Archivo de 01 agosto 2009

Entre US$ 200 y US$ 300 millones anuales se requiere para implementar medidas de adaptación al cambio climático en el Perú, según revela un estudio preliminar encomendado por el Ministerio del Ambiente (MINAM), dado a conocer en el Taller Diálogo Interministerial sobre Cambio Climático. El evento contó con la participación de más de 120 representantes de diversas instituciones del Gobierno Nacional y de los diferentes gobiernos regionales y de la sociedad civil. Asimismo, se acordó identificar las prioridades de financiamiento para lograr la adaptación al cambio climático y planificar íntegramente las políticas de inversión con visión de sostenibilidad.
En el último día del Taller, el Director General de Cambio Climático, Desertificación y Recursos Hídricos del MINAM, Eduardo Durand, señaló que el Ministerio del Ambiente está abierto a impulsar el fortalecimiento de capacidades al interior de las regiones, de manera que éstas asuman un rol protagónico en la ejecución de proyectos de adaptación a este fenómeno mundial.
“Es necesario desarrollar estrategias de adaptación relacionadas con el uso de la tierra, cambios en calendarios productivos, tecnología de riego y otras acciones en el sector agua. En tal sentido, creemos que debe haber una mayor articulación entre los gobiernos locales y regionales para impulsar proyectos de desarrollo que contemplen el componente del cambio climático”, acotó Durand.
Por otro lado, José Remigio -especialista en temas ambientales- sostuvo que el común denominador en las medidas de adaptación del sector agro es la implementación de sistemas de alerta temprana, sistemas de comunicación y planificación agrícola. Informes internacionales advierten que la productividad de la agricultura retrocederá entre 10% a 20% durante el próximo siglo; lo cual ocasionaría una mayor inseguridad alimentaria. El 81% de la producción agrícola de los ocho cultivos alimentarios principales -entre ellos oca, quinua, habas y algunas variedades de la papa- podrían desaparecer por causa de los efectos de este fenómeno global.
En el último día del Taller, el Director General de Cambio Climático, Desertificación y Recursos Hídricos del MINAM, Eduardo Durand, señaló que el Ministerio del Ambiente está abierto a impulsar el fortalecimiento de capacidades al interior de las regiones, de manera que éstas asuman un rol protagónico en la ejecución de proyectos de adaptación a este fenómeno mundial.
“Es necesario desarrollar estrategias de adaptación relacionadas con el uso de la tierra, cambios en calendarios productivos, tecnología de riego y otras acciones en el sector agua. En tal sentido, creemos que debe haber una mayor articulación entre los gobiernos locales y regionales para impulsar proyectos de desarrollo que contemplen el componente del cambio climático”, acotó Durand.
Por otro lado, José Remigio -especialista en temas ambientales- sostuvo que el común denominador en las medidas de adaptación del sector agro es la implementación de sistemas de alerta temprana, sistemas de comunicación y planificación agrícola. Informes internacionales advierten que la productividad de la agricultura retrocederá entre 10% a 20% durante el próximo siglo; lo cual ocasionaría una mayor inseguridad alimentaria. El 81% de la producción agrícola de los ocho cultivos alimentarios principales -entre ellos oca, quinua, habas y algunas variedades de la papa- podrían desaparecer por causa de los efectos de este fenómeno global.





