Archivos de enero,2009

La tragedia de América Latina: crisis múltiple, recesión y violencia

enero 31, 2009
Una hipótesis conceptual y empírica que se va abriendo paso aceleradamente en relación a América Latina, es la de la avalancha de una crisis múltiple, marcada, a la vez, por una profunda recesión económica y por un incremento de la espiral de violencia, sin antecedentes conocidos en las "décadas pérdidas" de los últimos sesenta años.

Los países latinoamericanos más desvalidos la sufrirán más devastadoramente, los menos endebles la sufrirán en menor proporción, muy pocos sortearan la gangrena económico social desplegando sus sistemas inmunológicos previamente fortalecidos desde su desarrollo y paz nacional en el encadenamiento del mundo globalizado, como pareciera ser el caso de Chile.

América Latina es la porción más desigual y violenta del planeta, supera al Medio Oriente, aunque geopolíticamente sea marginal en relación a las prioridades de la superpotencia USA. Las encuestas de victimización y de violencia doméstica, los índices de homicidios y de muertes violentas son señales y signos que sustentan esta realidad maciza que se engendra en el subsuelo social que es "una tumba que retumba". Como manifestaba el mahatma Gandhi, premonitoriamente: “La pobreza es la forma más mortal de la violencia”.

Sin embargo, la crisis múltiple, en tanto es una relación cultural, social, estatal, comunitaria y personal -una cultura y una iniciativa humanas-, no sólo una historia de larga duración, puede ser transformada por la acción concertada de voluntades legítimamente democráticas que se ubiquen símultáneamente en un enfoque regional y multilateral de lucha contra la desigualdad y la violencia en la trama de la crisis mundial, “contra viento y marea”, aunque la escena contemporanea se presenta harto difícil.

Es verdad que la mediocridad de las elites políticas y económicas latinoamericanas, salvo excepciones, será el mayor obtáculo que hay que vencer desde la sociedad civil global y local actuando con coherencia, eficacia y eficiencia, para dar cara a esta tragedia. No es verdad que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen, esta expresión tan difundida entre el público es conservadora y defensiva; los gobernantes mediocres y autócratas degradan a los pueblos, los llevan a la desesperanza y desmovilizan sus potencialidades de resiliencia personal y comunitaria.

De un lado, tanto la Organización de Naciones Unidas (ONU), como el Fondo Monetario Internacional (FMI), han advertido de que la economía de América Latina entró de lleno en el escenario más pesimista pronosticado por las agencias de los organismos multilaterales y que las previsiones optimistas ya no son válidas para la región. Según los expertos, América Latina, la región más desigual del mundo, corre un riesgo considerable de que la brecha entre pobres y ricos se incremente por el aumento del desempleo y la informalidad, que afectarán sobre todo a los hogares con menores ingresos.

De otro, nuestra perspectiva sobre los crónicos fracasos de las travesías a la democracia en los países de la América Latina es la de la tragedia. La democracia vivida por la gente común es una forma de poder que funda y conserva la exclusión y la violencia en las relaciones humanas, en la intimidad y en la sociabilidad, en lo privado y en lo público, en la sociedad y en el estado.

Nuestra aproximación, en Páginas Libres, estará basada en un esfuerzo no sólo por acceder a las exploraciones empíricas preliminares, sino a las investigaciones de campo que produce datos duros. Nos proponemos no sólo indagar los trazos gruesos, sino los detalles finos de la diversidad de situaciones locales, subregionales y nacionales. Queremos en este propósito por hacer seguimiento a la crisis múltiple, la recesión y la violencia del subcontinente de nuestros dolores y alegrías, ser "abogados del diablo" de nosotros mismos.