25 años, permitiéndoles disfrutar la propiedad del camino por 70 años. Al final de la licitación, la construcción del nuevo tren quedó bajo la responsabilidad del empresario Pedro Gonzáles Candamo, amigo de Castilla. El 7 de noviembre de 1858 corrió el primer tren. Para dar toda clase de seguridades al público, el gobierno nombró una comisión de ingenieros que debía emitir un informe sobre las condiciones de la vía férrea. Los designados fueron Ernesto Malinowsky, Antonio Dupard y Eugenio Schteiner, quienes reconocieron la calidad del trabajo efectuado. El día de la inauguración, la estación de San Juan de Dios (en lo que es hoy la Plaza San Martín) estuvo llena de gente y realzada con la presencia del presidente Castilla, junto a sus ministros de estado, funcionarios de cuerpo diplomático y otras autoridades. Al principio, el itinerario que fijó la empresa para la salida de los trenes fue muy reducido: los trenes salían de Lima a las 7 de la mañana, a las 2 y a 5:15 de la tarde; y de Chorrillos partían a las 9 de la mañana, a las 4:30 y a las 6 de la tarde. Pero la frecuencia de trenes fue intensificándose, especialmente los domingos de diciembre, debido a la proximidad de la temporada de verano.
Lo cierto es que el ferrocarril innovó completamente la vida de Chorrillos. La concurrencia al balneario aumentó y la empresa se vio obligada en aumentar su servicio de trenes, a pesar de que el ferrocarril era de una sola vía. En la calle del Tren estaba situada la estación principal y abarcaba una extensión de seis cuadras desde la calle Colina hasta la Bolognesi. Daba cabida en sus andenes a muchas personas de diversa condición social que iban a esperar momentos antes de la llegada del tren a los visitantes que venían de la capital. Las bodegas de Chorrillos, conducidas en su mayoría por italianos, también tenían un inusitado movimiento los días domingos y feriados en los cuatro meses que duraba la temporada veraniega. La gente del pueblo, por su lado, se dedicaba al esparcimiento constituyendo las rancherías ubicadas en lo que después fue la Avenida Alfonso Ugarte y calles Blondell y Miraflores, que podrían denominarse como el barrio de los pescadores. Todo este progreso se debió al ferrocarril. Por último, la rebaja de los pasajes se hizo así inevitable y se establecieron abonos mensuales.
El malecón, el alma de Chorrillos.- Durante el siglo XIX, pasear por el malecón de Chorrillos era uno de los pasatiempos más atractivos que podían experimentar chorrillanos y limeños, especialmente en las tardes o en las noches de luna y retreta. Desde un principio, este malecón estuvo dedicado a recordar al mártir chorrillano José Olaya. Por ello, el 28 de junio de 1867 se publicó un decreto en el que se ordenaba la erección de un busto en bronce para el malecón de Chorrillos en honor a Olaya; el trabajo fue ejecutado por el escultor peruano Salvador Gómez Carrillo de Albornoz.

Malecón de Chorrillos, 1860
El vicio de Chorrillos, el juego.- Si algo caracterizó a Chorrillos durante los años de la bonanza guanera fue el juego, la apuesta. Ya el comerciante alemán Heinrich Witt lo describió con mucha claridad: "Además de los baños, el juego constituía la atracción principal en Chorrillos. En una casa, de propiedad de la familia Elespuru, había una mesa de juego. En la casa también se podía conseguir una habitación y una cama para al noche. En la casa de doña Ignacia Palacios, una admirable dama mayor, de una respetable familia, había juego durante todo el día y gran parte de la noche. En las noches sus apartamentos estaban llenos de gente. Esta pobra dama anciana no podía vivir sin la excitación del juego. Ella murió en Lima en 1866, a edad muy avanzada, querida y compadecida por todos. Ella había sido una mujer rica alguna vez, pero después des u muerte sus finanzas fueron encontradas en pésimo estado. Sus dos hijas, dos solteronas de edad, debo decir que viven ahora (1867) en la penuria". Manuel A. Fuentes fue aún más radical: "¿Cuál es el gran atractivo que ofrece Chorrillos? ¿Por qué es el pueblo predilecto de la aristocracia? ¿Por qué es ese pueblo el sitio de reunión de los vagos de la capital? ¿Son sus aguas? Nada de eso. Es porque allí tiene establecidos sus templos la diosa de la fortuna; es porque el mayor número de las casas son otros campos de batalla, en que luchan todo el día y toda la noche los genios prósperos y adversos de los hombres; es porque de Chorrillos se trae una fortuna adquirida en uno o dos días, o se saca pérdida de las economías de todo el año o de toda la vida".

Vista general de Chorrillos antes de la guerra de 1879 (skypercity.com)
Llegan los chilenos.- Como sabemos, todo el esplendor o el glamour de Chorrillos se hizo cenizas con el criminal saqueo e incendio de este balneario, perpetrado por las tropas chilenas, luego de la batalla de San Juan; también era un aviso de cómo podría quedar Lima. Los jefes chilenos no pudieron –o no quisieron- controlar los bajos instintos de su soldadesca. Hay alguno que dice que era preciso destruir Chorrillos a favor de Viña del Mar. Por ejemplo en el “Palacio Pezet” se alojaron por unas horas el General chileno Baquedano, su secretario en campaña Máximo Ramón Lira y el ex Ministro Plenipotenciario en el Perú Joaquín Godoy, quienes fueron arrojados por las llamas que consumieron la lujosa mansión al igual que casi todo el balneario en los horrorosos días del 13 y 14 de enero de 1881.
El ensañamiento del enemigo contra Chorrillos también se explica por su fama de lugar de expansión y recreo insuperable en el Pacífico Sur, y esto era conocido en Chile a través del historiador Vicuña Mackenna y el Ministro Plenipotenciario Joaquín Godoy, quienes eran los mejores informantes del Gobierno de la Moneda. Tan es así que cuando se produjo la invasión chilena después de la batalla de San Juan, Godoy resultó el obligado “guía” de Manuel Baquedano y de Tomás Lynch.
Según un testigo de la guerra, el historiador italiano Tomás Caivano (Historia de la Guerra de América entre Chile, Perú y Bolivia), a las dos de la tarde, cuando todo había concluido, Iglesias cayó prisionero en unión de los escasos restos de su división y menos de media hora después, las primeras columnas de las tropas chilenas, que descendían por las áridas faldas del morro, "invadían las desiertas calles de Chorrillos, mientras otras ocupaban el cuartel situado a poca distancia,(...). A las dos y media el General en Jefe, Baquedano, y el Ministro de la Guerra, Vergara, que representaba el gobierno chileno, se hallaban también en Chorrillos, admirando estáticos en unión de sus ayudantes y secuaces, los hermosos palacios (ranchos), que con sus elegantes terrazas moriscas y sus floridos jardincillos cerrados por macizas verjas de hierro dorado, daban al conjunto aquel aire fantástico, encantador, grandioso, del cual tanto se había oído hablar en Chile, y que tan fielmente anunciaba la decantada riqueza de los ajuares y de todas las elegantes superfluidades de las habitaciones. La numerosa cabalgata de los conquistadores se separó hacia las tres; y mientras el General en Jefe, junto al Ministro y al ex-Plenipotenciario Godoy buscaban un poco de reposo en el rancho de un pariente de éste, “otros invadían el del doctor José Antonio García y García. Breve fue sin embargo, su reposo: grandes llamas y gruesas nubes de humo les advirtieron bien pronto, que la venganza chilena comenzaba, y que era hora de dejar libre el campo a sus terribles Ministros. A las 5, el Ministro de la Guerra abandonó Chorrillos, mientras el General en Jefe pasaba a ocupar el gran Palacio de Pezet, de donde lo desalojaban nuevamente las llamas a las 10 de la noche, viéndose obligado de este modo, a pasar la noche en el cuartel convertido en hospital. Desde cerca de las 5 de la tarde Chorrillos se había convertido en horrendo teatro de rapiña, de orgía, de sangre y de ruinas; una verdadera caldera del infierno. Y esto duró sin interrupción toda la tarde, toda la noche, y toda la primera semana, y mitad del día siguiente; desde las 5 de la tarde del día 13, hasta el mediodía del 14, hora en la cual el desbandado ejército fue llamado a filas; y al comenzar de la cual, sin cesar jamás completamente durante varios días consecutivos, la nefanda obra de destrucción, fue continuada solamente por simples grupos más o menos numerosos de soldados desbandados, hasta que en Chorrillos y sus alrededores no quedó piedra sobre piedra".
Un texto chileno titulado Carta Política, del escritor Manuel J. Vicuña recoge la siguiente versión: "A las dos y media de la tarde, cruzábamos las calles de la elegante y bonita villa de Chorrillos. Esperábamos al Ministro de Guerra; no tardó en llegar. Apenas había pasado una hora, cuando empezamos a notar un gran desorden: roturas de puertas, saqueos de tiendas y algunas casas ardiendo ya. Era el principio de un gravísimo mal, cuyas consecuencias podían parar en una catástrofe nacional. Fácil, habría sido contenerlo al principio. Sin embargo, ni el General en Jefe, ni los Generales de División, ni los Comandantes de brigada tomaban ninguna medida. El desorden en Chorrillos había llegado al maximum del desborde y de la desmoralización. El saqueo y la borrachera, el incendio y la sangre, formaban los cuadros de aquel horrible drama".
Por su lado, El Mercurio de Valparaíso (en su edición del 22 de marzo de 1881) informaba: "La noche iba cerrando y las calles de Chorrillos alumbradas por el fulgor de cien incendios, semejaban un fantástico cuadro de escenas del infierno. De pronto resonaron algunos tiros: eran de soldados chilenos que disputaban entre sí. El siniestro resplandor de los incendios alumbraba sólo repugnantes escenas de orgía y de exterminio. Al siguiente día continuaron los desórdenes. Pero el General en Jefe no tomaba ninguna determinación seria con el fin de que cesaran aquellos repugnantes desbordes. Parecía que pensaba dejar marchar las cosas, y permitir que en la noche del 14 se repitieran las escenas de las del 13. El Ministro de la Guerra le indicó entonces que sería conveniente reorganizar el ejército a fin de marchar inmediatamente sobre Lima y que era necesario recoger por cualquier medio aquella gente desbandada".

Imágenes después del saqueo (1881)
Según el abogado e historiador Evaristo San Cristóbal (Esplendor y grandeza de Chorrillos. Lima, 1942), los presidentes que más trabajaron, en el siglo XIX, por el progreso de Chorrillos fueron Agustín Gamarra, Ramón Castilla y Juan Antonio Pezet. Durante el gobierno de Gamarra (1829-1833) la población se duplicó y el sistema de construcciones mejoró, ya que en las rústicas chozas en las que predominaban la totora y la caña, le reemplazaron el adobe. Se intensificaron las construcciones y el progreso urbano se afirmó. Así lo confirman las Noticias Estadísticas de Córdova y Urrutia, quien registró una población nativa de 581 hombres y 470 mujeres. Más tarde y gracias al establecimiento de nuevas las familias en el balneario, poco a poco se alcanzó la cifra de 4 mil habitantes, antes de la guerra de 1879.
En 1940, durante el gobierno de Gamarra, se inauguró la línea de vapores de ruedas que se dedicó a hacer el tráfico marítimo entre Valparaíso y el Callao. Fue así como el 3 de noviembre de 1840, pasó por Chorrillos, ante el asombro de la gente, el primer vapor que surcaba su mar; algunos pensaron que la nave se estaba incendiando. Esa era la sensación de ver por vez primera en el mar un buque a vapor con las luces encendidas y echando humo, tan distante de los botes de vela, las chalupas y los caballitos de totora, empleados por los nativos de Chorrillos y las caletas vecinas. Al poco tiempo, se permitieron viajes entre el Callao y Chorrillos, gracias a la aceptación de Guillermo Wheelright, gerente de la compañía de vapores. Se cobraron 4 pesos por el recorrido de ida y vuelta.

Chorrillos según grabado del viajero alemán Karl Scherzer
Por su parte, Ramón Castilla, le puso a Chorrillos gran interés. Se trazaron los planos del antiguo malecón y se inician las obras, que serán continuamente visitadas por Castilla. El malecón de esta época de esplendor, gracias al dinero del guano, era entablado, con barandal de madera, que permitía apreciar todo el panorama de la bahía de Lima y lucía dos glorietas y gran número de bancas y macetas, de grandes dimensiones diseminadas en toda su extensión. Por su parte, el general Juan Antonio Pezet, continuando la obra de Castilla, embelleció el balneario dotándolo de alamedas y parques. En sus principales calles se sembraron Picus, boliches, molles y sauces.
De esta manera, Chorrillos se convirtió en un verdadero jardín por la proliferación de árboles y flores de sus plazuelas, esmeradamente cultivadas y arregladas. No había rancho o mansión que no contara con plantas escogidas y finas de las que se sentía orgulloso el propietario. Ese fue el caso, por ejemplo, del inmigrante italiano Ulderico Tenderini cuyo rancho que le servía de residencia, en la quebrada que lleva su nombre, ostentaba las plantas más exóticas. Asimismo, era famoso el “Palacio Pezet” (propiedad del presidente Pezet), ubicado en la calle del Tren con Arica, y estaba provisto de preciosas explanadas, fuentes de mármol de Carrara, plantas ornamentales, enredaderas, glorietas, estatuas florentinas, a las que se agregaban salones de lujo donde tuvieron lugar los grandes “saraos” de la época. Por todo ello, varios viajeros del siglo XIX coincidieron en afirmar que Chorrillos era, hasta 1879, el balneario más elegante del Pacífico Sur, por encima de Viña del Mar.

Residencia del presidente Pezet en Chorrillos
Durante el gobierno de José Rufino Echenique, se expidió un decreto con fecha 1 de Julio de 1852 por el cual, y a mérito de una nota del subprefecto de Lima, se declaraba que el distrito de Surco quedaba comprendido dentro de los límites de la Intendencia de Policía de Chorrillos. Más tarde y ya que la población se mantuvo casi estacionaria a partir de la época de Gamarra, la Convención Nacional por ley del 31 de Julio de 1856, concedió a Chorrillos el título de Villa, en atención a contener el número de habitantes prescrito por la ley para que una ciudad pudiese adquirir esta denominación, aparte de los otros requisitos que se necesitaban complementando el anterior. El 1 de Agosto del mismo año, Castilla dispuso el cumplimiento de la ley antedicha que refrendó su Ministro de Gobierno y Obras Públicas don Juan Manuel del Mar.
El impacto del ferrocarril.- Hasta la construcción del “camino de hierro”, el tráfico entre Lima y Chorrillos se hacía empleando toda clase de mulas y carretas. Los coches y las calesas, por lo general, eran empleados por la clase alta, aún así, esto generaba una serie de molestias consiguientes de una carretera desigual, polvorienta, empedrada a trechos y llena de sinuosidades, amén de los sustos y riesgos a que se exponían (había muchos asaltantes a lo largo del camino), pese a la escolta de servidores, la ronda de la guardia rural y de los serenos. El tramo más peligroso era el comprendido entre Limatambo y Miraflores. El ferrocarril salvó la situación.
William S. Ruschenberger, médico de la marina norteamericana visitó el Perú en 1831 y dejó testimonio sobre los salteadores en el camino de Lima a Chorrillos: "En el mes de enero acompañé a una partida de caballeros a Chorrillos, y pasé varios días en ese lugar. Partimos hacia las tres del sábado por la tarde, con ponchos y grandes sombreros de paja para cubrirnos del sol, y armados con pistolas para protegernos de los salteadores, que, en esta estación, infestan por lo general el camino. Han sido menos numerosos, sin embargo, durante los últimos años que antes. Son un conjunto de los más rapaces ladrones, pues no satisfechos con el caballo, la bolsa y las cosas valiosas, por lo gene|ral dejan a sus víctimas sin otra cobertura para su cuerpo que sus camisas. Conozco, no obstante, un ejemplo de generosidad de parte de un individuo de esa profesión. Un bandido detuvo a un comerciante acaudalado en ruta a Lima desde Chorrillos, y después de quitarle s reloj y su cartera, le ordenó desmontar. El comerciante protestó y argumentó que se produciría un serio perjuicio a su negocio si era retenido lejos de Lima, pero ofreció entregar el caballo al día siguiente, sin formular preguntas, a cualquier persona que fuese enviada en busca del animal. Su oferta fue aceptada, y se le permitió continuar su viaje. A la mañana siguiente el asaltante reclamó el caballo, ¡que fue puntualmente entregado! Debe tenerse presente que el incumplimiento de los términos del trato habría sido a riesgo de perder la vida en caso de un segundo encuentro".
El 1 de diciembre de 1855 se dieron las bases para la construcción del mencionado ferrocarril; el gobierno concedía a los empresarios un privilegio exclusivo por el término de 25 años, permitiéndoles disfrutar la propiedad del camino por 70 años. Al final de la licitación, la construcción del nuevo tren quedó bajo la responsabilidad del empresario Pedro Gonzáles Candamo, amigo de Castilla. El 7 de noviembre de 1858 corrió el primer tren. Para dar toda clase de seguridades al público, el gobierno nombró una comisión de ingenieros que debía emitir un informe sobre las condiciones de la vía férrea. Los designados fueron Ernesto Malinowsky, Antonio Dupard y Eugenio Schteiner, quienes reconocieron la calidad del trabajo efectuado. El día de la inauguración, la estación de San Juan de Dios (en lo que es hoy la Plaza San Martín) estuvo llena de gente y realzada con la presencia del presidente Castilla, junto a sus ministros de estado, funcionarios de cuerpo diplomático y otras autoridades. Al principio, el itinerario que fijó la empresa para la salida de los trenes fue muy reducido: los trenes salían de Lima a las 7 de la mañana, a las 2 y a 5:15 de la tarde; y de Chorrillos partían a las 9 de la mañana, a las 4:30 y a las 6 de la tarde. Pero la frecuencia de trenes fue intensificándose, especialmente los domingos de diciembre, debido a la proximidad de la temporada de verano.
Lo cierto es que el ferrocarril innovó completamente la vida de Chorrillos. La concurrencia al balneario aumentó y la empresa se vio obligada en aumentar su servicio de trenes, a pesar de que el ferrocarril era de una sola vía. En la calle del Tren estaba situada la estación principal y abarcaba una extensión de seis cuadras desde la calle Colina hasta la Bolognesi. Daba cabida en sus andenes a muchas personas de diversa condición social que iban a esperar momentos antes de la llegada del tren a los visitantes que venían de la capital. Las bodegas de Chorrillos, conducidas en su mayoría por italianos, también tenían un inusitado movimiento los días domingos y feriados en los cuatro meses que duraba la temporada veraniega. La gente del pueblo, por su lado, se dedicaba al esparcimiento constituyendo las rancherías ubicadas en lo que después fue la Avenida Alfonso Ugarte y calles Blondell y Miraflores, que podrían denominarse como el barrio de los pescadores. Todo este progreso se debió al ferrocarril. Por último, la rebaja de los pasajes se hizo así inevitable y se establecieron abonos mensuales.
El malecón, el alma de Chorrillos.- Durante el siglo XIX, pasear por el malecón de Chorrillos era uno de los pasatiempos más atractivos que podían experimentar chorrillanos y limeños, especialmente en las tardes o en las noches de luna y retreta. Desde un principio, este malecón estuvo dedicado a recordar al mártir chorrillano José Olaya. Por ello, el 28 de junio de 1867 se publicó un decreto en el que se ordenaba la erección de un busto en bronce para el malecón de Chorrillos en honor a Olaya; el trabajo fue ejecutado por el escultor peruano Salvador Gómez Carrillo de Albornoz.

Malecón de Chorrillos, 1860
El vicio de Chorrillos, el juego.- Si algo caracterizó a Chorrillos durante los años de la bonanza guanera fue el juego, la apuesta. Ya el comerciante alemán Heinrich Witt lo describió con mucha claridad: "Además de los baños, el juego constituía la atracción principal en Chorrillos. En una casa, de propiedad de la familia Elespuru, había una mesa de juego. En la casa también se podía conseguir una habitación y una cama para al noche. En la casa de doña Ignacia Palacios, una admirable dama mayor, de una respetable familia, había juego durante todo el día y gran parte de la noche. En las noches sus apartamentos estaban llenos de gente. Esta pobra dama anciana no podía vivir sin la excitación del juego. Ella murió en Lima en 1866, a edad muy avanzada, querida y compadecida por todos. Ella había sido una mujer rica alguna vez, pero después des u muerte sus finanzas fueron encontradas en pésimo estado. Sus dos hijas, dos solteronas de edad, debo decir que viven ahora (1867) en la penuria". Manuel A. Fuentes fue aún más radical: "¿Cuál es el gran atractivo que ofrece Chorrillos? ¿Por qué es el pueblo predilecto de la aristocracia? ¿Por qué es ese pueblo el sitio de reunión de los vagos de la capital? ¿Son sus aguas? Nada de eso. Es porque allí tiene establecidos sus templos la diosa de la fortuna; es porque el mayor número de las casas son otros campos de batalla, en que luchan todo el día y toda la noche los genios prósperos y adversos de los hombres; es porque de Chorrillos se trae una fortuna adquirida en uno o dos días, o se saca pérdida de las economías de todo el año o de toda la vida".

