Skip to main content.
Blog de Andre Suarez
Relatos que saben a cuentos cuando uno se toma el tiempo de escribirlo... Claro, la vida no deja de ser cuento.

Archivos

Archivos de April 2010
20100424-080410144013-01.jpg

Fue una tarde de abril -fiel parecido a los poemas de verano- cuando fotografié esto en el paradero de la PUCP. Vi alrededor del tacho para ver si se trataba de una broma o algo, pero la realidad venció: alguna chica o chico tiró una rosa al tacho. Me imagino que dicha persona que lo lanzó la habrá pasado muy mal, que cupido erró el tiro de su flecha al corazón de una fémina. O quizás una chica tuvo entre sus manos una flor hipócrita de sentimientos, que fue el regalo de un enamorado promiscuo.
¿Cuál será la historia verdadera de dicha rosa en un tacho de basura?
No lo sé, pero cuando lo vi me acordé de mi mismo y parece que resultó ser una premonición a lo que días despues haría: un suicidio emocional-sentimental que significa lanzarse a la piscina desde cincuenta metros con siete giros mortales de cabeza para 100 puntos olímpicos... solo que la piscina nunca tuvo agua.

¿En qué florero estará mi rosa? Espero que no en uno como ese, sino en aquel donde las raices se extienden sobre la aorta y plantan su cáliz de naturaleza en las cabidades de un corazón que palpita sístoles y diástoles a su dueño y señor: el amor.
20100417-Don_Ramon.jpg

Cuando era pequeño le pregunté a mi hermano si Don Ramón, personaje del Chavo del 8, había muerto alguna vez. Mi hermano me responde que sí, que efectivamente murió y de viejo -término que aún no entiendo, porque las personas no mueren de viejo así no más, sino que siempre tienen algo, algún malestar para morir-.
Esa fue la respuesta de mi hermanos que tan solo duró decenas de micras de segundo en mi cabeza antes de criticar su respuesta. ¿Morir de viejo? ¿Eso me debe bastar? Mi hermano, que era también pequeño, me dijo que se le apagó el corazón como quien presiona el off del televisor, o como la interrupción de transferencia de señal cuando cambias de canal en canal. Bueno, murió Don Ramón, pero mi curiosidad iba para más. Le pregunté a mi madre y padre buscando una respuesta más certera que la de mi hermano.
Al final solo conseguí una buena información de cómo murió Don Ramón. Y lo mejor fue que fui yo solito quien logró semejante hazaña de saber cómo Don Ramón se fue al cielo sin "entrarle al necaxa"...

Pues Don Ramón murió de todas las cachetadas que recibió de Doña Florinda. Esta respuesta aún sigue en mí desde el día en que mi inocencia latía con alegría en el corazón. Y ahora que tengo 21 años ya no sigo pensando que murió por las cachetadas de Doña Florinda, sino que algun momento Don Ramón sufrió de cancer en el cachete por todas las cachetadas habidas y por haber. Espero no equivocarme ahora...

:)
null
FUENTE DE LA FOTO: LA VOZ DE SAN CARLOS

Ayer mi madre aprovechó los 30 minutos que compartimos al día para darme una noticia que me ha generado algún tipo de alegria. Solo bastó una oración para entender de lo que se trataba: "André, serás tío otra vez". Y sacando mi línea, mi hermano no volverá a pisar el palito luego de la experiencia de su primera hija y solo quedaba el derivado.... mi hermana. Mi hermana está en estado, parece, por lo que me contó mi madre entre ayer y hoy en el desayuno. Mi madre quiere que sea mujercita, pero yo prefiero que sea un varón, porque ya mi sobrinita Nicole es la reina de la casa, cosa que ella parece saber cuando hace su majadería cuando pide las cosas.
En fin, yo como tío no sé qué diablos decir. Primero no pensé ver a mi hermana con un niño entre los brazos, porque simplemente es una idea inconcebible en una persona tan hiperactiva como mi hermana. No digo que le estoy quitando su potestad de madre, es más seguro que será una de las mejores, sino que ella, a su edad, es tan joven y tan adulta ahora que tendrá un hijo. De eso se trata, pienso, de lo que mi hermana siempre me dice que somos tan distintos, pero tenemos algo en similitud: "que sabemos embriagarnos bien en la vida".
Pues espero que en estos días ella se embriague... pero de felicidad, con un shot de ímpetu y con dos hielos a las rocas de amor maternal por fecundar en un vientre pronto lleno de promesas, esperanzas y vida. Una larga vida.
20100413-corazon_roto.jpg
FUENTE DE LA IMAGEN: blog diez para las diez

Hace una semana casi fue mi cumpleaños y este año comenzó con una reflexión acerca de mi salud sentimental y psicológica, creo. Ahora que pienso más acerca de por qué no hago lo mismo que hacía antes cuando estaba enamorado (los detalles dulces hasta empalagar, rosas espinosas de encanto, el ridículo público de pintar las paredes escribiendo tu nombre en la cuadra, etc. etc. etc.) A veces extraño ese idealismo parvulo que padecía, pero a veces me sonrojo de mí mismo, de algunas acciones dignas a las películas de ficción donde los buenos ganan.
¿Y cuál es la frase que marcó estos 21 años de vida? Pues en algo muy sencillo, que se me ocurrió en menos de un minuto mientras dialogaba con los amigos.

