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25 mayo 2006

Mt 4: 12-17

Franz Marc
Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea. Y dejando Nazará, vino a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí; para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: '¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles! El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido.' Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos ha llegado."

El significado de las ciudades mencionadas queda expuesto en la misma cita de Isaías que hace este pasaje. Significan "pueblo que habita en las tinieblas", "paraje de sombras de muerte" y, en ese sentido, esas ciudades representan en realidad la vida social de los seres humanos en su condición natural, desprovista aún de la luz que la salva de la muerte.

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22 mayo 2006

Mt 4: 1-11

Franz Marc

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: "Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes." Mas él respondió: "Está escrito: 'No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios'." Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, y le dice: "Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: 'A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna'." Jesús le dijo: "También está escrito: 'No tentarás al Señor tu Dios'." Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, y le dice: "Todo esto te daré si postrándote me adoras." Dícele entonces Jesús: "Apártate, Satanás, porque está escrito: 'Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto'." Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían.

Modelo para armar

El Espíritu es el Espíritu divino o Espíritu del amor. El desierto es la antítesis del espacio público, es decir, un lugar inhóspito donde no hay nadie que vea lo que uno hace o deja de hacer; donde no existe control social; y donde, por ende, uno es más vulnerable a las tentaciones. El diablo es la tentación de poder realizar los deseos, sobre todo cuando se presentan las condiciones favorables al alcance de la mano. Esta es la esencia de toda tentación, y en alguna de sus múltiples formas asalta a las personas en sus vidas, sobre todo en los momentos en los que se ven exentas de control social. El ayuno representa a todas disciplinas auto-impuestas, orientadas a debilitar la intensidad de los deseos. El hambre nos recuerda la condición humana de no poder deshacernos de los deseos. Uno puede debilitarlos al máximo mediante alguna disciplina más o menos exitosa; pero lo que uno no puede es evitar tener deseos.

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19 mayo 2006

Mt 3: 13-17

Franz Marc

Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: "Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?" Jesús le respondió: "Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia." Entonces le dejó. Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco."

El bautismo es un rito de purificación y es interesante ver que Jesús creía que él debía someterse al rito. Juan, que aparece aquí como más lúcido respecto de la naturaleza de Jesús que Jesús mismo, trata de poner las cosas en orden; pero Jesús le dice que con su bautismo se cumple toda justicia. ¿Cómo entender esta referencia a la justicia?

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11 mayo 2006

Mt 3: 7-12

Franz Marc
Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: "Raza de víboras, ¿quién les ha enseñado a huir de la ira inminente? Den, pues, fruto digno de conversión, y no crean que basta con decir en su interior: 'Tenemos por padre a Abraham'; porque les digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham. Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego. Yo los bautizo en agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. Él los bautizará en Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga."

A pesar de que sabe que clama en el desierto, para Juan no está cerrada la posibilidad de que haya entre los fariseos (aquellos que guían su conducta por el afán de ser reconocidos públicamente) y los saduceos (aquellos que se guían por las conveniencias personales y de clan) alguno que, sin embargo, de fruto digno de conversión, es decir, alguno que cambie de mentalidad y se deje guiar por el respeto absoluto a las personas.

El calificativo 'raza de víboras' está puesto para subrayar, no obstante, que esta posibilidad es muy remota.

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03 mayo 2006

Mt 3: 3-6

Franz Marc

Este es aquél de quien habla el profeta Isaías cuando dice: "Voz del que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus sendas." Tenía Juan su vestido hecho de pelos de camello, con un cinturón de cuero a sus lomos, y su comida eran langostas y miel silvestre. Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región del Jordán, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

Para preparar el camino del Señor se pide un cambio en las sendas personales, cambio que muy pocos entenderán y muchos menos emprenderán. La extravagancia del personaje que pide el cambio es, por ello, sintomática, y en cierta forma anuncia la extravagancia del propio Jesús. El vestido de piel de camello, atado como fardo con un cinturón de cuero, representa una sencillez tan primitiva que bordea el escándalo. La dieta obviamente no era de langostas-el-crustáceo sino de langostas-el-insecto (remojadas en miel parece que pasan mejor).

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02 mayo 2006

Mt 3: 1-2

Franz Marc

Por aquellos días aparece Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: "Conviértanse porque ha llegado el Reino de los Cielos."

Es importante tener en cuenta que en la lectura de la Biblia, 'aquellos días' son también nuestros días. Eso significa que Juan Bautista sigue haciendo su proclama en la medida en que nosotros seguimos leyéndola.

La proclama se hace 'en el desierto'. En general, 'proclamar en el desierto' es hablar a muy pocas personas, porque la mayor parte está en las ciudades y sólo transitan por el desierto unos cuantos comerciantes que tienen razones muy poderosas para estar allí. Los motiva el afán de acrecentar ganancias. Concentrados como están en lo suyo, difícilmente se detienen a escuchar a quienes hacen proclamas a un lado del camino.

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