Vista general de Chorrillos antes de la guerra de 1879 (skypercity.com)
Llegan los chilenos.- Como sabemos, todo el esplendor o el glamour de Chorrillos se hizo cenizas con el criminal saqueo e incendio de este balneario, perpetrado por las tropas chilenas, luego de la batalla de San Juan; también era un aviso de cómo podría quedar Lima. Los jefes chilenos no pudieron –o no quisieron- controlar los bajos instintos de su soldadesca. Hay alguno que dice que era preciso destruir Chorrillos a favor de Viña del Mar. Por ejemplo en el “Palacio Pezet” se alojaron por unas horas el General chileno Baquedano, su secretario en campaña Máximo Ramón Lira y el ex Ministro Plenipotenciario en el Perú Joaquín Godoy, quienes fueron arrojados por las llamas que consumieron la lujosa mansión al igual que casi todo el balneario en los horrorosos días del 13 y 14 de enero de 1881.
El ensañamiento del enemigo contra Chorrillos también se explica por su fama de lugar de expansión y recreo insuperable en el Pacífico Sur, y esto era conocido en Chile a través del historiador Vicuña Mackenna y el Ministro Plenipotenciario Joaquín Godoy, quienes eran los mejores informantes del Gobierno de la Moneda. Tan es así que cuando se produjo la invasión chilena después de la batalla de San Juan, Godoy resultó el obligado “guía” de Manuel Baquedano y de Tomás Lynch.
Según un testigo de la guerra, el historiador italiano Tomás Caivano (Historia de la Guerra de América entre Chile, Perú y Bolivia), a las dos de la tarde, cuando todo había concluido, Iglesias cayó prisionero en unión de los escasos restos de su división y menos de media hora después, las primeras columnas de las tropas chilenas, que descendían por las áridas faldas del morro, "invadían las desiertas calles de Chorrillos, mientras otras ocupaban el cuartel situado a poca distancia,(...). A las dos y media el General en Jefe, Baquedano, y el Ministro de la Guerra, Vergara, que representaba el gobierno chileno, se hallaban también en Chorrillos, admirando estáticos en unión de sus ayudantes y secuaces, los hermosos palacios (ranchos), que con sus elegantes terrazas moriscas y sus floridos jardincillos cerrados por macizas verjas de hierro dorado, daban al conjunto aquel aire fantástico, encantador, grandioso, del cual tanto se había oído hablar en Chile, y que tan fielmente anunciaba la decantada riqueza de los ajuares y de todas las elegantes superfluidades de las habitaciones. La numerosa cabalgata de los conquistadores se separó hacia las tres; y mientras el General en Jefe, junto al Ministro y al ex-Plenipotenciario Godoy buscaban un poco de reposo en el rancho de un pariente de éste, “otros invadían el del doctor José Antonio García y García. Breve fue sin embargo, su reposo: grandes llamas y gruesas nubes de humo les advirtieron bien pronto, que la venganza chilena comenzaba, y que era hora de dejar libre el campo a sus terribles Ministros. A las 5, el Ministro de la Guerra abandonó Chorrillos, mientras el General en Jefe pasaba a ocupar el gran Palacio de Pezet, de donde lo desalojaban nuevamente las llamas a las 10 de la noche, viéndose obligado de este modo, a pasar la noche en el cuartel convertido en hospital. Desde cerca de las 5 de la tarde Chorrillos se había convertido en horrendo teatro de rapiña, de orgía, de sangre y de ruinas; una verdadera caldera del infierno. Y esto duró sin interrupción toda la tarde, toda la noche, y toda la primera semana, y mitad del día siguiente; desde las 5 de la tarde del día 13, hasta el mediodía del 14, hora en la cual el desbandado ejército fue llamado a filas; y al comenzar de la cual, sin cesar jamás completamente durante varios días consecutivos, la nefanda obra de destrucción, fue continuada solamente por simples grupos más o menos numerosos de soldados desbandados, hasta que en Chorrillos y sus alrededores no quedó piedra sobre piedra".
Un texto chileno titulado Carta Política, del escritor Manuel J. Vicuña recoge la siguiente versión: "A las dos y media de la tarde, cruzábamos las calles de la elegante y bonita villa de Chorrillos. Esperábamos al Ministro de Guerra; no tardó en llegar. Apenas había pasado una hora, cuando empezamos a notar un gran desorden: roturas de puertas, saqueos de tiendas y algunas casas ardiendo ya. Era el principio de un gravísimo mal, cuyas consecuencias podían parar en una catástrofe nacional. Fácil, habría sido contenerlo al principio. Sin embargo, ni el General en Jefe, ni los Generales de División, ni los Comandantes de brigada tomaban ninguna medida. El desorden en Chorrillos había llegado al maximum del desborde y de la desmoralización. El saqueo y la borrachera, el incendio y la sangre, formaban los cuadros de aquel horrible drama".
Por su lado, El Mercurio de Valparaíso (en su edición del 22 de marzo de 1881) informaba: "La noche iba cerrando y las calles de Chorrillos alumbradas por el fulgor de cien incendios, semejaban un fantástico cuadro de escenas del infierno. De pronto resonaron algunos tiros: eran de soldados chilenos que disputaban entre sí. El siniestro resplandor de los incendios alumbraba sólo repugnantes escenas de orgía y de exterminio. Al siguiente día continuaron los desórdenes. Pero el General en Jefe no tomaba ninguna determinación seria con el fin de que cesaran aquellos repugnantes desbordes. Parecía que pensaba dejar marchar las cosas, y permitir que en la noche del 14 se repitieran las escenas de las del 13. El Ministro de la Guerra le indicó entonces que sería conveniente reorganizar el ejército a fin de marchar inmediatamente sobre Lima y que era necesario recoger por cualquier medio aquella gente desbandada".

Imágenes después del saqueo (1881)
28/06/09: Los 150 años de la Cruz Roja

Napoleón III observa sus tropas en Solferino (óleo de Louis-Ernest Meissonier)
La localidad italiana de Solferino acogió este fin de semana a gente del todo el mundo, en su mayoría jóvenes que deseaban participar en los actos conmemorativos del 150 aniversario de la Cruz Roja, precisamente en el lugar que inspiró a su fundador, Henry Dunant. Unas 10.000 personas marcharon anoche con antorchas para repetir los pasos dados por Dunant hace siglo y medio para salvar a los heridos de la batalla de Solferino, cuya crueldad le llevó a crear la mayor red humanitaria del mundo.
Aunque esta marcha se lleva a cabo cada año desde 1992, esta edición fue la más multitudinaria por la participación de los 500 jóvenes y demás voluntarios que han trabajado toda la semana en un campamento levantado en el mismo terreno donde se produjo la batalla. "Sobre todo están presentes los jóvenes, ya que el 70 por ciento de la Cruz Roja es gente joven. Ellos son el futuro de esta organización, porque este mundo no nos gusta como está y queremos cambiarlo", dijo a Efe el presidente de la Federación de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, Juan Manuel Suárez del Toro.
Vestidos con las camisetas de las sociedades nacionales de la Cruz Roja y de la campaña del 150 aniversario "Our world. Your move" (Nuestro Mundo. Tu movimiento), los participantes rodearon Solferino en un circuito de 8,5 kilómetros, que se prolongó durante tres horas y media a la luz de las antorchas que portaban.
El ambiente festivo de la celebración no decayó en todo el recorrido, que terminó con fuegos artificiales lanzados desde el antiguo hospital situado en la colina sobre Solferino, donde el fundador de la Cruz Roja ayudó a las monjas locales a transportar a los heridos. También los habitantes de Solferino se volcaron un año más en este acontecimiento, incluso quienes no pudieron realizar la marcha, y animaron a los participantes desde las puertas de sus casas, colgaron banderas de la Cruz Roja en sus balcones y lucieron carteles conmemorativos en sus negocios.
"He aprendido que da igual la raza"
Solferino ha sido literalmente el hogar de la Cruz Roja esta última semana y en cada esquina, bar o banco podía encontrarse a voluntarios que aprovechaban los pocos ratos libres para descansar y pasear entre las coloridas casas de este pueblo de la Lombardía italiana. Además, este evento permitió encuentros extraordinarios como la reunión de las diferentes sociedades nacionales de la Cruz Roja en América, cuya única asamblea se realizó en 2007 y que pudieron acordar estos días los temas en los que van a concentrarse a partir de ahora.
Vistas desde lejos, las enormes tiendas de campaña de la Cruz Roja levantadas en la explanada de Solferino recuerdan las imágenes que se repiten a menudo en televisión y que hablan de las guerras, los desastres naturales y los países pobres donde trabaja esta organización, pero bastaba acercarse un poco más para comprobar el ambiente de compañerismo y respeto que impregnó esta reunión.
"Esto hay que venir y vivirlo. El ambiente es especial. He aprendido que da igual la raza y la lengua cuando los valores te unen", dijo uno de los voluntarios de la Cruz Roja española participante de la marcha. "Para mí, como latinoamericano, ha sido impresionante ver a paquistaníes o árabes bailar música caribeña o compartir con ellos otros momentos como la comida. Al final aunque hablemos diferentes idiomas hay otros lenguajes que se parecen", explicó el director nacional del departamento de juventud de la Cruz Roja Uruguaya, Leonardo González. Así, el mismo suelo que hace 150 años estaba teñido por la sangre de los caídos en el combate desprendía estos días la ilusión de los cientos de asistentes que trabajan por los demás con la esperanza de que puede haber un mundo mejor (20 minutos.es).

El realizador chileno José Rovano (1975) aborda en el documental Tres pasos para el retorno, que se estrena hoy viernes en Granada, la historia inacabada aún de la búsqueda del cuerpo del poeta Federico García Lorca y de otras tres víctimas de la represión franquista supuestamente enterradas con él.
La cinta, un homenaje a estos cuatro fallecidos y al resto de los 3.000 represaliados republicanos que yacen en el barranco de Víznar (Granada), es una producción chileno-española que cuenta con la colaboración de la Fundación Euroárabe de Altos Estudios, la Universidad de Granada y el Patronato Federico García Lorca.
En declaraciones a EFE, Rovano ha desvelado cómo, desde su llegada a la ciudad andaluza hace dos años para completar sus estudios de Doctorado, se sintió atraído por el hecho de que dos profesores de su Universidad, los forenses Miguel Botella y José Antonio Lorente, participaran desde 2001 en la investigación de casos de desaparecidos en su país durante la dictadura de Pinochet.
Fue entonces cuando comenzó a investigar en el caso de la exhumación de los restos del poeta granadino, trabajo que ha plasmado en su documental, del que avisa es "totalmente subjetivo" y alejado de lo que podría denominarse un reportaje informativo.
El documental avanza a través de los testimonios de artistas como Enrique Morente o Curro Albayzín y de historiadores como Ian Gibson, junto a los ya citados Botella y Lorente y familiares de las otras tres víctimas junto a las que supuestamente se encuentra el cadáver de Lorca. No participan en cambio ninguno de los familiares del escritor de Fuentevaqueros, que declinaron su intervención en el documental, según Rovano.
El cineasta ha lamentado también que, transcurridas más de tres décadas desde el final de la dictadura franquista, aún no se hayan "cerrado las heridas" que generó este régimen en la población española, lo que ha creado en su opinión "un dolor heredado" en los nietos de sus víctimas. "Creo que España aún no puede arreglar su problema de reconstrucción de la memoria histórica porque aún existen muchos odios", añade el chileno, quien ha asegurado que "hasta que no se abra la fosa (de Lorca) se va a seguir especulando con su historia". Rovano se ha mostrado "pesimista" en cuanto a la posibilidad de que en el futuro se exhumen los restos del autor de "Bodas de sangre", lo que ha definido como un "problema político".
Después de exhibirse en Granada, la película desfilará en los próximos meses por festivales de cine de Bélgica, Holanda y Chile, país al que llegará en septiembre. La música de este documental está compuesta por el grupo granadino "Vereda de En medio" y cuenta con la participación del cantaor, también de la provincia, Juan Pinilla (EFE).

Muelle 21, Halifax (Nueva Escocia)
El primer ministro canadiense, Stephen Harper, anunció hoy la creación del Museo Nacional de Inmigración que se situará en el Muelle 21 de la ciudad de Halifax, el punto de entrada al país de más de un millón de emigrantes durante el siglo XX.
Harper dijo que el nuevo museo nacional reconocerá la contribución que los inmigrantes han realizado a la cultura, historia y patrimonio de Canadá. "Ningún país en el mundo se ha beneficiado más que Canadá de la inmigración libre y abierta. En cada región y en todas las profesiones, los nuevos canadienses han realizado grandes contribuciones a nuestra cultura, economía y forma de vida" afirmó Harper durante una ceremonia en Halifax.
El Muelle 21, hasta ahora un monumento nacional, fue la principal puerta de entrada de inmigrantes a Canadá entre 1928 y 1971 y el punto de salida del medio millón de soldados canadienses que lucharon durante la Segunda Guerra Mundial. El Muelle 21 fue cerrado el 8 de marzo de 1971 cuando la aviación sustituyó al transporte marítimo como forma principal de llegada a Canadá. El Gobierno canadiense señaló que uno de cada cinco canadienses está relacionado con el Muelle 21. El Museo Nacional de Inmigración es el sexto museo nacional de Canadá y el segundo que se sitúa fuera de la capital, Ottawa. El primero es el Museo Canadiense de Derechos Humanos que está siendo construido en la ciudad de Winnipeg (EFE).

Niños inmigrantes atendidos por personal de la Cruz Roja (Halifax, 1948)
¿Haremos algún día en el Perú un museo dedicado al aporte de la inmigración? El único que existe hasta hoy es el museo dedicado a la inmigración japonesa, promovido por la propia colonia nisei.

George Harrison creció a la sombra de dos gigantes, John Lennon y Paul McCartney, pero su talento le permitió hacerse un hueco en el repertorio de los Beatles antes de emprender una carrera en solitario reivindicada ahora por Let it roll, una recopilación de sus canciones más emblemáticas.
La antología reúne diecinueve temas que el beatle grabó durante tres décadas y que abarcan desde el álbum All things must pass, de 1970, hasta Brainwashed, publicado en 2002, pocos meses después de su muerte.
Let it roll (Emi), que estos días ha alcanzado el primer puesto de la listas de Europa, ofrece por primera vez una visión panorámica del legado que el guitarrista de los Beatles dejó como solista.
Una sorpresa para muchos, que se han encontrado con temas radiantes, que han sido remasterizados por Giles Martin -hijo del productor artístico de los Beatles, George Martin- y presentados en una cuidada edición con una serie de fotos inéditas de diversas épocas de la vida del músico.
La recopilación se abre con "Got my mind set on you", la versión del viejo tema de Rudy Clark con la que Harrison alcanzó en 1988 el número uno en Estados Unidos, quince años después de haberlo conseguido por última vez con "Give me love (Give me peace on Earth)", el segundo corte de esta antología.
"Got my mind set on you" es uno de los tres temas de este álbum procedentes de "Cloud Nine", el soleado disco producido junto al líder de la Electric Light Orchestra, Jeff Lynne -su más estrecho colaborador en los último años-, y del que se incluyen además "When we was Fab", una evocación de su época de beatle, y "This is love".
Pero es el monumental All things must pass, el triple álbum que coprodujo con Phil Spector -y que para algunos es el mejor trabajo publicado por un beatle en solitario- el que lleva el mayor peso de esta recopilación.
De allí proceden "My sweet Lord", el primer gran éxito de Harrison como solista, además de "Ballad of Sir Frank Crisp (Let it roll)", "All things must pass", "Isn"t it a pity" y "What is life", temas que llevan impreso el "muro de sonido" característico de Phil Spector.
Aquel triple álbum -reeditado años más tarde como doble CD- fue una especie de venganza del "beatle místico". Después de tener que dosificar durante años sus canciones en los discos de los Fab Four, Harrison dio rienda suelta a su creatividad con un trabajo que le situó en la cresta de la ola a comienzos de los años setenta.
En esa época protagonizó una serie de conciertos en el Madison Square Garden de Nueva York para recaudar fondos para los refugiados de Bangladesh, acompañado por amigos tan famosos como Bob Dylan, Eric Clapton y su antiguo socio Ringo Starr.
Let it roll ha rescatado tres clásicos de los Beatles firmados por Harrison que éste interpretó en aquellos conciertos: "Here comes the sun", "Something" y "While my guitar gently weeps".
Desde mediados de los años setenta, los discos del guitarrista fueron perdiendo fuelle, pero aún dejaron algunas joyas de las que da cuenta esta antología, como "Blow away" y "All those years ago", compuesta tras el asesinato de John Lennon y en cuya grabación participaron Paul McCartney y Ringo Starr.
La recopilación sirve además para poner al alcance de los fans de Harrison dos temas que habían quedado aparcados en sendas bandas sonoras: "Cheer down", compuesta junto a Tom Petty, y, especialmente, "I don"t want to do it", un tema de Bob Dylan que éste no llegó a publicar.
El recorrido llega hasta el póstumo "Brainwashed", del que se ha seleccionado "Any road", que recuerda a los días de los Travelling Wilburys -el supergrupo que compartió con Dylan, Petty, Lynne y Roy Orbison a finales de los ochenta-, "Rising sun" y el instrumental "Marwa blues", un homenaje a los sonidos orientales que Harrison introdujo en el rock.
El Vaticano va a poner a la venta el facsímil de la carta, fechada en 1530, en la que un nutrido grupo de pares de Inglaterra pide al papa Clemente VII la anulación del matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón. El pergamino forma parte del archivo del Vaticano, que esconde 84 kilómetros lineales de documentos.
La empresa Scrinium ha sido encargada de elaborar 199 copias exactas en su formato y en sus materiales al original. El documento, según explica el prefecto del archivo, Sergio Pagano, "es uno de los más bellos" de la colección vaticana además de tener un "alto valor histórico". La negativa del Papa a disolver esa unión fue el detonante del cisma anglicano que se produciría unos años después.
En el documento se puede leer: "Pero si [el Papa] no quisiera hacerlo, desatendiendo las exigencias de los ingleses, éstos se sentirían autorizados a resolver por sí mismos la cuestión y buscarían el remedio en otra parte".
El ejemplar, denominado Causa anglica, pesa 2,5 kilos y consiste en un pergamino con 85 lacres (pertenecientes a otros tantos signatarios) protegidos por estuches de lata que están unidos entre sí por una cinta de seda y algodón de 40 metros de largo. Entre los firmantes se encuentran duques, barones, arzobispos y obispos.
Los facsímiles tendrán un precio unitario cercano a los 50.000 euros. El primer ejemplar será para Benedicto XVI, como ya ocurrió en las tres ocasiones anteriores en que el Archivo Secreto editó copias de documentos "preciosos". El dinero recaudado se destinará a la restauración de otros pergaminos de la colección (El País, 23/06/09).

Catalina de Aragón
La empresa Scrinium ha sido encargada de elaborar 199 copias exactas en su formato y en sus materiales al original. El documento, según explica el prefecto del archivo, Sergio Pagano, "es uno de los más bellos" de la colección vaticana además de tener un "alto valor histórico". La negativa del Papa a disolver esa unión fue el detonante del cisma anglicano que se produciría unos años después.
En el documento se puede leer: "Pero si [el Papa] no quisiera hacerlo, desatendiendo las exigencias de los ingleses, éstos se sentirían autorizados a resolver por sí mismos la cuestión y buscarían el remedio en otra parte".
El ejemplar, denominado Causa anglica, pesa 2,5 kilos y consiste en un pergamino con 85 lacres (pertenecientes a otros tantos signatarios) protegidos por estuches de lata que están unidos entre sí por una cinta de seda y algodón de 40 metros de largo. Entre los firmantes se encuentran duques, barones, arzobispos y obispos.
Los facsímiles tendrán un precio unitario cercano a los 50.000 euros. El primer ejemplar será para Benedicto XVI, como ya ocurrió en las tres ocasiones anteriores en que el Archivo Secreto editó copias de documentos "preciosos". El dinero recaudado se destinará a la restauración de otros pergaminos de la colección (El País, 23/06/09).