"Dejaré de hacer lo que hacía desde antes de los 20 años, que es morir de amor. Ahora se trata de sobrevivirlo"

Sobrevivirlo señores de mi generación...
20100413-apocalipsis-now-pgen02.jpg

-Saigón...

No sé dónde desperte, en qué cuarto de hotel barato én alegría, en qué zanja llena de vietnamitas muertos donde apesta la vida y se fecunda la muerte. Pues no sé si saldré de esta ciudad bombardeada de mierda, si el fusil armado de espinas degollarán al enemigo, en su corazón pétalo de rosa. Dónde ir... guerra hay más allá de la guerra; la paz, el tiempo suficiente para repensar un contrataque.
¿Qué más hacer que hacer nada? ¿Por qué sobrevivir en guerra si se muere por vivir? Quiero dormir en el barro, besar los gusanos que llenan mi boca de alimento, tener sexo con alguna conejita del play boy o nadar desnudo por el río buscando a un hijo de puta que merece morir.
El camino es largo y mi película dura tres horas y media de acción inecesaria, de un viaje cada vez más lejano con destino a la incertidumbre. ¿A dónde voy, Comandante?
A Saigon, a matar, señor...me voy a matar.
Cuando la poesía anónima sea dedicada, no sabré qué hacer. No sé ahora y no lo sabré siempre, porque cuando la poesía conceptualiza un nombre, una mujer, un ser infinita como la imaginación que la describe, esta será una realidad dirigia para con alguien de la realidad. Estaría contextualizando la imaginación y la alegría trasendente, estaría mimetizando el ensueño de una mujer en sueño en un papel cifrado, con destino y remitente, y es entonces cuando la incertidumbre despierta, porque dicha carta ingresa a un mundo real y desatinado.
Mientras la poesía anónima exista, habrán universos poemáticos lógicos en cada poeta, pero cuando esta se dedica, se personaliza, se transforma en carne y hueso y es como dar rienda suelta a un angel en la tierra, como generar un ser infimamente idealista para una sociedad, una realidad, una mentalidad que tienen tantas aristas que pueden cortar al pobre angel. No dedicar cosas es una manera de no sobrevivir los ideales, cuidar las espaldas de nuestra obra en un silencio dentro del alma donde habitan en paz, donde los sueños son posibles, donde la chica que te dijo que no en la vida real te dice que sí en tu alma... y es entonces cuando se ama dentro del alma, mientras en la realidad no, pero ese elixir sentimental del alma es lo que alimenta ese universo autótrofo de sensibilidades.
Se trata de un círculo vicioso, pero que algún día podré dejarlo para dedicar cosas por su nombre, aunque la incertidumbre mate ideales inocentes. A pesar de eso... ojala valga la pena remitir los poemas a aquella ser que es alma mezclada con tinta o caracteres digitales de esta laptop.
Valdrá la pena... sé que sí, idealizo que sí, espero en realidad que sí.
20100404-labocadelcielo_0217.jpg
FUENTE DE LA FOTO: LA BOCA DEL CIELO BLOG

