
Esta pequeñita fue abandonada por la universidad San Juan Bautista dentro de una caja sujeta con cintas de embalaje, de la que sólo asomaba su cabecita. De quedarse allí, ante la indiferencia de todos los que la veían mojarse con la lluvia, hubiera significado enfermarse...gracias al buen corazón de una humilde mujer, quien sólo la podrá tener hasta el domingo.