Catalina de Aragón

Bombardeo sobre Hamburgo (1943)
Desde que, con motivo de la conmemoración del medio siglo del final de la II Guerra Mundial, la investigación historiográfica empezó a confundirse con el denominado "trabajo de memoria", la idea de que el conflicto más devastador de todos los tiempos revestía los caracteres de una lucha escatológica, de un combate contra el Mal Absoluto, ha ido ganando terreno. Poco a poco, la indagación sobre los procesos políticos, diplomáticos y económicos que condujeron a la guerra se fue abandonando en favor de una reflexión de otra naturaleza, a medio camino entre la filosofía y la teología, y en la que lo más relevante es responder a la pregunta de por qué el ser humano fue capaz de tantas atrocidades como tuvieron lugar entre 1939 y 1945. Podría tratarse, sin duda, de una reflexión interesante, incluso necesaria, pero a condición de que no parta del equívoco que Nicholson Baker denuncia en su ensayo Humo humano, que acaba de publicar en España Debate: ese genérico ser humano que se libró a la destrucción y el asesinato en masa no se encontraba únicamente en las filas del nazismo, sino también, en mayor o menor medida, en cada uno de los bandos enfrentados.
El propósito declarado de Baker es saber si la II Guerra Mundial fue una "guerra buena" y si, hechos todos los balances, "ayudó a alguien que necesitara ayuda". Tal vez la sensación de que, al emprender esta tarea, se vería obligado a nadar a contracorriente de un relato historiográfico que consagra a Churchill y a Roosevelt como héroes haya llevado a Baker a plantear su obra, no como un volumen de historia al uso, sino como un texto coral en el que son los protagonistas quienes toman la palabra. El autor, por su parte, se ha limitado a seleccionar las declaraciones, los artículos de prensa, las cartas o los diarios en los que los protagonistas se expresan en primera persona, añadiendo de vez en cuando breves comentarios sobre el contexto y, siempre, la fecha de los documentos. El resultado es perturbador, como si, de pronto, hubieran sido convocados a escena todos los silencios, todos los equívocos imprescindibles para que la historia de la II Guerra Mundial se pueda seguir contando como hasta ahora.
Baker no expone una tesis, la ilustra. Y para ello concentra la mirada sobre dos de los dramas mayores del conflicto: el sistemático bombardeo de poblaciones civiles y las iniciativas, o mejor, la absoluta ausencia de iniciativas oficiales, para salvar a los judíos perseguidos por el nazismo. En realidad, la posición de Baker, la tesis que se propone ilustrar en Humo humano, sólo queda fijada en la dedicatoria con la que concluye un breve epílogo de apenas dos páginas: "Dedico este libro", escribe Baker, "a la memoria de Clarence Pickett y otros pacifistas estadounidenses y británicos. Jamás han recibido realmente el reconocimiento que se merecen. Intentaron salvar refugiados judíos, alimentar a Europa, reconciliar a Estados Unidos y Japón e impedir que estallara la guerra. Fracasaron, pero tenían razón".
Humo humano establece un implícito paralelismo entre la guerra total que inspira la estrategia de todos los contendientes en la II Guerra Mundial y los ataques aéreos en los territorios coloniales. Es entonces cuando aparecen por primera vez protagonistas como el futuro jefe del Bombing Command, Arthur Harris, y el también futuro primer ministro británico, Winston Churchill. "Estoy decididamente a favor de emplear gas tóxico", escribe Churchill al jefe de la Royal Air Force, "contra tribus incivilizadas". La confianza del primer ministro en la eficacia del bombardeo contra civiles, aunque ya no con gas tóxico, que había sido prohibido, se mantiene intacta al iniciarse la II Guerra Mundial, sólo que ahora Chur-chill pretende que la lluvia de fuego que descarga sobre las ciudades de Alemania transmitan el mensaje de que los alemanes deben rebelarse contra Hitler. Con el implícito y aterrador corolario de que, si no lo hacen, se convierten en cómplices del dictador.
Los textos que reproduce Baker recuerdan que el antisemitismo no fue sólo un sentimiento alimentado por el nazismo, sino un clima general. Cuando aún era un simple abogado, el futuro presidente Roosevelt se dirigió a la Junta de Supervisores de Harvard proponiendo que se redujera el número de judíos en la Universidad hasta que sólo representaran un 15%. Y Churchill, entretanto, publicaba en febrero de 1920 un artículo de prensa en el que decía que judíos "desleales" como Marx, Trotski, Béla Kun, Rosa Luxemburgo y Emma Goldman habían desarrollado "una conspiración mundial para el derrocamiento de la civilización". Creía, sin duda, en la existencia de "judíos leales", a quienes exigía en ese mismo artículo que vindicasen "el honor del nombre de judío", pero la obsesión antibolchevique le jugó la mala pasada de elogiar, también en la prensa, a Mussolini, de quien se declaró "encantado por el porte amable y sencillo" y "por su actitud serena e imparcial". E incluso a Hitler, de quien, dejándose influir por los comentarios de los que lo conocían, estima que era "un funcionario harto competente, sereno y bien informado de porte agradable y sonrisa encantadora". En contraposición, Trotski "era un judío. Seguía siendo un judío. Era imposible no tener en cuenta este detalle".
Es probable que quienes defienden la interpretación de la II Guerra Mundial como una "guerra buena", como una lucha escatológica contra el Mal Absoluto, reprochen a Baker la selección de los textos que ha incluido en su provocador Humo humano. Pero, aun así, esos textos seguirán estando donde están, y obligan, cuando menos, a repensar la relación entre la historia y el tan traído y llevado "trabajo de memoria" (El País, 21/06/09).
Los bombardeos:
- Un informe de la RAF, en 1936. "Si nuestros ataques pudieran desmoralizar al pueblo alemán, empleando métodos parecidos a los que prevemos que los alemanes utilizarían contra nosotros, su Gobierno podría verse obligado a desistir (...). Pero es probable que una dictadura militar sea menos susceptible a las protestas populares que un gobierno democrático".
- Capitán Philip Mumford, ex oficial en Irak, en 1937. "¿Qué diferencia hay entre arrojar 500 bebés a una hoguera y arrojar fuego desde un avión sobre 500 bebés?".
- George Bell, obispo de Chichester, en 1941. "Las incursiones nocturnas inglesas sobre suelo alemán habían precedido a los bombardeos nocturnos alemanes sobre suelo inglés".
- Winston Churchill, en 1941. "Hay millones de alemanes que son curables y otros matables
20/06/09: El museo del Hermitage se va a Amsterdam
Mijaíl Piotrovski, director del Museo del Hermitage, estaba ayer de muy buen humor. Tanto, que durante la presentación en Ámsterdam de la primera sede del gran museo fuera de los refinadas fronteras de San Petersburgo, se permitió bromear con la historia reciente de su país. "Espero que me hagan ustedes las preguntas adecuadas para mis respuestas", dijo, parafraseando a Henry Kissinger, antiguo secretario de Estado estadounidense en plena guerra fría. De esa forma inequívocamente lúdica, pretendía demostrar la misma seguridad del político y teórico de la diplomacia. Aunque en su caso hablara de arte y de las bondades de la nueva sala holandesa.
Abierta en un antiguo asilo del siglo XVII que conserva la fachada pero luce un interior ultramoderno, acogerá de forma periódica las colecciones de la famosa pinacoteca de la ciudad que Pedro el Grande fundó en 1703 a orillas del río Neva. La primera muestra está lista y se dedica a La corte rusa, palacio y protocolo en el siglo XIX. La reina Beatriz de Holanda, y el presidente ruso, Dmitri Medvédev, la inauguran hoy.
"San Pedro (patrono de San Petersburgo) estaría contento con lo que hemos hecho", añadió ayer Piotrovski, cerrando así, con una evocación del santoral impensable en otros tiempos, el ciclo más convulso de la historia de su país. Es tiempo de cooperación entre Holanda y Rusia. La hora de los gestos de apertura cultural con Europa. Y el experto ruso se congratuló ayer frente a otro río, el Amstel, que da nombre a la capital holandesa. Porque el Hermitage de Ámsterdam no es sólo ya el museo más moderno del país. Con sus 9.000 metros cuadrados de superficie, auditorio, tiendas, centro de estudio y un Hermitage para niños, se postula asimismo como el mejor escaparate de los tesoros guardados por la casa madre rusa. Más de tres millones de obras de arte antiguo, cuadros, porcelanas, ropajes, monedas, armaduras y libros, coleccionados por los zares durante siglos.
Ellos se apasionaron por las obras de los maestros flamencos, los españoles Murillo y Zurbarán, las esculturas griegas y renacentistas, las madonnas de Leonardo da Vinci y Rafael, o los impresionistas franceses. Sus compatriotas actuales desean convertir el museo en una marca, pero de las buenas. "En un concepto global capaz de acercar la colección a otro público hasta dar en el futuro todavía un paso más: el Hermitage en Internet", afirmó el director ruso.
En Holanda, su visión encontró enseguida eco. Sobre todo porque Ernst Veen, empresario cultural y director del Hermitage de Ámsterdam, acariciaba la idea de abrir una dependencia de estas características desde hace años. "Cuando la colaboración cobró forma, visité a mis colegas de los museos nacionales, el Rijksmuseum, el de Van Gogh, el de Arte Moderno, para asegurarles que no les haríamos la competencia. Ahora tenemos un centro del siglo XXI en un edificio del siglo XVII, y somos afortunados. Todos nuestros patrocinadores comprometieron sus aportaciones antes de la crisis", admitió, provocando las risas de todos.
A diferencia de otras sucursales artísticas, el Hermitage de Ámsterdam cuenta con una dirección independiente, y la renovación del asilo no sobrepasó el presupuesto original de unos 40 millones de euros. "Pedro el Grande vino a Holanda a aprender a construir barcos, y acabó trasladando el plano de Ámsterdam a San Petersburgo", recordó Veen. "Si lo miran bien, lo de hoy es una forma de hermanar dos ciudades que se miraban ya la una a la otra", subrayaría luego una de las expertas holandesas que mostraba los impresionantes trajes de la corte rusa. La muestra permanecerá abierta hasta el 31 de enero de 2010. Los preparativos de la siguiente, dedicada a Braque, Matisse y Picasso, han empezado ya (El País de España)
Una vida azarosa:
- Fundado por Catalina II en 1764, el museo guarda más de tres millones de objetos de Europa y Oriente desde la Antigüedad hasta el siglo XX, adquiridos por los zares durante varios siglos.
- Tras el triunfo de la revolución bolchevique de 1917, fue declarado museo estatal. Durante la Segunda Guerra Mundial, las piezas se trasladaron a Yekaterimburgo, en los Urales.
- Tuvo que ser restaurado en 1944, debido a los daños que sufrió en el sitio de Leningrado (como se llamó San Petersburgo entre 1924 y 1991).
-Hoy es una de las mayores pinacotecas del mundo.

El edificio. La reforma de la Antigua residencia de ancianos del edificio Amstelhof que alberga el nuevo Museo Hermitage de Amsterdam ha sido obra de tres estudios arquitectónicos: Hans van Heeswijk (edificio), Merkx+Girod (interior) y Michael van Gessel (recinto).

Una de las alas del museo, está dedicada al protocolo. Incluye el trono de los Romanov, frente al cual se alinean en otra vitrina los trajes de las delegaciones oficiales que se presentaban al zar.

Su alteza imperial el zar Nicolás Alexandrovich. El Hermitage de San Petersburgo, formado por un conjunto de edificios del siglo XVIII que se extienden a lo largo del río Neva, sólo puede exponer de un 5 a un 6% de sus tres millones de objetos de arte.

En el trono de la opulencia. Hasta el próximo 31 de enero, el público podrá revivir el ambiente de la corte de los zares a través de sus objetos cotidianos pero también gracias a los efectos de luces, música e imagen proyectada en las salas.
Abierta en un antiguo asilo del siglo XVII que conserva la fachada pero luce un interior ultramoderno, acogerá de forma periódica las colecciones de la famosa pinacoteca de la ciudad que Pedro el Grande fundó en 1703 a orillas del río Neva. La primera muestra está lista y se dedica a La corte rusa, palacio y protocolo en el siglo XIX. La reina Beatriz de Holanda, y el presidente ruso, Dmitri Medvédev, la inauguran hoy.
"San Pedro (patrono de San Petersburgo) estaría contento con lo que hemos hecho", añadió ayer Piotrovski, cerrando así, con una evocación del santoral impensable en otros tiempos, el ciclo más convulso de la historia de su país. Es tiempo de cooperación entre Holanda y Rusia. La hora de los gestos de apertura cultural con Europa. Y el experto ruso se congratuló ayer frente a otro río, el Amstel, que da nombre a la capital holandesa. Porque el Hermitage de Ámsterdam no es sólo ya el museo más moderno del país. Con sus 9.000 metros cuadrados de superficie, auditorio, tiendas, centro de estudio y un Hermitage para niños, se postula asimismo como el mejor escaparate de los tesoros guardados por la casa madre rusa. Más de tres millones de obras de arte antiguo, cuadros, porcelanas, ropajes, monedas, armaduras y libros, coleccionados por los zares durante siglos.
Ellos se apasionaron por las obras de los maestros flamencos, los españoles Murillo y Zurbarán, las esculturas griegas y renacentistas, las madonnas de Leonardo da Vinci y Rafael, o los impresionistas franceses. Sus compatriotas actuales desean convertir el museo en una marca, pero de las buenas. "En un concepto global capaz de acercar la colección a otro público hasta dar en el futuro todavía un paso más: el Hermitage en Internet", afirmó el director ruso.
En Holanda, su visión encontró enseguida eco. Sobre todo porque Ernst Veen, empresario cultural y director del Hermitage de Ámsterdam, acariciaba la idea de abrir una dependencia de estas características desde hace años. "Cuando la colaboración cobró forma, visité a mis colegas de los museos nacionales, el Rijksmuseum, el de Van Gogh, el de Arte Moderno, para asegurarles que no les haríamos la competencia. Ahora tenemos un centro del siglo XXI en un edificio del siglo XVII, y somos afortunados. Todos nuestros patrocinadores comprometieron sus aportaciones antes de la crisis", admitió, provocando las risas de todos.
A diferencia de otras sucursales artísticas, el Hermitage de Ámsterdam cuenta con una dirección independiente, y la renovación del asilo no sobrepasó el presupuesto original de unos 40 millones de euros. "Pedro el Grande vino a Holanda a aprender a construir barcos, y acabó trasladando el plano de Ámsterdam a San Petersburgo", recordó Veen. "Si lo miran bien, lo de hoy es una forma de hermanar dos ciudades que se miraban ya la una a la otra", subrayaría luego una de las expertas holandesas que mostraba los impresionantes trajes de la corte rusa. La muestra permanecerá abierta hasta el 31 de enero de 2010. Los preparativos de la siguiente, dedicada a Braque, Matisse y Picasso, han empezado ya (El País de España)
Una vida azarosa:
- Fundado por Catalina II en 1764, el museo guarda más de tres millones de objetos de Europa y Oriente desde la Antigüedad hasta el siglo XX, adquiridos por los zares durante varios siglos.
- Tras el triunfo de la revolución bolchevique de 1917, fue declarado museo estatal. Durante la Segunda Guerra Mundial, las piezas se trasladaron a Yekaterimburgo, en los Urales.
- Tuvo que ser restaurado en 1944, debido a los daños que sufrió en el sitio de Leningrado (como se llamó San Petersburgo entre 1924 y 1991).
-Hoy es una de las mayores pinacotecas del mundo.

El edificio. La reforma de la Antigua residencia de ancianos del edificio Amstelhof que alberga el nuevo Museo Hermitage de Amsterdam ha sido obra de tres estudios arquitectónicos: Hans van Heeswijk (edificio), Merkx+Girod (interior) y Michael van Gessel (recinto).

Una de las alas del museo, está dedicada al protocolo. Incluye el trono de los Romanov, frente al cual se alinean en otra vitrina los trajes de las delegaciones oficiales que se presentaban al zar.

Su alteza imperial el zar Nicolás Alexandrovich. El Hermitage de San Petersburgo, formado por un conjunto de edificios del siglo XVIII que se extienden a lo largo del río Neva, sólo puede exponer de un 5 a un 6% de sus tres millones de objetos de arte.

En el trono de la opulencia. Hasta el próximo 31 de enero, el público podrá revivir el ambiente de la corte de los zares a través de sus objetos cotidianos pero también gracias a los efectos de luces, música e imagen proyectada en las salas.
19/06/09: Niños de la Guerra... Fría
Se trata de un informe de diez páginas que lleva por título ‘Proyecto Niños’. El documento, firmado en el invierno de 1963 por Lawrence E. Rogers, desvela cómo el Gobierno de Estados Unidos interrogó a los casi 2.400 españoles que regresaron de la URSS en plena guerra fría.

Esta historia tiene su origen en 1937, cuando el Gobierno de la Segunda República en España decide evacuar a muchos niños españoles con destino a Bélgica, Francia, Inglaterra y la URSS. Unos 5.000, la mayoría de entre 9 y 14 años, llegaron a Rusia. Allí les dieron alimento, formación y educación en los nuevos valores soviéticos. En 1956, tras la muerte de Stalin y la entrada de España en la ONU, el régimen de Franco aceptó la repatriación voluntaria de todos aquellos que lo solicitaran, ya que el 65 por ciento continuaban teniendo la nacionalidad española. Así, entre ese año y 1960 regresaron a España 1.692 de aquellos niños ya adultos, acompañados de 87 consortes rusos y 667 hijos nacidos de estos matrimonios. Uno de ellos fue Luis Lavín, que llegó a bordo del buque Crimea al puerto de Castellón.
Lavín tenía relevancia para los servicios secretos americanos. Había sido piloto del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial y uno de los pocos extranjeros que conocía parte de la tecnología de los Mig 15, que tanto habían hecho sufrir a los aviones estadounidenses durante la guerra de Corea. También trabajó en una fábrica de aviones en Saratov, ciudad que permaneció cerrada a los extranjeros hasta 1991. Sobre su regreso a España, Lavín rememora: “Nos llevaron a Zaragoza, sin maletas. Comenzamos a pasar interrogatorios con la policía española. Aquellos primeros años fueron duros. Un policía venía a verme todos los días desde la base aérea de Zaragoza e incluso me llevó de visita”.
De Madrid, recuerda a los agentes de la CIA: “Me interrogaba un polaco americano que hablaba bien el ruso y un chico que era hijo de un americano y una rusa. Me preguntaban cosas de aviones y de la producción de la fábrica. Querían que les hiciese planos del lugar de trabajo. Yo les engordaba y cambiaba las cifras y les contaba cosas poco importantes, porque en Rusia ya me habían dicho lo que podía contar”. Luis Lavín, que ya tiene 84 años, aprovechó sus viajes a las bases aéreas de Zaragoza y de Torrejón para memorizar las instalaciones.
En 1959 Lavín volvió a la URSS, con los planos en su memoria, aunque se dedicó a construir piezas de tractor. Tras la muerte de Franco regresó a España, donde vive con su esposa ucraniana. Este antiguo piloto explica: “La policía no me dejó en paz. Incluso los americanos me ofrecieron trabajo en la base aérea de Zaragoza, pero no quise aceptar porque yo me sentía extraño en este país. Todavía pienso en ruso”.
Más frío que en Rusia.- Ernesto Vega de la Iglesia regresó a España en la cuarta expedición, en diciembre de 1956, con su esposa y un niño de corta edad. En Rusia había trabajado 13 años en la fábrica número 45 de aviación de Moscú. “En invierno nos llevaron a un balneario en Castellón donde hacía más frío que en la URSS. Allí nos interrogaron españoles y su obsesión era identificarnos: familias, hijos, conocidos. Todos preguntaban si éramos del Partido Comunista”, relata.
Vega de la Iglesia recuerda su paso por el local de la calle Orense: “Allí había un americano hablando en español. Fui tres veces, y siempre me pedían que dibujase un plano de la fábrica de Rusia desde el aire, pero yo les decía que no sabía dibujar y que si querían planos que fuesen ellos a saltar la tapia. Me amenazaban y me asustaban, pero no ejercían demasiada presión. Me dejaron pronto en paz y con los años acabé trabajando de mecánico en el Parque Móvil y de taxista, así que imagino que tampoco tendría información muy importante”.
En febrero de 1959 los agentes de la CIA en España se habían duplicado. Dice el informe que “el número de interrogatorios llevados a cabo por mes creció de 25 en noviembre de 1958 a 60 a mediados de 1959, y a 90 a mediados de 1960; y el número de informes elaborados por mes se incrementó de 30 en noviembre de 1958 a cerca de 70 en la primavera de 1959 y más de cien a comienzos de 1960”. El documento reconoce que había que “intentar evitar que los repatriados supieran el grado de involucración del gobierno norteamericano en el programa” y también “mantener un razonable grado de oscuridad entre los residentes de los locales vecinos sobre la existencia de la verdadera naturaleza del centro”.
Juanita Unzueta y su marido, Manuel Ruiz de Haro, también sufrieron estos interrogatorios. Cuenta Juanita: “Desde Éibar a Madrid nos pagaban el viaje y la pensión y además nos daban 120 pesetas por día... Cuando llegábamos, los americanos nos enseñaban mapas de Rusia y nos preguntaban dónde había cohetes, porque mi marido había trabajado de tornero en una fábrica. Una vez vino la policía y se llevaron todos los libros que había en ruso, hasta las novelas de Dostoievski”. Juanita, conocida como “la niña española que bailó una jota vasca para Stalin”, recuerda “tener que pedir permiso para ir a Bilbao y las amenazas constantes de volver a la URSS. La tercera vez que nos llamaron para volver a Madrid ni respondimos”.
La mecánica de los interrogatorios de la CIA era siempre la misma: diez días antes se avisaba a las personas. Tenían que presentarse en el local de Madrid, aunque no todas lo hacían. El responsable del programa de la CIA se queja de que esta circunstancia “significaba la pérdida de una media de tres días de cada interrogador y del tiempo empleado por la oficina de selección”.
Información de misiles.- En las conclusiones, el documento arroja resultados contundentes: “Sobre los misiles teledirigidos, el Proyecto Niños proporcionó una información de gran importancia. Se obtuvieron datos sobre las etapas de desarrollo de la industria de cohetes espaciales soviéticos, lo que permitió conocer la velocidad de progreso en la creación de misiles y en su producción (…). Esto permitió conocer con ocho años de antelación el programa soviético de misiles. La información del Proyecto Niños tuvo un inmediato y significativo efecto sobre las estimaciones de la Inteligencia y proporcionó pistas sustanciales para una mejor expansión de nuestro conocimiento en este campo”.
También “dieron información de apoyo sobre los sistemas nucleares soviéticos, la primera información sobre una planta atómica asociada y llevó hasta nueva información sobre minas de uranio y almacenes nucleares”. Los interrogadores tuvieron más éxito sobre aviación militar. El informe detalla que “se obtuvo información sobre los detalles de construcción y producción de los aviones de caza soviéticos, detalles de las instalaciones donde se fabricaban, así como los tipos y cantidad de aviones que se producían y sacó a la luz el apoyo de la industria de la aviación al programa de misiles soviéticos”. Lawrence E. Rogers concluye que los datos obtenidos “en el campo de la inteligencia fueron muy útiles durante muchos años. Constituyó una reserva de información que probablemente no podría haber sido obtenida de ninguna otra manera, incluso teniendo en cuenta el coste en dinero y mano de obra. Sólo la información obtenida sobre misiles teledirigidos proporcionó un valor que justificaba el coste del proyecto entero” (Interviú, 15/06/09).