Hoy me di cuenta que mi actitud es más impulsiva que antes hacia las personas que entrevisto o pregunto sobre algo. Bueno, el lugar donde descubrí esto de mi personalidad fue en el Centro Comercial Arenales, donde me la pasé preguntando a diestra y siniestra qué sucedió con los consumidores de ánime japones, ya que solo abundaban las chicas fanáticas de la música koreana. ¿Y donde se habrán metido los anime fans? Pensé que sería demasiado facil ubicarlos en un lugar como Arenales, pero en cierto sentido el tiro me salió por la culata, pienso.
Cuando sentí que ya el tiro me atravezaba los sesos fue cuendo di rienda suelta a mi labia casanova para preguntar a las chicos sobre si el anime forma parte de sus vidas. La mayoría me dijeron que no, que solo consumen koreano, pero mi impulsividad de cuestionar y arrinconar me salían con suma facilidad y aún no entiendo por qué. "André, no debiste preguntarle si ya nos podia ayudar, esta gente ni nos conoce y nica nos darán así de facil el contacto, lo estabas comprometiendo demasiado y se sintió presionado", me dijo un amigo luego de hacer una pequeña entrevista a un bailarín de música koreana. Le dí la razón a mi amigo por su atención en mis actos, pero fue entonces cuando me pregunté qué pasó con el André retraido y un poco más sutil al momento de preguntar.
Y algo me dice, presiento, que ese cambio de mi caracter se debe al trabajo que tengo en el medio televisivo. Cada vez que me acerco donde alguien me siento como si tuviera una cámara detrás y comienzo a descargar las preguntas directas y sin remordimiento, sin temer el shock o cómo perjudica mi presencia a su vida cotidiana cuando lo que importa es lo que responde -bien o mal- ante la ficticia cámara que imaginaba a mi lado. Pregunta fuerte, mirando a los ojos, con rudeza y caracter... Algo que aprendo poquito a poco en las calles cuando metía micro a algún personaje para rebentarles la cordura y "actuen" como Dios manda para la cámara.
Bueno, entonces, reflexioné, que ya mi caracter antropológico o sociológico fue yendose por el desague cuando ahora en mí prima la contundencia y la presión de la novedad, del disparate, del fusil llamado duda y la bala llamada pregunta directa.
Al final de la tarde llegamos a una conclusion: pensar sobre los consumidores de música koreana. Sin embargo decidimos esperar a que haya una reunión de otakus u otra actividad para ver a los consumidores de ánime en su máxima expresión.
Aún recuerdo la cara de malcriada de una señora que me botó de su tienda simplemente por preguntar a un par de chicas sobre su consumo de música koreana. Aún no sé por qué no me dio por responderle a la señora, en decirle su vida o hacer que se desespere para que su pública vea lo malcriada que es con un posible cliente. Pero me fui sin más que un insulto hacia su madre en mi mente y con ese pequeñito André tímido con los demás que sigue habitando en mi cabeza.
20100402-Terapia-Pareja-Madrid.jpg

Una tarde filosófica en el micro pensé sobre esta frase. Me pregunto qué parte de la oración tiene más contundencia y de qué manera la tiene cada parte, si es de manera positiva o negativa la que predomina. O sea, ¿el TE AMO prima más en la oración? ¿O es el CONCHA-TU-MADRE que protagoniza más sobre el TE AMO?
Pregunté a un par de amigos y me dicen que la oración es tierna, que si se dice de manera exaltada, desesperada, cuando la boca habla por los ojos, puede que encaramele un corazón furtivo de alguna dama. Otra cosa que también me planteé es la diferencia si se cambia el sentido de las palabras ¿Qué tal si CONCHA TU MADRE TE AMO puede ser la mejor manera de decir un te amo? Aunque quizás que el concha tu madre esté adelante hace que este comience de manera ofensiva.
Esta idea la concebí cuando me pregunté si dos frases muy contradictorias pueden tomar un solo sentido, sea bueno o malo. Por ejemplo, el te amo y el grave insulto puede ser articulado de tal manera que sea una frase llena de amor o como llena de desperplejo. Aún no llego a un consenso, pero me parece una manera muy singular de declararse.
20100401-sushi-1.jpg

Me haces del corazón un sushi y de la fortuna una galleta que remite con mi nombre. Pues haces de este corazón criollo de vaca pedacitos Chi Jau Kay que endulzas con aquellas manos blancas porcelana. Aquella porcelana como las estatuillas gaishas que aman el arte de amar. Pues, creo, que hiciste del corazón un manjar oyuki, donde las fibras contaminadas del corazón impuro se purifican en sillao. Y del corazón haz hecho aquello que no sé como diablos se dice en español -que aparece en el menú de un chifa-, pero que de seguro algún encanto debe tener de ti como para relacionarlo.
Y lo que tampoco sé decir en español -y mucho menos en japonés- es que no sé si terminé escribiendo un poema, un verso largo de dos párrafos o simplemente un viaducto de la imaginación contenida cuando te veo, cuando veo tu melanina de ánime que sabe a vainilla si alguien se atreve a besarla.
Creo que firmo este texto con algún garabato kanyi para mentirte que te conosco mejor. O firmaré esto con las palabras típicas que salen al final de cada episodio de Candy o Dragon Ball. O mejor me despido como aquel superheroe que prometí ser, como Ultraman o Astroboy, que pueda rescatarte de todos los aprietos que tengas o darte un beso bajo el ocaso del sol imperial. Un sol rojo como tus mejillas que se parecen a las de Hello Kitty cuando dices que hace un sol de mierda.
Bueno, ese héroe de ánime seré. Por ti seré, por ti seré.