
Mi nombre es Negrita, llegué hace algunos meses a La Victoria en donde comía de la basura para poder sobrevivir y en donde también recibí maltratos. No me gusta la calle, yo de verdad quisiera tener un hogar, pero no entiendo por qué hasta ahora nadie me quiere. Una vecina que a veces me llevaba comida vio que los perros machos empezaban a molestarme y me hizo esterilizar. Desde ese día y hasta ahora, gracias a ella he vivido en varias veterinarias esperando con mucha fe que alguien me adopte, siendo buena, sociable y cariñosa pero no he tenido suerte. Soy mediana y de verdad no doy problemas. He visto llorando a la persona que me rescató porque ya no puede pagar por más tiempo mi alojamiento y además es triste vivir siempre en un canil. Creo que mi tiempo se agota y yo de verdad tengo mucho cariño para dar. Quisiera seguir viviendo pero no en la calle ni en la jaula de la veterinaria. Por favor, ayúdame. Si es que no puedes adoptarme, manda este correo a todos tus amigos, tal vez alguno de ellos pueda llevarme a su casa y darme el hogar que siempre he querido.
Gracias NEGRITA