Esta historia tiene su origen en 1937, cuando el Gobierno de la Segunda República en España decide evacuar a muchos niños españoles con destino a Bélgica, Francia, Inglaterra y la URSS. Unos 5.000, la mayoría de entre 9 y 14 años, llegaron a Rusia. Allí les dieron alimento, formación y educación en los nuevos valores soviéticos. En 1956, tras la muerte de Stalin y la entrada de España en la ONU, el régimen de Franco aceptó la repatriación voluntaria de todos aquellos que lo solicitaran, ya que el 65 por ciento continuaban teniendo la nacionalidad española. Así, entre ese año y 1960 regresaron a España 1.692 de aquellos niños ya adultos, acompañados de 87 consortes rusos y 667 hijos nacidos de estos matrimonios. Uno de ellos fue Luis Lavín, que llegó a bordo del buque Crimea al puerto de Castellón.
Lavín tenía relevancia para los servicios secretos americanos. Había sido piloto del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial y uno de los pocos extranjeros que conocía parte de la tecnología de los Mig 15, que tanto habían hecho sufrir a los aviones estadounidenses durante la guerra de Corea. También trabajó en una fábrica de aviones en Saratov, ciudad que permaneció cerrada a los extranjeros hasta 1991. Sobre su regreso a España, Lavín rememora: “Nos llevaron a Zaragoza, sin maletas. Comenzamos a pasar interrogatorios con la policía española. Aquellos primeros años fueron duros. Un policía venía a verme todos los días desde la base aérea de Zaragoza e incluso me llevó de visita”.
De Madrid, recuerda a los agentes de la CIA: “Me interrogaba un polaco americano que hablaba bien el ruso y un chico que era hijo de un americano y una rusa. Me preguntaban cosas de aviones y de la producción de la fábrica. Querían que les hiciese planos del lugar de trabajo. Yo les engordaba y cambiaba las cifras y les contaba cosas poco importantes, porque en Rusia ya me habían dicho lo que podía contar”. Luis Lavín, que ya tiene 84 años, aprovechó sus viajes a las bases aéreas de Zaragoza y de Torrejón para memorizar las instalaciones.
En 1959 Lavín volvió a la URSS, con los planos en su memoria, aunque se dedicó a construir piezas de tractor. Tras la muerte de Franco regresó a España, donde vive con su esposa ucraniana. Este antiguo piloto explica: “La policía no me dejó en paz. Incluso los americanos me ofrecieron trabajo en la base aérea de Zaragoza, pero no quise aceptar porque yo me sentía extraño en este país. Todavía pienso en ruso”.
Más frío que en Rusia.- Ernesto Vega de la Iglesia regresó a España en la cuarta expedición, en diciembre de 1956, con su esposa y un niño de corta edad. En Rusia había trabajado 13 años en la fábrica número 45 de aviación de Moscú. “En invierno nos llevaron a un balneario en Castellón donde hacía más frío que en la URSS. Allí nos interrogaron españoles y su obsesión era identificarnos: familias, hijos, conocidos. Todos preguntaban si éramos del Partido Comunista”, relata.
Vega de la Iglesia recuerda su paso por el local de la calle Orense: “Allí había un americano hablando en español. Fui tres veces, y siempre me pedían que dibujase un plano de la fábrica de Rusia desde el aire, pero yo les decía que no sabía dibujar y que si querían planos que fuesen ellos a saltar la tapia. Me amenazaban y me asustaban, pero no ejercían demasiada presión. Me dejaron pronto en paz y con los años acabé trabajando de mecánico en el Parque Móvil y de taxista, así que imagino que tampoco tendría información muy importante”.
En febrero de 1959 los agentes de la CIA en España se habían duplicado. Dice el informe que “el número de interrogatorios llevados a cabo por mes creció de 25 en noviembre de 1958 a 60 a mediados de 1959, y a 90 a mediados de 1960; y el número de informes elaborados por mes se incrementó de 30 en noviembre de 1958 a cerca de 70 en la primavera de 1959 y más de cien a comienzos de 1960”. El documento reconoce que había que “intentar evitar que los repatriados supieran el grado de involucración del gobierno norteamericano en el programa” y también “mantener un razonable grado de oscuridad entre los residentes de los locales vecinos sobre la existencia de la verdadera naturaleza del centro”.
Juanita Unzueta y su marido, Manuel Ruiz de Haro, también sufrieron estos interrogatorios. Cuenta Juanita: “Desde Éibar a Madrid nos pagaban el viaje y la pensión y además nos daban 120 pesetas por día... Cuando llegábamos, los americanos nos enseñaban mapas de Rusia y nos preguntaban dónde había cohetes, porque mi marido había trabajado de tornero en una fábrica. Una vez vino la policía y se llevaron todos los libros que había en ruso, hasta las novelas de Dostoievski”. Juanita, conocida como “la niña española que bailó una jota vasca para Stalin”, recuerda “tener que pedir permiso para ir a Bilbao y las amenazas constantes de volver a la URSS. La tercera vez que nos llamaron para volver a Madrid ni respondimos”.
La mecánica de los interrogatorios de la CIA era siempre la misma: diez días antes se avisaba a las personas. Tenían que presentarse en el local de Madrid, aunque no todas lo hacían. El responsable del programa de la CIA se queja de que esta circunstancia “significaba la pérdida de una media de tres días de cada interrogador y del tiempo empleado por la oficina de selección”.
Información de misiles.- En las conclusiones, el documento arroja resultados contundentes: “Sobre los misiles teledirigidos, el Proyecto Niños proporcionó una información de gran importancia. Se obtuvieron datos sobre las etapas de desarrollo de la industria de cohetes espaciales soviéticos, lo que permitió conocer la velocidad de progreso en la creación de misiles y en su producción (…). Esto permitió conocer con ocho años de antelación el programa soviético de misiles. La información del Proyecto Niños tuvo un inmediato y significativo efecto sobre las estimaciones de la Inteligencia y proporcionó pistas sustanciales para una mejor expansión de nuestro conocimiento en este campo”.
También “dieron información de apoyo sobre los sistemas nucleares soviéticos, la primera información sobre una planta atómica asociada y llevó hasta nueva información sobre minas de uranio y almacenes nucleares”. Los interrogadores tuvieron más éxito sobre aviación militar. El informe detalla que “se obtuvo información sobre los detalles de construcción y producción de los aviones de caza soviéticos, detalles de las instalaciones donde se fabricaban, así como los tipos y cantidad de aviones que se producían y sacó a la luz el apoyo de la industria de la aviación al programa de misiles soviéticos”. Lawrence E. Rogers concluye que los datos obtenidos “en el campo de la inteligencia fueron muy útiles durante muchos años. Constituyó una reserva de información que probablemente no podría haber sido obtenida de ninguna otra manera, incluso teniendo en cuenta el coste en dinero y mano de obra. Sólo la información obtenida sobre misiles teledirigidos proporcionó un valor que justificaba el coste del proyecto entero” (Interviú, 15/06/09).
19/06/09: Las cartas de Van Gogh, en Internet

El museo Van Gogh de Amsterdam publicará en octubre próximo una nueva edición internacional de la correspondencia completa del pintor holandés en inglés, holandés y francés, que constará de seis volúmenes y a la que además se tendrá acceso gratuitamente por internet. Así lo anunció hoy en una rueda de prensa su director, Axel Rüger, quien explicó que la iniciativa es fruto de 15 años de investigaciones del museo holandés, del instituto Huygens y de la Real Academia de las Artes y las Ciencias de Holanda.
La gran novedad, tanto de la versión impresa como de la digital es que las 900 cartas, 820 escritas por Van Gogh y 80 dirigidas a él, estarán ilustradas con todas las obras pictóricas a las que aluden los escritos. "Se trata de un hito en los estudios sobre Van Gogh" e incluso los expertos tendrán acceso a información hasta ahora desconocida, señaló Rüger. Las cartas serán reproducidas exactamente como las escribió Van Gogh y estarán acompañadas también de una versión impresa para facilitar su lectura, así como de comentarios.
Una ocasión excepcional.- Para marcar la ocasión, el museo de Amsterdam inaugurará el 9 de octubre una exposición titulada "Las cartas de Van Gogh: el artista habla", en la que se expondrán también las obras de la colección permanente de la pinacoteca, que podrá ser vista a través de las misivas. "Será una oportunidad única para comparar los bosquejos que figuran en esas cartas con los cuadros del pintor", explicó Rüger. También se podrán contemplar 120 cartas que rara vez han sido exhibidas debido a la fragilidad del papel en el que están escritas, añadió.
La correspondencia de Vincent Van Gogh es un fiel reflejo de los lazos que le unían con su hermano Theo, de sus sueños, decepciones, amistades y peleas, su batalla con la enfermedad y su pasión por el arte. "Es igual de interesante y difícil decir algo bien como pintar algo", escribió en abril de 1888 en una carta al pintor postimpresionista Emile Bernard, al recordar que muchos de sus colegas "imaginan que las palabras no son nada". La nueva iniciativa del museo Van Gogh sigue al éxito de la exposición "Van Gogh y los colores de la noche" que cerró hace dos semanas y que fue visitada por 530.000 personas desde febrero pasado (EFE).
18/06/09: La fiesta del Corpus Christi (Cuzco)

Acaba de finalizar el Corpus Christi, sin duda la festividad más importante que se celebra en la ciudad del Cuzco. El Corpus conmemora a Cristo transformado en la Eucaristía, cada sexagésimo jueves después del Domingo de Pascua de Resurrección, por eso es una fiesta movible entre mayo y junio.
En todo el Perú, el Corpus es la celebración más nutrida de imágenes de santos y de advocaciones marianas. Las imágenes son llevadas en andas plateadas o de madera finamente tallada al templo de Santa Clara, para luego pasar a la Catedral. El día principal inicia sus actos litúrgicos hacia las 10 a.m. con una Misa pontifical o Te Deum en la Catedral, la que es celebrada por el arzobispo del Cuzco, y cuenta con la presencia de las principales autoridades del departamento. Luego de tres cuartos de hora desde que concluye la Misa comienza la procesión.
La salida del Santísimo en el Sol de la Custodia, que es paseada en el Templete de la Carroza de plata, que data de 1731, da principio a la procesión. Frecuentemente el Templete es acarreado por algún medio automotor. En otras ocasiones en mismo arzobispo lleva el Santísimo bajo palio. El recorrido de la Santa Eucaristía consiste, sigue usualmente el contorno de la Plaza Mayor.
Hacia el mediodía, al son de los pututos y de las bandas musicales, salen las quince imágenes elegantemente vestidas. La primera en salir es la de San Antonio Abad, patrono de los porquerizos y de los habitantes del antiguo barrio de Collana. Es representado con un báculo de plata en la mano derecha y con un libro en la izquierda. Le acompaña a sus pies un pequeño porcino. Procede de la parroquia de San Cristóbal. Le sigue San Jerónimo, de la parroquia de su pueblo, y patrono de los teólogos, por ello lo llaman el doctor o "doctorcha". Lleva traje de obispo, con capa y sombrero rojos, y porta una Biblia con la mano derecha y una iglesia con la siniestra, y a sus pies descansa un león. Se le venera por haber traducido las Sagradas Escrituras. Detrás del "doctorcha" siempre viene San Cristóbal, a quien hoy no se le contempla en el santoral, pero cuya veneración está permitida. Es el santo de mayor popularidad en el barrio de Hanan Cusco. Carga al Niño Jesús en su hombro izquierdo. Se le vincula a la fuerza de la tierra o Pachamama. La cuarta imagen es la de San Sebastián, proveniente de la parroquia del pueblo aledaño de su nombre, quien fuera un destacado militar al servicio del emperador Dioclesiano. Este monarca le mandó martirzar por haber abrazado la fe cristiana. Se le relaciona con la muerte y los difuntos y se le representa casi desnudo con cuatro flechas en su cuerpo, dos de oro y dos de plata. Continúa la procesión Santa Bárbara de Nicomedia, virgen y mártir, de la parroquia de Poroy. Su cabeza está cubierta por una reluciente aureola y porta la palma del martirio en la mano diestra y una capilleja de plata en la otra extremidad superior. Es la patrona de los polvoristas y pirotécnicos del Cusco, y es la protectora contra las tormentas y el granizo. Prosigue el séquito Santa Ana, abuela materna de Cristo, de la iglesia parroquial de su nombre. Carga a la Virgen niña. Es la patrona de los viejos y protectora frente a las crudezas del invierno. Inmediatamente después hace su aparición el encabalgado apóstol Santiago, quien para los indígenas representa al rayo o Illapa. Viste sombrero de peregrino y monta un caballo blanco debajo de cual yace un moro derrotado. La siguiente imagen, la de San Blas, obispo mitrado que imparte la bendición y porta un báculo. Se le presenta rodeado de cuatro monaguillos. Es el patrono de los artesanos, especialmente de los plateros. San Pedro sigue los pasos de San Blas. Pedro, el primer papa y el portero del Cielo, y cuya imagen procede de la parroquia de su mismo nombre, está coronado con una tiara y avanza con báculo pontifical. Los indios lo vinculan al Hanan Pacha o "mundo de arriba", y en tiempos de sequía le piden lluvia a gritos. La marcha prosigue con San José, esposo de la Virgen, de la parroquia de Belén. Simboliza el celibato. Se le pesonifica caminando y llevando una azucena en la mano izquierda y con la derecha paseando a Jesús niño.
Una vez que salen los santos de la Catedral siguen las advocaciones marianas de la Almudena, los Remedios, la Purificada, la Mamacha Belén y la Inmaculada Concepción o La Linda. La primera, la Virgen de la Natividad de la Almudena, de la parroquia de San Pedro, es la protectora de los sembríos y ganados. Ella viste un traje azul y blanco, y es protegida por un quitasol verde. Es también muy venerada por los puneños, juliaqueños y habitantes de Ocongate. Es la patrona de las parturientas y de los comerciantes. La Virgen de los Remedios, de la iglesia de Santa Catalina, posee las andas más modernas de la procesión del Corpus, pues recién sale desde 1980. Luce un manto verde, y un angel le sostiene un quitasol rojo. La Virgen de La Purificada, de la parroquia de San Pedro, está personificada con un cetro de reina en la mano diestra y con el Niño Dios en la izquierda. Al igual que las anteriores representaciones de María, un serafín la protege con un quitasol amarillo. Brinda protección a las mujeres después de los cuarenta días que siguen al parto. La Mamacha Belén, de la parroquia de su nombre, propicia la lluvia y la fecundidadporta al divino infante y un cetro. Es la patrona de los zapateros y de los comerciantes al menudeo. Finalmente, La Linda, imagen que conmemora a la Inmaculada Concepción, es representada con corona de oro, con las manos juntas en actitud de oración y a sus pies con una media luna de plata.
La procesión concluye entre la 1:30 y las 2 p.m., después de haber recorrido el perímetro de la plaza de armas. Inmediatamente, la gente se vuelca a almorzar y degustar el Chiri Uchu (que en lengua quechua significa "ají frío"), que consiste en carnes de cuy y de gallina, expuestas al sol y aderezadas con ajo, comino, sal y huacatay. Este plato se sirve acompañado de salchicha, cecina, queso fresco, rocotos y maiz blanco debidamente tostado. Comer el Chiri Uchu supone el acompañamiento de abundante chicha de jora y del "té macho", que es la mezcla del té con aguardiente de caña.

(aboutcusco.com)
18/06/09: Monumento a Jorge Chávez en Brig (Suiza)
Ayer publicamos fotografías de los monumentos a Jorge Chávez en Domodossola, ciudad del Piamonte donde cayó con su Bleriot en 1910. Pero Geo Chávez, nombre con el cual se le conocía a nuestro aviador en Europa, también tiene otro monumento en Brig (en francés Brigue y en italiano Briga), pequeño pueblo suizo del cantón Valais. Fue desde aquí que partió Chávez para cruzar los Alpes hasta la parte italiana; la comuna de Brig le ha dedicado este pequeño documento que ahora publicamos.

Juan Luis Orrego, autor de este blog, al pie del monumento a Jorge Chávez en Brig (diciembre de 1992)

Jorge Chavez momentos antes de emprender su vuelo en Brig con dirección al lado italiano de los Alpes

Juan Luis Orrego, autor de este blog, al pie del monumento a Jorge Chávez en Brig (diciembre de 1992)

Jorge Chavez momentos antes de emprender su vuelo en Brig con dirección al lado italiano de los Alpes
17/06/09: El parque Domodossola (Miraflores, Lima)

(imageshack.com)
En nombre de este parque se debe a la pequeña ciudad de Domodossola, ubicada al norte de la región del Piamonte, en Italia, en la frontera con Suiza. En 1910, se hizo famosa internacionalmente cuando nuestro aviador, Jorge Chávez, quien acababa de cruzar los Alpes con su monoplano, cayó allí mortalmente herido al romperse las alas del avión que lo conducía, debido a los fuertes vientos. Como sabemos, Chávez moriría de shock traumático originado por ese fatídico accidente en un hospital de esta ciudad alpina el 27 de septiembre de 1910.
Por aquellos años, su proeza sólo era comparable con la del vuelo de Lindbergh que unió Estados Unidos con Europa. Lo cierto es que Chávez no perdió la conciencia ni tuvo lesiones internas, solo fracturas en las piernas y algunas contusiones en el rostro. Sin embargo, tuvo una larga agonía debido, como anotamos arriba, a un shock traumático y hemorrágico causado por una fuerte caída a baja altura; era insuficiente su sangre circulante al desangrarse por las fracturas de las piernas. Dado el nivel de la medicina de entonces, no era posible efectuarle una transfusión que hubiera sido salvadora; solo le suministraron purgantes y se le hizo beber café y un poco de champagne. Se dice que clamaba por líquido. Durante su agonía pronunció, según Luigi Barzini, frases entrecortadas como: “la altitud, la altitud”, “el motor, el motor”, “quiero levantarme”. Parece que sus últimas palabras fueron: “No, no, yo no me muero”, pero la versión de Juan Bielovucic ha sido la más difundida: “¡Arriba… más arriba todavía!”. El poeta italiano Giovanni Pascoli concluyó una elegía en su nombre de esta manera: “Cae con su gran alma sola siempre subiendo. ¡Ahora sí, él vuela!”.
Cuentan que que a Domodossola, en incesante procesión, llegaban numerosas personas desde toda Italia para darle la última despedida a Jorge Chávez, mientras se preparaban sus restos para enviarlos a París. Una multitud, vestida de negro, llenaba las calles y ventanas de la pequeña ciudad en todo el trayecto hasta la estación del ferrocarril. Detrás del féretro, avanzaban su anciana tía y su hermano Juan. El tren cruzó el Simplón y llegó a París el 1 de octubre. Después de las honras fúnebres realizadas en la iglesia de San Francisco de Sales, en la calle Brèmontier de París, a cargo del padre Martinet y del abate Pagas, el cortejo pasó por los boulevares de Malesherbes y Huasman y la avenida de La República, llegando al cementerio del Padre Lachaise, donde sus restos fueron depositados en el mausoleo de la familia Chávez. Los sentidos discursos fueron pronunciados por el Secretario de la Embajada del Perú en Francia, Francisco García Calderón, y León Barthou, a nombre del Aero Club de París.

Monumento a Jorge Chávez (Domodossola, Italia)

Monumento a Chávez en el lugar de la caída de su Bleriot (localidad de Siberia, Domodossola)

Fotografía del trágico accidente

Plaza Geo Chavez en Domodossola
16/06/09: Heidegger en el banquillo
¿Cómo pudo el último gran metafísico sostener los principios totalitarios y criminales del Tercer Reich? Se ha pretendido disociar su filosofía de su compromiso con el nazismo. Nuevas revelaciones cuestionan esta actitud. Destacados filósofos del panorama hispano todavía hoy reconocen en Heidegger a un maestro eminente.

