
Si Winnie Pooh viviera en Macedonia, podría estar tras las rejas. Allí las leyes se aplican sin misericordia a todo el que las infrinja... incluidos los osos.
La sentencia fue clara para un oso que durante un año le hizo la vida imposible a un apicultor.
El criminal fue encontrado culpable de robar y causar daños a la propiedad del colmenero que durante un año se dedicó a merodear y quitarle su preciada miel.