El filósofo alemán Martin Heidegger (1889-1976) en una imagen de la década de 1920
Martin Heidegger continúa siendo considerado en muchos ámbitos, algunos supuestamente informados, uno de los más grandes filósofos del siglo XX. De forma especial en España, donde todavía se identifica la filosofía (pura) y la metafísica como ocupaciones puramente abstractas, sin relación con la realidad. Basta recordar el diálogo de Babieca y Rocinante en el prólogo de El Quijote:
–Metafísico estáis.
–Es que no como.
¿Cómo admitir, en un contexto cultural como este, que Heidegger, estudiado en todas las universidades como el último gran metafísico, pudo sostener, en sus obras, los mismos principios racistas, antisemitas, totalitarios y criminales que el Tercer Reich puso en práctica?
Es cierto que, desde 1945, se conocían detalles de su pasado nazi. Se sabía que fue rector de la Universidad de Friburgo entre 1933 y 1934, con Hitler en el poder, aunque se tardó en conocer su polémico discurso del rectorado: ahí, contemporáneamente a la promulgación de las leyes racistas contra los judíos, sostuvo que "la universidad alemana es para nosotros la alta escuela que desde el saber y mediante el saber acoge para educar y disciplinar a los conductores y guardianes del destino del pueblo alemán". "La ciencia y el destino alemanes –añadía– deben, en esta voluntad de esencia, llegar al mismo tiempo al poder".
Se tenían detalles de la fascinación por Hitler, a quien Heidegger apoyó abiertamente en el plebiscito de noviembre de 1933 con un discurso, ante los rectores de las universidades alemanas, que empezaba así: "¡Compatriotas alemanes! El pueblo alemán ha sido llamado a votar por el Führer; pero el Führer nada pide del pueblo, más bien da al pueblo la posibilidad de la más elevada decisión libre: si el pueblo entero quiere su propia existencia o no. El pueblo, mañana, no elige sino su porvenir".
A pesar de ello, la figura de Heidegger continuó ostentando, de forma casi unánime, su prestigio intacto. Su vinculación con el nazismo se pretendía un episodio desafortunado, calificado de flirt fugaz, anecdótico e intrascendente (así, Otto Pöggeler, en una monografía todavía considerada de referencia: El camino del pensar de Martin Heidegger).
En síntesis: una cuestión puramente biográfica, irrelevante a la hora de valorar el alcance de su filosofía. Por otra parte, heideggerianos tan ilustres como Walter Biemel, discípulo y editor de Heidegger, difundieron la falsa imagen de una inexistente oposición al nazismo: Biemel llegó a invocar, en el marco de unas Jornadas de Fenomenología (Palma de Mallorca, 1989), a un Heidegger que se cargaría de libros a la hora de ir a sus clases para evitar levantar el brazo en el obligatorio saludo nazi. Se sabía también que Heidegger nunca había dedicado palabra a condenar el nazismo y que, hasta el final de su vida, no tuvo una frase de atención para las víctimas del exterminio. Pero nada de ello parecía afectar a la supuesta profundidad de su pensamiento: así se ignoró su íntima hibridación con el régimen asesino del que nunca se desmarcó explícitamente.
La situación empezó a cambiar con la publicación, en 1987, de Heidegger et le nazisme de Víctor Farías (editado en castellano por Muchnik), que supuso un auténtico terremoto. Un año después, Hugo Ott publicaba en alemán una biografía con datos inequívocos de su compromiso nazi. Gracias a ambos libros ya era posible conocer matices esenciales desde el punto de vista histórico y contextual respecto al alcance biográfico del nazismo de Heidegger. Además, sobre todo gracias al libro de Farías, se inició un debate, a partir de entonces insoslayable, sobre las relaciones estrictamente filosóficas entre el nazismo y el pensamiento de Heidegger. La filosofía nunca es neutra respecto a la realidad, pero la lectura de Heidegger por Farías ponía el dedo en la llaga: la filosofia de Heidegger, y no sólo su persona, mantuvo con el nazismo más que una profunda complicidad de fondo y de forma, nunca desmentida después de 1945.
El libro de Farías provocó una sonora polémica, agitada sobre todo por la furiosa reacción de gente como Gadamer, Derrida o Vattimo, así como por el ala más reaccionaria y negacionista del heideggerianismo: Jean Beaufret, François Fédier o Ernst Nolte. Autores, todos ellos, que no estaban dispuestos a cuestionar el lugar olímpico que Heidegger ocupaba en el podio filosófico del siglo XX. Algunos otros, como de forma eminente Lévinas, Habermas, Bourdieu, Bobbio, Todorov o Eco, aplaudieron que por fin se abriera la caja de los truenos.
En las dos últimas décadas, se han descubierto muchos más detalles de esta profunda hibridación entre heideggerianismo y nazismo, hasta el extremo que hoy nadie puede discutir con rigor acerca de la neutralidad filosófica de Heidegger. Sin embargo, a pesar de certezas cada vez más confirmadas, España se cuenta entre los países con más heideggerianos del mundo: filósofos destacados del panorama hispánico y catedráticos de universidad se levantaron entonces contra el libro de Farías con la furia de quien defiende a las gallinas de su corral (o, más bien, a los lobos), y todavía hoy reconocen en Heidegger a un maestro eminente.
Incluso Aranguren consideró que el compromiso político de Heidegger nada tenía que ver con su filosofía. Es más: fuera de los devotos confesos ante la figura y el pensamiento de Heidegger, buena parte de sus nociones y de sus tesis alimentan, todavía hoy, el trasfondo de una parte relevante del pensamiento que se hace aquí e incluso de su terminología. La posición mayoritaria en este país, con salvedades contadas, sostuvo que hurgar en las conexiones entre el nazismo y Heidegger era propio del "espíritu inquisitorial y carroñero" o del "sensacionalismo de la prensa filosófica amarilla". Y aquí paz, y después gloria. En España, Heidegger sigue en el pedestal.
Sin embargo, ha llegado la hora para que también aquí se inicie la necesaria impugnación de una filosofía cuya identificación con el nazismo ha llegado a ser, con los últimos datos en la mano, literalmente irrefutable. Llegan estos días a las librerías dos novedades editoriales de una trascendencia filosófica y cultural descomunal: el libro de Emmanuel Faye, que apareció en Francia en el 2005, sobre los seminarios inéditos impartidos por Heidegger en la universidad entre 1933 y 1935, contextualizados de forma muy rigurosa en el marco de sus discursos y sus intervenciones públicas de estos años. Más de quinientas páginas de una documentación avasalladora, en buena parte inédita hasta ahora, que constituye por sí sola el principal testimonio de cargo contra la supuesta neutralidad de la filosofía de Heidegger.
El otro es la reedición ampliada, con más de doscientas páginas nuevas a partir de muy reveladores descubrimientos, del libro de Víctor Farías, que publica por primera vez, en un esfuerzo editorial encomiable, el editor Lleonard Muntaner de Palma (Objeto Perdido). En total, más de mil páginas de revelaciones aterradoras que nadie, entre los interesados por la filosofía de nuestro tiempo, puede ya ignorar. Se trata, además, de textos arrancados al olvido frente a la oposición inquisitorial de Hermann, el hijo de Heidegger que controla y manipula la edición integral de la obra de su padre y que ha bloqueado el acceso a documentos todavía inéditos conservados en el archivo de Marbach. A estos dos textos, debe añadirse el libro de Julio Quesada, que no hace grandes aportaciones pero que tiene el mérito de ser la primera monografía puesta al día por un estudioso español.
La discusión, en realidad, desborda los límites de una polémica erudita o especializada. Tiene que ver no sólo con la introducción del nazismo en la filosofía, sino con la recíproca introducción de la filosofía en el nazismo, que se mantiene todavía intacta mientras no se revise y depure la influencia de Heidegger en el pensamiento de nuestro tiempo. Ese es el legado siniestro del nazismo heideggeriano, que ahora estamos en condiciones de abordar: su victoria filosófica después de muerto. La hegemonía de tesis claramente nazis después de la condena histórica del régimen con el que se identificó (La Vanguardia).
Bibliografía
Emmanuel Faye
Heidegger. La introducción del nazismo en la filosofía. En torno a los seminarios inéditos de 1933-1935
AKAL
574 PÁGINAS
39 EUROS
Víctor Farías
Heidegger y el nazismo (Edición corregida y aumentada)
OBJETO PERDIDO
606 PÁGINAS
35 EUROS
Julio Quesada
Heidegger de camino al holocausto
BIBLIOTECA NUEVA
332 PÁGINAS
20 EUROS

El filósofo alemán Martin Heidegger (1889-1976) en una imagen de la década de 1920
Martin Heidegger continúa siendo considerado en muchos ámbitos, algunos supuestamente informados, uno de los más grandes filósofos del siglo XX. De forma especial en España, donde todavía se identifica la filosofía (pura) y la metafísica como ocupaciones puramente abstractas, sin relación con la realidad. Basta recordar el diálogo de Babieca y Rocinante en el prólogo de El Quijote:
–Metafísico estáis.
–Es que no como.
¿Cómo admitir, en un contexto cultural como este, que Heidegger, estudiado en todas las universidades como el último gran metafísico, pudo sostener, en sus obras, los mismos principios racistas, antisemitas, totalitarios y criminales que el Tercer Reich puso en práctica?
Es cierto que, desde 1945, se conocían detalles de su pasado nazi. Se sabía que fue rector de la Universidad de Friburgo entre 1933 y 1934, con Hitler en el poder, aunque se tardó en conocer su polémico discurso del rectorado: ahí, contemporáneamente a la promulgación de las leyes racistas contra los judíos, sostuvo que "la universidad alemana es para nosotros la alta escuela que desde el saber y mediante el saber acoge para educar y disciplinar a los conductores y guardianes del destino del pueblo alemán". "La ciencia y el destino alemanes –añadía– deben, en esta voluntad de esencia, llegar al mismo tiempo al poder".
Se tenían detalles de la fascinación por Hitler, a quien Heidegger apoyó abiertamente en el plebiscito de noviembre de 1933 con un discurso, ante los rectores de las universidades alemanas, que empezaba así: "¡Compatriotas alemanes! El pueblo alemán ha sido llamado a votar por el Führer; pero el Führer nada pide del pueblo, más bien da al pueblo la posibilidad de la más elevada decisión libre: si el pueblo entero quiere su propia existencia o no. El pueblo, mañana, no elige sino su porvenir".
A pesar de ello, la figura de Heidegger continuó ostentando, de forma casi unánime, su prestigio intacto. Su vinculación con el nazismo se pretendía un episodio desafortunado, calificado de flirt fugaz, anecdótico e intrascendente (así, Otto Pöggeler, en una monografía todavía considerada de referencia: El camino del pensar de Martin Heidegger).
En síntesis: una cuestión puramente biográfica, irrelevante a la hora de valorar el alcance de su filosofía. Por otra parte, heideggerianos tan ilustres como Walter Biemel, discípulo y editor de Heidegger, difundieron la falsa imagen de una inexistente oposición al nazismo: Biemel llegó a invocar, en el marco de unas Jornadas de Fenomenología (Palma de Mallorca, 1989), a un Heidegger que se cargaría de libros a la hora de ir a sus clases para evitar levantar el brazo en el obligatorio saludo nazi. Se sabía también que Heidegger nunca había dedicado palabra a condenar el nazismo y que, hasta el final de su vida, no tuvo una frase de atención para las víctimas del exterminio. Pero nada de ello parecía afectar a la supuesta profundidad de su pensamiento: así se ignoró su íntima hibridación con el régimen asesino del que nunca se desmarcó explícitamente.
La situación empezó a cambiar con la publicación, en 1987, de Heidegger et le nazisme de Víctor Farías (editado en castellano por Muchnik), que supuso un auténtico terremoto. Un año después, Hugo Ott publicaba en alemán una biografía con datos inequívocos de su compromiso nazi. Gracias a ambos libros ya era posible conocer matices esenciales desde el punto de vista histórico y contextual respecto al alcance biográfico del nazismo de Heidegger. Además, sobre todo gracias al libro de Farías, se inició un debate, a partir de entonces insoslayable, sobre las relaciones estrictamente filosóficas entre el nazismo y el pensamiento de Heidegger. La filosofía nunca es neutra respecto a la realidad, pero la lectura de Heidegger por Farías ponía el dedo en la llaga: la filosofia de Heidegger, y no sólo su persona, mantuvo con el nazismo más que una profunda complicidad de fondo y de forma, nunca desmentida después de 1945.
El libro de Farías provocó una sonora polémica, agitada sobre todo por la furiosa reacción de gente como Gadamer, Derrida o Vattimo, así como por el ala más reaccionaria y negacionista del heideggerianismo: Jean Beaufret, François Fédier o Ernst Nolte. Autores, todos ellos, que no estaban dispuestos a cuestionar el lugar olímpico que Heidegger ocupaba en el podio filosófico del siglo XX. Algunos otros, como de forma eminente Lévinas, Habermas, Bourdieu, Bobbio, Todorov o Eco, aplaudieron que por fin se abriera la caja de los truenos.
En las dos últimas décadas, se han descubierto muchos más detalles de esta profunda hibridación entre heideggerianismo y nazismo, hasta el extremo que hoy nadie puede discutir con rigor acerca de la neutralidad filosófica de Heidegger. Sin embargo, a pesar de certezas cada vez más confirmadas, España se cuenta entre los países con más heideggerianos del mundo: filósofos destacados del panorama hispánico y catedráticos de universidad se levantaron entonces contra el libro de Farías con la furia de quien defiende a las gallinas de su corral (o, más bien, a los lobos), y todavía hoy reconocen en Heidegger a un maestro eminente.
Incluso Aranguren consideró que el compromiso político de Heidegger nada tenía que ver con su filosofía. Es más: fuera de los devotos confesos ante la figura y el pensamiento de Heidegger, buena parte de sus nociones y de sus tesis alimentan, todavía hoy, el trasfondo de una parte relevante del pensamiento que se hace aquí e incluso de su terminología. La posición mayoritaria en este país, con salvedades contadas, sostuvo que hurgar en las conexiones entre el nazismo y Heidegger era propio del "espíritu inquisitorial y carroñero" o del "sensacionalismo de la prensa filosófica amarilla". Y aquí paz, y después gloria. En España, Heidegger sigue en el pedestal.
Sin embargo, ha llegado la hora para que también aquí se inicie la necesaria impugnación de una filosofía cuya identificación con el nazismo ha llegado a ser, con los últimos datos en la mano, literalmente irrefutable. Llegan estos días a las librerías dos novedades editoriales de una trascendencia filosófica y cultural descomunal: el libro de Emmanuel Faye, que apareció en Francia en el 2005, sobre los seminarios inéditos impartidos por Heidegger en la universidad entre 1933 y 1935, contextualizados de forma muy rigurosa en el marco de sus discursos y sus intervenciones públicas de estos años. Más de quinientas páginas de una documentación avasalladora, en buena parte inédita hasta ahora, que constituye por sí sola el principal testimonio de cargo contra la supuesta neutralidad de la filosofía de Heidegger.
El otro es la reedición ampliada, con más de doscientas páginas nuevas a partir de muy reveladores descubrimientos, del libro de Víctor Farías, que publica por primera vez, en un esfuerzo editorial encomiable, el editor Lleonard Muntaner de Palma (Objeto Perdido). En total, más de mil páginas de revelaciones aterradoras que nadie, entre los interesados por la filosofía de nuestro tiempo, puede ya ignorar. Se trata, además, de textos arrancados al olvido frente a la oposición inquisitorial de Hermann, el hijo de Heidegger que controla y manipula la edición integral de la obra de su padre y que ha bloqueado el acceso a documentos todavía inéditos conservados en el archivo de Marbach. A estos dos textos, debe añadirse el libro de Julio Quesada, que no hace grandes aportaciones pero que tiene el mérito de ser la primera monografía puesta al día por un estudioso español.
La discusión, en realidad, desborda los límites de una polémica erudita o especializada. Tiene que ver no sólo con la introducción del nazismo en la filosofía, sino con la recíproca introducción de la filosofía en el nazismo, que se mantiene todavía intacta mientras no se revise y depure la influencia de Heidegger en el pensamiento de nuestro tiempo. Ese es el legado siniestro del nazismo heideggeriano, que ahora estamos en condiciones de abordar: su victoria filosófica después de muerto. La hegemonía de tesis claramente nazis después de la condena histórica del régimen con el que se identificó (La Vanguardia).
Bibliografía
Emmanuel Faye
Heidegger. La introducción del nazismo en la filosofía. En torno a los seminarios inéditos de 1933-1935
AKAL
574 PÁGINAS
39 EUROS
Víctor Farías
Heidegger y el nazismo (Edición corregida y aumentada)
OBJETO PERDIDO
606 PÁGINAS
35 EUROS
Julio Quesada
Heidegger de camino al holocausto
BIBLIOTECA NUEVA
332 PÁGINAS
20 EUROS

Hitler, Pío XII y Mussolini
Adolfo Hitler pretendió asesinar al papa Pío XII como represalia por el arresto del líder fascista italiano Benito Mussolini en julio de 1943, según ha publicado el diario de los obispos italianos, Avvenire. En un artículo titulado "Julio del 43. Hitler quería eliminar a Pío XII", el diario de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) desvela un plan organizado por el Cuartel General de las Seguridad del Reich, en Berlín, del 25 de julio de 1943, del que le informó Niki Freytag von Loringhoven, hijo de uno de los personajes clave del plan, el coronel Wessel Freytag von Loringhoven, de la sección "sabotajes". Niki Freytag, que ahora tiene 72 años, contó al diario italiano que entre el 29 y 30 de julio del 1943 se celebró en Venecia (noreste de Italia) un encuentro secreto entre el jefe del contraespionaje alemán, Wilhelm Canaris, y en el que participó su padre con el jefe del contraespionaje italiano, el general Cesare Amé.
Venganza contra el papa o el rey Víctor Manuel.- Durante el encuentro, los alemanes, que según el diario no tenían "simpatía" por el régimen nazi, informaron a Amé de las intenciones de Hitler de "vengarse" de los italianos por el arresto el 24 de julio de Mussolini en las personas del rey Víctor Manuel III o del papa Pío XII. De regreso a Roma, el general Amé divulgó la noticia, que llegó a oídos del embajador de Alemania ante la Santa Sede y el plan fue abandonado, precisó el diario de los obispos. A Pío XII (1939-1958) le tocó vivir los duros años del nazismo y muchos historiadores le acusan de antisemita y de no haber elevado la voz con más fuerzas contra el régimen de Hitler, algo siempre negado por el Vaticano. Los judíos siempre le echaron en cara su supuesto "silencio" ante el Holocausto (EFE). A continuación, reproducimos el texto del artículo en italiano publicado por Avvenire:
LUGLIO' 43, HITLER VOLEVA ELIMINARE PIO XII
Sono ormai molte e spesso contraddittorie le voci di piani nazisti per 'allontanare' Papa Pacelli dalla Santa Sede nelle ultime fasi del secondo conflitto mondiale. Ne aveva parlato nel ´72 l’ex-generale delle Ss Karl Wolf, scomparso nell’84 riferendo il contenuto del suo incontro con il Santo Padre avvenuto il 10 maggio del ’44. Poco attendibile il suo racconto, privo di riscontri. Più concrete le voci di un piano organizzato dal Reichssicherheitsamt (Quartier generale per la sicurezza del Reich) di Berlino dopo il 25 luglio ’43. Avvenire ha raccolto dagli eredi dei protagonisti testimonianze e visionato documenti. Una fonte diretta ci è arrivata dal figlio di uno dei personaggi chiave, Niki Freytag von Loringhoven, oggi lucidissimo 72enne, che abbiamo incontrato a Monaco dove risiede e con il quale ci siamo intrattenuti a lungo. La vicenda si è svolta a Venezia e ha avuto come teatro il mitico l’hotel Danieli ed il Lido.
L’autorizzazione a recarsi in volo a Venezia era stata firmata dal responsabile del Comando supremo della Wehrmacht, generale Wilhelm Keitel, impiccato a Norimberga il 16 ottobre ´46. A bordo dell’Heinkel He 111 della Luftwaffe atterrato nel pomeriggio del 29 luglio ´43 nella laguna si trovavano il capo dell’Ausland/ Abwehr (controspionaggio) ammiraglio Wilhelm Canaris e due colonnelli della sezione II (sabotaggio), Erwin von Lahousen e Wessel Freytag von Loringhoven. Canaris aveva avanzato un’ottima motivazione per la 'gita' nella città lagunare: saggiare la fedeltà degli italiani al Patto d’Acciaio dopo l’arresto di Mussolini avvenuto 4 giorni prima. Ma non solo. A Venezia Canaris e i suoi due accompagnatori avrebbero incontrato il capo del Sim (Servizio informazioni militari) generale Cesare Amé. Tra Amé e Canaris esisteva da tempo un rapporto di reciproca stima. S’erano già incontrati sempre a Venezia all’hotel Danieli. Canaris arrivava in volo da Berlino e Amé in auto da Roma.
Ambedue nutrivano ben poca simpatia per i rispettivi regimi anche se si vedevano costretti a collaborare. Nel diario di servizio del colonnello von Lahousen si legge: «29.07.43: partenza in volo per Venezia con il Capo del Servizio (Canaris) e il colonnello Freytag per un incontro con il gen. Amé, capo del controspionaggio italiano». Ed ancora: «31.07.43: Ritorno dal viaggio di servizio a Venezia». Sia Canaris che von Loringhoven e von Lahousen avevano raccolto presso il Reichssicherheitsamt, sede della Gestapo a Berlino, voci concrete sulla volontà del Führer di vendicarsi degli italiani che avevano arrestato Mussolini colpendo il Re e il Papa. Deportazione o morte erano le parole che i tre esponenti del controspionaggio avevano sentito pronunciare. In una deposizione al processo di Norimberga il 1° febbraio del ’46 Lahousen ha fornito anche dei particolari riportati a verbale sotto il titolo Warnreise. Testimony 13301430. Lahousen ha riferito sempre a Norimberga anche la reazione di Freytag von Loringhoven: «Èuna vera vigliaccheria! Bisognerebbe avvertire gli italiani!». Infatti, sempre secondo Lahousen, lo scopo prioritario del volo a Venezia consisteva soprattutto in questo. Far sapere agli italiani i progetti di Hitler verso il re e papa Pacelli. L’incontro avvenne come sempre in una sala riservata dell’hotel Danieli. I due parlarono a lungo ma nulla è trapelato dei loro scambi d’opinione. Nel pomeriggio del 30 luglio Amé e i due colonnelli passeggiarono a lungo al Lido e qui l’avvertimento dei progetti nazisti nei confronti di Pio XII fu l’argomento centrale dei colloqui.
Quello stesso giorno Mussolini era già prigioniero a Ventotene ma la sua eventuale liberazione, tanto anelata da Hitler, non sembrava interessare nessuno dei tre. E infatti Amé non ne parlò. Sarebbe rimasto in carica solo ancora per una paio di settimane (fino al 18 agosto ´43) per essere quindi sostituito dal generale Giacomo Carboni. Siamo nel mezzo dei famosi 45 giorni di incertezza e ambiguità (25 luglio - 8 sett. ´43). Amé rientrato a Roma fece spargere la voce sui nefasti progetti di Hitler verso il re e Pio XII. Voci che giunsero ben presto anche all’ambasciatore del Reich presso la Santa Sede Ernst von Weisäcker, che si precipitò a chiedere informazioni a 360 gradi. Come riferisce nel suo libro Erinnerungen (Ricordi) del 1950, iniziò con il feldmaresciallo Kesserling, quindi con Kappler a Roma, con Wolf a Milano, a Berlino presso l’ufficio di Martin Bormann, capo della segreteria di Hitler, ed infine chiese spiegazioni allo stesso Canaris. Probabilmente il capo del controspionaggio tedesco non poté non sorridere a tale richiesta. Tutti si dissero all’oscuro di tali piani ma ormai le voci erano pubbliche e i progetti segreti per colpire il re ed il Santo Padre ormai di dominio pubblico e quindi da abbandonare. Tutto finì lì. Dei tre passeggeri atterrati a Venezia il 29 luglio ´43, solo von Lahousen è sopravvissuto al terrore nazista.
Trasferito sul fronte orientale al rientro da Venezia, il 1° agosto del ’43, riuscì a sfuggire alle retate contro i congiurati del 20 luglio ´44 (attentato fallito di von Stauffenberg contro Hitler) e fu fatto prigioniero dagli americani. Il servizio segreto inglese lo interrogò per alcuni mesi e quindi fu liberato. Canaris fu arrestato 3 giorni dopo l’attentato di von Stauffenberg e impiccato nel campo di concentramento di Flossenburg il 9 aprile ´45. Il terzo passeggero, il barone Wessel Freytag von Loringhoven, il 26 luglio ´44, avvertito che la Gestapo stava venendo ad arrestarlo e ben conoscendo i metodi di interrogatorio a cui sarebbe andato incontro, preferì suicidarsi con la pistola d’ordinanza. Aveva 45 anni a lasciava quattro figli in giovane età. A fianco, una foto dell’incontro di Venezia: Cesare Amé (a destra) assieme a Wessel Freytag von Loringhoven. Le foto furono scattate da Erwin von Lahousen (in alto al centro) con la sua Leica, ma sviluppate solo molti anni più tardi. In alto a destra in divisa ancora von Loringhoven all’epoca dei fatti di Venezia, sulla sinistra invece Wilhelm Canaris, capo del servizio di controspionaggio tedesco (Desde Münich, Diego Vanzi).
16/06/09: El hospital 'Casimiro Ulloa'
En 1980 se inauguró este hospital, el único de emergencias del Ministerio de Salud, ubicado en la avenida República de Panamá, en San Antonio, Miraflores. Su nombre evoca al ilustre médico psiquiatra e higienista José Casimiro Ulloa (Lima, 1829- Arequipa ,1891). Fue discípulo predilecto del también médico Cayetano Heredia, quien lo envió a realizar estudios en La Sorbona de París. A su regreso (1854), colaboró con Heredia en la organización de la Facultad de Medicina de Lima, adecuando su plan de estudios con las ideas que trajo de Francia; fue secretario de al Facultad de San Fernando durante 35 años, hasta su muerte. A partir de 1859, inició el tratamiento científico y humanitario de los dementes del hospital de la Misericordia, donde desaterró los antiguos y crueles métodos de los que eran víctimas los pacientes psiquiátricos.
Quizá la razón por la que el famoso hospital limeño de emergencias lleva su nombre es porque Ulloa fue miembro fundador de la Cruz Roja peruana en 1879. Además, durante la guerra con Chile fue nombrado cirujano mayor del ejército, encargándose de la organización de los hospitales de campaña. Fue miembro de la Sociedad Geográfica de Lima, del círculo literario y del Colegio de Abogados (socio honorario); también fue miembro fundador de la Sociedad Médica Unión Fernandina y autor de medio millar de publicaciones, abarcando diversos tópicos de la medicina social, higiene, psiquiatría, medicina forense, epidemias, farmacología, educación médica, crenoterapia, historia, agricultura, política, instrucción pública, sanidad militar, defensa nacional, finanzas, etc. La mayor parte des sus trabajos científicos fueron compilador por Hermilio Valdizán bajo el título Publicaciones médicas del doctor José Casimiro Ulloa (1924 y 1925, 2 vols.).

Casimiro Ulloa

Quizá la razón por la que el famoso hospital limeño de emergencias lleva su nombre es porque Ulloa fue miembro fundador de la Cruz Roja peruana en 1879. Además, durante la guerra con Chile fue nombrado cirujano mayor del ejército, encargándose de la organización de los hospitales de campaña. Fue miembro de la Sociedad Geográfica de Lima, del círculo literario y del Colegio de Abogados (socio honorario); también fue miembro fundador de la Sociedad Médica Unión Fernandina y autor de medio millar de publicaciones, abarcando diversos tópicos de la medicina social, higiene, psiquiatría, medicina forense, epidemias, farmacología, educación médica, crenoterapia, historia, agricultura, política, instrucción pública, sanidad militar, defensa nacional, finanzas, etc. La mayor parte des sus trabajos científicos fueron compilador por Hermilio Valdizán bajo el título Publicaciones médicas del doctor José Casimiro Ulloa (1924 y 1925, 2 vols.).

Casimiro Ulloa

En la cuadra 4 de la avenida Santa Cruz, esquina con Santa María, nos topamos con un templo muy sobrio, de estilo neo gótico, inaugurado en 1949. Es el principal templo limeño de los anglicanos, cuya presencia en nuestra ciudad se remonta a la década de 1840. Fue el reverendo Juan G. Pearson quien, en 1849, negoció con el gobierno peruano la autorización para que se realizaran servicios religiosos en inglés para los inmigrantes del Reino Unido; sin embargo, el permiso otorgado no les permitía la construcción de templos para sus celebraciones litúrgicas. Por ello, recién en la década de 1940, un siglo después de su llegada al Perú, el templo anglicano del “Buen Pastor” pudo ser construido en el distrito residencial de Miraflores. La mayoría de sus miembros son funcionarios de empresas extranjeras y del cuerpo diplomático.
Durante la década de 1970, empiezan las predicaciones en castellano, se abren campos de trabajo en los barrios más pobres de Lima y se recibe la autorización para formar la Diócesis del Perú. De esta manera, se dieron los pasos necesarios para afirmar una identidad anglicana en nuestro país. Aparte del trabajo de ayuda en los pueblos jóvenes de nuestra ciudad, se incorpora a la liturgia de los Cultos Dominicales aspectos que forman parte de la cultura peruana, como los cantos con música y letra inspirados en nuestra tradición.
En un sínodo de 1984, se acuerda cambiar el nombre de la Iglesia por la coyuntura política que se vivía el país respecto a la simpatía del pueblo peruano con Argentina en la guerra de las Malvinas. Todo aquello que se identificara con el Reino Unido era blanco fácil de los terroristas y de los sectores políticos radicalizados. Desde esa fecha, la Iglesia llevaría también el nombre de Iglesia Cristiana Episcopal del Perú.





(Fotos: Juan Luis Orrego)
Durante la década de 1970, empiezan las predicaciones en castellano, se abren campos de trabajo en los barrios más pobres de Lima y se recibe la autorización para formar la Diócesis del Perú. De esta manera, se dieron los pasos necesarios para afirmar una identidad anglicana en nuestro país. Aparte del trabajo de ayuda en los pueblos jóvenes de nuestra ciudad, se incorpora a la liturgia de los Cultos Dominicales aspectos que forman parte de la cultura peruana, como los cantos con música y letra inspirados en nuestra tradición.
En un sínodo de 1984, se acuerda cambiar el nombre de la Iglesia por la coyuntura política que se vivía el país respecto a la simpatía del pueblo peruano con Argentina en la guerra de las Malvinas. Todo aquello que se identificara con el Reino Unido era blanco fácil de los terroristas y de los sectores políticos radicalizados. Desde esa fecha, la Iglesia llevaría también el nombre de Iglesia Cristiana Episcopal del Perú.





(Fotos: Juan Luis Orrego)
12/06/09: Eric Fromm y la filosofía de la sospecha
A propósito de la edición de Las cadenas de la ilusión, de Erich Fromm. Traducción: Enrique Martínez Cid. Editorial Paidós, 2008. 15 euros
La Historia de la Filosofía se funda sobre la noción de falsa conciencia, de distorsión. Los sentidos o el sistema construyen su apariencia, y el intelecto tiene que jugar al cluedo con su lupa. Erich Fromm, como buen miembro (efímero, eso sí) de la Escuela de Frankfurt, viene colgado de los hombros de Marx y Freud.
Estos faros de controversia pensaron al Hombre desde la Economía y la Psicología. Se dijo de ambos judíos que hacían una "filosofía de la sospecha" con esas disciplinas. El libro de Fromm 'Las cadenas de la ilusión' (Paidós) viene subtitulado como 'Autobiografía intelectual', pero se trata más bien de una introducción (bastante esquemática)a sus dos ídolos.
En el primer capítulo despacha todo el contenido personal del texto, que es mínimo. Intuyó a Freud en la tensión sexual de la adolescencia, y a Marx en los periódicos convulsos de 1914. Dice: "Ambos querían liberar al hombre de las cadenas de sus ilusiones, permitiéndole así despertar y actuar como ser libre".
Fromm habla de ellos como de dos humanistas que cortan ligaduras, y de su pensamiento como de una clínica y un esplendor. Popper, sin embargo, desconfiaba de ellos. Pensaba que ambos sistemas manejaban unos postulados que no contemplaban una refutación, que se autoimponían como punto de partida.
El marxismo y el psicoanálisis son herméticos y explican el mundo exhaustivamente, pero no contemplan más que desde su propia ortodoxia interior. Popper pensaba que cualquier precisión que no fuera sólo hipótesis provisional era justamente una secta científica. Para él Freud y Marx tenían algo de popes religiosos. No en vano incluye al segundo en 'La sociedad abierta y sus enemigos'.
'Las cadenas...' está escrito en los años 60 y las iras nucleares en vilo, o sea, la Tercera Guerra Mundial se puede leer como un temblor entre líneas. Fromm admira a Marx sobre Freud. El primero provenía de las dinámicas históricas del idealismo alemán y del utopismo de Saint Simon, aspiraba a un progreso global.
El vienés en cambio era un escéptico y según él el Hombre es trágico como lo eran el Edipo y la Eléctra de Sófocles. Freud era el oráculo de Delfos, que destruye la "conciena moral", el "superego" y desvela el incesto, el tabú. Tebas es el escenario engañoso del mundo.
Fromm habla de ellos como dos desenmascaradores de la falsa conciencia social (Marx) e individual (Freud). La paradoja es que en ambos casos el Hombre crea libremente un sistema que al final termina sometiéndolo. En Marx el Hombre se somete a las estructuras económicas, es un "siervo de los objetos". Al final está sólo lo ajeno, la alienación."Sólo establece contacto consigo mismo sometiéndose a los productos creados por él".
En todo caso el autor niega la verdad del marxismo soviético y habla de una recuperación:"un renacimiento del humanismo occidental volverá a situar a Marx en el lugar preponderante que le corresponde en la historia del pensamiento humano".
Conocimiento de uno mismo.- El psicoanálisis bucea detrás de la conciencia y del estrato moral para acceder a las pulsiones del alma. Aspira a un mayor auto conocimiento, pero no a una liberación plena. Apunta Fromm que ambos pensadores buscan una autonomía del individuo proveniente de ese auto conocimiento. El conocimiento, como podría decir Spinoza, supone una victoria de la libertad.
"La vida significa cambio constante, nacimiento continuo. La muerte significa dejar de desarrollarse, dejar de evolucionar, osificación, repetición", explica Fromm en su libro.
El hombre posee unas facultades que puede desarrollar, llega a ser lo que potencialmente ya es. Ese es su deber y su derecho. Habla Fromm del "Hombre Nuevo", el Hombre futuro, liberado hasta de la personalidad, aquello que Buda encontraba como un lastre: "Únicamente el ser individual plenamente desarrollado podrá desembarazarse del Yo".
Todo esto es cuestionable, si bien, desde luego, esta autobiografía intelectual está casi totalmente desembarazada del "yo", de lo personal y de la biografía. Por otro lado, tampoco se da cuenta de ninguna evolución (que él identifica con vida) sino de un mapa estático de influencias. Es una exposición que quizá sirve más para legos en tales materias, alguien familiarizado con esos autores mejor podría pasar el rato leyendo otra cosa (EL Mundo, España)

Eric Fromm
La Historia de la Filosofía se funda sobre la noción de falsa conciencia, de distorsión. Los sentidos o el sistema construyen su apariencia, y el intelecto tiene que jugar al cluedo con su lupa. Erich Fromm, como buen miembro (efímero, eso sí) de la Escuela de Frankfurt, viene colgado de los hombros de Marx y Freud.
Estos faros de controversia pensaron al Hombre desde la Economía y la Psicología. Se dijo de ambos judíos que hacían una "filosofía de la sospecha" con esas disciplinas. El libro de Fromm 'Las cadenas de la ilusión' (Paidós) viene subtitulado como 'Autobiografía intelectual', pero se trata más bien de una introducción (bastante esquemática)a sus dos ídolos.
En el primer capítulo despacha todo el contenido personal del texto, que es mínimo. Intuyó a Freud en la tensión sexual de la adolescencia, y a Marx en los periódicos convulsos de 1914. Dice: "Ambos querían liberar al hombre de las cadenas de sus ilusiones, permitiéndole así despertar y actuar como ser libre".
Fromm habla de ellos como de dos humanistas que cortan ligaduras, y de su pensamiento como de una clínica y un esplendor. Popper, sin embargo, desconfiaba de ellos. Pensaba que ambos sistemas manejaban unos postulados que no contemplaban una refutación, que se autoimponían como punto de partida.
El marxismo y el psicoanálisis son herméticos y explican el mundo exhaustivamente, pero no contemplan más que desde su propia ortodoxia interior. Popper pensaba que cualquier precisión que no fuera sólo hipótesis provisional era justamente una secta científica. Para él Freud y Marx tenían algo de popes religiosos. No en vano incluye al segundo en 'La sociedad abierta y sus enemigos'.
'Las cadenas...' está escrito en los años 60 y las iras nucleares en vilo, o sea, la Tercera Guerra Mundial se puede leer como un temblor entre líneas. Fromm admira a Marx sobre Freud. El primero provenía de las dinámicas históricas del idealismo alemán y del utopismo de Saint Simon, aspiraba a un progreso global.
El vienés en cambio era un escéptico y según él el Hombre es trágico como lo eran el Edipo y la Eléctra de Sófocles. Freud era el oráculo de Delfos, que destruye la "conciena moral", el "superego" y desvela el incesto, el tabú. Tebas es el escenario engañoso del mundo.
Fromm habla de ellos como dos desenmascaradores de la falsa conciencia social (Marx) e individual (Freud). La paradoja es que en ambos casos el Hombre crea libremente un sistema que al final termina sometiéndolo. En Marx el Hombre se somete a las estructuras económicas, es un "siervo de los objetos". Al final está sólo lo ajeno, la alienación."Sólo establece contacto consigo mismo sometiéndose a los productos creados por él".
En todo caso el autor niega la verdad del marxismo soviético y habla de una recuperación:"un renacimiento del humanismo occidental volverá a situar a Marx en el lugar preponderante que le corresponde en la historia del pensamiento humano".
Conocimiento de uno mismo.- El psicoanálisis bucea detrás de la conciencia y del estrato moral para acceder a las pulsiones del alma. Aspira a un mayor auto conocimiento, pero no a una liberación plena. Apunta Fromm que ambos pensadores buscan una autonomía del individuo proveniente de ese auto conocimiento. El conocimiento, como podría decir Spinoza, supone una victoria de la libertad.
"La vida significa cambio constante, nacimiento continuo. La muerte significa dejar de desarrollarse, dejar de evolucionar, osificación, repetición", explica Fromm en su libro.
El hombre posee unas facultades que puede desarrollar, llega a ser lo que potencialmente ya es. Ese es su deber y su derecho. Habla Fromm del "Hombre Nuevo", el Hombre futuro, liberado hasta de la personalidad, aquello que Buda encontraba como un lastre: "Únicamente el ser individual plenamente desarrollado podrá desembarazarse del Yo".
Todo esto es cuestionable, si bien, desde luego, esta autobiografía intelectual está casi totalmente desembarazada del "yo", de lo personal y de la biografía. Por otro lado, tampoco se da cuenta de ninguna evolución (que él identifica con vida) sino de un mapa estático de influencias. Es una exposición que quizá sirve más para legos en tales materias, alguien familiarizado con esos autores mejor podría pasar el rato leyendo otra cosa (EL Mundo, España)

Eric Fromm
11/06/09: Huacapistana
Ubicado a orillas del río Tarma, a 1,800 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de San Ramón (Junín), cerca de la central hidroeléctrica de Yanango, se encuentra este paraje que hasta hace unos 40 años era el punto obligado de intercambio de mercancías que venían de la sierra central con dirección a la selva. En medio de una tupida vegetación, con flora endémica, y donde aún se puede observar el camino que seguían las recuas de mulas que recogían los artículos provenientes de Lima o Tarma, hoy vemos el antiguo tambo o albergue destruido, donde alguna vez se alojaban los comerciantes. El albergue fue propiedad de la familia Calderón Regollar, está construido en cal y canto y, creo, merece una restauración y, por lo menos, hacer allí un restaurante y aprovechar la estupenda vista. Hoy vemos en Huacapistana una pequeña bodega donde vive la señora Victoria Rivas con su sobrina. Ella nos contó una serie de historias, como que sacrificaron una res para inaugurar el viejo albergue o los días en que el lugar bullía de arrieros. Hay que recordar que este punto de intercambio fue el paso obligado hacia la selva desde el siglo XIX. Por aquí pasaron, por ejemplo, Antonio Raimondi y los cientos de colonos, tanto peruanos, europeos y asiáticos que terminaron estableciéndose en San Ramón, La merced y Oxapampa.

Fotografía del hotel hace unos 40 ó 50 años






(Fotos: Juan Luis Orrego)

Fotografía del hotel hace unos 40 ó 50 años






(Fotos: Juan Luis Orrego)
BASES DEL XIX COLOQUIO INTERNACIONAL DE ESTUDIANTES DE HISTORIA
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DEL PERU
El XIX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia tiene como finalidad fomentar el diálogo entre los estudiantes, investigadores y las diversas generaciones de historiadores, para así permitir la difusión y la discusión de las investigaciones históricas entre el público en general.
1. Fecha y lugar de realización.- Del 26 al 30 de octubre de 2009, en el Auditorio de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú (Avenida Universitaria cdra. 18 s/n San Miguel, Lima 32). Para mayor información puede dirigirse a la siguiente dirección electrónica: coloquiodehistoria@pucp.edu.pe, o a la dirección web:
blog.pucp.edu.pe/coloquiodehistoria/
2. Organización.- La comisión organizadora del XIX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia está conformada por los alumnos de la especialidad de Historia de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas. La Comisión cuenta con el apoyo de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas y el Departamento de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú; y con la asesoría del profesor Pedro M. Guibovich Pérez.
3. Participantes.- Estudiantes, egresados e investigadores de universidades peruanas y extranjeras. Podrán presentar trabajos únicamente estudiantes, egresados y licenciados de la especialidad de Historia y disciplinas afines.
4. Ponencias.- Las ponencias pueden ser trabajos monográficos, ensayos, capítulos de tesis (por sustentar o en proceso de elaboración) o investigaciones de otro tipo. Los trabajos pueden ser individuales o de dos personas como máximo. Para su aceptación, las ponencias estarán sujetas a evaluación por la Comisión Académica del XIX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia y los profesores de la especialidad.
Las ponencias podrán versar sobre alguna de las siguientes áreas temáticas:
1. Historia política
2. Historia económica
3. Historia social
4. Historia cultural
5. Historia del arte
6. Historia andina
Se valorará la presentación de ponencias originales. De lo que se trata es de incentivar el interés por nuevos enfoques y la apertura de la disciplina historiográfica a nuevas miradas.
Requerimientos:
Para su revisión los interesados deberán presentar de manera obligatoria los siguientes tres documentos;
Primer documento: Ficha de datos personales.
Esta debe consignar los siguientes datos:
1. Nombre completo
2. Filiación académica (Institución de procedencia)
3. Dirección postal
4. Teléfono
5. Fax (opcional)
6. Correo electrónico
7. Breve resumen del currículum del autor
8. Señalar si en caso sea necesario materiales auxiliares para la exposición (pizarra, proyector, data display, etc.)
Segundo documento: Ficha de la ponencia
1. Título de la ponencia
2. Sumilla de la misma entre 150 y 250 palabras
Tercer documento: La ponencia
1. Título de la ponencia
2. Cuerpo de la ponencia. La extensión de los trabajos no deberá exceder las 18 carillas tipeadas a doble espacio en papel A4, y en fuente Arial o Times New Roman 12 puntos. El sistema de citado debe ser el numérico-alfabético (cita-nota)
3. Bibliografía y fuentes utilizadas (estas no se considerarán dentro del máximo de 18 carillas exigido)
Cada ponente dispondrá de veinte (20) minutos para la lectura o exposición de su trabajo. Se pide respetar el tiempo asignado.
Los ponentes deben enviar sus textos al buzón electrónico del coloquio.
5. Inscripciones.- La participación de los ponentes y asistentes no exige pago alguno. Para los primeros deberá realizarse una inscripción previa hasta el lunes 3 de agosto enviando un correo a la dirección electrónica del coloquio manifestando su interés en participar. Para los segundos la inscripción queda abierta hasta el viernes 23 de octubre a través de la misma vía.
El XIX Coloquio otorgará constancias de participación a ponentes, panelistas y al público inscrito que acredite el mínimo de asistencia determinada por la Comisión organizadora.
La última fecha para entregar la versión final de la ponencia es el lunes 17 de agosto.
6. Subvenciones para ponentes de fuera de Lima.- Dado que el coloquio cuenta con un presupuesto reducido, no es posible cubrir a todos los participantes procedentes del interior del país o del extranjero los gastos de transporte y alimentación. Sin embargo, a los estudiantes con ponencia del extranjero y de provincias se les proporcionará hospedaje.
La comisión organizadora
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DEL PERU
El XIX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia tiene como finalidad fomentar el diálogo entre los estudiantes, investigadores y las diversas generaciones de historiadores, para así permitir la difusión y la discusión de las investigaciones históricas entre el público en general.
1. Fecha y lugar de realización.- Del 26 al 30 de octubre de 2009, en el Auditorio de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú (Avenida Universitaria cdra. 18 s/n San Miguel, Lima 32). Para mayor información puede dirigirse a la siguiente dirección electrónica: coloquiodehistoria@pucp.edu.pe, o a la dirección web:
blog.pucp.edu.pe/coloquiodehistoria/
2. Organización.- La comisión organizadora del XIX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia está conformada por los alumnos de la especialidad de Historia de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas. La Comisión cuenta con el apoyo de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas y el Departamento de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú; y con la asesoría del profesor Pedro M. Guibovich Pérez.
3. Participantes.- Estudiantes, egresados e investigadores de universidades peruanas y extranjeras. Podrán presentar trabajos únicamente estudiantes, egresados y licenciados de la especialidad de Historia y disciplinas afines.
4. Ponencias.- Las ponencias pueden ser trabajos monográficos, ensayos, capítulos de tesis (por sustentar o en proceso de elaboración) o investigaciones de otro tipo. Los trabajos pueden ser individuales o de dos personas como máximo. Para su aceptación, las ponencias estarán sujetas a evaluación por la Comisión Académica del XIX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia y los profesores de la especialidad.
Las ponencias podrán versar sobre alguna de las siguientes áreas temáticas:
1. Historia política
2. Historia económica
3. Historia social
4. Historia cultural
5. Historia del arte
6. Historia andina
Se valorará la presentación de ponencias originales. De lo que se trata es de incentivar el interés por nuevos enfoques y la apertura de la disciplina historiográfica a nuevas miradas.
Requerimientos:
Para su revisión los interesados deberán presentar de manera obligatoria los siguientes tres documentos;
Primer documento: Ficha de datos personales.
Esta debe consignar los siguientes datos:
1. Nombre completo
2. Filiación académica (Institución de procedencia)
3. Dirección postal
4. Teléfono
5. Fax (opcional)
6. Correo electrónico
7. Breve resumen del currículum del autor
8. Señalar si en caso sea necesario materiales auxiliares para la exposición (pizarra, proyector, data display, etc.)
Segundo documento: Ficha de la ponencia
1. Título de la ponencia
2. Sumilla de la misma entre 150 y 250 palabras
Tercer documento: La ponencia
1. Título de la ponencia
2. Cuerpo de la ponencia. La extensión de los trabajos no deberá exceder las 18 carillas tipeadas a doble espacio en papel A4, y en fuente Arial o Times New Roman 12 puntos. El sistema de citado debe ser el numérico-alfabético (cita-nota)
3. Bibliografía y fuentes utilizadas (estas no se considerarán dentro del máximo de 18 carillas exigido)
Cada ponente dispondrá de veinte (20) minutos para la lectura o exposición de su trabajo. Se pide respetar el tiempo asignado.
Los ponentes deben enviar sus textos al buzón electrónico del coloquio.
5. Inscripciones.- La participación de los ponentes y asistentes no exige pago alguno. Para los primeros deberá realizarse una inscripción previa hasta el lunes 3 de agosto enviando un correo a la dirección electrónica del coloquio manifestando su interés en participar. Para los segundos la inscripción queda abierta hasta el viernes 23 de octubre a través de la misma vía.
El XIX Coloquio otorgará constancias de participación a ponentes, panelistas y al público inscrito que acredite el mínimo de asistencia determinada por la Comisión organizadora.
La última fecha para entregar la versión final de la ponencia es el lunes 17 de agosto.
6. Subvenciones para ponentes de fuera de Lima.- Dado que el coloquio cuenta con un presupuesto reducido, no es posible cubrir a todos los participantes procedentes del interior del país o del extranjero los gastos de transporte y alimentación. Sin embargo, a los estudiantes con ponencia del extranjero y de provincias se les proporcionará hospedaje.
La comisión organizadora
10/06/09: A 20 años del desastre de Tiananmen

Alguien debería instituir una revisión anual, cada 4 de junio, de los modelos chino, europeo y estadounidense. ¿Por qué el 4 de junio? Porque en ese día de 1989, la vía europea para salir del comunismo y su equivalente en China se separaron definitivamente. Nunca olvidaré cómo se me revolvió el estómago cuando, en la redacción de un periódico en Varsovia, en medio del entusiasmo por las primeras elecciones semilibres de Polonia desde la imposición del Gobierno comunista, vi las imágenes en las que sacaban a manifestantes muertos o heridos de la plaza de Tiananmen.
Veinte años después contamos con dos modelos opuestos, el chino y el europeo. Ninguno de los dos tiene precedentes, los dos son complejos y están en plena evolución; ambos son productos de lo que sucedió en 1989. En muchos sentidos, sus respectivos puntos fuertes y débiles contrastan por completo. Mientras tanto, Estados Unidos, aunque en lo fundamental cambió mucho menos con aquel año de maravillas y horrores, ha vivido un ciclo que le ha llevado de los de excesos de soberbia (el "momento unipolar" de los neocons) a un atrincheramiento traumático (descanse en paz General Motors y "Por favor, China, ¿te sobran unos cuantos trillones?") que tuvo mucho que ver también con el sentimiento estadounidense de triunfo histórico al acabar la guerra fría.
Resulta interesante observar este momento desde Riga (Letonia), un rincón oriental de la Unión Europea que hace 20 años formaba parte todavía de la Unión Soviética. En su condición de Estado soberano e independiente desde hace poco, Letonia ha aprovechado su oportunidad de unirse a ese imperio pluralista y voluntario que es la UE y a la alianza de seguridad dirigida por Estados Unidos, la OTAN. Letonia es una democracia, si bien una democracia un poco caótica de tipo poscomunista. Las calles están llenas de carteles para las elecciones locales y europeas. La gente puede elegir a sus representantes.
Sin embargo, Letonia está atravesando un periodo especialmente difícil en esta crisis mundial. La expansión local, alimentada por los créditos, se ha visto seguida de un estallido absolutamente espectacular. El primer ministro, Valdis Dombrovskis, me dice que hace seis meses las previsiones de descenso anual del PIB eran del 5%; ahora son del 18%. Imagínense que su economía se contrajera casi una quinta parte al año. El gasto público se ha recortado y los funcionarios han visto sus sueldos reducidos hasta en un 50%. Le pregunto al flemático primer ministro si, en algún momento, ese recorte antikeynesiano del gasto público no degenerará en una terrible espiral de declive para toda la economía. "Quizá", responde, con una especie de suspiro; quizá ya está ocurriendo; pero ¿qué va a hacer la pobre Letonia, que depende tanto de los préstamos internacionales y, por tanto, de las condiciones que negocia con el FMI y la Comisión Europea?
Esto que estamos viendo es el modelo europeo del periodo posterior a 1989 -Estados democráticos y economías de libre mercado, unidos en el marco de la UE, que proclaman su compromiso con la solidaridad intraeuropea-, puesto a prueba sobre la marcha. Ha habido manifestaciones masivas e incluso disturbios. Hay dolor e ira. Pero los extremistas permanecen al margen, y no he visto que haya un gran apoyo a un modelo alternativo de estilo ruso o chino. Tal vez surja, si es que las cosas empeoran, pero, de momento, se está mucho mejor en la Letonia de la UE que en la Letonia que pertenecía a la Unión Soviética, o que, por ejemplo, en el Tíbet de China.
Que yo sepa, no hay demasiados carteles electorales en las calles de Pekín, ni mucho menos en las de Lhasa. La gente no puede elegir a sus representantes, salvo localmente. No obstante, el sistema chino, tan desarrollado bajo un partido comunista que ha aprendido de forma consciente las lecciones de la caída del comunismo en Europa y la propia crisis de China en 1989, posee algunas ventajas significativas.
El Estado ha acumulado enormes reservas de divisa extranjera, tantas, que el mundo va a pedirle prestado, en lugar de al contrario. Ha presidido un extraordinario crecimiento económico. Traumatizado por el recuerdo de Tiananmen, está constantemente alerta ante posibles señales de malestar social, y trata de evitarlo con políticas económicas y sociales a corto y largo plazo. De acuerdo con el ejemplo de Deng Xiaoping, el verdadero arquitecto de la República Popular China de hoy, este régimen autoritario es asombrosamente pragmático a la hora de elaborar políticas. Permite una enorme cantidad de experimentación administrativa en sus provincias y sus ciudades, y a quienes tienen éxito con esos experimentos, a veces, se les recompensa con su promoción dentro del Partido-Estado gobernante. Los ideólogos más progresistas del partido proponen reformas que establezcan el imperio de la ley e incluyan algunos elementos de una democracia limitada, aunque sin llegar, ni mucho menos, a las elecciones libres, nacionales y multipartidistas que son esenciales en los modelos europeo y norteamericano.
Mientras tanto, el régimen de China depende de lo que sus partidarios llaman "legitimidad de rendimiento", en vez de la "legitimidad de procedimiento". Eso, por supuesto, plantea la pregunta de los 64 billones de renminbis [la moneda oficial china]: ¿qué ocurre si deja de rendir, es decir, de ofrecer mejoras económicas y sociales a suficientes personas y durante suficiente tiempo?
Sin elecciones libres ni prensa libre es imposible saber con cuánta legitimidad popular cuenta verdaderamente el Gobierno chino. Ni siquiera los propios chinos pueden saber lo que dirían, ni cómo votarían, si tuvieran la posibilidad de hacerlo con libertad. Pero las pruebas que tenemos sugieren un apoyo considerable al sistema tal como ha evolucionado. Y, a titulo de anécdota: para alguien que vivió las últimas décadas del bloque soviético es fascinante discutir en Pekín con jóvenes estudiantes, inteligentes y aparentemente idealistas, que son miembros del Partido Comunista y defienden su sistema con pasión y detalle.
No nos equivoquemos: este sistema sigue basándose en mucha más coacción -es decir, en definitiva, violen-cia- que los de Europa y Estados Unidos. No estoy idealizándolo en absoluto. Las que cualquier liberal serio considera libertades civiles y políticas básicas sufren violaciones a diario, sobre todo en el caso de las minorías oprimidas. Hasta un miembro privilegiado de la élite urbana puede acabar encerrado si se opone de frente a lo que un partido que aún es leninista considera fundamental para su poder.
Y que quede muy claro: creo en la democracia liberal. Mi 4 de junio consistió en unas elecciones maravillosas, no en una matanza. Creo que tenemos que volver a alzarnos para defender la democracia liberal en Europa contra muchas amenazas, entre ellas el populismo y la xenofobia, alimentados por la crisis y que pueden suponer votos para los partidos extremistas en las elecciones parlamentarias europeas (de modo que, por favor, europeos, acudan a votar). Creo que debemos renovar nuestras democracias liberales europeas, como los estadounidenses están empezando a hacer con Barack Obama. Y creo que la democracia liberal también sería positiva para China. Los méritos de la democracia no tienen nada que ver con la cultura. Pero sea cual sea el sistema político que desarrollen los chinos, ésa debe ser una decisión libre y soberana de ellos, a la que lleguen por su propio camino y a su ritmo. No podemos saber cómo estará gobernada China de aquí a otros 20 años, y ellos tampoco lo saben. Al fin y al cabo, ¿quién podía imaginar en 1969 qué mundo iba a haber a finales de 1989?
Mientras tanto, no tiene nada de malo que haya un poco de competencia pacífica entre estos sistemas. China es un espejo en el que podemos ver los puntos débiles de nuestros modelos. Europa y Estados Unidos son espejos en los que ellos pueden ver los puntos débiles del suyo. Que siga adelante esta discusión tan productiva. El próximo informe: el 4 de junio de 2010 (TIMOTHY GARTON ASH).
09/06/09: Hoy, Donald cumple 75 años
El temperamental Pato Donald, uno de los personajes más populares de Walt Disney, cumple este martes 75 años plagados de decenas de historias que empujaban al ininteligible ave de 'look' marinero a vivir al borde de un ataque de nervios. El conocido pato hizo su debut el 9 de junio de 1934 como secundario en la historia 'The Wise Little Hen', en la que Donald ya mostró su carácter arisco al dar la espalda a una gallina que necesitaba ayuda para plantar y recolectar grano.

Muy artesanal: Los primeros trazos del personaje que se convertiría en uno de los buques insignia de la Disney demuestran la labor artesanal que hay detrás de las historias de Donald y compañía.
Su singularidad, marcada por una voz solo comprensible para el resto de los personajes Disney, le llevó a protagonizar su primer corto de animación en 1937, "Don Donald", momento en el que también se presentó a la audiencia la que sería la eterna novia del quejoso pato, Donna, que pasaría a denominarse Daisy más adelante. El éxito de Donald fue tal que en la década de los 40 este ave de pluma blanca y traje azul de primera comunión ya había encabezado más historias que el propio Mickey Mouse.
Una trayectoria que le deparó cerca de 130 papeles protagonistas y decenas de apariciones en producciones del ratón más famoso del mundo y otros compañeros Disney como Pluto o Goofy. Un currículum que le supuso una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood e imponer su membranosa pata en cemento a la entrada del prestigioso Teatro Chino de la meca del cine, un honor reservado a pocas figuras de la gran pantalla.
Donald comenzó a traspasar las fronteras anglófonas y se convirtió en un fenómeno en el mundo hispano en 1942 con 'Saludos amigos' y 'The Three Caballeros' (1944), dos producciones que compaginaban animación con actuaciones reales y que presentó Disney en América Latina. Ambas citas, en las que el pato aparecía con el loro Joe Carioca, fueron candidatas al Óscar.
La estatuilla le llegaría al tratar la II Guerra Mundial en 'Der Fuehrer's Face' (1942), donde Donald soñaba que vivía bajo el régimen nazi y finalmente se despertaba bajo la Estatua de la Libertad aliviado por ser estadounidense. Su terquedad llevaría al pato a vivir situaciones comprometidas que solucionaría en la mayor parte de los casos tras aplacar su lado más impulsivo.
Los estudios Disney le definieron como un pato cuya "segunda o tercera intención es la buena pero cuando éstas emergen él ya camina en la dirección equivocada". "No importa cuánta humillación le depare el mundo, Donald la recibirá y volverá a por más. Es un perdedor que no abandona. Él caerá luchando", se afirma en el portal de internet de los estudios Disney. Títulos como "Donald's Crime" (1945) destacan ese lado oscuro del pato, dispuesto a robar los ahorros de sus sobrinos para pagar una cita con Daisy, si bien la trama termina con el arrepentimiento del ánade.
Protagonista de su propio cómic.- La buena acogida de Donald se plasmaría en la creación de un cómic propio en 1938 y más adelante justificaría el nacimiento de otros personajes de la familia del palmípedo. Daisy tendría tres sobrinas, Abril, Mayo y Junio, al igual que Donald sería el tío de Huey, Dewey y Louie, que en español recibirían diferentes nombres en función del país (Hugo, Paco y Luis; Juanito, Jaimito y Jorgito; Huguito, Dieguito y Luisito). En ese universo de caricaturas debutaría a finales de los 40 otro clásico pato del clan Donald, Scrooge McDuck o Uncle Scrooge, el Tío Rico o Tío Gilito (Rico McPato) en español, un avaro pariente de Donald inspirado en la novela de Charles Dickens 'A Christmas Carol'. La última película de Donald fue 'A Goofy Movie' y se estrenó en 1995, once años después del 50 aniversario del pato, que entonces fue nombrado marine honorario del Ejército de EEUU y llegó a pasar revista a las tropas de El Toro Marine Corps Base en California.
Con motivo de los 75 años del pato, Disney puso en marcha un concurso internacional para que los seguidores de este ave plasmen en un dibujo el espíritu que mejor representa al carismático palmípedo (El Mundo, España). A continuación, el video en el que aparece por primera vez Donald (1934).

Muy artesanal: Los primeros trazos del personaje que se convertiría en uno de los buques insignia de la Disney demuestran la labor artesanal que hay detrás de las historias de Donald y compañía.
Su singularidad, marcada por una voz solo comprensible para el resto de los personajes Disney, le llevó a protagonizar su primer corto de animación en 1937, "Don Donald", momento en el que también se presentó a la audiencia la que sería la eterna novia del quejoso pato, Donna, que pasaría a denominarse Daisy más adelante. El éxito de Donald fue tal que en la década de los 40 este ave de pluma blanca y traje azul de primera comunión ya había encabezado más historias que el propio Mickey Mouse.
Una trayectoria que le deparó cerca de 130 papeles protagonistas y decenas de apariciones en producciones del ratón más famoso del mundo y otros compañeros Disney como Pluto o Goofy. Un currículum que le supuso una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood e imponer su membranosa pata en cemento a la entrada del prestigioso Teatro Chino de la meca del cine, un honor reservado a pocas figuras de la gran pantalla.
Donald comenzó a traspasar las fronteras anglófonas y se convirtió en un fenómeno en el mundo hispano en 1942 con 'Saludos amigos' y 'The Three Caballeros' (1944), dos producciones que compaginaban animación con actuaciones reales y que presentó Disney en América Latina. Ambas citas, en las que el pato aparecía con el loro Joe Carioca, fueron candidatas al Óscar.
La estatuilla le llegaría al tratar la II Guerra Mundial en 'Der Fuehrer's Face' (1942), donde Donald soñaba que vivía bajo el régimen nazi y finalmente se despertaba bajo la Estatua de la Libertad aliviado por ser estadounidense. Su terquedad llevaría al pato a vivir situaciones comprometidas que solucionaría en la mayor parte de los casos tras aplacar su lado más impulsivo.
Los estudios Disney le definieron como un pato cuya "segunda o tercera intención es la buena pero cuando éstas emergen él ya camina en la dirección equivocada". "No importa cuánta humillación le depare el mundo, Donald la recibirá y volverá a por más. Es un perdedor que no abandona. Él caerá luchando", se afirma en el portal de internet de los estudios Disney. Títulos como "Donald's Crime" (1945) destacan ese lado oscuro del pato, dispuesto a robar los ahorros de sus sobrinos para pagar una cita con Daisy, si bien la trama termina con el arrepentimiento del ánade.
Protagonista de su propio cómic.- La buena acogida de Donald se plasmaría en la creación de un cómic propio en 1938 y más adelante justificaría el nacimiento de otros personajes de la familia del palmípedo. Daisy tendría tres sobrinas, Abril, Mayo y Junio, al igual que Donald sería el tío de Huey, Dewey y Louie, que en español recibirían diferentes nombres en función del país (Hugo, Paco y Luis; Juanito, Jaimito y Jorgito; Huguito, Dieguito y Luisito). En ese universo de caricaturas debutaría a finales de los 40 otro clásico pato del clan Donald, Scrooge McDuck o Uncle Scrooge, el Tío Rico o Tío Gilito (Rico McPato) en español, un avaro pariente de Donald inspirado en la novela de Charles Dickens 'A Christmas Carol'. La última película de Donald fue 'A Goofy Movie' y se estrenó en 1995, once años después del 50 aniversario del pato, que entonces fue nombrado marine honorario del Ejército de EEUU y llegó a pasar revista a las tropas de El Toro Marine Corps Base en California.
Con motivo de los 75 años del pato, Disney puso en marcha un concurso internacional para que los seguidores de este ave plasmen en un dibujo el espíritu que mejor representa al carismático palmípedo (El Mundo, España). A continuación, el video en el que aparece por primera vez Donald (1934).
09/06/09: En defensa del patrimonio: un manifiesto exige la enseñanza de la Historia del Arte en Europa
Diario ABC (España)
Prestigiosos directores de museos, historiadores del arte, catedráticos y académicos han firmado un Manifiesto, en Florencia, en el que reivindican una enseñanza de la Historia del Arte en todos los países de la Unión Europea. Los firmantes piden la instauración de la enseñanza de la historia del arte, desde la escuela hasta la educación secundaria, en todos los países de Europa, «un gesto que la Unión debe hacer en pro de Europa, de sus generaciones futuras, de la conciencia de su porvenir».
Del patrimonio a las Bellas Artes, de los vestigios arqueológicos a las creaciones más contemporáneas, esta enseñanza estaría abierta a los componentes y las poblaciones que forman parte de Europa. Y contrastaría los objetos de la civilización europea con las culturas del mundo. Una formación abierta al futuro e integrando plenamente la creación actual: «El lenguaje de las imágenes, muy presente en las manifestaciones contemporáneas, es común a todos los ciudadanos de la Unión. Una formación de al menos una hora semanal en historia del arte en los 27 países miembros de la Unión sería para los jóvenes europeos una preciosa ocasión de encuentro con la riqueza artística de su ciudad, de su país y de Europa, de invitación a la movilidad y al descubrimiento en el seno del continente y de integración cultural europea en el respeto a la historia», destaca el Manifiesto, coordinado por el Centro de Estudios Europa Hispánica.
Por una Europa de la cultura.- El Manifiesto exige transformar, a través de la enseñanza de la historia del arte en la escuela, aquello que «en principio es producto del consumo en un proceso de aculturación, de toma de conciencia de un patrimonio común, de apropiación de una historia artística vivida bajo el signo del intercambio desde hace milenios». Desde Segovia a Cracovia, desde Atenas a Edimburgo o Copenhague, desde Florencia a Munich y Budapest: «Dar una dimensión europea a la enseñanza de la Historia del Arte, que no existe en este momento más que en algunos países, instituirla en todos los países de Europa, supondría dar un notable impulso, al asociar a Europa a su propia historia».
Incardinar la enseñanza de la Historia del Arte en la escuela en todos los países de la Unión permitiría a sus habitantes -subrayan los firmantes del manifiesto- comprender el espíritu de comunidad artística que une a Europa desde hace tres milenios: «Las obras de arte, desde la Mezquita de Córdoba a las fotografías de torres de extracción de agua de los Becher, estudiadas en su dimensión histórica, son el mejor acercamiento posible al conocimiento de las religiones, de los cambios en las ideas y de las civilizaciones que han forjado la historia del continente, así como al lugar en el arte que puede ocupar Europa en la actual civilización global».
Firmas: Miguel Zugaza, director del Museo del Prado; Manuel Borja Villel, director del Museo del Reina Sofía; Jesusa Vega, directora de la Fundación Lázaro Galdiano; Guillermo Solana, director del Museo Thyssen-Bornemisza; Marc Fumaroli, de la Academia Francesa; Pierre Rosenberg, director general honorario del Museo del Louvre; Jean Clair, historiador del arte; Suzanne Pagé, directora de la Fundación Louis Vuitton; Jean-Claude Schmitt, Elisabeth Taburet, Cesare de Seta, Mina Gregori, Anna Ottani Cavina...
La web para sumarse: http://peticion.ceeh.es
¿Y AQUÍ EN PERÚ CUÁNDO SE TOMARÁ CONCIENCIA SOBRE LA CONSERVACIÓN DE NUESTRO PATRIMONIO? AQUÍ, UN EJEMPLO DE LA DESIDIA: LA ANTIGUA HACIENDA DE PUNCHUACA (CARABAYLLO), DONDE SE REUNIERON EL LIBERTADOR SAN MARTÍN Y EL VIRREY LA SERNA PARA NEGOCIAR LA INDEPENDENCIA, ESTÁ QUE SE VIENE ABAJO. UN TRISTE EJEMPLO DE CIENTOS EN NUESTRO PAÍS...

Prestigiosos directores de museos, historiadores del arte, catedráticos y académicos han firmado un Manifiesto, en Florencia, en el que reivindican una enseñanza de la Historia del Arte en todos los países de la Unión Europea. Los firmantes piden la instauración de la enseñanza de la historia del arte, desde la escuela hasta la educación secundaria, en todos los países de Europa, «un gesto que la Unión debe hacer en pro de Europa, de sus generaciones futuras, de la conciencia de su porvenir».
Del patrimonio a las Bellas Artes, de los vestigios arqueológicos a las creaciones más contemporáneas, esta enseñanza estaría abierta a los componentes y las poblaciones que forman parte de Europa. Y contrastaría los objetos de la civilización europea con las culturas del mundo. Una formación abierta al futuro e integrando plenamente la creación actual: «El lenguaje de las imágenes, muy presente en las manifestaciones contemporáneas, es común a todos los ciudadanos de la Unión. Una formación de al menos una hora semanal en historia del arte en los 27 países miembros de la Unión sería para los jóvenes europeos una preciosa ocasión de encuentro con la riqueza artística de su ciudad, de su país y de Europa, de invitación a la movilidad y al descubrimiento en el seno del continente y de integración cultural europea en el respeto a la historia», destaca el Manifiesto, coordinado por el Centro de Estudios Europa Hispánica.
Por una Europa de la cultura.- El Manifiesto exige transformar, a través de la enseñanza de la historia del arte en la escuela, aquello que «en principio es producto del consumo en un proceso de aculturación, de toma de conciencia de un patrimonio común, de apropiación de una historia artística vivida bajo el signo del intercambio desde hace milenios». Desde Segovia a Cracovia, desde Atenas a Edimburgo o Copenhague, desde Florencia a Munich y Budapest: «Dar una dimensión europea a la enseñanza de la Historia del Arte, que no existe en este momento más que en algunos países, instituirla en todos los países de Europa, supondría dar un notable impulso, al asociar a Europa a su propia historia».
Incardinar la enseñanza de la Historia del Arte en la escuela en todos los países de la Unión permitiría a sus habitantes -subrayan los firmantes del manifiesto- comprender el espíritu de comunidad artística que une a Europa desde hace tres milenios: «Las obras de arte, desde la Mezquita de Córdoba a las fotografías de torres de extracción de agua de los Becher, estudiadas en su dimensión histórica, son el mejor acercamiento posible al conocimiento de las religiones, de los cambios en las ideas y de las civilizaciones que han forjado la historia del continente, así como al lugar en el arte que puede ocupar Europa en la actual civilización global».
Firmas: Miguel Zugaza, director del Museo del Prado; Manuel Borja Villel, director del Museo del Reina Sofía; Jesusa Vega, directora de la Fundación Lázaro Galdiano; Guillermo Solana, director del Museo Thyssen-Bornemisza; Marc Fumaroli, de la Academia Francesa; Pierre Rosenberg, director general honorario del Museo del Louvre; Jean Clair, historiador del arte; Suzanne Pagé, directora de la Fundación Louis Vuitton; Jean-Claude Schmitt, Elisabeth Taburet, Cesare de Seta, Mina Gregori, Anna Ottani Cavina...
La web para sumarse: http://peticion.ceeh.es
¿Y AQUÍ EN PERÚ CUÁNDO SE TOMARÁ CONCIENCIA SOBRE LA CONSERVACIÓN DE NUESTRO PATRIMONIO? AQUÍ, UN EJEMPLO DE LA DESIDIA: LA ANTIGUA HACIENDA DE PUNCHUACA (CARABAYLLO), DONDE SE REUNIERON EL LIBERTADOR SAN MARTÍN Y EL VIRREY LA SERNA PARA NEGOCIAR LA INDEPENDENCIA, ESTÁ QUE SE VIENE ABAJO. UN TRISTE EJEMPLO DE CIENTOS EN NUESTRO PAÍS...

Así se ve hoy la hacienda Punchauca
09/06/09: Chimay
Ayer comentaba mi visita al pueblo de Uchubamba, en la provincia de Jauja. Decía que, durante el viaje por el valle del Tulumayo, se encontraba la central hidroeléctrica de Chimay, a 1,300 metros sobre el nivel del mar. Hoy quisiera compartir con ustedes algunas imágenes de la hermosa laguna artificial que se ha formado gracias a este importante proyecto energético que inició sus operaciones en el año 2000.




(fotos: Juan Luis Orrego)




(fotos: Juan Luis Orrego)
08/06/09: Uchubamba
Este fin de semana, tuve la oportunidad de recorrer el hermoso valle del río Tulumayo, entre las provincias de Chanchamayo y Jauja, departamento de Junín. Partimos de San Ramón, pasamos por el pueblo de Vitoc y la represa de Chimay, hasta llegar a la comunidad de San Juan de Uchubamba, en el distrito de Masma (Jauja). La verdad es que muy pocos visitantes recibe esta comunidad, beneficiada ahora por los recursos del cánon de la hidroeléctrica de Chimay. Su historia se remonta a la fundación de las reducciones toledanas, hacia 1572, y lo que más me sorprendió fue su pequeña iglesia, concretamente, su campanario, que data de 1619. Por las imágenes que se muestran, se trata de una construcción atípica, una pequeña joya de la arquitectura rural virreinal. Es lo único que queda en pie luego del terremoto que sacudió la zona en 1947. Otro dato importante de este pueblo es que los ejércitos coloniales fundaron un pequeño fuerte para enfrentar la rebelión de Juan Santo Atahualpa en la década de 1740. Hoy esta zona es visitada solo por jóvenes que practican el ecoturismo, ya que los paisajes son espectaculares y, además, uno puede disfrutar de los baños termales de Uchubamba. El viaje lo hice, como anoté, desde San Ramón por una carretera asentada; el trayecto dura un par de horas, tanto de ida como de vuelta. A continuación, imágenes del templo, la plaza del pueblo y los baños termales.







(fotos: Juan Luis Orrego)







(fotos: Juan Luis Orrego)
La plaza de armas de la ciudad de Trujillo es una de las más grandes del Perú. Tiene jardines, árboles, bancas marmoledas y faroles de varias luces. Hasta la década de 1920, la centraba una pileta de origen virreynal (hoy en la plazuela El Recreo)pero, desde 1929, la preside el Monumento a la Libertad, que tiene placas de bronce alusivas a la Independencia de la ciudad y del país, así como grandes esculturas pétreas. La obra, en mármol triventino alemán, es del escultor germano Edmundo Moeller. Se inauguró el 4 de julio de 1929 en homenaje al I Centenario de la independencia de la ciudad de Trujillo. Fueron padrinos el presidente Augusto B. Leguía y Carmen Rosa L. de Ayulo, siendo ela utor de la ley para la edificación del monumento el diputado Enrique Marquina y Marquina. Las fotos que presento a continuación son cortesía de mi alumna de la PUC Gabriela Sarshar.













Catedral de Aquisgran (Aachen, Alemania)
La catedral de Aquisgrán, al oeste de Alemania, fue construida hace 1.200 años por orden del emperador y rey franco Carlomagno (742-814), según certifican los últimos estudios científicos realizados en el histórico edificio. Los análisis de las vigas de roble en los cimientos y la cúpula del edificio han permitido confirmar con total seguridad que la catedral se construyó hace doce siglos durante el reinado de Carlomagno, anunció hoy Helmut Maintz, maestro arquitecto catedralicio.
Tras afirmar que "resulta maravilloso tener ahora absoluta seguridad" sobre la datación de la seo de Aquisgrán, Maintz comentó que esta comenzó a construirse como muy pronto en el año 793 y que las obras acabaron como muy tarde en el año 813. Las fechas ahora confirmadas coinciden con las estancias de Carlomagno en la ciudad, añadió el experto, quien comentó que no existen documentos escritos de la época y que la restauración del interior de la catedral ha ofrecido la oportunidad de realizar los análisis necesarios para avalar la datación.
De esa manera se ha podido descubrir que bajo los cimientos del pilar séptimo al noreste del edificio religioso se empotraron en la tierra un centenar de pilares de roble para dar firmeza a un terreno que entonces era pantanoso. Durante los trabajos de restauración se extrajeron dos de los pilares de roble, que, sometidos a un análisis dendrológico, han confirmado que esos maderos fueron talados como muy pronto en el año 793.
Los expertos tomaron una segunda prueba de madera de la cúpula de la catedral y, mediante el mismo sistema de análisis, certificaron que las vigas fueron taladas como muy tarde en el año 813. "Ahora sabemos que la construcción de la catedral no fue iniciada por su padre, Pipino el Breve", señaló Maintz, quien comentó que Carlomagno planeó larga y minuciosamente el edificio que aún guarda su trono y en el que reposan sus restos.

Carlomagno rodeado de sus alumnos (grabado de Karl von Blaas)
EL MUNDO CAROLINGIO.- El nombre de Carlomagno es uno de los más célebres y conocidos de la Edad Media, sin embargo, conservaba algunos rasgos de la mentalidad franca tradicional. Su sincera piedad no logró anular su crueldad y sensualidad. Por sus gustos sencillos, por la familiaridad que trataba a sus allegados, mantenía en derredor suyo el ambiente de los viejos compañeros de armas; nada se parecía a la estricta corte bizantina.
Su imperio abarcó virtualmente toda la parte continental de a Europa cristiana (de Occidente), sin embargo, Carlomagno parece haber actuado siempre muy empíricamente. Sus conquistas las llevó a cabo sin ningún plan previo. Las instituciones de su reino no fueron en sí innovaciones, pues la mayoría existían ya desde la época merovingia; incluso parece que fueron el Papa y ciertos círculos eclesiásticos quienes le inspiraron la resurrección del Imperio en el 800.
Se dio cuenta de la mediocridad cultural de su época y supo comprender que la monarquía sólo podía asentarse firmemente si se apoyaba en las dos únicas fuerzas políticas reales de la época: la aristocracia y la Iglesia, evitando al mismo tiempo caer bajo su tutela. Empresa delicada: implicaba un equilibrio de fuerzas bajo un poder central enérgico. Así, se convirtió en figura celebrada en cantos y leyendas, y venerada como guerrero y como santo.
El legado político.- Carlomagno había empezado a desarrollar, en parte por la influencia de sus fieles consejeros, un concepto de imperio cristiano del cual él era la cabeza. Se vio claramente como defensor de la Iglesia y promulgó, con gran naturalidad, decretos sobre temas de política eclesiástica e incluso de doctrina, que esperó sean obedecidos tanto por el clero que por los laicos. No es casualidad que su apodo en la corte fuera "David", el gran rey de los hebreos.
Carlomagno intervino en Italia y es posible que la restauración de León III en el trono de San Pedro fuera la causa inmediata de uno de los acontecimientos más famosos de la Edad Media: su coronación como emperador romano en San Pedro (800). Esta coronación parece que disgustó a Carlomagno. En la ceremonia imperial romana, la coronación efectiva iba precedida por la aclamación del pueblo; y esta era la que realmente otorgaba el poder. Sin embargo, la coronación de León III precedió a la aclamación bien ensayada. Esta preeminencia del papel de Papa le disgustó, algo totalmente ausente de la tradición imperial romana, incluso después de Constantino.
Fijó su residencia permanente en Aquisgrán (hoy llamada Aachen), y en los años siguientes a la coronación, fue más que la misma Roma, el verdadero centro de su Imperio, y la corte seguía siendo esencialmente franca en sus costumbres, a pesar de los apodos clásicos, de la inspiración romana de la arquitectura de la capilla y de las estatuas. Carlomagno no volvió a poner pie en Roma luego de su coronación; cuando quiso otorgar el título imperial a su hijo Luis el Piadoso, la ceremonia tuvo lugar en Aquisgrán. El propio Carlomagno coronó a su hijo sin participación del clero.
Frente a la tendencia descentralizadora de los merovingios, Carlomagno procuró uniformar en todo lo posible los territorios que gobernó. Pero, a pesar de sus títulos ("César" y "Augusto"), de sus missi dominici y de su carisma, la unificación no fue total. Esta frágil unidad, parcial, y el gobierno fuerte no sobrevivieron demasiado, a causa de la amenaza interior y exterior. No obstante esto, la idea pasó a formar parte de la visión medieval del mundo.
El legado cultural.- El renacimiento cultural y la reforma educativa que él comenzó y alentó son tan importantes como las demás creaciones de su reinado. A pesar de ser jefe militar, se interesó por el saber y a teología. ¿En qué consistió este Renacimiento? Si se le compara con el del siglo XII o el Renacimiento italiano del XV, fue realmente muy modesto. Carlomagno pensó que para que la Iglesia sea un elemento esencial en la unificación de sus territorios, era imprescindible que hubiera unidad en la doctrina y en la liturgia: eso ea posible si se daba una educación al clero. Intentó, pues, que se fundaran escuelas y se hicieran copias cuidadas de textos.
La orden que se fundaran escuelas para jóvenes en todas las catedrales y monasterios quedó sin cumplir, aunque se fundaron muchas. La mayoría de las escuelas catedralicias desaparecieron en el siglo IX. Sus programas privilegiaron la gramática y la retórica. Los textos que se usaron para enseñar procedían de la Antigüedad Tardía y no de la época de Augusto. Sin embargo, a Virgilo se le conoció bien y los libros de texto incluyeron a menudo fragmentos seleccionados de los más grandes escritores latinos.
El estudio de la gramática y la retórica prepararía al clero para el estudio de los textos cristianos y les daría los medios suficientes para corregir manuscritos malos, hacer ediciones nuevas y escribir comentarios inteligentes. Además de la Biblia, el centro de los estudios eran los Padres latinos, también san Jerónimo y san Agustín.
También llevó a cabo importantes reformas litúrgicas, instaurando la romana reemplazando a las varias formas litúrgicas que habían crecido en el reino de los francos. El rito romano es el precedente directo de la liturgia que se utiliza hoy en las iglesias católicas.
En síntesis, Carlomagno fue un jefe germano que se glorió en las armas y que disfrutó bebiendo ruidosamente con sus generales, pero también disfrutó oyendo leer a san Agustín durante la cena y estudió latín; un emperador “romano” cuya corte se situó en el corazón del territorio franco. Estos contrastes ilustran con fuerza la fusión de las culturas germana y romano-cristiana, fusión que es uno de los grandes temas de la historia de la Alta Edad Media.
La leyenda.- Es la más importante. Su imagen comenzó a adquirir proporciones míticas durante los años de la desintegración que siguieron a su muerte. En el siglo XII había leyendas de Carlomagno en viaje a Jerusalén y expulsando a los musulmanes de España, con lo que se convertía en modelo de cruzado y de peregrino. Hay estatuas de Carlomagno en iglesias de toda Europa Occcidental.
En el siglo XII el incidente de Roncesvalles (h. 770) había sido transformado en una decisiva confrontación apocalíptica entre cristianos y musulmanes: la versión más conocida de esta narración es la Chanson de Roland. En este poema, Carlomagno tiene más de 200 años, la sabiduría de Salomón y el coraje de David; lleva la lanza que abrió el costado de Cristo; tiene la autoridad para absolver a un pecador; y es el conquistador de España, Inglaterra y Constantinopla. Se le presenta como un hombre que frecuentemente se comunica con Dos. Entonces, el Carlomagno de la historia y el Carlomagno de la leyenda son dos de los personajes más importantes de la Edad Media.
Los ataques de los vikingos, musulmanes y magiares tuvieron, corto plazo, efectos desastrosos en el continente. Fueron causa importante del proceso de desintegración de la autoridad monárquica (los reyes no pudieron luchar contra ellos). Con excepción de los musulmanes, los invasores adoptaron el cristianismo y la cultura latina.

El Imperio Carolingio (siglo XI)
La concesión de un premio al libro A la sombra de mi abuelo, escrito por una nieta del ex dictador dominicano Rafael Trujillo (1930-1961), ha desatado una polémica en distintos sectores locales que argumentan que la obra enaltece la figura del tirano y que, además, carece de méritos.
A la sombra de mi abuelo, de Aida Trujillo Ricart, se alzó la semana pasada con el Premio de Novela Manuel de Jesús Galván, en el marco de los galardones de Literatura y Música que concede cada año el Ministerio de Cultura dominicano. Los galardones serán entregados a finales de mes en Santo Domingo en un acto en el que está prevista la presencia de Trujillo Ricart, quien reside en España, dijeron hoy a Efe fuentes del Ministerio de Cultura.
El historiador e investigador dominicano Franklin Franco dijo hoy que el cuestionado libro "deshonra" a los premios anuales del Ministerio de Cultura, ya que, en su opinión, "carece de la calidad literaria necesaria para recibir ese galardón". Franco señaló en un comunicado del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana que los miembros del jurado que seleccionó la obra "o no la leyeron o actuaron como prebendados" de la editora colombiana Norma, que patrocinó el libro. El propio ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, expresó su insatisfacción por la elección de la obra, pero pidió "comprensión" a los críticos del galardón argumentado que fue otorgado por un jurado que actuó "absolutamente libre".
A la sombra de mi abuelo, una especie de autobiografía novelada, "ofende la memoria de quienes ofrendaron sus vidas con el fin de que nuestro país fuese liberado de la dictadura trujillista, que convirtió a la República Dominicana en una gran hacienda del dictador y su familia", sostuvo el ministro.
La obra se impuso a otras 13 y fue seleccionada por un jurado integrado por el mexicano Jorge Volpi, el salvadoreño Manlio Argueta y el dominicano Roberto Marcallé Abreu. Marcallé Abreu, Premio Nacional de Novela, defendió la actuación del jurado y dijo que el fallo se produjo tras dos meses de "extensas" discusiones. El escritor dominicano señaló en declaraciones a Efe que, si bien el libro "tiene sus deficiencias", el estilo "marcha con fluidez", a la vez que destacó el "increíble drama humano" que la autora trata en la obra. "Una novela es una suma de todos los géneros literarios, es novela, es cuento, es historia y es condición humana", opinó.

Fotografía del célebre dictador dominicano
A la sombra de mi abuelo, de Aida Trujillo Ricart, se alzó la semana pasada con el Premio de Novela Manuel de Jesús Galván, en el marco de los galardones de Literatura y Música que concede cada año el Ministerio de Cultura dominicano. Los galardones serán entregados a finales de mes en Santo Domingo en un acto en el que está prevista la presencia de Trujillo Ricart, quien reside en España, dijeron hoy a Efe fuentes del Ministerio de Cultura.
El historiador e investigador dominicano Franklin Franco dijo hoy que el cuestionado libro "deshonra" a los premios anuales del Ministerio de Cultura, ya que, en su opinión, "carece de la calidad literaria necesaria para recibir ese galardón". Franco señaló en un comunicado del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana que los miembros del jurado que seleccionó la obra "o no la leyeron o actuaron como prebendados" de la editora colombiana Norma, que patrocinó el libro. El propio ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, expresó su insatisfacción por la elección de la obra, pero pidió "comprensión" a los críticos del galardón argumentado que fue otorgado por un jurado que actuó "absolutamente libre".
A la sombra de mi abuelo, una especie de autobiografía novelada, "ofende la memoria de quienes ofrendaron sus vidas con el fin de que nuestro país fuese liberado de la dictadura trujillista, que convirtió a la República Dominicana en una gran hacienda del dictador y su familia", sostuvo el ministro.
La obra se impuso a otras 13 y fue seleccionada por un jurado integrado por el mexicano Jorge Volpi, el salvadoreño Manlio Argueta y el dominicano Roberto Marcallé Abreu. Marcallé Abreu, Premio Nacional de Novela, defendió la actuación del jurado y dijo que el fallo se produjo tras dos meses de "extensas" discusiones. El escritor dominicano señaló en declaraciones a Efe que, si bien el libro "tiene sus deficiencias", el estilo "marcha con fluidez", a la vez que destacó el "increíble drama humano" que la autora trata en la obra. "Una novela es una suma de todos los géneros literarios, es novela, es cuento, es historia y es condición humana", opinó.

Fotografía del célebre dictador dominicano
01/06/09: Nuevo libro sobre Felipe II de España

Retrato de felipe II por Tiziano (Real Armería de Madrid)
Felipe II padeció una enfermedad similar a la gripe aviar o la porcina, ha dicho a EFE Antonio Martínez Llamas, médico y escritor, autor del libro Felipe II, el hombre, que acaba de ser publicado ahora por la editorial Lobo Sapiens.
Martínez Llamas es un profundo conocedor de Felipe II y su época, personaje que ya ha tratado en obras anteriores como la novela La flor de la peste o el ensayo sobre Isabel de Valois, por el que mereció el Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio.
"Aunque hay numerosos libros sobre el rey más poderoso del mundo desde la faceta política, hay un déficit de su análisis como hombre; me preocupé de eliminar los matices políticos y abundar en la faceta humana, el niño, el adolescente, el amante, el esposo, lógicamente con alguna anotación política, pero escarbando en lo humano", dice el escritor.
"Como estudiante -afirma- Felipe II era mediocre, muy poco dado para una ortografía aceptable, nulo para los idiomas, prácticamente sólo hablaba latín y sobre todo era una persona con dificultades para la expresión oral, de ahí su silencio, de ahí ese apelativo muy generoso de rey prudente".
"En el ámbito de la salud - explica- hay muchos huecos, desde el punto de vista historiográfico, aparte de la consabida gota. Desde mi faceta de médico, examinando la documentación, he descubierto numerosos errores en los textos que se han escrito". "Hay -señala- aspectos curiosos; por ejemplo, en 1580, Felipe II estaba en la frontera de Portugal y se contagió de lo que los historiadores llaman la gripe, algo que, en primer lugar, es un anacronismo porque gripe es un termino de finales del XVII-XVIII". "Hay un error de diagnóstico; fue un tipo de epidemia ocurrida en agosto, lo que elimina los virus invernales; pero además hay que examinar el desarrollo de la enfermedad, el tratamiento, el hecho de que todos los enfermos pasan una neumonía que es prácticamente mortal, de hecho su cuarta esposa Ana de Austria murió a los pocos días...". "Todo esto me ha hecho pensar, meditar y analizar con epidemiólogos que es muy probable, con un índice de probabilidad de al menos el 90 por ciento, de que aquella epidemia que asoló a España y parte de Europa, y que afectó sobre todo a clases altas y menos en el pueblo llano, fue un virus porcino o aviar", dice el experto.
En el ensayo se detiene en la gota, en las patologías y los fallecimientos de sus esposas, en especial el relativo a la tercera, Isabel de Valois, "que no murió de un aborto, tal como se ha dicho. No es lo mismo morir por un aborto que abortar en la agonía un feto muerto que llevaría dos o tres semanas en su vientre".
Martínez Llamas destaca en Felipe II su carácter de rey desconfiado: "Es una persona que desconfiaba de todos y de todo. Era un rey melancólico" "Con las mujeres -dice- se ha definido como un rey casto, cuando la realidad es que tuvo cuatro matrimonios, amantes conocidas, las propias de un rey de aquella época...aunque estoy en contra de asumir su relación amorosa con la Évoli, algo que otros dan por hecho".
El escritor también ha repasado la faceta oscura como alquimista: "Tenia un laboratorio de alquimia en los bajos del Escorial, con alquimistas reconocidos y muy bien pagados, en busca de la Piedra Filosofal, de la Quinta Esencia... era contradictorio porque por un lado apoyaba las persecuciones con la Inquisición y estaba en el límite de ser perseguido, pues rozaba las practicas heréticas con la alquimia" "Tenía -agrega- más de 5000 reliquias: huesos, costillas y fémures, y mandó hasta San Isidoro de León a Ambrosio de Morales para conseguir reliquias, pero el pueblo se amotinó y no pudo llevarse nada, algo que como leonés me congratula".
El autor es rotundo al desmitificar la Leyenda Negra: "es injusto ese baldón".








